miércoles, 9 de marzo de 2011

SE VA LA LUNA


En 1953, el abogado Jenaro Gajardo Vera,
registró la propiedad de la Luna,
previo pago de unos 42.000 pesos de la época,
(unos 67.7833 € al cambio actual),
lo que obligó al ex-presidente estadounidense Richard Nixon a pedirle permiso para el alunizaje de la Apolo 11 en 1969.
¿Lo sabias?

Pero lo peor es que el pobre Jenaro la está perdiendo...
Porque la luna es sabia y aprendió a desprenderse de su
relación con la tierra, ...y con los humanos.

Se aleja a un ritmo de 38 mm cada año.

Al contar esto a un amigo me dijo:

¡ Joder, un día dejaremos de verla !

...y yo me fui pensando y mirando en la noche al cielo:
“ y tanto que dejaremos de verla”.
Dejaremos de verla un día, aunque ella todavía esté aquí,
cerca de la tierra y a la vista de las personas.
Porque seremos nosotros los que nos iremos antes.

Así que, gracias a la reflexión de mi amigo lunático,
hoy que puedo verla no pienso perdérmela.
No dejaré para otro día de admirar su belleza.

Por cierto, aprovecharé y no dejaré tampoco de mirar, ni de admirar,

el movimiento de la cola de mi perrita,
ni la sonrisa de Anna,
ni a ese vecino que anda hablando sólo por la calle,
ni la mirada de Sara,
ni la conversación al otro lado telefónico con los viejos,
ni el discurso compartido con los compañeros de profesión,
ni la comida disfrutada y sin prisa en casa de un amigo,
ni el roce con ella,
...

Y es que un día
dejaré de verla


3 comentarios:

Camino del Liderazgo dijo...

Sí, qué razón llevas; como a veces (por no decir siempre) perdemos la perspectiva y dejamos de observar y admirar esos pequeños detalles, por el simple hecho de que siempre están... Cómo dejamos de observar con admiración los bonitos ojos de alguien querido, de su sonrisa, por el simple hecho de que está ahí. Cómo dejamos de valorar la admiración, la ilusión y el entusiasmo con los saludos diarios...
Bonita Reflexión Fernando y bonita Presentación del libro, porque en esos pequeños detalles, en esa atención que le precisamos, también reside la Fuerza de la Ilusión. Un abrazo desde de Cádiz.
David López Aranda.

Kooby dijo...

Gracias. Por recordarme lo importante que es vivir admirando todo lo bello y hermoso que tenemos delante de nuestras narices...y no lo agradecemos prácticamente. Gracias Fernando

Marisol dijo...

Hola Fernando,
el mundo es un pañuelo. Me acaba de ocurrir una de esas carambolas de la vida. Soy Marisol, tu compañera bloguera de http://elrincondebohemia.blogspot.com/
¿Sabes lo que acaba de ocurrirme?
Me acaba de llegar a mi correo de la oficina éste artículo tuyo, hace tan solo unos minutos. Me lo ha enviado un compañero de trabajo que conozco desde hace años y que ahora mismo está trabajando en otro edificio.
Se lo he comentado porque me ha resultado curioso el asunto.

Al hilo de tu artículo quería comentarte que ésta semana tuve un curso de 2 dias de duración. Me trasladé a otra parte de la ciudad, aprendí cosas útiles para mi trabajo pero ¿sabes lo mejor de todo? fue ir y volver en el coche por una calle llamada Arturo Soria. Suele tener mucho tráfico, pero también muchos niños que van y vienen de los colegios, muchos árboles entrados en años, rodeados de setos, esculturas, hierba y flores y durante ese tiempo tuve un dialogo conmigo misma en el que me preguntaba:
- ¿Marisol eres feliz?
y me contestaba, SI, lo soy, soy feliz por la oportunidad de estar viva, aqui y ahora, y en este breve instante poder contemplar toda esta belleza mientras voy conduciendo en este dia soleado y di gracias por estar alli en ese momento.
Ahora te doy gracias a ti por tus artículos tan hermosos.
Un abrazo.