sábado, 31 de julio de 2010

UNA SENCILLA LECCIÓN


Estaba sorprendido el discípulo al ver que su maestro siempre sonreía y estaba feliz.

Un día le preguntó:
"Maestro, ¿por qué tú siempre estás tan contento?
Haga frío o calor, tengas qué comer o no..."

El maestro respondió:
" Amigo, no hay nada extraño en ello.
Se trata de aprender la más básica de las lecciones que te puedo enseñar.
Cada mañana al despertar me pregunto a mí mismo si quiero elegir
la alegría y sonrisa o la tristeza y cabreo.
Siempre elijo la alegría sólo por un hecho: sigo vivo "

Este es un cuento popular indio que leí en un libro de filosofía.
Probablemente para muchos de vosotros hoy, amig@s lectores de este blog,
sea vuestro primer día de vacaciones o el de la vuelta al trabajo, a lo cotidiano.
En cualquiera de los casos, no olvidar la sencilla lección
que nos deja el maestro del cuento y

¡ ELEGIR LA ALEGRÍA !


jueves, 29 de julio de 2010

INSEPARABLES: EMOCIÓN+RAZÓN


En muchas conferencias y cursos está de moda que el conferenciante o monitor
hable del cerebro.
Da igual que el in-experto de turno sea experto en economía o en coaching,
que se defienda con las finanzas o dirigiendo un departamento de marketing,
que haya estudiado leyes o literatura, el caso es que hoy todos sabemos de neurociencias.
Todos pueden hablar de este tema sin rubor:
la sabiduría del ignorante puesta a prueba.

Entonces, ¿por qué no hacerlo yo desde aquí?
Al menos, el haber estudiado durante 5 años biología y hacer la especialidad
de SNC, me serán válidos para algo...

Desde que Goleman publicó su libro sobre Inteligencia emocional,
y puso de moda hablar de las emociones y quitar peso a la razón,
con frecuencia escuchamos, y sin criterio, hablar de los tres cerebros en los humanos:
del reptiliano, del límbico y del neocortex , como si de elementos
separados se tratase; normalmente desprestigiando a la razón.
¡Que error!
Entre otras cosas porque ni ellos mismos podrían estar hablando de lo que lo hacen sin
no fuera por su sistema cortical, que les permite usar el lenguaje.

Sin duda la neurología y las neurociencias han demostrado el papel de las emociones
en la identidad, en el comportamiento y en la salud en los humanos,
pero sin el cerebro racional estaríamos perdidos; es la conexión entre
EMOCIÓN Y RAZÓN,
en la intersección entre estructuras del cerebro emocional, como la famosa
amígdala y del cerebro racional, como la corteza prefrontal, implicada en el razonamiento
y toma de decisiones, la que nos permite sentir, tomar decisiones y mantenernos
alerta para garantizarnos la supervivencia.

Las emociones, en su origen más lejano, eran respuestas instintivas simples,
un puro tropismo que los animales desarrollaron para huir de situaciones complejas:
la amenaza de un depredador, el fuego, etc...
O para acercarnos a algo que les provocaba beneficio: comida, la búsqueda de pareja, el calor, ...

La evolución del cerebro se llevó a cabo debido a que ambientes competitivos más complejos
le llevaron a necesitar mucha más rapidez de acción, mayor precisión y más eficacia.
En ese momento tan temprano fue cuando apareció el miedo, para hacer frente
a peligros potenciales y la agresividad que les permitía acercarse más facilmente
al alimento o defender su territorio.

Cualquier reacción emocional desencadena no sólo respuestas nerviosas, sino también
una serie de reacciones endocrinas actuando sinérgicamente y preparando al organismo
para responder ante una amenaza.
Por esto las respuestas emocionales suelen generar aumento
en la frecuencia respiratoria, aumento de la frecuencia cardiaca,
liberación de hormonas activadoras del metabolismo, como la adrenalina y glucocorticoides,
gestos corporales simples, como cara de miedo o de lucha, tensión muscular, etc...

Al primer cerebro reptiliano se le unió, hace unos 200 millones de años, unas primeras
estructuras corticales que fueron formando el cerebro límbico, también llamado emocional
o mamífero por ser en estos animales donde se desarrolló.
Hace tan sólo 60 millones de años una evolución mantenida de esa corteza cerebral
fue la responsable de la aparición del llamado neocortex, o cerebro de los primates,
el cual hizo posible que apareciese la razón y la inteligencia superior de los homínidos.

Pero en realidad, cuando hablamos de cerebro hablamos de un mismo órgano
analizado desde diferentes momentos de su evolución.

En la editorial de Septiembre del 2007, la revista Nature Nueroscience, afirmaba que
"la calidad de vida de un individuo depende de su capacidad para sentir las emociones
de forma adecuada y para auto-regularlas en respuesta a las circunstancias externas".
En esa auto-regulación necesaria aparece la razón.
En el fondo no se trata de que las emociones superen a la razón.
Se trata, más bien, de un necesario equilibrio entre RAZÓN Y EMOCIÓN.

El desequilibrio se produce cuando elegimos algo movidos por nuestra razón,
pero no convencidos por nuestros sentimientos.
O al revés, cuando tomamos una decisión puramente motivados por nuestros sentimientos,
sin dejar paso a la razón.
En estos casos se sabe que se activa la corteza cingulada anterior,
una región del cerebro medial, que actuaría como una especie de alarma del equilibrio
EMOCIÓN-RAZON.
En esas circunstancias no solemos sentirnos bien, hasta que, reflexionando, es decir
gastando más energía, conseguimos encontrar "razones"
que nos convencen a nosotros mismos de que nuestro sentimiento
o nuestras razones son aceptables.
Generamos las razones o emociones necesarias para equilibrar la elección.
Ajustamos la emoción a nuestra lógica, donde la emoción apoya a la razón.
O ayudamos con razones a nuestra emociones, justificandolas y dándoles así más poder.

No van por separado.
RAZÓN Y EMOCIÓN SE COMPLEMENTAN.

Existe un puente biológico que conecta el cerebro racional con el emocional.
Se encuentra en la zona inferior de la corteza prefrontal, en la zona ventromedial
y orbitofrontal, justo encima de la órbita de los ojos.
En la corteza ventromedial es donde se reciben las informaciones de la amígdala, del tálamo
de otras regiones del neocortex y del tronco encefálico.
Es como si de una central telefónica se tratase.
Gracias a estas conexiones anatómicas el cerebro racional valora las situaciones que percibe
desde el centro de decisión emocional.

La suma de ambos es el provocador de nuestra respuesta.

Por eso si vamos por la calle y está a oscuras sentiremos miedo que nos ayudará
a estar preparado para salir corriendo. Vemos, racionalizamos y sentimos
potencial peligro cerca.
Y por eso si llegamos a casa y olemos a esa comida que tanto nos gusta, nos genera alegría
y nos hace sentir que algo especial va a pasar.

El cerebro etiqueta todas las percepciones.
Y sobre esa etiqueta genera valor emocional+racional.



En días de verano...







DISFRUTA HOY,
ES MÁS TARDE DE LO QUE CREES...

domingo, 25 de julio de 2010

RELAX


" El que no ama la vida no se la merece"
Leonardo Da Vinci

Llegan momentos de descanso, de relax, de escapadas...
Oímos con frecuencia que las vacaciones y el verano son para cargar la pilas.
Yo no estoy muy de acuerdo con esta afirmación.
Más bien, prefiero pensar que son para descargar las pilas,
para quitar la batería, para abandonarse y dejarse llevar con lo que más te gusta,
para salir de la rutina rutinaria, para no hacer porque es otra forma de hacer.
Es un momento genial para parar-SE.
A veces, parar un poco, es poder ir más deprisa después.
Parar para perder conscientemente el tiempo, porque no es verdad del todo:
el tiempo nunca se puede perder.
Es otra forma de sacarle el mejor de los partidos...

Según los expertos en neurociencias, la felicidad es un macanismo bioquímico
que se activa en nuestro cerebro por la acción de unos neurotransmisores,
llamados del bienestar.
Tales como la dopamina, las betaendorfinas, las encefalinas, la serotonina.

Hormonas que responden con efectos gratificantes,
que eliminan dolor como si de analgésicos internos se tratase, que son tranquilizadoras,
que mejoran la respiración, que no están cuando el miedo está presente,
que protegen de infecciones potenciando nuestro sistema inmunológico,
que bajan la presión sanguínea, que reducen la fatiga y el colesterol en sangre,
que distensionan los músculos.
Y un largo etcétera...

Como ya hemos comentado en otros post de este blog, la FELICIDAD,
y se hermana la mayor, la ALEGRÍA, tienen mucho que ver con la capacidad
de estar satisfechos con nuestra realidad, es decir, con la vida que nos toca vivir.

Por ello, este verano, me he permitido escribir 10 puntos que no quiero, cada día,
dejar de hacer. Para no olvidar.
Diez ideas fuerza que me ayuden a encontrarme mejor,
a apagar las pilas de lo cotidiano.
Diez ideas que dejo aquí por si te apetece practicar alguna de ellas:

1) ¡ Conocerme más !

Con cada cosa que haga. Escucharme. Dedicarme tiempo. Ser un egoísta sano. Quererme.
Cuidarme con todo: comida, sol, deporte, amor, ...
Mantener una estima adecuada, practicar al auto-amor, la confianza.
Aceptarme sin ninguna condición.
Este puede ser uno de los mejores regalos que haga a uno de mis mejores amigos: yo mismo.

2) Practicar el realismo positivo

Aceptar que la vida es imperfecta. Que está llena de altibajos.
Que llegarán momentos mejores y otros no deseados. Saber vivir con ello.
No dramatizar emocionalmente ninguno de los momentos, ni los de júbilo, ni las sombras.
Entender que desde el realismo se puede practicar una alegría contagiosa
a todos los que nos rodean.
Saber que llegarán momentos malos no implica no esperar siempre lo mejor
y ver lo mejor de todo lo que me llegue. Enfocarme en lo que deseo, olvidando lo no deseado.

3) Vivir el instante

Solamente vive el que vive hoy, decía J. Du Bellay.
Huir del estrés anticipatorio, provocador de miedos, insatisfacciones irreales, de pánico.
Olvidar aquello que podría ocurrir pero no ocurrirá.
Salir del futuro inútil.
Y del condicional paralizante.
Aprovechas desde el instante cotidiano el rayo de sol, la balada que suena en el iPod,
o el roce de la toalla sobre la piel.
Sentirla. Compartir con los demás esas sensaciones.
La vida es nueva cada día, nos decía Marañón. Cada día o cada instante, me pregunto yo...
No desaprovechar las sensaciones instantáneas, son como fotos que no se repiten.
Gustar. Tocar. Ver. Oler. Oír. Y gustar mucho más, y más y más...
Está en nuestras manos hacer cada instante satisfactorio.
¡ Único !

4) Hacerlo posible

Dejar de pensar por qué y pasar al para qué.
Y al por qué no.
La vida es maravillosa así que pensemos en el cómo hacerlo posible.
Escribirlo. Y volverlo a soñar.
Soñar para traer el futuro al presente es el primer paso para hacerlo posible.
Desear y visualizar es empezar a vivirlo.
Que mejor momento que en esta época veraniega para idear, para renovar-SE,
para la re-invención, para la gestión, desde el presente parado en el tiempo,
del futuro esperado.
Soñar con los ojos bien abiertos. Y compartir los sueños.

5) Soltar lastre

¿Qué me sobra de este tiempo pasado?
¿Qué me carga de malestar?
Es tiempo de soltar amarras. De huir y dejar atrás lo que nos sobra.
De cortar con lo tóxico que nos paró...
De no darle más cuartel.
¿Qué miedos, celos, envidias, decepciones, odios nos tienen retenidos?
Es hora de abandonarlos. De dejarles morir en paz. De cortar la cuerda.
Así podremos tender la mano a nuevas aventuras, si estamos libres de pesos innecesarios,
desahogados de malos aires, desanclados del lodo.

6) Simplificar

Lo más importante es simple, sencillo. No necesita explicaciones.
Se ve. Se siente.
Vivir la vida bien es simplificarla.
Prescindir de lo inútil para hacer de lo válido lo más grandioso.
Centrar en ello la atención, la energía, el disfrute, las experiencias.
No se trata de deslumbrar, sino de iluminar.
De dar luz sin exceso, como lo hacen el sol y la luna.

7) Estar hacia afuera

Ser extrovertido es no limitarte. Dejar el ombligo para vivir en paz.
Huir del auto-YO.
Desplazarte hacia lo que está por ser descubierto. Investigar. Explorar.
...Y ser descubierto por te has dado, entregado sin condiciones.
Sin hermetismos.
Practicar la comunicación fluida.
Vivir la escucha empática, interesada desde la verdad.
Manifestar nuestras emociones sin pedir nada a cambio por ello.
Aprovechar el talento para construir hacia afuera la vida que deseamos.
Tender una mano de forma generosa. Entregarnos.
Hacer el bien. Por el simple hecho de hacerlo. Ocuparnos de los que nos necesitan.
Liberar oxitocina, la hormona de la "vinculación afectiva".

8) Amar

Quiero dar y sentir amor.
Practicar amor.
Sacarle a pasear. Ponerle a flor de piel.
Tenerle presente de día y noche.
Olerle, por estar tan cerca. Ser su sombra.
El amor no es sólo un sentimiento, es también un arte, decía Balzac.
Hacer nuevos amigos. Reforzar la relación con los de siempre.
Llamarles. No dejarlo para mañana.
Sentirles cerca aunque estén lejos. Vivir-LES.
Compartir un vaso de vino y una escucha amble, interesada.
Abrazar, como si todo el tiempo fuese sólo para ello.

9) Reír

Como una manera de cultivar el buen humor.
De practicar la resiliencia en estado puro.
No quiero días sin amor ni sin risa. Esos días no estaríamos vivos. Sólo restarían.
La risa nos conecta con la alegría.
Hay muchas razones, incluso fisiológicas y de salud , que justificarían el reír como algo
cotidiano, pero sobra una para no olvidarlo: Te hace más feliz.
La risa te repone del desgaste cotidiano, de las situaciones dramáticas.
La risa no está cuando está la crítica absurda.
La risa forma parte del entusiasmo, generador de pasión.
Quiero vivir el verano lleno de pasión.

10) Creer+Hacer

Poder hacer todo esto que me propongo es la verdadera y gran aventura de esta época
que comienza en estas horas.
Sólo si lo llevamos a la acción será una realidad.
No nos debe sobrar con pensarlo. Se trata de hacerlo.
De ponerlo en marcha. De activarlo.
Para ello, quitaremos las pilas y empezaremos a hacerlo.
Creer+hacer para SER.
Este es el secreto.


Yo sólo he pretendido compartir 10 ideas contigo.
Seguro que tú puedes añadir muchas más...
Hazlo !!!
Y regálate lo mejor que desees para ti en este período de descanso merecido.

¡ FELIZ VERANO AMIG@S !



TEI


En el mundo occidental de hoy, donde todo es movido por la prisa y la falta de tiempo,
el 90% de las enfermedades que padecemos las personas
están relacionadas o tienen algo que ver con el estrés crónico.
Generalmente es provocado porque nuestra mente es tensionada y agotada
de forma recurrente debido a un exceso de esfuerzo y presión que la bloquea y enferma.
Recuperar el equilibrio, el sosiego, autocontrol y la paz interior con uno mismo pertenece a la
basicoterapia esencial.

Estamos aquejados de múltiples enfermedades psicosomáticas, de ansiedad, depresión,
y trastornos obsesivos.

Pero el estrés no es malo. Es necesario. Es animal. Biológico.
Es el mecanismo del que disponemos en nuestro sistema nervioso para hacer frente a una
situación de amenaza.
El estrés nos permite enfrentarnos a esas situaciones:
huyendo, atacando o dejándonos bloqueados.
Una vez superada la amenaza, volvemos a nuestro estado natural.

El problema es cuando no sabemos desconectar el sistema estresante;
y lo mantenemos en estado de continum, es decir como si siempre estuviéramos
bajo amenaza, respondiendo a la lucha o huyendo.
Como si no superásemos este estado y tuviésemos que estar permanentemente bajo
estado de alerta. Sin retorno. Sin recuperar nuestro estado natural.
Esto genera agotamiento físico y mental y nos predispone a enfermedades de todo tipo.

En los últimos años la medicina ha desarrollado una nueva disciplina:
la PNI, Psiconeuroinmunología,
que se encarga de estudiar la relación entre sistema nervioso, el inmunitario y el endocrino.

Cuando nos encontramos bajo situaciones de estrés crónico, segregamos cantidades excesivas
de adrenalina y de cortisol en periodos largos de tiempo con lo cual debilitamos al sistema
inmunitario, aumentamos los niveles de colesterol en sangre, disminuyen nuestras
reservas energéticas, se debilitan nuestras aptitudes mentales, se altera la química cerebral,
y un largo etc...
Por lo que aparecerán todo tipo de problemas físicos y emocionales;
dando lugar con el tiempo a enfermedades cuyo origen está en el estrés crónico.

Pero uno de esos trastornos emocionales más frecuentes en la actualidad,
producto del estrés crónico, es el llamado TEI.
Seguro que lo has visto en tu día a día, en compañeros de trabajo,
en una reacción inesperada de tu pareja, a tus padres, o en ti mism@.

TEI, se corresponde con las letras de Trastorno Explosivo Intermitente.
No es más que un ataque de ira y rabia, como se de una explosión se tratase,
potencialmente violenta, aunque no necesariamente, que te pone fuera de control en segundos.
Es una reacción desproporcionada y temporal, suele durar poco tiempo.

La OMS, Organización Mundial de la Salud, que ya lo ha reconocido como enfermedad,
nos advierte de un alto crecimiento de TEI en los últimos años.
Roland Kessler, doctor investigador de la Universidad de Harvard, lo define como una reacción furibunda, de descontrol temporal, desproporcionada con la realidad existente,
que sucede en un instante y conduce a la persona a emprender ataques físicos o verbales
con lo que encuentra en su entorno inmediato.

¿Has visto cerca de ti o has vivido alguna vez una reacción de este tipo?
Al parecer lo que hay que revisarse es el estrés crónico, provocado normalmente
por preocupaciones excesivas de la vida cotidiana
que desencadenan en este tipo de trastornos.

Como decía W.Koch:
"La preocupación es como una mecedora: te permite moverte, pero no te lleva a ningún sitio"

Merece la pena vivir en armonía.
Reducir las preocupaciones innecesarias.
Encontrar bienestar en lo que hacemos.
Volver a lo básico esencial.
Practicar la basicoterapia.

De todos estos elementos esenciales básicos habla mi primer libro publicado
al que he llamado basicoterapia.
No os comento muchas cosas de este trabajo hoy en este post porque todavía no
lo podéis encontrar en el mercado, sólo está publicado como colección de autor.

Basicoterapia nos enseña que el verdadero poder generador del bienestar
reside en las cosas sencillas y cotidianas, en lo que tenemos cerca pero convertimos
en invisible a nuestros ojos.
Basicoterapia es una invitación a iniciar un viaje imprescindible.

Pero siguiendo a A. Pacini, sólo se trata de entender que

El verdadero saber es esencialmente armonía



domingo, 18 de julio de 2010

INTUICIÓN


Me ha invitado mi amigo y compañero de aventuras profesionales, Eduardo Sicilia,
a participar mañana en un encuentro que ha llamado "Mentes Inquietas".
(¿Por qué habrá pensado en mi?).

El tema a tratar en esta ocasión versa sobre la INTUICIÓN.
El motivo del encuentro es colaborar con la periodista y escritora Cristina de Alzaga
para generar un debate sobre el contenido de su próximo libro.

Tengo el grandioso placer de compartir espacio y momento con expertos como
Francisco J Rubia, catedrático de Fisiología Humana en la Universidad Complutense de Madrid,
con Mónica Kurtis, neuróloga, experta en trastornos del movimiento del
hospital Ruber de Madrid, con Alfonso Gonzalez, Director General de eoi,
con Eduardo Sicilia, director del MBA Executive de eoi y con la propia escritora, Crisitina de Alzaga.
Mentes inquietas, ...sin lugar a dudas.

¡¡¡La intuición!!!
Un valor perteneciente sólo a lo humano.
La trastienda de la mente.
La voz interior.
La corazonada.

La Real Academia de la Lengua Española la define como
"la facultad de comprender las cosas de modo instantáneo, sin necesidad de razonamiento".
Y le añade la acepción de presentimiento.

Podríamos definir la intuición como percepción o conocimiento claro, directo e inmediato
de una verdad, sentimiento o idea que se produce sin participación de la razón o lógica.
Se trata de un mecanismo humano que nos permite llegar a conclusiones sin los procesos
explícitos del pensamiento razonado.

Osho, habló de la intuición y lo dejó dicho de esta forma tan sabia:

"Cuando el cuerpo funciona espontáneamente se le llama instinto.
Cuando el alma funciona espontáneamente se le llama intuición.
Son las dos semejantes y a la vez distantes entre sí.
El instinto pertenece al cuerpo, a lo físico a lo burdo; la intuición pertenece al alma, lo sutil.
Entre las dos cosas se encuentra la mente, experta, que nunca funciona espontáneamente.
La mente significa conocimiento. El conocimiento nunca puede ser espontáneo.
El conocimiento forma el intelecto.
El instinto es más profundo que el intelecto. La intuición está por encima del intelecto".

Que bien lo recoge esta descripción del maestro Osho.
La tres contienen el sufijo " IN- " , porque las tres son IN-ATAS.
En inglés queda más claro: "tuition" es enseñanza.
In-tuition, (=intuición), es enseñanza desde dentro de tu ser.

La intuición es el peldaño más alto de la escalera consciente e inconsciente del ser humano.

El peldaño inferior es el instinto.
Es lo básico. Lo animal. Pertenece al cuerpo.
Es físico. Conecta con el pasado de las personas, con su carga genética,
con lo aprendido antropológicamente. Es sólido, biológico. La herencia de millones de años.
La naturaleza a delegado las funciones esenciales del organismo en el instinto.
Hace en ti milagros que ni siquiera eres capaz de saber.
Pertenece al código de nuestra células.
Es una cuestión de química. De hormonas.

El intelecto es humano.
Pertenece al conocimiento consciente.
Pero es ciego; comete muchos fallos porque es un recién llegado a las personas.
Pertenece al cerebro menos arcaico, al cortical.
Genera la lógica, la razón. Se alimenta de la experiencia,
ofreciendo siempre viejas respuestas a preguntas nuevas.
Es el que provocador de juicios. Vive a base de pre-juicios. Obtiene lo que conoce.
Sólo ve lo que está preparado para ver.

En el centro de la inconsciencia está el instinto.
En el centro de la consciencia está el intelecto.

La intuición hace sabio a la persona.
Tiene que ver con tu ser.
Con la inconsciencia.
Te atenciona y dispone para el futuro.
Es iluminación. Genera inspiración.
Ve pero no piensa sobre lo que ve.
Ve donde todavía no has pensado.
Una persona intuitiva puede ver amor en otra, o confianza, o duda, ... sin pensarlo.
Lo siente! Lo presume! Lo adivina!

En el centro de la supra-consciencia está la intuición.

Cuando la intuición y el instinto viven juntos puedes utilizar el intelecto para buenos
propósitos. Se pone a tu disposición para crear,
...aparece la creatividad, lo imaginado.

Si estamos alineados con lo básico, con el instinto, nos será más fácil alcanzar la intuición.

La intuición es usada en el mundo laboral y empresarial.
" A menudo has de confiar en tu intuición" , dice Bill Gates.
Y es que para competir no puedes prescindir de ninguna de los tres peldaños
de la consciencia e inconsciencia.

Nuestro cerebro puede procesar información consciente sólo apenas a unos 50 bits por segundo.
Mientras que la capacidad de nuestro sistema nervioso inconsciente de procesar
información es de más de 10 millones de bits por segundo.
Esto nos ayuda a entender que en nuestro sótano interior, tenemos mucho conocimiento
esperando ser usado. No podemos despreciarlo, desperdiciarlo.

Cuando estamos atendiendo una conversación telefónica, por ejemplo, somos incapaces de
duplicarnos y atender a todos los otros hechos que puedan estar pasando en nuestro
entorno.
Ahora bien, de atender esos otros eventos se encarga la inteligencia intuitiva
y son almacenados por la memoria inconsciente.

De esta información que no hemos atendido conscientemente pero sí ha quedado guardada
se extraen experiencias válidas, conocimientos, deducciones, abstracciones, nuevas hipótesis,
soluciones, alternativas, analogías, códigos nuevos de comunicación, ...
que alguna vez pueden ser bien aprovechados, movidos por la maquinaria de la intuición.

La intuición bebe de diferentes fuentes, pero una de ellas es todo lo adquirido
inconscientemente; de lo que pertenece a la despensa del saber, a la zona de exclusión.

Los seres humanos somos la conjunción
de lo heredado, lo adquirido y lo elegido.

La intuición es una metacompetencia en nuestro perfil profesional.

A veces, aparece en forma de sueño o idea.
Muchos ejemplos del mundo empresarial y la ciencia en toda la historia
de la humanidad lo demuestran.
Algunos casos de sueños intuitivos muy conocidos son:
El sueño de Elias Howe con la máquina de coser,
o el de Friedrich Kekule con la estructura de la molécula del benceno.

En otras ocasiones la intuición nos ayuda a mirar donde normalmente no miramos.
Es decir, a percibir la realidad de una forma desacostumbrada.
Es el caso de Fleming con la Penicilina y la Lisozima, o del velcro, las cerillas, el microondas,
el walkman, el teflón, el telescopio, etc...

La intuición nos permite saber sin saber por qué sabemos.
Resulta de un proceso mental inconsciente que se nutre de toda la historia anterior
del individuo. Es pericia.

Que fantástica supra-consciecia a nuestra disposición para ser utilizada.

Las neurociencias nos irán descubriendo con el paso del tiempo donde se localiza
esta metacompetencia humana.
El cerebro está preparado para la supervivencia de la especie
por eso, en numerosas ocasiones nos engaña, incluso nos impide ser creativos,
porque si le falta información elige el camino más seguro y el menos gasto energético.
Pero es la misma máquina cerebral la que nos permite generar múltiples alternativas,
estando también preparado para ayudarnos cuando llegan momentos de necesidad
mediante la intuición.

Ya estoy deseando que llegue está reunión de mentes inquietas.
...Cuanto tengo por aprender de mis colegas invitados a la misma.
¡Como me ilusiona!
No se sorprendan amigos si me ven que les escucho con mi boca abierta,
con mi mente a la espera de sus ideas y conocimientos.
Ávido por aprender de ustedes y con toda mi intuición a su servicio.

¡Gracias Eduardo!


sábado, 17 de julio de 2010

SENTIR


Unos días, sólo quedan unos días,...horas, para que lleguen las vacaciones.
Días de verano sin labores en los que me gusta sentir,
recibir todo de una forma diferente.
Re-descubirme.

Sentir la calma rutinaria del no hacer.
Sentir el agua del mar como empapa y te recorre.
Sentir las olas y no evitarlas.
Sentir la brisa como seca cada poro de la piel.
Sentir las horas como pasan sin contenido.
Sentir como te vas llenando con las palabras de los libros y como te van cambiando.
Sentir la llegada de la tarde, azul intenso, cálida, empaparte de ella.
Sentir la noche cargada de cielo estrellado, compartirlo.
Sentir cerca el latido de su corazón y sus manos sin prisa.


APRENDER A MORIR


"Sólo hice una cosa durante toda mi vida: aprender a morir"
Bounam de Psiskhé

Comentaba con una amigo esta semana la importancia de aprender a morir.
Es un gran quita-miedos.
No aprenderlo nos puede llevar a perder la vida en vida.
Tener miedo a la muerte, no aceptarla, mirarla demasiado, sentirla cada día,
vivir angustiado por su espera, es acercarla,
aunque no necesariamente en el tiempo, pero sí en la mente.

Si eres creyente no deberías tener miedo a la muerte
porque después de ella, re-nacerás.
No habrá espacio y tiempo entre su llegada y el paso a un nuevo nivel de tu vida.
Será como el sueño.
El sueño no lo mides en términos de tiempo, te despiertas y es como si
te acabarás de haber dormido.

Y si no eres creyente, regálate un basta ya.
¿Qué sentido tiene seguir angustiado por algo que no puedes controlar,
que te supera, que vive fuera de tu marco referencia?
Si no eres creyente, entrégate a ella, con aceptación
y así se acaban todos los miedos.
Si no eres creyente, debes saber que la muerte pertenece a la parte instintiva del animal
que todos somos. Es aprender que forma parte de la propia vida.
Por ello, como hacen los gatos, delfines o gacelas, asúmela y deja de pensar en ella.

En ambos casos, creyente o no, te liberarás de pasar espacios y tiempo de tu vida sin vivir.
Te librarás de miedos tóxicos injustos, de cerebros engañados por la ansiedad o el pánico,
de la vida anticipada en exceso, del futuro inmediato fatalista,
de dirigir y usar energía en algo que no podrás cambiar: que un día morirás



ESFUERZO






"Éste es el objetivo: el esfuerzo.
No hay nada mejor que hacer
y es lo único.
Ésta es nuestra gran virtud: trabajar.
Es evidente que los jugadores son muy buenos, pero el esfuerzo es la máxima prioridad.
Sin éste cualquier equipo nos puede ganar, cualquiera"

Pep Guardiola

domingo, 11 de julio de 2010

VIDA

Llegan las vacaciones de verano.
Unos días muy especiales. Luces diferentes. Sombras necesarias.
Ha caído en mi mano un poema-reflexión, escrito por la Madre Teresa de Calcuta,
llamado "canto a la vida" .
que me ha parecido genial como guía para vivir esta época del año.
Ya el nombre del mismo es pecioso, necesario y muy ilusionante.
Yo pienso hacerle caso a la Madre Teresa.
¡Y TÚ decide si te apuntas también!

Aquí te la dejo, por si te es válida...

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es dicha, saboréala.
La vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózala.
La vida es misterio, descúbrelo.
La vida es una promesa, llévala a cabo.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es lucha, lúchala.
La vida es una aventura, arriésgala.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es vida, defiéndela.


EL EFECTO PIGMALION


Cualquier persona puede convertirse en escultor de si misma.
Y también ayudar en nuestra creación mental de los demás.
Puedes crear casi todo aquello que eres capaz de creer.
Se conoce con el nombre de efecto Pigmalión.

Pigmalión era un rey chipriota además de escultor afamado.
Nos cuenta Ovidio, en su libro Metamorfosis, que Pigmalión,
inspirándose en la bella Galatea, creo una estatua bellísima,
enamorándose locamente de ella. Pidió a los dioses que la escultura cobrase vida
para poder amarla para siempre. La diosa Venus respondió a la petición de
Pigmalión y se lo concedió. Le dio vida a la estatua convirtiéndola en su amante.

Según este efecto, llamado desde entonces con el nombre del escultor,
cuando creamos algo en nuestra mente hacemos que empiece a crearse
en la realidad.
También se conoce con el nombre de la auto-profecía cumplida,
porque viene a enseñarnos que la profecía de un hecho
nos lleva al hecho de la profecía.

Si tratamos a una persona como excepcional en algo, empezaremos a verle así
y tendrá muchas posibilidades de convertirse, para nosotros, en lo que
esperamos de ella. Las expectativas se acomodan a la percepción de la realidad.

La investigación más potente que se llevó a cabo de este efecto fue la realizada
por los doctores Robert Rosenthal y Leonore Jacobson, en el 1968
en un estudio llamado el efecto Pigmalión en las aulas.

La investigación comenzó con un estudio en centros educativos de New York
para detectar a los mejores alumnos en relación a sus capacidades intelectuales.
Una vez terminado el estudio convencieron a cinco profesores sobre cuáles eran los estudiantes más inteligentes y las expectativas creadas para ellos.

Al final del curso, los estudiantes señalados obtuvieron mejores resultados
y calificaciones de rendimiento que la media del resto de alumnos.
Ahora bien, la verdad es que a los profesores se les había ocultado algo:
nunca se habían hecho esos estudios en realidad,
los alumnos se habían elegido a los alumnos al azar,
sin ningún criterio real basado en estudios de inteligencia ni de capacitación.

¿Por qué ocurría esto?
Según los observadores del estudio al parecer los profesores consideraron en
muy alto concepto a los alumnos elegidos y les trataron de una forma muy especial
durante todo el período formativo, con esmero, con recomendaciones especiales.
Al pensar que eran inteligentísimos "crearon"
una mayor capacidad de atención sobre esos alumnos.
Fueron más disciplinados con ellos, pusieron mucho más esfuerzo.
Les trataron como si fueran genios.
Ahora bien, eran alumnos absolutamente normales.

Los test de inteligencia y capacitación se hicieron a posteriri,
observándose que eran alumnos de inteligencia normal.
Podéis leerlo en el libro "Pigmalión en la escuela. Expectativas del maestro y desarrollo intelectual del alumno" , escrito por los autores citados
y publicado por Marova.

Mucho más tarde este efecto ha sido demostrado por la neuro-ciencia.
Conocido como Efecto de Resonancia Límbica.
Los seres humanos tenemos capacidades neuronales que nos permiten
sincronizarnos con los demás.

También el efecto Pigmalión fue llevado al teatro por George Bernard Shaw,
inspirándose en el famoso escultor de la historia.
Creo un personaje, Eliza, la florista que era humilde y ordinaria y
que consiguió cambiar su vida gracias a la apuesta del profesor Higgins
con el coronel Pickering.
Obra en la que se inspiró uno de los musicales clásicos más conocidos,
My Fair Laidy, dirigida por Georges Cukor y protagonizada por Audrey Hepburn.

Este efecto puede ser muy perjudicial o muy productivo, dependiendo de cómo
lo utilicemos tanto en el ámbito familiar, escolar o laboral.
Y en todo tipo de relaciones con los demás.
Al poner un pre-juicio en nuestra mente sobre otra persona,
automáticamente estamos preparados para que se cumpla.

¡NUESTRA MENTE OBTENDRÁ LO QUE BUSCA!


sábado, 10 de julio de 2010

¡ A POR ELLOS !


La selección española de tenis, llamada "la armada" acaba de perder
en la Copa Davis con el equipo de Francia. Ya estamos eliminados.
Aunque poco se ha hablado esta semana de este acontecimiento deportivo.
El fútbol ha eclipsado el resto de noticias.
No me extraña que la armada se haya sentido sola, abandonada, fuera de sitio...
Y, claro, no se haya esforzado por ganar como en ocasiones anteriores.
Hasta Nadal está en Sudáfrica.
¡Que poder tienen los medios!
¿No crees?

Hoy, como no podía ser de otra forma, toca hablar de fútbol.
Y la verdad es que pensé para este post elegir un tema relacionado con la
pulpología, en honor del gran gurú y adivino Paul, el pulpo del mundial.
Pero no! Ya se habla demasiado de semejante tontería.

Lo que me hace sentarme a escribir sobre fútbol no es el fútbol en sí.
Quiero hablar sobre la EUFORIA.
Movido por comentarios del programa matinal de radio nacional,
Hoy no es un día cualquiera que dirige Pepa Fernandez.
Fantástico programa. Muy recomendable.

¿La euforia es buena o mala?
¿Es bueno sentirnos eufóricos? ...como en estos días con el tema del fútbol.
¿Depende de la cantidad de euforia, como si se pudiera pesar?
¿Del control sobre la misma?

La euforia quizás tenga aspectos muy positivos: nos indica que estamos vivos,
se alimenta del entusiasmo, provoca alegría, une a las personas aún siendo de
diferentes signos, saca lo mejor de nosotros, ...

Pero en general, con una rapidez inusitada, se convierte en EUFORISMO.
Como otros "ismos" se transforma en negativa, genera hiper-expectativas,
pierde el control, se exagera a si misma, se sale de la zona del bienestar,
cambia incluso el nivel natural de los neurotransmisores cerebrales,
aumentando en exceso la dopamina, noradrenalina, cefalinas y serotonina,
hormonas del bienestar que son muy necesarias en momentos de felicidad
pero que pueden generar estragos cuando las expectativas creadas no
se convierten posteriormente en realidad.
O simplemente nos da un gran bajón cuando se acaba, por ser transitorio,
el evento que lo producía.

El euforismo es una interpretación exagerada de un acontecimiento.
Nos conduce al peligro de que cuando se acaba ese estado,
cosa que suele ocurrir con cierta rapidez, todo vuelve a la normalidad
pero nos quedamos padeciendo ausencia de bienestar.
Es como si hubiéramos vivido un período de drogadicción colectiva que se acaba.
¿Llegará el mono del fútbol la próxima semana?

Dicho de otra forma, si ganamos genial,
cogiendo como ejemplo el fútbol y la roja en estos días,
pero después ¿qué?
¿Cuál será la fuente externa de alegría colectiva?
Nuestro cerebro en unos días ya no tendrá motivo para seguir segregando esas endorfinas y hormonas necesarias para sentirse igual de bien.
Y si se pierde, ¿qué pasará mañana?
¿Nos va a cambiar la cara? ¿Nos inundará una tristeza natural?
¿Volvera al presente, que ahora es futuro, el tema de la crisis?

No hay que ser exagerado con nada de esto; ni si se gana, ni si se pierde.
Lo cual no quiere decir que no nos alegremos de haber llegado a la final
de fútbol del mundial. Es un hecho que nos tiene que hacer sentir orgullosos
de nuestros representantes allí.
Yo me alegro por ello y no me he perdido más que un partido por trabajo.
Pero se trata, y es mucho mejor, de aprender a mantener una alegría continuada.
Vivir con realismo no exagerado; sin exaltar las expectativas.
Con ilusión, SI !
Con pasión, SI !
...Pero sin distorsionar un momento concreto y transitorio de nuestra realidad.

Además es muy curioso como estados de euforismo suelen ser casi siempre
colectivos y contagiosos.
Se ve también en las manifestaciones políticas y de fanatismo religioso.

Hoy, con motivo del fútbol y nuestra selección, no hay más que mirar en
las plazas de nuestras ciudades o en los bares y terrazas de nuestros barrios.
La gente es capaz de abrazarse a cualquiera. Da igual que no le conozcas de nada.
Este es un hecho que a mi me parece muy bien. Lo aplaudo !
Me encantan los abrazos.
En este blog ya hablé de ellos...
¿Pero te abrazas al vecino de la butaca de al lado en el teatro cuando te ha gustado
la obra que habéis visto juntos?
¿Te abrazas a los desconocidos?
En estos casos, la mayor parte de la gente, está dispuesta sin rubor ninguno,
a darse un potente abrazo. Sin remilgos.

También en estos momentos colectivos de euforia aparecen efectos altruistas.
Que tampoco está nada mal...
Somos capaces de pagar una ronda de cañas con tapas incluidas a quien sea,
sólo por el hecho de compartir espacio de defensa de lo nuestro,
la selección de fútbol en este caso.
Ya digo, no está mal...
Lo malo es que estos estados de altruismo inusual
sólo aparezcan por motivos deportivos.
Si nos diera la misma euforia a la hora de ayudar a los pobres de nuestra ciudad
o en la lucha por los animales domésticos abandonados
en estas épocas pre-vacacionales.

La Euforia de estos días ha sido también para las tiendas de los chinos.
Estos sí que están eufóricos. ¡Tienen motivos!
Es decir , la euforia colectiva ha sido también transformada en negocio.
Se han vendido camisetas y banderas de nuestro país como nunca antes.
Cientos de miles...

El otro día alguien me contaba que vio a un señor cantar:
"yo soy español , español , español, ..."
Pero esa misma persona estaba intentando comprar una bandera y gorra
de España sin pagar el iva correspondiente.
Paradójico, ¿no?

En fin, que sin duda mañana todos juntos, como nunca antes, gritaremos

¡ A POR ELLOS, OE, ...A POR ELLOS, OE !