lunes, 10 de agosto de 2009

STOP

Solemos pensar que podemos amar a unas personas y odiar a otras;
pero eso es muy difícil.
Dudo de que el amor y el odio puedan vivir en el mismo corazón.
Creo que no es muy fácil odiar y ser feliz al mismo tiempo.

El odio es un sentimiento negativo, de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, situación o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar, destruir o huir de aquello que se odia.

Desde el punto de vista fisiológico el ODIO es una carga tremenda, muy pesada,
que nos provoca una sobrestimulación permanente del sistema nervioso simpático.
Por eso al odiar, al enfurecernos con ira , se nos provoca enrojecimiento del rostro, hipertensión,
insomnio, colitis, úlceras, dolor muscular, inmunodepresión , etc...
En realidad cuando odiamos nos estamos haciendo daño a nosotros mismos.

Pero el odio es, en gran parte, miedo.
Odiamos lo que tememos, porque queremos que desaparezca de nuestra vida,
que no se vuelva a producir. No volverle a ver ...
Con el odio aparecen las situaciones de evitación y de postergación,
dejando de actuar para un " mejor momento "; que no sule llegar nunca,
haciendonos más ineficaces.
¡ El odio apaga la inteligencia !

Pero, ¿ es lo contrario del amor , odio ?
¿ O lo contrario del amor es indiferencia ?

Decia Buda:
" El odio no disminuye con el odio, el odio disminuye con el amor "