domingo, 26 de junio de 2011

PELIGROSA-mente


Cuando termino mis conferencias o cursos algunos asistentes con frecuencia
me suelen preguntar sobre cómo acabar con el miedo.
Les doy una mala noticia porque siempre les digo:

no se puede acabar
con el miedo

Es algo intrinseco a la vida.
Lo adoptaste al nacer.
El bebé viene a un mundo inseguro.
Viene de un estado en el que nueve meses fueron una eternidad segura, sin riesgos,
sin incertidumbre, sin responsabilidades y llega a un mundo,
de repente, en el que todo es inseguridad, riesgo,
en el que no puede valerse por si sólo, necesita de otros, ...
A partir del nacimiento empieza otra vida insegura e incierta.
Llegamos a un mundo desconocido.
Es normal que tengamos miedo.

El miedo no se puede eliminar, pero sí conquistar si somos capaces de comprenderlo.
Comprenderlo significa empezar a vivir de una manera diferente.
No es más valiente el que no tiene miedo.
Un cobarde y un valiente sienten los mismo miedos; la diferencia entre ellos radica
en que el segundo los supera.
Ser valiente es actuar a pesar del miedo.

Entender el miedo es saber de dónde te viene, cómo te afecta, que significa para ti,
qué te está impidiendo, ...
Sin juicios !

Comprobaras que el miedo siempre esta relacionado con uno de estos elementos:

Un pensamiento negativo sobre el futuro
Un hecho vivido en el pasado y proyectado de nuevo en el futuro
El futuro desconocido

Los tres tienen que ver con una posible pérdida o un deseo no cumplido.
Los tres son producto de una valoración no querida del futuro
y basada en una identificación.
Por ejemplo, cuando amas a una persona, ese mismo hecho te llena de miedo:
puede dejarte.
La propia vida tiene su identificación en su propia pérdida con la llegada de la muerte.

Los tres son sólo un producto de nuestra mente.
Siempre que te encuentras con algo nuevo, tu mente dirá:

" ¡ espera ! esto es extraño, no lo has visto antes.
No lo conoces "

Ella está programada para que hagas lo que ya has hecho.
Para que no arriesgues.
Te dice:

" ¡ ten cuidado ! vive con rutina,
así tienes menos posibilidades de errar "

La mente quiere evitar errores porque así se siente mejor.
Pero la vida quiere errar porque sólo se aprende si se comenten errores.

La vida es insegura. Por eso es vida.
Y el futuro es incierto. Por eso es futuro.
Las máquinas no tiene miedo.
Las personas somos libres por eso vivimos con incertidumbre e inseguridad.

Abandona conscientemente el miedo. Lo adoptaste inconscientemente al nacer.
Con el miedo no crecerás. No hay avances si hay miedo.
El miedo te inmoviliza.
Una persona que vive con miedo siempre está temblando en su interior.

El miedo mutila. No te permite alcanzar tu altura. Corta tus raíces.
Las personas que son dominadas por el miedo,
no pueden ir más allá de lo que ya conocen.
Viven temblando, buscando la perfección en lo conocido,
al tiempo que están asentadas en la comodidad.
La gente, por el miedo, se mantiene atada a lo conocido.
No está bien, ni está mal, depende de si lo haces eligiendo libremente,
o sólo movido por el feroz miedo.

El gran secreto es que el miedo es producto del deseo y la posesión.
Cuando no albergas el deseo de ser, de hacer o de tener esto o lo otro
en el futuro, ya no hay miedo.
Si hay desapego no hay miedo.

Y para ello lo mejor:

vive en el momento y
el miedo desaparecerá

Cuando sientas miedo, obsérvalo, busca de dónde viene,
pregúntate qué deseo lo está generando, y sé consciente de su inutilidad.

Recuerda esto:

La seguridad no es posible,
por eso la existencia
es tan maravillosa.
Porque la vida
sólo se puede vivir
PELIGROSA-mente



viernes, 24 de junio de 2011

¿DÓNDE ESTÁ EL CAMBIO?

Anónimo de 1100d.C. que figura en la cripta de
WESTMINISTER


“Cuando era muy joven
quise cambiar el mundo
hasta que me di cuenta que no cambiaría.

En mi madurez me resigné
en cambiar únicamente a mi familia y seres más próximos.
Tampoco ellos quisieron saber nada.

Ahora, ya viejo,
me doy cuenta que si hubiera empezado por cambiarme
a mí mismo,
tal vez,
el mundo hubiera cambiado"


domingo, 19 de junio de 2011

¡ SÓLO DEPENDE DE NOSOTROS !


Me encantan los domingos por la tarde.
Es el momento de la semana en el que siento que todo muere y todo nace.
Acabar y empezar.
Mirar atrás, en la semana que se cierra y empezar a ver lo que viene con la nueva.
Es frecuente que los domingos por la tarde me apetezca pensar.
Dejar la mente en blanco. Recibir ideas. Crear.

En este devenir de un domingo pre-veraniego me llega a la mente
ideas y personas con las que he compartido un trozo de tiempo
en la semana que se cierra.

Me he encontrado con sentimientos de culpabilidad,
con miedo a lo desconocido, con conductas rígidas propias del no-cambio,
con capacidad desarrollada para postergar los sueños,
y, sobre todo, de forma repetida esta semana he visto falta de capacitación y ánimo
para practicar el desapego.

Mientras sigamos pensando que tenemos que hacer algo porque otros
lo esperan de nosotros, estaremos llenos de resentimientos y de culpas.
Toda persona es individual e independiente.
Necesita de los demás, pero no puede vivir pensando en las expectativas
de los otros porque deja de moverse.
Las personas se unen para ser más de una, no para dividirse en mitades.
Toda relación donde una persona se funde con otra, acaba siendo dos mitades.

En mi semana, que ahora se cierra, he visto frente a mi
cinco elementos
que atacan de lleno a la capacidad de mantener a tono la felicidad.
El desapego es el primero de estos elementos.

El segundo ha sido observar
incapacidad de perdonar nuestros errores.
Todos nos equivocamos.
¡ Equivocarse es aprender !
Los errores nacen de lo involuntario.
El verdadero problema del error no está en la equivocación cometida,
sino cuando no nos concedemos el permiso de haberla cometido.
Al no perdonarnos nos quedamos sufriendo por algo que, en el peor de los casos,
nos ha ayudado a ser mejores, a crecer, a conocer otras formas de hacer, a mejorar, ...

El tercero tiene que ver con la capacidad, inexplicable,
de magnificar los eventos negativos que nos ocurren.
Demos el peso adecuado a las cosas.
Si sólo chispea no es necesario visualizar una tormenta.
Hiper-valorar lo negativo nos hace sentir mal.
Sin embargo, lo practicamos con mucha frecuencia...
Un evento negativo convertido en drama construye una realidad falsa
y desde esta pseudorealidad nos lleva a sufrir incluso con lo que no ha pasado,
pero podría haber pasado.
Hay que ser justos con los juicios que hacemos
de lo que nos va ocurriendo a nosotros mismos.
De estos juicios del pasado, depende mucho más de lo que imaginamos nuestro futuro.
Este falso juicio además nos hace que no seamos capaces en numerosas ocasiones
de dar carpetazo a heridas del pasado, convirtiéndose en un freno de futuro.

En cuarto lugar me gustaría hablar de la falta de perspectiva
que nos convierte en seres multimiedo.
Miedo a lo que pensarán, miedo a lo que dirán, miedo a mostrarse como somos,
miedo a la no aprobación de otros, miedo a mi propia conducta, ...
Pero si la felicidad consiste fundamentalmente
en tener un futuro abierto.
No puede faltar la perspectiva de futuro.
Le llamo así porque tiene que ver con el miedo que nos produce
la inmediatez de un evento.
Encontramos personas que han perdido en el banquillo, antes de lanzar a puerta
ya han decidido que no van a meter gol, antes de dar la conferencia ya saben que
aburrirán a sus asistentes, antes de salir a escena saben que no tendrán espectadores, ..., ..., ...

Y la quinta, de lo que tanto hablo en mis ponencias,
la falta de ilusión.
Lo que nos mantiene vivo...
Ilusionarse es vivir la vida con magia.
Piénsalo; todo lo verdaderamente importante en tu vida es mágico y por ello requiere de la ilusión.
¿Es tu amor mágico? ¿Es tu profesión mágica? ¿Son tus hobbies mágicos?
Si la respuesta es afirmativa están llenos de ilusión.
Si es negativa, ¡ revísatelo !
Ilusión viene de “juego”; y ¿no es la vida un juego?
No podemos vivir sin ella.

En este domingo por la tarde he querido compartir algunas de las cosas que,
en mi modesto entender, pueden ser bloqueadores o trampolines de la felicidad.

¡ Sólo depende de nosotros !

Kafka decía que
el corazón del hombre es una casa con dos estancias: la alegría y la tristeza

¿ En cuál de ellas
quieres vivir ?


TIEMPO






Todos somos aficionados;
la vida es tan corta
que no nos da tiempo
para más...

Charles Chaplin

lunes, 13 de junio de 2011

LIBROS


Cuando leemos un libro es como si mirásemos un espejo;
nos devuelve la mirada

Lunes por la tarde entre libros.
Placer de leer libros nuevos que nos mueven por dentro.
Y de revisar otros ya leídos, que al ser ojeados de nuevo nos permiten encontrar
nuevos caminos, nuevas enseñanzas.

Aunque el libro sea el mismo para todos, el lector hace al libro;
cada uno lee su mensaje de una forma diferente.
bajo sus propios paradigmas, sus filtros del mundo, de la vida, su propia realidad.
Y así fantasea y construye nuevos libros con las mismas palabras que
el autor dejó impresas.

Ya llega el verano, nos lo dice la calima de la tarde,
y faltan pocos días para esos momentos de lectura
a la sombra de un árbol junto a la piscina o en la arena cerca del mar;
... leer cuando acaba de salir el sol o en esos solsticios donde el calor dice adiós.

Un proverbio hindú dice:

“ un libro abierto, es un cerebro que habla;
un libro cerrado, un amigo que espera;
un libro olvidado, un alma que perdona;
un libro destruido, un corazón que llora ”

En los libros habita la vida.
Son el mejor terapeuta.
Contienen terapias para el alma, para las dudas, para la inspiración, para el consuelo, para la creación, para el rechazo, para ...

No dejes de leer porque como decía P. Morgan

“ un libro es el único lugar
donde puedes revisar un pensamiento
frágil sin romperlo,
o explorar una idea explosiva
sin que estalle “

Libro sabio, consejero, amigo que te da

PRoVOCaCIóN & AMoR


domingo, 12 de junio de 2011

ENEMIGO







El mayor enemigo
del amor
es el ego

IDENTIDAD


La ley filosófica, expresada por Aristóteles, de la contradicción nos dice
que una cosa no puede ser y no ser a la vez.
Por ejemplo un gato no puede no ser un gato. O una botella no una botella.
Se conoce como uno de los principios axiomáticos,
es decir que no necesitan ser demostrados.

El principio de contradicción justifica la identidad del ser.
Sosteniendo que una cosa es idéntica a sí misma.
Una persona es una persona y no es otra.

El principio de identidad
nos debería ayudar a reconocer que una cosa es lo que es
con todas sus consecuencias e implicaciones.

Dicen que Lincoln preguntó en una ocasión que cuántas patas tendría un perro
si considerásemos a la cola como otra pata.
Y la respuesta fue que, obviamente seguiría teniendo cuatro,
porque la cola es cola y no pata.

Gran aprendizaje para nuestra vida:
llamarle pata a la cola no le convierte en pata

Somos lo que somos, aunque queramos o digamos ser otra cosa.
El concepto de identidad parece obvio pero no lo tratamos como se merece.
Sin embargo influye mucho en cómo vivimos nuestra vida.
Y en la felicidad.

Nos es fácil reconocer este principio cuando hablamos de objetos,
pero muy complicado cuando hablamos de realidades cotidianas o de sentimientos, frente a nosotros mismos o en relación a los demás.

A este principio de identidad me gusta llamarle

ACEPTACIÓN

Deberíamos aprender a pensar que debemos aceptar sentir como uno siente.
A no luchas por cambiar los sentimientos. Genera mucho estrés.
Y nos aleja de nuestra identidad. Es decir, de nuestro ser.
Dificulta las relaciones con uno mismo y con los demás.

Sin embargo, aceptar la realidad es la mejor forma de empezar a cambiarla,
si así lo deseamos.
Es desde lo aceptado desde donde nace el cambio, la transformación.

Aceptar es respetar la realidad.

Nathaniel Branden, psicólogo positivista muy reconocido,
dice que el respeto a la realidad nos lleva a tener una buena salud mental.

La auto-ACEPTACIÓN
consiste en admitir mi realidad

Aceptar la realidad de mis emociones, de mis fracasos, de mi contexto, de mis éxitos,
de mi hacer, de mis relaciones, de ... es crecer feliz.
Es huir del querer ser siempre perfecto.
Es vivir el presente.
Y desde ahí, construir el futuro.

Afirmar que lo hecho, hecho está.
Lo sentido, sentido está.
Lo pensado, pensado está.
Lo vivido, vivido está.

Aprender de ello.
Y darse el permiso de cambiar desde lo que uno siente y es,
si se considera necesario.

Para vivir sanos
se requiere
ACEPTAR Y ACEPTAR-SE


domingo, 5 de junio de 2011

OPTIMALISMO


En su libro El buscador de defectos,
Henry David Thoreau manifestó:

" Encontraré defectos incluso en el paraíso "

Los perfeccionistas centran su mirada en el defecto creando duda y negatividad
sobre lo observado lo que genera ansiedad en la mente.
Incluso aunque tengan muchos logros, suelen centrarse en las imperfecciones
porque tienen la mente inflexible, crítica, centrada en el todo o nada.

Al buscar fracasos, inevitablemente los encuentran.
Y lo que es peor, los perfeccionistas no aprenden de sus errores;
los transforman en lamentos.
Los optimalistas, aún sintiéndose defraudados por el error o fracaso,
intentarán aprender de ellos.

El perfeccionista es negativo.
No sabe entender con claridad la realidad porque mira todo el tiempo buscando
lo peor que está por llegar.
El optimalista busca el beneficio en cada hecho desde el entendimiento de la realidad. La acepta, lo que le motiva nuevas búsquedas, otras formas de hacer,
vive el cambio y se auto-anima por el esfuerzo adicional.

Para el optimalista los caminos no son regulares, tienen aristas, a veces rectos
y otras veces ondulan. Ven el fracaso como un contratiempo con el que mejorar.
Para los perfeccionistas el camino siempre debe ser recto. Son rígidos.

El perfeccionista sufre de crisis de ansiedad con frecuencia.
La mentalidad del todo o nada, huyente de cualquier desviación vital posible,
no se entiende bien con el cambio ni la incertidumbre; lo cual provoca al cerebro un
estado engañado en permanente defensa y generador de desórdenes ansiosos.

Reflexionando sobre todo esto me quedo con el

OPTIMALISMO

Ya ves, prefiero
TEMERME LO MEJOR