sábado, 10 de octubre de 2009

EL CEREBRO ENGAÑADO DE MI QUERIDO MICA


¿ TE PARAS A PENSAR CÓMO PIENSAS ?

Es muy frecuente que al finalizar algunos de los cursos que imparto me encuentre
con amig@s que se acercan, en general cabizbajos,
a confesarme que viven procesos de pánico o de ansiedad,
que lo pasan realmente mal, que no consiguen superarlo.
En realidad en la mayor parte de los casos lo comparten conmigo generosamente
porque están buscando de mi algún consejo o recomendación que les
ayude a salir de ese estado.

A mi, que no soy psicólogo ni quiero pretender jugar a serlo,
me cuesta hablarles sobre el tema.
No me permito entrar en detalles. No sabría hacerlo.
Termino dándoles ánimo y recomendándoles que visiten a un especialista.

Pero sí creo poder ayudarles haciéndoles ver que es algo muy frecuente
entre las personas porque la ansiedad, en principio,
no es más que un mecanismo de defensa de nuestro propio cerebro,
que estando alerta a todo lo que sucede en el exterior,
pretende protegernos de cualquier peligro que pueda acecharnos.

El problema es vivir con ansiedad negativa,
la mala, cronificada, producida por un error de pensamiento.
Tu pensamiento desdibuja la realidad, creyendo que hay un peligro
que te amenaza, que pone en riesgo tu vida,
cuando la realidad es que NO es así.

Se produce porque tu cerebro interpreta pensamientos como si
fueran ciertos y empieza a generar los llamados
" síntomas de ansiedad ".

La ansiedad es esclava de las emociones.
Cuando tu cerebro interpreta como peligroso algo que no es real,
tu inteligencia racional sabe que no es verdad,
pero a nivel emocional lo " sientes como verdad "
por lo que se desencadenan todas las reacciones físicas
que tanto molestan en las personas ansiosas o con crisis de pánico.

Muchas veces se generan simplemente por un pensamiento que
es recordatorio de algo sucedido, o por un simple sonido,
o por un pensamiento recurrente de algo indeseado.
Es frecuente encontrar personas cuya ansiedad se produjo
a partir de algún cambio importante en su vida que requirió de un
tiempo y esfuerzo potente de adaptación, con altos niveles de distrés
y sobre todo con una visión negativa del futuro inminente.

La ansiedad se manifiesta de muchas maneras,
y en la mayor parte de los casos,
con múltiples síntomas.

Es frecuente que aparezcan fenómenos de evitación;
que te llevan a alejarte de la vida cotidiana.
En algunos casos las personas ansiosas dejan de salir de casa,
inventan enfermedades para no ir al trabajo, compran en pequeñas tiendas
porque no pueden sentirse bien en grandes superficies
con muchas personas dentro, o dejan de usar transportes públicos.

En el fondo, en todos los casos, es una cuestión de lidiar con el MIEDO.

En otras ocasiones sufren síntomas físicos desagradables,
como temblores, palpitación excesiva, sudoración , mareo,
sensación de embotamiento, opresión en el pecho, inestabilidad, sensación
de borrachera, irrealidad, aturdimiento, cansancio excesivo, escalofríos, hormigueo,
fatiga sin ejercicio, tensión muscular elevada, etc...
En todos los casos son respuestas orgánicas que nos preparan,
en una situación no necesaria, indeterminada, ilógica,
para huir, atacar o bloquearnos.

En casos más complejos también se puede llegar a sentir una perdida
de control total de la situación, a parecer que nos estamos volviendo locos.
Es frecuente además que se visite urgencias de un hospital porque
se piense que se está viviendo un infarto de miocardio.
Y que , en general, se suelen tener miedos por cosas injustificadas,
basadas en el " ...Y si ... ".

Y si muere alguien que quiero y necesito...
Y si me echan del trabajo ...
Y si pierdo la conciencia...
Y si se estrella el avión ...
Y si ...

¡ Vive el presente; es lo único que realmente tienes !

También observamos acciones repetitivas irracionales.
Como lavarse las manos cada pocos minutos, ducharse varias veces
cuando se hace de noche, pisar unas baldosas al andar pero no otras,
abrir y cerrar cajones, etc...

Tenemos más de 70.000 pensamientos al día.
Gran parte de cómo vivimos nuestra vida depende de ellos.
Tienen mucho poder para hacernos felices o para amargarnos la existencia.
Eres lo que piensas !

Estamos en conexión con el mundo a través de los sentidos.
Y ellos son los creadores de nuestros pensamientos, y
de nuestros sentimientos.
NO ES POSIBLE SENTIR SIN PENSAR.

La ansiedad se te produce porque tu cerebro interpreta,
gracias a tus pensamientos,
que hay un peligro que te afectará.
Que pondrá en riesgo tu vida.

¿ Te has quedado alguna vez encerrado en un ascensor ?
¿ Has vivido alguna vez un viaje en avión lleno de turbulencias excesivas ?
¿ Has sentido alguna vez pérdida de aire porque
estabas rodeado de una multitud de personas ?
En realidad en ninguna de estas vivencias nada era peligroso.
Pero ¿ qué pasó si tu cerebro empezó a imaginar,
a través de tus pensamientos, que un gran peligro se acercaba ?
¿ Se aceleró tu corazón ?

Si tu cerebro cree que algo grave puede ocurrir, actuará para protegerte,
poniendo en marcha todos los mecanismos de
defensa posibles=ANSIEDAD.

Yo sugiero la terapia cognitiva para tratarla.
Evitar la farmacoterapia.
Aunque respeto la prescripción médica,
creo mucho mejor aprender a pensar de otra forma.
Y además, de esta forma, respetarás a tu organismo para que siga actuando,
cuando de verdad sea necesario,
con los síntomas de ansiedad positiva, de la buena;
pero estarás ayudándole , por el contrario, a cambiar los miedos tóxicos , falsos,
que provocan ansiedad negativa.

Si un especialista te ayuda a desviar los significados de los pensamientos
recurrentes absurdos, mal interpretados, a cambiar su codificación,
su ruta neurológica hacia otro tipo de sensaciones, responderás
con otra conducta y evitarás los síntomas ansiosos o de pánico.

¿ Qué tipo de gafas debes utilizar para analizar cada situación ?

Depende de como interpretes las situaciones estarás condicionando
las acciones que sucedan y su resultado.
No olvides que antes de cualquier acción
siempre hay un pensamiento.

Y una recomendación: vive la vida sin miedos.


No hay comentarios: