domingo, 25 de noviembre de 2012

CORAZÓN LÚCIDO

Diógenes o la Lucidez
Gilbert Garcin


Cuando la mente se libera de ataduras le llega la luz.
En ese momento, se relativiza la razón. Se le quita peso a la idea. Se disuelve la ofuscación.
Y surge la sabiduría, la inteligencia supra-consciente. 
Llega la mayor libertad, la que es capaz de crear una visión más pura de la realidad observada.

Porque la realidad no es como se muestra. 
Depende de la percepción, de los temores adquiridos, aprendidos, de las propias carencias, 
de la imaginación con pérdida de control, de la proyección del autoengaño, ...
Desde ahí vemos la realidad. Y desde ahí somos engañados.

Cuando nos vamos liberando de todos estos condicionamientos, pensamos con más claridad,
sonreímos más, somos más creativos, abiertos al aprendizaje, al crecimiento, tolerantes,
la verdadera inteligencia aumenta, y el corazón se vuelve lúcido.

Esta lucidez es esencial para la vida espiritual, ¿cómo no?, ...pero también para la vida terrenal;
necesaria en el día a día, en lo corriente, en la vida dedicada al trabajo, a la familia, a lo cotidiano.
Los verdaderos maestros, en mi opinión, son aquellos que han encontrado la forma de vivirlo en su vida más cotidiana.
Expertos en poner sabiduría en lo común, en lo básico.

Esta lucidez genera una manera especial de ser, y sobre todo, de comportarse ante las circunstancias
y las dinámicas a las que nos enfrentamos.
Nos aleja del odio. Nos acerca al amor.
Nos aleja del apego. Nos acerca a la interdependencia.
Nos aleja de la pena. Nos acerca a la compasión.
Nos aleja de la seguridad. Nos acerca al aprendizaje.

Los que viven con corazón lúcido entienden la vida como un viaje continuo. 
Buscan Itaca. No tienen prisa por llegar. Saben que no consiste en llegar, sino en viajar.

Esta lucidez reside en el cerebro y en el corazón.
¿Son dos órganos vitales distintos?
¿Acaso las lágrimas son sólo agua, sal, mucosa y fósforo?
Una persona que brille sólo con su cerebro no es una persona completa. Necesita encender su corazón.
Ponerlo en marcha. Hacerle andar. Moverlo. 
Y necesita su cuerpo. La energía que desprende. La sabiduría de su movimiento. El lenguaje gestual.

Una persona sin corazón lúcido no es generosa, ni da ni sabe darse, ni pide lo que necesita.
Una persona con corazón lúcido es generosa,  benevolente, cooperante, alegre, tolerante, ecuánime, solidaria, ...
Una persona con corazón lúcido no juzga de forma permanente, no hace para dañar.

Sin un corazón lúcido no es fácil evolucionar, ni alcanzar la auténtica madurez.
Un corazón sin lucidez es un corazón perezoso, negligente, impaciente, apático, sin voluntad, indisciplinado.
Un corazón que ha perdido la lucidez deja de escuchar, de explorar.

Por el contrario, 

Un corazón lúcido 
te ayuda a comprender 
lo más importante de la vida:
que está para ser vivida.

A veces estará en calma y otras tormentosa. 
Pero todo es vida. Todo se vive. Todo se necesita.

El corazón lúcido te ayuda a aceptar lo inevitable, de lo que no puedes participar.
Y, al mismo tiempo, a resolver lo resoluble; aquello en lo que puedes influenciar.
Siempre ocupándose conscientemente.

Un corazón lúcido te ayuda  a

ELEGIR 
TUS PRIORIDADES 
VITALES



domingo, 18 de noviembre de 2012

UNA CUESTIÓN DE TIEMPO



El tiempo gira y gira.
Puedes no pedalear y dejarte caer
o seguir pedaleando y avanzar,
pero en cualquier caso
 el tiempo no parará...


La vida es única en cada uno de sus segundos, de sus momentos.
Perder uno de ellos es perderlo para siempre.
Vivir es consumir el tiempo eligiendo.
Perderlo sin querer perderlo es absurdo.
No tienen repetición. No hay una segunda vez; es ya otra.
Ahora o nunca.
Mañana es un adverbio de tiempo que está en el hoy.

Siento que a veces lo pierdo..., que se me escapa.
¿Y tú?

Michael Ende nos decía en su “Momo” que 


“Cada persona tiene su tiempo,
y mientras siga siendo suyo
se mantiene viva”

Nadie nos puede regalar tiempo. No se puede comprar. Ni dar.
No podemos utilizar el tiempo de otros. No podemos disponer de él.
A veces queremos que "las cosas” y la vida ocurra
en el tiempo de otros
Pero esto no es posible porque no existe nuestro tiempo. 
Sólo se vive el tiempo de cada uno.
Mi tiempo no es tu tiempo. Tu tiempo no es mi tiempo.
Puedo caminar a tu lado, acompañarte, pero respetando tu tiempo, es sólo tuyo...
Cada uno a su paso. 

El tiempo está en todo lo que empieza y en lo que termina, pero no decide. 
¡Decides tú!
Tú das más importancia o no a cada uno de los instantes, y a cómo los usas,
con lo que decides hacer y cómo lo vives. 

El tiempo no decide si una emoción empieza o acaba.
El tiempo no decide si un sentimiento empieza o acaba.
El tiempo no decide si esto o aquello va delante o detrás.
El tiempo no decide dónde estás, qué haces, desde dónde lo vives, ...
¡Lo decides tú!

Algo que sí sé al referirme a mi tiempo 
es que quiero agradecer cada momento que puedo 
estar con las personas que están a mi lado, 
el que puedo dedicar a amar,
el que elijo con libertad, aprovechar las oportunidades que se me presentan,
el que sabiamente me permite separar lo pasajero de lo “para siempre”, ...


¿Deseas participar más de tu propia vida?
¡Atrévete a vivir tu tiempo!

Párate y preguntarte qué y cuánto del tiempo vivido cada día te merece la pena.
¿Cuánto tiempo vivido hoy ha valido la pena?
Respóndete porque 


!Ahí está la vida!


Que NO 
se nos pase el tiempo
perdiendo el tiempo



domingo, 4 de noviembre de 2012

NINERS


Estoy en San Francisco, de la mano de #eoiabroad, para pasar una semana
llenando mi mochila de nuevos aprendizajes, de nuevas experiencias, de conocimiento, de vida.
Con la mente muy abierta.

Mientras paseo en un domingo caluroso de otoño junto al Fisher Market, junto a los muelles,
a la espera de coger un barco para Sausalito, sin perder detalle de todo lo que por mis ojos se cruza,
me viene a la mente los NINERS.

Se trata del equipo profesional de fútbol americano cuya seda está en esta ciudad, los San francisco 49ers,
que son conocidos coloquialmente como los Niners.
Pero no me acuerdo de ellos por su fama como equipo de fútbol, sino por su nombre.
El origen de su nombre, los 49ers.

Nombre que les viene de los mineros que poblaron el ahora Silicon Valley, y todo San Francisco,
en la época de la fiebre del oro que se produjo en 1849. En el 49.
Los primeros buscadores de oro se llamaron los "Forty-Niners",
llegaron a California en barco, en grandes caravanas, por tren, ...
todos en busca de lo "nuevo", de la riqueza de la época, del oro.

Ahora en esta nueva época otros seguimos viajando con regularidad a esta zona del mundo.
En busca de oro, ...de otro tipo de oro.
Oro convertido en creatividad, en forma de entender la vida y la profesión, en conocimiento,
en mente emprendedora.

Algo sigue vivo de aquellos mineros del 49.
El espíritu de ellos está presente aquí, en forma de una actitud diferente.
Aquí sigue esa mente buscadora, que quiere explorar todo y atreverse.
Equivocarse y seguir intentándolo.

Tres, si tuviera que hacer resumen, son para mi los principios básicos de esta actitud:

Atender el ERROR como algo +

No! No se dejan llevar por sus errores como si de fracasos para no volver a intentarlo se tratase.
No claudican ante el error.
Han entendido que de cada fracaso se aprende.
Que el fracaso es un motor de futuro necesario para conseguir sus objetivos.
Una oportunidad de no volver a cometerlo.
Que se triunfa porque nos equivocamos. Que no se trata de practicarlo, de convertirlo en éxito,
pero si de llevarse de ellos lo necesario para que no vuelvan a suceder.
Que el éxito es la excepción que confirma los fracasos acumulados. Y que si se busca se llega.
Que el fracaso derrota a los perdedores, mientras inspira a los ganadores.

Un ejemplo, James Dyson, el creador de los aspiradores caseros Dyson, los primeros sin bolsas de papel,
que necesitó hacer cerca de 5.127 prototipos entre el año 1979 y el año 1984
hasta llegar al producto que ahora conocemos.
Y los que nos dice:

" el fracaso es el punto de partida.
Si siempre tienes éxito, nunca aprendes nada."

Y si no aprendes no evolucionas, no modificas costumbres, no cambias, no creces, ...


La PERSEVERANCIA

Aprender a mantener el esfuerzo en el tiempo para llegar a lograr algo.
No decaer, no desistir, no morir en el intento.
Si te caes, te levantas.
Tony Nadal me decía en el prólogo que escribió para ¡ATRÉVETE!

" Gran parte del secreto del éxito es la actitud.
Si fracasas, hay que levantarse, 
analizar tus fallos 
y volver a la carga"

Volver a la carga, es decir volver a empezar desde lo aprendido.
Mantener el esfuerzo te acerca a la recompensa.
No huir a la primera de cambio.
Saber que el esfuerzo y la diversión no están reñidos.
Que el esfuerzo se alimenta de la disciplina, de la voluntad y de la humildad.

EMPEZAR

No lo dejes para después.
No postergues. No para mañana.
Dejar para mañana es no hacer.
Lo sabes con lo cotidiano: con el inglés, con el gym , con lo de dejar de fumar, con ...
Y lo sabes con tus proyectos personales y profesionales.
No lo dejes porque no lo harás.
La clave está en el "YA".
Por aquí, en Silicon Valley, se le llama coloquialmente como actuar en beta.
...pues vive en beta !!!

Haz !!!!
Hazlo ya !!!!
Just do it !!!!

Inténtalo. Prueba. Vuélvelo a intentar.
Añade la paciencia necesaria y a empezar de nuevo.

Tres actitudes, a mi modo de ver, que ya tenían aquellos NINERS, aquellos mineros que venían
bucando el oro de la época del 1849, y que tanto espíritu han dejado sembrado en esta tierra.
Y que se resumen en la capacidad de tener una mente creadora, que explora, que se arriesga,
que busca un horizonte nuevo, que se da el permiso de equivocarse, que se atreve.
Y por no olvidar otro aspecto importante, que además se divierte con aquello con aquello que hace.

Y paseando paseando, con una mente inspirada y observadora,
¿qué tal si me voy a comer algo en el Fisher Market?

Un mensaje desde San Francisco:

¡ATRÉVETE!