domingo, 26 de agosto de 2012

MIRANDO DESDE LA LUNA

Portada de la revista Life
10 de Enero de 1969

En enero del año 1969 la Tierra era fotografiada por primera vez desde la Luna.
Fotos que dieron la vuelta al mundo gracias a un número especial de la revista Life.
Por primera vez los ciudadanos del mundo contemplábamos la imagen de la Tierra,
y también, por primera vez, nos dimos cuenta no sólo de la belleza de esa imagen,
color azul intenso, sino de su fragilidad y su insignificancia en el Universo,
dentro de un océano negro inmenso.
Tan bonita y tan delicada.
Y tan dependiente de los miles de millones de seres que la habitamos.

¿Cómo la cuidamos?
¿Cómo nos cuidamos?

Parecería que desde la foto de 1969 ha ido a peor...
Que ahora debería estar en la UVI, bajo vigilancia intensiva:
estado medio ambiental, crisis de valores, crisis económica, cambio climático,
pobreza, guerras, terrorismo, hambruna, estado de la educación,
calentamiento de los polos, disminución de los recursos, explosión demográfica, ...

De acuerdo con la teoría darwiniana tradicional, deberíamos estar entrando en
varios nuevos estadios de evolución, es decir, de destrucción de los más débiles,
de los no adaptados, de los que no consiguen establecer formas que otros sí adquieren
y que son necesarias para la supervivencia.
Según estas teorías deberían pasar millones de años para que se muestren las
transformaciones evolutivas, para que ya no estén las especies que no
han conseguido sobrevivir, y para ver qué ha pasado con las que sí lo consiguieron.

Pero los nuevos enfoques científicos no es esto lo que sugieren.
Revelan que la evolución realmente, a diferencia de lo que Darwin nos enseñó,
consiste en largos períodos de estancamiento interrumpidos por súbitos y dramáticos
períodos de desorden.
Estos desórdenes son puntos críticos que cambian el curso de la evolución
y conducen a nuevas formas de vida.
¿Estamos en la actualidad viviendo, quizás, en uno de estos periodos críticos?
¿Tenemos tiempo para una transformación darwiniana, lenta, gradual?

¿O necesitamos más bien una r-EVOLUCIÓN,
que provoque un cambio urgente?

La "gente" somos consciente de esto.
¿Nos agobia, nos inquieta, nos paraliza, nos pone en marcha y activa, nos...?
Parecería más una in-volución que un estado evolutivo permanente.
Sin embargo, cada vez más científicos y pensadores nos ayudan a entender que no es así.
La buena noticia, según nos dicen, es que la biología, y por lo tanto la evolución,
está de nuestro lado.

En todo organismo vivo existe un estado innato, instinto en los seres humanos,
de supervivencia, y que la ciencia lo conoce como "imperativo biológico".
En contra de lo que las religiones y alguna ciencia nos han contado,
la evolución no está predeterminada sino depende de la relación entre
los organismos y su entorno.
Cuando se dan las condiciones adecuadas, sea por una situación de bienestar, por azar,
o también por una crisis, ocurre algo impredecible que genera un nuevo equilibrio
en el ecosistema o en la biosfera.
Un equilibrio con un nivel superior de coherencia.
Un nivel de éxito sobre lo conocido en el pasado.

Nos preguntamos, a menudo en estos días, sobre cuando acabara esta crisis.
¿Nos daremos cuenta de que ha acabado algún día?
¿Estamos esperando volver a lo que éramos, teníamos, vivíamos, ...?

La crisis no es más que un conjunto de síntomas de algo que no funciona.
La crisis es un estado de búsqueda de algo nuevo,
necesario para encontrar nuevas salidas. De cambio.
La crisis es un indicador de que estamos "fuera de límites", es un botón de alarma.

Me gusta imaginar que estamos en uno de esos momento de transformación necesaria.
Que podemos salir de la crisis a la que nos enfrentamos sin tener que volver atrás.
Sin tener cada día la mirada presente puesta en el pasado.
Como dicen,
no es necesario atender tanto el pasado.
Nos nos tiene nada NUEVO que decir.

Hay que mirar en nuevas direcciones. Apostar por lo desconocido.
Observar y buscar. Cuestionarse. Cortar con lo viejo.
El secreto estará en encontrar una nueva forma de transformación.
En evolucionar.
...y NO en mirar atrás.

Estamos en una época de transición. Debemos vivirla así. Entenderla. Aprender.
Y poner cada uno de nosotros lo que nos corresponde en esa gran transformación.
Porque cada uno, con nuestras "diferentes vidas", somos sólo una,
...y debemos cuidarla.

Imagínalo así:
como si cada uno fuera una célula que se cuida así misma a la vez que participa en el
cuidado del resto del organismo que la acoge, dándose vida inter-dependientemente.

Debemos dirigirnos hacia un mundo con más

humildad,
esfuerzo,
voluntad,
responsabilidad,
amor,
...
(Añade todas aquellas que creas oportunas)

Bruce Lipton, en su libro Biología de la Transformación,
utiliza una analogía a mi modo de ver muy esclarecedora de esta idea.

Nos dice, no literalmente, pero más o menos así:

"Imagina que eres una célula entre los millones de células que forman una oruga.
La estructura que te rodea y tu misma funcionáis como un motor bien engrasado.
Todo progresa como era de esperar.
De pronto, un buen día, el motor empieza a hacer ruidos extraños y a estremecerse.
El sistema comienza a fallar.
Las células se suicidan (=apoptosis celular para los más eruditos en el tema).
El ambiente se carga de malos augurios. Y de oscuridad. Falta energía.

En ese momento, de toda la población de células surge una nueva "raza".
En ciencia se les llaman células imaginales.
Agrupadas en nuevas comunidades, con un plan nuevo a partir de lo que fueron.
De la decadencia surge una máquina preciosa de volar: una mariposa,
que permite escapar de las cenizas del pasado y experimentar un nuevo mundo,
hermoso, como nunca hubiera podido imaginar".

He aquí lo más asombroso: la oruga y la mariposa tienen el mismo ADN.
Son el mismo organismo pero respondiendo a una señal organizadora diferente.
La crisis fue para la oruga la gran oportunidad de ser hoy algo diferente
sin dejar de ser la misma.

Los medios de comunicación en estos días sólo nos hablan del mundo oruga.
Sin embargo células imaginales están cambiando para que todo cambie.
Para encontrar la mariposa. Se están agrupando y organizando de diferente forma.
Están empezando a vivir desde otro lado, desde otras opciones.
No todo es gris. Ni oscuridad. Ni ceniza.
Muchas de las células se están despertando hacia una nueva posibilidad.
Sintonizando con un estilo diferente. Con una nueva señal.
Con un nuevo pegamento que une todo lo viejo para convertirlo
en un organismo superior, consciente, una máquina voladora con un nuevo destino.
El futuro está en nuestras manos. Podemos reescribir el destino.
¿Queremos participar responsablemente como nuevas células imaginales?

Ese nuevo pegamento que une todo, esa nueva luz en la oscuridad
que cada día debería brillar más es el

AMOR


LECCIÓN de WINNIE THE POOH a PIGLET

"Si llega un mañana en el que no estemos juntos siempre debes recordar que

ERES MÁS VALIENTE
DE LO QUE CREES
ERES MÁS FUERTE
DE LO QUE PARECES
ERES MÁS INTELIGENTE
DE LO QUE PIENSAS

y lo más importante es que
aunque estemos separados
siempre seremos UNO "

Winnie The Pooh

lunes, 20 de agosto de 2012

DESPERTAR

Caminamos dormidos.
Leemos dormidos.
Cuidamos de nuestros hijos dormidos.
Hablamos y compartimos con los demás dormidos.
Comemos dormidos.
Vivimos dormidos.
Y morimos dormidos.
...
Ya es hora de despertar.

No nos damos cuenta y mucho de nuestro tiempo lo pasamos dormidos.
La mayor parte de las personas vivimos dormidos.
Inconscientemente ocupados y preocupados.
Y así nos perdemos la belleza que nos rodea, los instantes que conforman el vivir,
el encanto de estar vivos, el aquí y ahora, el disfrute del presente,
y nuestra propia existencia.
Debemos hacer uso con más fuerza de la inteligencia más potente que tienen
todos los seres: la inteligencia espiritual.
Nos permitirá estar más despiertos...

El origen de la palabra espiritualidad es latino, viene de spiritus,
que significa "aliento".
Y, según la historia y las religiones, hace referencia también a lo que te mantiene vivo
una vez tu cuerpo está muerto. ... Siempre queda el espíritu, el alma.

A mi me gusta el significado que le da el idioma inglés a esta palabra.
Espiritualidad, en este caso, significa

DESPERTAR

En inglés "Awake", de origen antiguo "wacan"
= vigilar, estar despierto ante las circunstancias.

Despertar es poner la consciencia a tu servicio.
Despertar es impedir que gane la mente que ya "lo sabe todo".
Que juzga y juzga, y juzga, ...
Espiritualidad no es una religión, aunque todas las religiones hablen de ella.
No es devoción. No es adoración.
Es despertar !!!
Y despertar requiere de atención, de esfuerzo, de energía, ...
por ello es desagradable en muchas ocasiones, incómodo.

Recuerdo este proverbio indio:

"la naturaleza de la lluvia es la misma,
pero hace que crezcan pinchos en los pantanos
y flores en los jardines"

¿De quién depende?
¿De la lluvia?

¡despierta!

Se nos ha enseñado a poner nuestra felicidad en lo que nos rodea.
En las cosas que queremos conseguir o no perder.
En las personas en las que nos apoyamos, con las que trabajamos, en los amigos,
a las que amamos, ...
En lo que somos profesionalmente, o en lo que nos gustaría ser.
Se nos ha enseñado a poner nuestra felicidad en manos de otros, de otras cosas.
No somos capaces de concebir la felicidad sin ellas.
Vivimos bajo la carpa circense de una gran parodia. De un hipnotismo compartido.

Por eso necesitamos revisar la idea de lo espiritual. Recuperarlo.
Para no crear confusiones, diré que no me refiero a renunciar a todo ello.
Renunciar no es la solución.
Cuando renuncias a algo que deseas te quedas atado a ello para siempre.
Me refiero a vivir una vida sencilla y sobre todo más consciente.
Entre otras, para los budistas, espiritualidad significa liberarte del samsara,
de las ilusiones que viven
con nosotros como si fueran realidad.

La ilusión entendida como pasión, como entusiasmo me encanta.
He escrito sobre ello. Lo predico cada día.
Pero aquí me refiero a la que está más cerca del ilusionismo
y que no nos permite ver la verdad.

La inteligencia espiritual es la que te permite cuestionar tus creencias,
desprenderte de lo que te sobra, de lo que te hace infeliz, pasar página,
escuchar lo nuevo, enriquecerlo y enriquecerte, crear, imaginar, asombrarte cada día,
re-nacer, vivir con mente de aprendiz, ser flexible, visionario, intuitivo,
observar el entorno y comprenderlo, observarte a ti mismo,
... VIVIR DESPIERTO.

Vivir despierto implica observar todas las cosas externas e internas que puedas.
Una buena técnica para ello, (no es más que una técnica), es observarlas
como si le estuvieran ocurriendo a otra persona.
Sí, eso es, ...no tienes que personalizar lo que te está ocurriendo a ti
o en tu punto de observación. Salir de la realidad creada por ti mismo.
Mirar como si no tuvieras conexión con ello es una buena forma de comprender
la vida en modo despierto.

Un ejemplo aunque parezca descabellado y no sea el motivo de este post
es el que utiliza A. De Mello cuando nos habla de la ansiedad:

"No sufres ansiedad nunca. Te identificas con ella.
Parece lo mismo. No lo es.
Cuando dices -tengo ansiedad; estoy sufriendo de ansiedad- No es cierto.
Tu mente te está engañando.
Si quieres ser exacto deberías decirte:
-Ahora mismo estoy experimentando ansiedad-
Tu no puedes decir -estoy deprimido-, tú no eres la depresión
Es un extraño truco de la mente. Una ilusión. Te engaña.
No te deja ser consciente de ello".

A. De Mello lo cuenta bien cuando lo compara con las nubes que vienen y van.
Algunas son negras y otras son blancas.
No permanecen.
Algunas son grandes y otras pequeñas. Tampoco permanecen.
Si seguimos su analogía, tú serías el cielo, que no se va. Las nubes sí.
El cielo observa las nubes.
Tu debes vivirlo como un observador, creador de nubes, que elige.
Y que es consciente que vienen y van...

La vida es magia.
Hoy lo he sentido así, cuando estaba escribiendo este post,
me ha llegado de regalo un libro enviado por mi amigo Alfredo,
auto-llamado "El Nómada".
Alfredo es conocedor de la India, viajero, soñador,
colaborador de algunos proyectos de mi empresa, empresario del alma,
experto en meditación, y ...
(Recomiendo su blog y sus post en historiasdelnomada.blogspot.com)
El libro que me ha enviado es el de Danah Zohar, sobre inteligencia espiritual.
¿Azar? ¿Sincronía? ¿La vida? ...

Quiero terminar este post con la historia con la que empieza el libro de Zohar:

No me interesa lo que hagas para vivir.

Quiero saber lo que ansias, y si osas soñar con lo que desea tu corazón.


No me importa la edad que tengas.

Quiero saber si te arriesgas buscando como un loco el amor, los sueños, la aventura de estar vivo.


No me interesa saber qué planetas cuadran tu luna.

Quiero saber si has oído tu corazón,

si te has abierto a la vida

o si te has contraído y cerrado de miedo a más dolor.

Quiero saber si puedes estar con alegría, mía o tuya; es lo mismo,

si puedes bailar con desenfreno y dejar que el éxtasis te llegue a la yema de los dedos

sin precaverte a ser cuidadoso, realista o a recordar las limitaciones del ser humano.


No me importa si lo que me cuentas es verdad.

Quiero saber si puedes ser fiel a ti mismo;

sin traicionar tu propia alma.

Quiero saber si puedes ver la belleza aunque no sea bonita cada día,

y si puedes ver el origen de tu vida.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío; es lo mismo

y ponerte a orillas de un lago y gritarle a la luna plateada: «¡Sí!»


No me importa dónde vivas o cuánto dinero tengas.

Quiero saber si después de una noche de dolor y de desesperación, abatido y magullado hasta el tuétano, puedes levantarte y ocuparte de las necesidades.


No me interesa quién eres, ni cómo llegaste aquí.

Quiero saber si te quedarás conmigo en medio del fuego y no escaparás.


No me interesa qué o dónde o con quién has estudiado.

Quiero saber qué te sostiene por dentro cuando se derrumba todo lo demás.

Yo quiero saber si puedes estar solo contigo mismo; que estar conmigo

y si realmente te gusta la compañía que tienes en los momentos vacíos.


La invitación,

inspirado por Oriah el Soñador de la Montaña,

anciano nativo americano,

mayo de 1994



¡Todo dicho!


jueves, 16 de agosto de 2012

HACER

"Nuestra vida es lo que hacemos de ella"
Gandhi

La vida se vive, no se enseña.
La vida no está para ser pensada, está para ser vivida.
La vida está en la acción; en lo que hacemos como ya nos decía Gandhi.
O eso creo yo...


Jiddu Krishnamurti, escritor y pensador de origen indio, estadounidense de adopción,
escritor de "La libertad primera", decía:

"uno puede hablar interminablemente,
amontonando palabras, unas sobre otras,
llegando a varias conclusiones,
pero si de toda esta confusión verbal
resulta una ACCIÓN clara,
esta valdrá por diez mil palabras"

Me gusta contarlo así:

Un hombre escondía un tesoro en un cofre dentro de un gran armario en su casa.
Cada noche lo sacaba del armario y miraba las monedas y tesoros que el cofre contenía.
Luego, pasado unos minutos de contemplación y satisfacción,
lo volvía a encerrar en su armario hasta el día siguiente.

Con todo ese dinero y tesoros que guardaba no invertía en conseguir sus sueños,
ni siquiera en ayudar a otros a conseguirlos.
Sólo le servía para su contemplación. Más que tener, retenía.

Una noche se encontró que el cofre que guardaba había desaparecido del armario.
Se llevó las manos a la cabeza, no podía comprender que alguien se lo hubiese robado.
Se desesperó, lloró hasta quedar sin lágrimas y se quejó.
No dejó de quejarse. De maldecir, de reprochar, ...

Al día siguiente fue a contarlo a su abuelita, una señora sabia de 102 años,
que vivía cerca de su casa.
Una vez relatado los hechos con todo tipo de insultos, su abuelita le dijo:

"Después de todo, no has perdido nada.
Puedes seguir haciendo lo mismo que hacías hasta ayer.
Puedes volver a comprar en el mercado un cofre como el que guardaba el tesoro
que creías tener. Por la noche, puedes sacarlo del armario y mirarlo.
Imaginar que ahí está tu tesoro. Y luego volverlo a guardar.
A la mañana siguiente nada cambiará.
Tu vida seguirá siendo la misma de siempre".

De qué nos sirve mirar la vida, si no es para ser usada.
Si no es para arriesgarnos. Para decidir y hacer. Para ser vivida.
La vida no se contempla. Se vive en el aquí y ahora.

El deseo es necesario para perseguir el mapa de nuestro tesoro.
Los conocimientos y experiencias también porque son el cofre que contiene el tesoro.
Y las monedas y joyas, el tesoro en sí, es la sabiduría de la que disponemos.
Pero, ¿de qué nos sirve el deseo, el conocimiento y la sabiduría
si no pasamos a la acción con todo ello?
Si sólo lo usamos para contemplarlo, o lo que es peor, sólo para contarlo a los demás.

Hermann Hess lo decía de una forma tan sencilla:

"La verdad se vive,
no se enseña"

El pensamiento llevado a la acción, ese sí es "El Secreto".

Recuerda que si tu vida es un paraíso, tu eres uno de sus creadores.
Pero si es un infierno, también tu eres uno de sus creadores.

Sueña y ve a por tus sueños;
decide cómo te vas a movilizar y qué hacer con lo que la vida te muestra;
haz uso de la energía necesaria para que las cosas sucedan;
usa la voluntad más poderosa que te conecta con el "hacer"
a través de la perseverancia, del esfuerzo mantenido en el tiempo.
Y agradece todo lo que te vaya sucediendo.

Esto es vivir:
elegir y hacer

Había una piedra en el camino y...
el distraído tropezó con ella,
el violento la utilizó como proyectil,
el emprendedor construyo con ella,
el paseante, ya cansado, se sentó en ella,
el poeta, la poetizó,
David, con ella, mató a Goliat,
y Miguel Ángel le sacó la más bella escultura.

En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra
sino en lo que cada uno hizo con ella.
Nosotros decidimos cómo usarla.
Al igual con la vida, ...

nosotros decidimos
cómo vivirla


SUMAR (+)



"La vida
es más sencillo
de lo que uno puede pensar.
Se trata de SUMaR
en lugar de restar
y de UNiR
en lugar de separar"

JW Goethe

domingo, 12 de agosto de 2012

MEDALLA DE PLATA


Hace quince minutos la Selección Española de Baloncesto se hacía con
la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres, por 107/100 frente a EEUU.
Un partido muy igualado que nuestra selección no ha ganado.
La selección española, desde mi punto de vista nada experto en el tema,
ha hecho un buen trabajo.
Ahora bien, las caras de todos los jugadores de la selección española,
también de los españoles que estaban el estadio como público,
y de algunos vecinos donde me encuentro en esta tarde calurosa de verano,
era de frustración.

Aún habiendo realizado un fantástico partido, ser "plata", haber estado muy bien,
cerca de conseguir oro frente a los mejores jugadores del mundo,
aparece la frustración en la cara de todos.
¿Y la alegría por la plata, y el bienestar por el trabajo bien hecho,
dónde están en ese momento?
Observamos, y es normal, en todos emociones de frustración.

La frustración es un estado mental emocional con un reflejo muy potente
en el rostro, la posición del cuerpo y el lenguaje.
Es un estado emocional natural, normal, esperable.
Como ha pasado esta tarde con nuestros jugadores de la selección de baloncesto.
Pero la lección aprendida es ver como ellos se reponen enseguida
y pasan a celebrarlo como se merecen, con sonrisa, con abrazos,
con saludos y felicitaciones a los compañeros del equipo contrario, con ...
Podemos aprender mucho de estos deportistas de elite.

El único problema de la frustración es cuando se mantiene en el tiempo,
cuando se convierte en tóxica, cuando te impide intentar algo de nuevo.
Cuando no te deja volver a luchar. A seguir creciendo. A mejorar. A superarte.

La frustración es un sentimiento de fracaso, de decepción que se produce
porque un deseo no se ha cumplido, no se ha satisfecho.
Y, a lo peor, se rodea también de sentido de pérdida, de tristeza, de angustia.
De culpabilidad. Y de abandono.
Puede llevarnos a arriesgar cada vez menos en la vida, al conformismo antinatural,
a vivir de la repetición, a evitar la pseudo-decepción.

Lo mejor para vivir la frustración, como nos han enseñado hoy los jugadores
de la selección de baloncesto española, es pensar que tras la desilusión inicial,
debe aparecer el estímulo para intentarlo en una nueva ocasión,
la alegría de haberlo podido intentar, de estar ahí.

Siguiendo a W. Shakespeare aprenderíamos que

"Hay caídas que te sirven para levantarte
más sabio, más feliz"

O de una forma más cínica W. Churchill nos lo contaba así:

"El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso
sin perder el entusiasmo"

Sin perder el entusiasmo, que bueno!
Al perder el entusiasmo perdemos la confianza y la alegría por aquello que estamos
haciendo, intentando, luchando, persiguiendo, ...

Se trata de tenacidad, determinación, voluntad para comprender que lo que
nos hace más fuerte son precisamente los obstáculos.

Algunas estrategias buenas para salir del sentimiento de frustración,
en mi opinión, son:

Aceptar los obstáculos
que se te presentan como algo natural.
No verlo como algo imposible por muy difíciles que sean. Intentarlo.
No parar. O, al menos, saber cuando parar pero no anticipar el stop,
el esfuerzo repetido.
Permanecer con una mente inteligentemente positiva para superarlos, valorando
la realidad y viendo como se puede intervenir en ella.
No esperando que las circunstancias que te rodean sean las que tienen que cambiar,
sino cambiando tú primero. Asumiendo la responsabilidad.

Darte permiso para cometer errores.
En el error no está el fin, ni el "fin" que persigues, ni el "fin" como resultado.
Es aprendizaje. Te hacen más sabio.
Sin errores no hay crecimiento posible.
Si te has equivocado es porque lo has intentado.
Si no tiras a canasta no fallarás pero tampoco ganaras tu medalla,
aunque hoy toque la de plata.

Busca metas alternativas.
Si no alcanzas un sueño, busca otro. Si lo has perdido hay otro esperándote.
No te vengas a bajo, busca la alternativa, nuevos deseos y motívate con ellos.
¿Esperar que otros te motiven? NO
La verdadera motivación nace de dentro de ti.
Dejarlo en manos de otros es buscar excusas para no hacerlo.

Liberate del sentimiento de culpa.
Es uno de los peores sentimientos que rodea al fracaso y a la frustración.
Es el más tóxico.
Secuestra tu risa. Te cambia la cara. Te hace sentirte vacío.
Te cierra todas las puertas de futuro.
Te quita la posibilidad de sentirte seguro. Te baja la autoestima.
Es el mayor agente negativo para ser feliz.
No te castigues estúpidamente.
Piensa que tu eres un ser único, irrepetible, con lo mejor que tienes,
con lo que has conseguido y también con lo que te falta, con tus carencias,
con las debilidades que quieres trabajar para que sean fuerzas.
Perdónate cuando sea necesario. Si te perdonas vivirás sin mochilas innecesarias.
No te traigas los daños del pasado al presente. No aportan.
No preveas los daños que están pro llegar en el futuro. No aportan.
Al perdonarte te liberarás del dolor que produce el sentimiento de frustración,
de fracaso.

Gestiona las expectativas.
No deposites expectativas sobredimensionadas en los demás o en las circunstancias
que rodean tu sueño.
Lucha por lo que quieres, deseas, pero no lo idealices.
No esperes lo que no te pueden dar o lo que no estás preparado para recibir.
Y por el contrario, ábrete a aquello que te llega, para lo que estás preparado.
Vive recibiendo lo que te llega como un regalo en el aquí y ahora.

Sigue soñando y persiguiendo tus sueños.
Inspirate cada día en tu vida, en lo que aprendes de ella.
Vívelo todo como una enseñanza.
Morimos cuando dejamos de soñar.
Dale más ancho de banda a tu visión. Abre nuevas ventanas. ¡Descúbrelas!
Haz que lo nuevo salga de ti.
Nunca es tarde. Sé realista para no sufrir pero no confundas tus sueños
con el manejo del tiempo, de la edad, del momento, ...
Chihiro Araya tenía cien años cuando escaló el monte Fuji, ¿y?

Puedes sentirte mal
si algo no sale como esperabas;
pero deberías sentirte peor
si NO lo has intentado

Yo quería hablar de la selección de baloncesto, pero ...