domingo, 26 de septiembre de 2010

¿CÓMO DECIRLO?



Cambia tu lenguaje y cambiarás tu vida.
El cómo decimos las cosas tiene una importancia crucial.
Y, sobretodo, el cómo nos hablamos a nosotros mismos.

Se ha demostrado gracias a la Resonancia Magnética Funcional
que las personas sordas cuando piensan, aunque lo hacen con lenguaje gestual,
activan la misa zona del cerebro que las personas que lo hacemos con palabras.
Se trata de la corteza frontal interior izquierda.

Hablar con nosotros mismos es acceder a nuestra sabiduría.
No lo estropeemos eligiendo un lenguaje absurdo y que no nos genere ningún valor.
Adquiere mucha importancia elegir adecuadamente,
con mucho esmero, las palabras que usamos.
Si elegimos un lenguaje destructivo estaremos generando percepciones
que nos pueden arruinar la vida.

¿Por qué no nos hablamos como nos gustaría que nos hablasen los demás?
Esta sería una buena forma de aprender a comunicarnos con nosotros mismos.

Deja ya ese lenguaje de:

"No vales para nada..."
"Eres una gorda"
"Siempre aburres a los demás con ..."
"Nadie me comprende"
"Si es que soy un aburrido"
"Vaya día de mierda que voy a tener hoy..."

y un largo etcétera.
Hablarnos así es pintar en nuestra mente el cuadro que no deseamos.

Cuando hablo con amigos, compañeros de trabajo, alumnos, ... no puedo dejar
de observar qué tipo de lenguaje usan.
Dice mucho del momento que están viviendo, o desde dónde se posicionan
ante el tema del que estemos hablando.
A veces, tratamos de mostrar seguridad, fuerza, positivismo, etc...
pero su lenguaje nos revela en otro lugar.
No coinciden palabras y gestos.

Las palabras destructivas nos atrapan en el miedo.

Tantas frases que empiezan con un " no " :

"no puedo", "no quiero", "no debo", "no..."

Tantas preguntas lanzadas para pedir una respuesta negativa:

"¿ A qué a ti tampoco te gustó?"
"¿Qué harás cuando te digan que has suspendido?"
"¿Verdad qué no te gustó nada la...?"

La buena noticia es que al empezar a controlar y cambiar el lenguaje
empezamos a cambiar nosotros.

Pero, ojo, no me refiero a eso que tantos hablan de hacer afirmaciones
que te cambien la vida por el hecho de que así empezarás a conseguir
todo aquello que deseas. No es esoterismo.
No estoy hablando de ningún secreto.
No me refiero a que si, por ejemplo eres vendedor, esperes por el hecho de decir
que hoy vas a ganar mucho dinero, que te llegue del cielo.
No, no hablo de esto. No tienen ningún sentido.

Hablo más bien de fijarte en la realidad, aceptarla y contemplarla
desde un punto de vista positivo, utilizando el lenguaje que te ayude a ponerlo
adecuadamente en tu mente, para tener el mayor ancho de banda
de acceso a tu sabiduría.

Es cambiar el punto de observación.

Aprender a visualizar la realidad de una forma diferente porque la propia realidad
se puede percibir de forma múltiple.
Ha ese vendedor de antes podríamos recomendarle que se dijese más bien:
" hoy voy a trabajar mucho y sonreír más", ...por ejemplo.

Hablarse de una forma diferente para ser más feliz.

CAMBIAR EL LENGUAJE
ES UN BUEN PRIMER PASO
PARA EMPEZAR A CAMBIAR LO QUE
NO TE GUSTA EN TU VIDA



domingo, 19 de septiembre de 2010

DESEOS ALLENIANOS



¿Ser lo que NO somos?

¿Perseguimos sin cesar el deseo de ser otr@, de tener un yo diferente,
de poseer lo que no tenemos, de vivir en la piel de un conocido, de un vecino,
de envidiar su trabajo, de imitar lo que alguien hizo ya, de ...?

De todo esto nos habla la última película de Woody Allen:

Conocerás al hombre de tus sueños

Película muy recomendable, de ingeniosos diálogos.
Que se desliza por el universo de las ambiciones, de los conflictos provocados
por el deseo de lo que no somos o no poseemos.

Woody entra en la vida rutinaria de dos matrimonios y nos cuenta sus miserias
a modo de comedia, que sólo tiene de superficial su apariencia.

Nos muestra sus deseos nacidos de la ambición, del desencanto rutinario,
de sus desvaríos imaginarios.
Provocados en su mayoría por los sueños que nacen de la envidia.

Una visión alleriana del deseo mal entendido,
que nada tiene que ver con los sueños,
sino con la no aceptación de la realidad, con la insatisfacción continua,
provocadora de tristeza, de dolor, de desatino, de miedos, de infelicidad, ...

Un hombre de 70 años que lucha por no perder la juventud.
Desea no envejecer.
Y hará lo que esté en sus manos para parecer lo que ya no es.



Un médico que quiere ser escritor como lo es el mejor de sus amigos.
Falto de ideas, vive de su primer libro. Y será capaz de robar por seguir teniendo
reconocimiento en el mundo la literatura.
Enamorado de su vecina, se pasa las horas mirándola desde su ventana.



La protagonista, aburrida de su marido y enamorada de su jefe:
el hombre de sus sueños.
¿Le ama en realidad? ¿Se ha enamorado de él? ¿O de lo que él representa?
Vive para ser como él.
Envidia de su jefe su profesión , su galería, su estatus, su coche, su ...



Una prostituta, inculta, vacía, dedicada a cultivar todos los músculos de su cuerpo
excepto su cerebro.
Y que estará dispuesta a entregar su vida a un acaudalado anciano
sólo por el hecho de poseer todo aquello que desea: vestidos, abrigos, joyas, ...



Una alcohólica que no se reconoce como tal,
que se deja dirigir la vida por una falsa vidente.
Dedicará su vida a desear que llegue esa otra vida, una vez reencarnada,
en la que todo será diferente.



Todos los personajes bajo la presión de vivir su realidad cotidiana,
y desear otra.
Personajes que para ser felices tienen que vivir en otra piel.
Movidos por el deseo en la peor de sus caras.

Un dibujo del peor mapa humano en el que

el aburrimiento y el abandono
de un@ mismo genera una
falta de ilusión
por el ser


¿Conoces a personas así o es sólo una visión de Allen?


sábado, 18 de septiembre de 2010

¡ KISS ME !


Hoy al despertarme vi una escena de la película "La novia cadáver",
de Tim Barton, que estaban pasando por uno de los canales de tv.
Y oí como uno de los personajes decía a otro:

" ¿Se puede romper un corazón que ha dejado de latir? "

Me he quedado enganchado a esta pregunta durante todo el día.
Quizás porque es una cuestión con varias aristas:
la más obvia tendría que ver con el hecho de que al ya no amar no puede ser roto.

Por otra parte, hay corazones que dejan de latir pero sólo momentáneamente;
como si de una parada cardiaca se tratara y que pueden volver a recuperarse
con el uso de desfibriladores emocionales.

También me dio por pensar que podría referirse a por qué esperar a que se rompa.
Y si la pregunta lo que pretendía es hacernos ver que debemos aprovechar mejor
los momentos en los que el corazón late con mucha intensidad.
Y no esperar a que se rompa para darnos cuenta de lo que podemos perder.
No llegaba a saber cuál de estas pequeñas reflexiones me estaba interesando más,
hasta que entendí que era esta última...

Me di cuenta porque me entraron unas ganas locas de besar.

¡A todo el mundo!

Quería dar besos y más besos, besos amistosos, eróticos, sentimentales, tiernos,
múltiples, únicos, dulces, cariñosos, llenos de amor, vacíos de miedos, ...

Los besos son los protagonistas más necesarios en las relaciones humanas.
Son vehículo de comunicación.
Provocan en nuestro organismo una tormenta química,
haciendo que el corazón siga latiendo.

El beso es caricia. Y no pueden faltar porque sin caricia no hay amor.

No tengo ningún dato para demostrarlo, no sé si se habrán hechos estudios
sobre el tema, pero estoy seguro que los niños que han recibido abrazos y besos
de sus padres cuando eran pequeños serán más felices y más amorosos
durante toda su vida.

Helen Fisher, antropólogo y profesora de la Universidad de Rutgers,
nos dice que desde un punto de vista evolutivo los besos son de origen femenino.
No me extraña que sea así. Son una forma de expresar muy inteligente.
Fisher añade que los besos podrían tener su origen en un mecanismo de
evaluación biológica del compañero. Parece que así ocurre en otras especies animales.

No me importa el exibicionismo que hay detrás de algunos besos.
¿Por qué no besarnos delante de otros? ¿Es cultural? ¿Es timidez? ¿Vergüenza?
Puede que haya un poco de todo esto...

Alain Montadon, filósofo, aseguraba que un beso nos hace mover al menos
17 músculos en la boca más 30 músculos faciales,
gasta nueve miligramos de agua, 0,18 de sustancias orgánicas, 0,7 de materia grasa,
0,45 de sodio, elimina miles de bacterias, genera más dopamina en el cerebro,
y endorfinas, libera oxitocina llamada hormona del amor y testosterona.
disminuye la tensión arterial, provoca relajación generalizada,...
Muchas razones como para no querer besar.

Ya ves, besar es terapéutico, ...y placentero.

Wendy Hill, neurocientifico y profesora de la Universidad de Lafayette
ha demostrado que es un excelente remedio antiestrés y que nos
aumentan la calidad de vida.

No me pienso quedar sin dar todos esos besos esenciales que necesito:
los adquiridos, los buscados, los robados, los deseados,
los que me pertenecen y los que no, lo que serán únicos, los de una sola vez,
los rutinarios, los que quieras compartir, los que pertenecen a un adiosy los de la bienvenida, ...

TODOS ANTES DE QUE
EL CORAZÓN
DEJE DE LATIR


OTOÑO


Llega el otoño, momento ideal para la introspección.
Para dedicar un poco de nuestro tiempo a conocernos mejor, a decidir,
a borrar lo que ha caducado y dejar que caiga, como las hojas de los árboles.
Momento para pararse a reflexionar, para equilibrarnos.

No lo empieces corriendo.
¿Tienes prisa?
¿Dónde vas?
¿Te has parado a pensarlo?

Es el momento en el que empieza un nuevo curso que nos presenta
la oportunidad de recuperar esperanza, de mirar a nuestro alrededor
y ver lo que estamos siendo, de sentir cerca a quienes nos acompañan,
encontrar los motivos necesarios para, sin negar nuestra realidad, ser positivo,
re-inventarnos, nacer con lo nuevo que está llegando,
permitirnos ser feliz a través de nuestro más preciado bien:
la capacidad de elegir nuestra actitud.

Tómate el otoño como una ducha fría, que te de la oportunidad de despertar,
de plantearte los cambios necesarios.



Algunas ideas provocadoras de bienestar para este otoño:

* Darnos el permiso de cambiar lo que no nos gusta, asumiendo el riesgo.

* Ver la cara amable, generadora de oportunidad que tiene la incertidumbre.
(¿Qué es si no vivir?)
Afrontar nuestro miedo a lo desconocido nos permite descubrir, explorar.

* Tener una mirada positiva.
Obsérvate observando.

* Escuchar el lenguaje.
¿Es el correcto? No le quitemos valor al lenguaje. Maneja las emociones.
Viene del pensamiento. Somos lo que pensamos.

* Aceptar la realidad sin resignación.
La aceptación nos movilizará, la resignación nos paralizará.
Muévete en tu zona de actuación !!!

* Ilusiónate con todo lo que hagas. Y con lo que está por llegar.
Aporta confianza, entusiasmo, alegría. Y nos permite soñar.


"El otoño es otra primavera
en el que cada hoja es una flor"
Albert Camus

Es otra forma de verlo la que nos deja de Camus.

Pero lo que para mi verdaderamente nos enseña el otoño
es que todo cae, perece, cambia, desaparece,

...para re-nacer de nuevo

Albert Schweitzer decía hace cien años que la cualidad más importante que
necesitábamos era la reverencia por la vida.
Me parece esencial su lección.

El Otoño nos tiene que servir para conectarnos con lo que realmente nos hace feliz,
re-descubrir y fascinarnos con con lo que hacemos, con quienes amamos,
con lo cotidiano.
Sentir y repartir gratitud por el sólo hecho de estar vivos, de existir.
Y cultivar vitalmente lo único que realmente tenemos:

el aquí y ahora


domingo, 12 de septiembre de 2010

DOS RAZONES DESDE EL INTERIOR


Dos razones de vida nos mueven desde el interior:
el amor y el miedo.
Algunos psicólogos nos dicen que son las únicas dos actitudes básicas
que mueven al resto de las emociones.

El amor nos da seguridad, nos permite relajarnos y fluir.
El miedo nos hace correr, estar alerta, pendiente de lo que está por suceder.

El amor nos enfoca en los sueños, el miedo en la incertidumbre del futuro.

El miedo quiere tener todo bajo control.
El amor nos da libertad y nos permite ver nuevos caminos.

El amor aprovecha el presente.
El miedo vive pendiente del futuro y quejándose del pasado.

El amor es apertura, el miedo aislamiento.

El miedo nos desconecta, nos saca de la jugada, nos sienta en el banquillo.
El amor nos abre puertas, nos anima a correr, nos acciona.

El miedo es barrera. El amor es cielo.

El amor nos hace sentirnos bien con nosotros mismos y con los que nos rodean.
El miedo nos pone mustios, nos aleja de todo y todos.

Por eso pienso empezar este otoño que está tocando a la puerta con mucho

AMOR


MIOPÍA


" El conocimiento
se vuelve miope
cuando reprime a los
sentimientos "

Antonio Damasio
Neurólogo

domingo, 5 de septiembre de 2010

LA VUELTA




Cuando te comprometes profundamente
con lo que estás haciendo,
cuando tus acciones son gratas para ti y,
al mismo tiempo, útiles para otros,
cuando no te cansas al buscar
la dulce satisfacción de tu vida
y de tu trabajo,
estás haciendo aquello para lo que naciste

Gary Zukav





Ken Robinson le llamó The Element,
o estar en zona, donde se despliega todo tu talento.
Volver al trabajo con la alegría de un niño el primer día de colegio,
con los ojos bien abiertos, dispuesto a aprender de nuevo,
depende de que tu trabajo te haga FLUIR.
Esa es la clave !
No hay otro misterio.

¡FELIZ OTOÑO!


viernes, 3 de septiembre de 2010

RENCOR


Te has preguntado alguna vez, en momentos de subidón de rencor por algo que
te ha molestado, qué ganas si mantienes tu odio.
Déjame decírtelo: ¡¡¡ NADA !!!

La doctora Dan Baker ha demostrado que sólo ganamos
múltiples efectos negativos para nuestra salud: hiper-estimulación permanente del
sistema nervioso provocando estrés, disminución de la defensas naturales
de nuestro organismo, aumento de la tensión arterial, deterioro de las funciones cognitivas,
dolores musculares, ...

Por otra parte, otro de los efectos negativos más perjudiciales que nos aporta el rencor,
es la valoración negativa del futuro.
Es decir, nos provoca una visión distorsionada del presente en el futuro,
haciéndonos creer que ya siempre con esa otra persona,
con la que mantenemos en este momento una situación tensa y cargada de rencor
por cualquier motivo, incluso justificado, las cosas no podrán ser de otra manera.
Otro gran error: Nos lleva a exagerar la situación, sacarla de madre, distorsionarla, ...

Y lo peor, algo obvio: al odiar no podemos amar.
Ambas cosas son incompatibles a la vez.
Es, yo diría imposible, odiar y se feliz en ese momento a la vez.
Al odiar se pierde alegría. Al odiar no aparece la confianza por ninguna parte.
Sin alegría ni confianza perdemos los estímulos necesarios para sentirnos bien.

Por eso cuando volvemos a casa con rencor por algo que ha sucedido en la oficina,
se nos hace difícil aparcarlo.
Y así se verá perjudicada la sonrisa que dedicamos a nuestros hijos,
o el abrazo de amor que damos a nuestras parejas.
Por el contrario pasaremos el rato con cara de pato.

Esto nos sucede fundamentalmente porque no sabemos perdonar.
Es uno de los desestabilizadores emocionales que más nos encontramos
en las sesiones de coaching.

No nos han enseñado a perdonar.
De pequeños llegaron a decirnos que al perdonar, al no devolver el puñetazo,
éramos el tonto del grupo, el débil,...

Hay una confusión arraigada en nuestro ser, producto de nuestra educación,
que nos impide perdonar: confundir perdonar con justificar o con ponernos a favor
del hecho que nos dañó o de la persona que lo hizo.
Y no tiene nada que ver.
Míralo así: puedo perdonarte aunque decida no verte nunca más.

Perdonar es quitar de dentro de nosotros el resentimiento.
Es recuperar paz.
Es estar en disposición de nuevo para amar.
Estar preparado para construir.

Además, al no perdonar, también nos llevamos pasado al presente.
Experiencias que revivimos sin cesar y que tienen unas consecuencias lamentables
en nuestro bienestar emocional. Y también en el plano físico.
¿No sería mejor re-escribir el pasado para cerrar esa puerta, para pasar página?
No te pido que olvides si no quieres...
Perdonar no es obligadamente olvidar; es observar de otra forma tu sentimiento,
es ver con otro cristal aquello que sucedió, es cambiar el blanco y negro del recuerdo
por una paleta de colores.

En universidades prestigiosas, como es el caso de Stanford, diversos investigadores
están estudiando, a través de voluntarios y talleres específicos, que cultivando el perdón
se mejora la salud emocional y física, se reduce el estrés, se disminuye la tensión,
y hasta la expresión facial cambia.
Es lógico, sabemos que la cara es el espejo del alma.

Me gusta una frase de Carmen Serrat que lo resume muy bien:

"El resentimiento es como beber un vaso de cianuro
y pretender que sea el otro el que se muera"

Así es, se cultiva y crece dentro de nosotros.

Este post nace de una entrevista profesional que tuve en estos días atrás
con un reconocido directivo de nuestro país.
Llegar a la vuelta de las vacaciones del verano lleno de resentimiento no es la mejor
forma de afrontar el nuevo curso.
O eso creo yo ...

¿Quieres ser feliz un instante?
¡Véngate!
¿Quieres ser feliz siempre?
¡Perdona!

Henry Lacordaire