domingo, 22 de mayo de 2011

LUBRICANTE


Observar en positivo
es el
lubricante perpetuo de la mente;

es la gasolina de la vida, que se alimenta de la alegría, que permite expulsar las tensiones,
las preocupaciones y la melancolia.

Cuando no lo hacemos, nos dejamos llevar por la mente crítica, condenante, y juzgadora.
Observar buscando defectos, imperfecciones, es lo fácil para nuestra mente,
está biológicamente preparada para ello: para juzgar y competir.
Sin embargo, es igualmente fácil, sólo se trata de practicarlo,
ir por la vida en busca de lo bueno, de lo noble, de lo hermoso,
de lo que nos genera confianza, de la esperanza.
Es una cuestión que sólo depende de nosotros, de nuestra
capacidad para ELEGIR.

¿Por qué dirigir la mirada a las tinieblas si en el otro lado tenemos la luz del sol y de la luna?
Aunque sólo sea por puro egoísmo deberíamos mirar el lado positivo.
Al hacerlo nos convertimos en más creativos, se nos abre la mente.
Piensa en las personas creativas que verdaderamente han triunfado en su vida, en su profesión;
¿las imaginas pesimistas negativas?
Más bien suelen ser personas que se tomaron los cambios como una oportunidad,
con sonrisas, divirtiéndose con cada situación, conocida o nueva, sabiendo enfrentarse
a las situaciones fáciles y a las duras con la energía necesaria en cada caso.

Nada endulza más la vida
que la actitud positiva

La vida creativa no puede vivir rodeada de pesimismo negativo, porque sería querer vivirla
desde una atmósfera tóxica, destructiva, sin futuro, no orientada al progreso.
Bajo esa carpa es difícil tener pasión por hacer algo nuevo, por transformase.
No me refiero con esta afirmación a las obras que nos han regalado artistas atormentados
pero creadores de obras pictóricas, arquitectónicas, musicales, etc...
únicas y de gran valor artístico.
Sino a la forma como vivieron, (=observaron), su realidad cotidiana.

La capacidad para pasar a la acción depende de la actitud.
Todo debe ser pensado para poder ser realizado. Por eso es tan importante pensar desde
el lado de la bondad, de la esperanza, de la gratitud.
La capacidad para el hacer viene de la fe, de las creencias,
del punto de observación desde el que ha sido pensada la idea.

Por todo esto cada vez más decido alejarme de las personas tóxicas, venenosas,
llenas de imprudencia, faltas de energía, miradoras del pasado, ...
Paralizan la ambición sana.
Destruyen futuro.
Roban poder. Poder en el sentido verbal de la palabra: del "yo puedo”.

Y, por el contrario, disfruto de la gente que regala alegría, sonrisas, belleza, ...
Hellen Keller, la mujer sordo-ciega que tuvo muchos motivos para lamentar su suerte
y vivir una vida llena de negatividades, dijo:

"El optimismo positivo es la fe que lleva al logro;
nada puede hacerse sin esperanza"

Mi lema dice que,

un día sin risa
y sin amor,
es un día perdido



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Las ataduras nos impiden esa lubricación del positivismo. Esas ataduras nos unen a lo cotidiano, a buscar defectos, en el mejor de los casos para corregirlos, arreglar desaguisados, así nos sentimos útiles, se nos llena la agenda, encontramos nuestra estrecha razón de vivir, nos dan seguridad.
Pero el positivismo, el "ni un día sin amor" es muy exigente, tenemos que ir a por ello, los defectos y desaguisados, vienen a nosotros, esquivarlos para cumplir con nuestros positivos sueños no es fácil, pero sepamos al menos que hay mucha mas recompensa personal al final.
Tampoco exageremos en la evitación de los problemas, algunos hay que afrontarlos para resolverlos, pero cuanto mas positivo sería dedicarnos a que no surgiesen

Manu dijo...

Ser generoso al dar te permite estar abierto a recibir. Ser positivo es estar abierto a lo bueno....captarás lo mejor y te enriquecerá. El que es mezquino y negativo tiene cerrado su corazón a lo malo...y a lo positivo. Comencemos por ser generosos.