domingo, 13 de septiembre de 2009

SON COMO SON !!!


Día de Navidad en la granja.
El cerdo, las gallinas y Ferdinand el pato, están reunidos frente a la ventana de la cocina,

estirando sus cuellos para ver qué congénere ha tenido la desgracia de ser elegido
para el festín del día.

Sobre una fuente, cubierta de salsa naranja,yace Roseanna, la pata .

FERDINAND: ¿ Por qué ella ? ¡ Era tan buena ! No puedo soportarlo. Demasiado para un pobre pato..., (y llora desconsolado).

VACA: La única forma de encontrar la felicidad es aceptar que las cosas " SON COMO SON "

...y como tal debemos aceptarlas.

Palabras de la película " Babe, el cerdito valiente "


La vaca representa una forma muy concreta de entender la vida.
La de esas personas que piensan que LAS COSAS SON COMO SON,
y por lo tanto, inmutables.
¿ Es resignación ?

Mientras que el pato lo vive de otra forma diferente,
la llamada resistencia inaceptable,
sufriendo por lo que es inmutable, quieras o no.
¿ Es vivir fuera de la realidad ?

¿ A qué bando te apuntas, al de la vaca o al del pato ?
¿ O quizás a ninguno de los dos ?
Y si existiera la posibilidad de encontrar una tercera vía,
otra forma de verlo y , sobretodo, de sentirlo.

Un camino que nos enseñara a estar presente
en la naturaleza consciente de la realidad.
Es decir, que desde la inteligencia del saber, nos ayudara a saber que NO
podremos cambiar y por lo tanto aceptarlo sin sufrir,
al mismo tiempo que nos sorprenda con la posibilidad de averiguar
y hacer visible aquello que SI es modificable por nosotros.
Una luz que nos permite lo más difícil, distinguir unas cosas de las otras.

No soy partidario de la resignación pasiva de la vaca, ni de la resistencia
inútil y sufrida anticipatoriamente del pato.
Prefiero elegir vivir la realidad presente inmutable sin ofrecer resistencia
a lo que no depende de mi, estando al unisono atento con todo lo que,
dependiendo de mi, es manejable de ser modificado, de poder ser re-orientado.

Déjame contarte un ejemplo irreal...
Este año he decidido pasar mis vacaciones en la segunda quincena de Septiembre.
Y como me apetece sol y playa pienso que lo mejor es ir al Mediterráneo.
Ya tengo seleccionado mi hotel en un precioso pueblo de la costa alicantina.
El primer día que llego allí amanece lloviendo, y el segundo , y el tercero que
es tormentoso, y la playa tiene bandera roja.
Y se pasa la primera semana.
Y la segunda empieza el frío, el sol no se ve.
Las noches no parecen mediterráneas.
¡ Que decepción !
¿ No ?
¿ Elegí mal el destino ?
¿ Me deprimo ?
¿ Me paso el día maldiciendo o enfadado y gritón con toda mi familia ?

La clave es la siguiente pregunta :
¿ Qué puedo hacer desde aquí ?
Me explico: ¿ Puedo yo hacer que deje de llover ?
( Sería una buena alternativa, pero NO DEPENDE DE MI, ¿ verdad ? ).

No sería mejor no ver lo que está sucediendo fuera de ti como un castigo.
¿ Qué pasaría si dejas de pensar: "es normal; siempre me pasa a mi " ?

Y si vives ese presente sin fustración.
Es decir, sin piensas :
" muy bien llueve, yo hubiera preferido mucho sol y playa, por eso elegí este lugar,
pero no ha podido ser. Por lo tanto tengo la posibilidad de pasar estos días
leyendo, visitando a amigos que viven en esta zona,
yendo al cine o a un buen restaurante a comer,
pasear con un chubasquero frente al mar y mojarnos juntos, etcétera ...

La presencia sin fustración del presente real,
desde el REALISMO POSITIVO,
sólo se puede hacer si partimos desde esta pregunta:
¿ Qué puedo hacer a partir de esta realidad inmutable ?
Así podremos cambiar el verbo del condicional al presente,
de lo que " debería estar sucediendo "
a lo que realmente es.
... Y desde ahí levantar el vuelo.

No hay comentarios: