jueves, 12 de agosto de 2010

DIVIDIR ENTRE DOS


Ayer asistí a una lección magistral del profesor David Perkins,

en la Universidad de Harvard, sobre cómo enseñar

y no caer en los errores fatales de los trainers y formadores mediocres,

(= teaching for understanding).


Perkins es autor de libros muy conocidos en el mundo de la pedagogía, tales como King Arthur´s Roundtable ,

Learning at work , Making Learning Whole y The Eureka Effect.

Nos habló de algo en lo que estoy totalmente de acuerdo y que me gusta compartir con mis alumnos en mis cursos:


la importancia de la diversión

en la formación, y en general con todo lo que hacemos en la vida.

Aprender debe ser divertido.


También nos comentaba de cómo el aburrimiento desconecta al alumno del profesor

y de la materia, por muy brillante que éste sea y por mucho conocimiento que tenga;

de ahí su insistencia en la sesión sobre diferenciar entre enseñar desde el pensar

y hacer o sólo enseñar trasladando conocimiento, sólo demostrando que el profesor sabe.

El aburrimiento en un aula todos lo hemos sufrido alguna vez

y sabemos de lo que estamos hablando.


Profesores que saben pero no enseñan, que saben porque tienen conocimiento

pero no han aprendido a trasladarlo a los demás, no se hacen comprender ni lo llevan a la acción.

Todo se queda en pura teoría, con suerte generadora de nuevo conocimiento para el alumno,

pero no aprehendida.


Pero la gran lección que nos dio, en mi modesta opinión y si me permites ser simplistas en este momento del post,

fue cuando nos hizo ver que en el mundo siempre nos encontraremos


dos tipos de personas,

y por lo tanto también de formadores, de hombres de negocios, de médicos en un hospital, de familiares y amigos, de …

Aquellas que hacen que todo sea posible, analizan desde lo positivo, ríen, ven la oportunidad en cualquier acto,

disfrutan con el presente, son realistas, comprenden a los demás y sus situaciones,

se cuestionan el status quo, siempre están dispuestos a aprenden, escuchan , …


Les llama FACILITADORES


Y esas otras que viven en blanco y negro, descubriendo amenazas,

que valoran lo peor de cada situación, que disfrutan encontrando la pega,

que se conforman con todo, que prefieren contar lo que saben antes que aprender de otros,

que no escuchan sólo hablan aunque no tengan nada que decir, interrumpiendo al mismo silencio que suele ser mejor que los que dicen,

que se encantan a sí mismos, ombliguistas, yoistas


Les llama INHIBIDORES


Ya ves, al final, según su ponencia casi todo es una cuestión de dicotomía,

haciendo que las posibilidades se puedan dividir por dos:


Diversión o aburrimiento,


Conocimiento o aprendizaje,


Facilitador o Inhibidor.



¡¡¡ Elige !!!


1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy interesante, Fernando.
Nada tiene que ver tener la amplitud de visión necesaria para ver las amenazas con la actitud positiva del facilitador. La clave es la actitud de fondo.
Hay gente que es optimista porque no ve los problemas. Otros son optimistas porque, aun viéndolos, confían en sí mismos y en su organización para poder superarlos.
Aún siendo buenos los primeros, yo me quedo con los segundos.

Saludos,

Mariano