domingo, 29 de agosto de 2010

ATENTOS


La atención consciente es la función vigía, de alerta, que tiene nuestra mente para

conectarnos con el exterior y permitirnos vivir el presente.

Mediante la atención percibimos y nos percibimos.

Los budistas le han llamado la luz de la mente.


Atencionar es observar atentamente lo que nos va sucediendo en cada instante.

...Pero, por lo general, no es lo que hacemos.

Más bien, vivimos des-atencionados.


Todo la información, a través de nuestros sentidos, que llega a nosotros

compite por nuestra atención: anuncios publicitarios, mensajes de todo tipo,

amenazas, lecturas, imágenes, marcas, ...

Sin embargo nuestro cerebro no consume más de 34 Gb de información al día.

Y discrimina lo que le interesa de lo que no.

Conscientemente sólo se centra en aquello que le "afecta" y " deja pasar"

aquello que no le llama la atención, que no le importa.


La atención para nuestra mente es un recurso limitado.

Por eso, como todos los recursos limitados, tenemos que aprender a gestionarlo.

De no hacerlo nos convertiremos con más facilidad en distraídos de lo importante,

en enfadados con lo no importante, en negligentes con lo urgente, en vacíos de presente,

en atolondrados con lo que estamos haciendo, en descentrados, en ...

Dejaremos de fluir.

Y, lo que para mi es mucho peor, tomaremos las decisiones desde esas posiciones;

asumiendo mayor riesgo de error y de insatisfacción personal.


No es posible, biológicamente hablando, atencionar con todo lo que a

nuestro alrededor sucede, nuestro consciente natural no nos lo permitirá,

nos volveríamos locos.

Pero es muy importante aprender a seleccionar conscientemente en qué ponemos la atención,

porque nos permitirá así elegir mejor, tomar las decisiones desde una posición de mayor luz.

Se trataría de manejar adecuadamente la atención a lo cotidiano, a la vida diaria.


Para estudiar cómo funciona la atención,

algunos neurobiólogos están trabajando con magos.

Ellos son especialista en distraer nuestra atención.

En despistar a nuestra mente para

que no esté presente ni pendiente de todo,

para que mire donde no ellos quieren que lo haga, para que no sigamos su "otra mano".

Los magos le llaman misdirección.


También podríamos llamarle manipulación cognitiva.

El cerebro, que no puede atender todo lo que en un momento está sucediendo,

discrimina lo que valora como no importante.

Los magos, con su locuacidad, el sentido del humor, los movimientos corporales,

la luz y el sonido de sus show, etc... consiguen manipularnos de forma divertida

y des-atencionarnos del punto donde no quieren que miremos.

Se trata de que bservemos donde no toca.

Así consiguen que no veamos lo que está sucediendo delante de nosotros.


Una de las expertas en este tipo de investigaciones entre

atención, magia y cerebro

es la neurobióloga Susana Martinez Conde.

Susana es Directora del Centro deInvestigaciones Barrow de Phenix, en USA.

Ha escrito mucho sobre el tema y con múltiples experiencias, trabajando con magos

de los más conocidos del mundo.

Os dejo un enlace de la revista Investigación y Ciencia,

por si os apetece leer más sobre sus investigaciones.

http://www.investigacionyciencia.es/solo_articulo.asp?indice=3


Varias veces al año, tengo la suerte de compartir escena con mi amigo

el famoso mago internacional Jorge Blass en una conferencia-show

que hacemos juntos, llamada

La Fuerza de la Ilusión: Una lección mágica,

y os puedo asegurar la potencia de la misdirección para provocar des-atención en el público.

En nuestro caso es una conferencia que mezcla la ilusión y el ilusionismo,

las lecciones del mundo de la magia y del mundo de la empresa.


La no atención nos provoca incapacidad de percepción adecuada.

Le llamamos ceguera a la elección.

Seguro que todos vosotros alguna vez habéis sido sometidos a esos juegos de percepción

donde ante dos figuras superpuestas nuestros ojos sólo perciben una de ellas

y, para ver la segunda, nos vemos obligados a centrar nuestra atención.

De eso se trata, de mejorar muestra atención para elegir mejor,

para "ver" realidades que de otra forma no veríamos, pasarían desapercibidas

a nuestros sentidos y nos perderíamos la capacidad de elegir mejor.


Un estudio realizado en EEUU con un mago y un número de participantes que

generaba significancia estadística lo demostró claramente.

Es un estudio que, a posteriori, se ha repetido varias veces con el mismo resultado siempre.

Los participantes no sabían que el instructor del estudio era un mago profesional,

pensaban que se trataba de un científico del equipo de investigación de la universidad.


El estudio consistía en que el mago enseñase varias fotos a cada individuo

participante en el estudio.

Una vez enseñada las fotos se les pedía que eligiesen una y la tocasen con su dedo.

Los individuos seguían las instrucciones del mago.

Hecha la elección, el mago manipulaba las fotos puestas todas del revés, sin ver las caras,

de forma muy limpia, sin que el participante se diese cuenta de la manipulación.


De nuevo daba la vuelta a la foto que supuestamente había sido elegida por el participante,

aunque en ningún caso coincidía con la que el participante había elegido en primera instancia

y había tocado con su dedo.


Más del 85 % de los participantes no se dieron cuenta del cambio que el mago les había hecho.

Y lo que es peor, cuando se les preguntaba a todos ellos que no se habían

dado cuenta del cambio, qué les había gustado especialmente de la foto elegida,

aún no siendo su elección inicial, buscaban argumentos para justificar el porque se habían

decidido por esa foto.


El sujeto confabula razones aunque no fuera lo elegido inicialmente tras la manipulación

por el mago.

¿No se daban cuenta que no era la foto inicial?

¿Tan despistados somos?

Pues así sucede, aunque nos cueste creerlo...


Y, ...¿ Nos pasa esto en las múltiples decisiones que tomamos cada día?

¿Puede que, aún no decidiendo lo correcto, y siendo inconscientes,

nuestra mente empieza a trabajar para justificar nuestra elección?

Todo parece apuntar a que así es.


La atención plena consciente nos permite evitar elecciones no deseadas.

Recuerda que nuestra mente sólo es capaz de, sin forzar, estar atenta unos 6 segundos;

y bajo atención consciente no más de 20 minutos, según nos demuestran muchos estudios.


La meditación es una buen sistema de aprender y practicar la atención.


Aunque el secreto está en trasladar la atención ala vida diaria para generarnos

más bienestar y armonía personal.


La atención mental es también de ayuda para desarrollar la intuición y la sabiduría interior.

Y , sobre todo, nos hace un poco más libres.


He puesto como foto de este post a un pequeño cachorro de perrito.

Ellos si saben vivir el presente. Lo practican. De ellos podemos aprender.


El pasado nos tiene que servir

como impulsor en el presente,

y la atención plena

como la mejor forma de vivirlo



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