martes, 31 de diciembre de 2013

¡ GRACIAS 2013 ! ¡ BIENVENIDO 2014 !





Pasear junto al mar Mediterráneo, 
meter los pies en el agua, 
ver la luz del sol en el horizonte, 
sentir la arena de la playa.
Coger su mano balanceada por el movimiento,
sentir su mirada atenta, 
lanzar un beso al aire,
escuchar su voz.


Tras un paseo junto al mar, escucho el piano de W. Mertens mientras escribo este último post del año 2013.
Un post para el agradecimiento.

Para dar las gracias.
Gracias a los más de 250.000 nuevos visitantes que este blog ha tenido en este año.
Gracias a todos los que me habéis visitado aquí, más de 1 millón de visitas.

Y dar las gracias a la vida por lo que este año que ya acaba me ha dado.

Lo decía la vieja canción:

"Gracias a la vida
que me ha dado tanto"

Pues sí,… ¡gracias a la vida!

Se trata de aprender a valorar lo que somos, lo que tenemos, lo cotidiano.
De aprender a apreciar lo que nos rodea.
De aprender a vivir agradecidos, de poner más foco en los detalles, aparentemente minúsculos,
rutinarios, pero llenos de vida.
Ahí, en esos instantes, es donde el ser es más feliz.
Ahí es donde la vida se manifiesta.
Ahí está la verdadera riqueza.

La vida reside en los momentos donde nos descubrimos alegres, risueños, con los ojos luminosos.
Y en los momentos en los que las lágrimas se deslizan por la mejilla.
Habita los instantes en los que disfrutamos con la lectura de un poema,
y escuchando una canción que atrae toda nuestra atención.
Vive en el segundo en el que estamos a punto de dormir,
y en las horas que pasamos paseando por la ciudad.

La vida se siente en lo pequeño, en lo simple,
en el calor de una taza de té,
en el cuerpo de la persona que amas,
en la mirada a tu perrita mientras duerme sobre su cojín,
en el disfrute de un parchís compartido.

Ya lo sabemos, no todo lo que nos sucede lo podemos controlar.
No siempre podremos vivir sin dolor. Forma parte de lo vivo.
La vida no es control. No es segura. No es cómoda.
La vida es incierta.
Pero eso es lo que la hace maravillosa.

Ya lo sabes, no es tan importante lo que te está pasando, lo que te va a suceder,
como el hecho de cómo te lo estás tomando, de cómo lo estás interpretando, de la actitud con la que lo estás viviendo.
El secreto está en tu disposición ante todo lo que te ocurre.

Mi deseo para este próximo año 2014 para ti
es que lo llenes de pequeños momentos,
de instantes de vida,
todos ellos vividos con mucho amor, mucha pasión, mucha atención y mucho agradecimiento.
Si esto lo practicas vivirás muy feliz.



Javier Mariscal

FELIZ 2014 !!!



domingo, 29 de diciembre de 2013

Una sola razón para ser egoísta



"El egoísmo es la esencia de un alma noble"
(Nietzsche)

Si eres infeliz no podrás hacer a los demás felices. Contaminarás sus vidas con desdichas.
Si vives en la oscuridad, no podrás ayudar a otros a ver la luz. Ensombrecerás a los que te acompañen.
Si apestas emocionalmente, no podrás compartir alegrías y esperanza.

Si estás enfadado, compartes enfado.
Si eres ambicioso, compartes ambición.
Si eres rico en ideas, compartes ideas.
Si eres amoroso, compartes amor y amistad.

Este es el principio fundamental del egoísmo positivo:

ENTREGAS 
LO QUE 
ERES


Sólo puedes compartir lo que vive dentro de ti. Lo que tú eres. Lo que tu tienes.
Es básico, no se puede dar lo que no se posee.
Se puede hablar de lo que no se es. Se puede hablar de lo que no se hace.
Pero no se puede compartir lo que "uno" mismo no es.
No se puede dar lo que en ti no habita.

Por lo tanto, primero


AYÚDATE A TI MISMO

Es decir, sé egoísta.
Si entiendes bien el egoísmo, sabrás que de él surge el altruismo.

Cuando alcanzas egoístamente tu mejora interior, el resto es sencillo.
Aparece la compasión, el servicio a los demás, la capacidad de enseñar y compartir, el verdadero amor.
Y es entonces cuando el "ego" se esconde.

Si tienes interés en salvar a otros, en ayudar a los demás, en transmitir aprendizajes,
empieza por salvarte a ti mismo, en revisar tu esencia.

El día que descubrimos que "el secreto" de la vida no está afuera, todo cambia.
Está en el interior de cada uno de nosotros.
El comportamiento humano nace del interior de cada persona.
Si me permites la licencia lingüística, te diré que la vida no es extrovertida. Vives dentro de ti.

El mundo se puede ver como un lugar habitado de tristeza e infelicidad.
O como un espacio en tu tiempo lleno de alegría y de milagros.
El día se puede ver como gris y nublado, mas allá de como esté el estado meteorológico.
O puede ser visto como azul y limpio.
Este segundo para ti puede ser el único, al que dedicas todo tu ser.
O puede ser un instante más que pasa sin "pena ni gloria". Sin dedicarte a él.
Tú eliges en todos los casos. Eliges desde tu interior. Desde tu ser.

Sé egoista, elige la luz, la claridad, el milagro, la alegría, la risa, el amor, …
O sé egoísta, y si así lo quieres, elige la tristeza, lo gris, lo obscuro, el abismo, …
Pero elige tú.
Ser egoísta es permitirte elegir tu estado de ánimo.
No, no viene de afuera. Está en ti. Nace en ti.

Si lo que te rodea está triste, sentir su tristeza no significa que tu te pongas triste.
Sentir su tristeza significa que comprendes el estado de otro/os o que ayudas a buscar el origen de la misma.
Pero estar triste o no, es una elección.
La decisión es tuya.

Sé egoísta 
ELIGE




domingo, 22 de diciembre de 2013

Tiempo de NAVIDAD




Comienza la Navidad.
Es tiempo de Adviento. 
Adviento cuyo origen lo tiene en “Adventus”, que significa “la venida”, 
y también la llegada de "lo nuevo".
Tiempo de preparación espiritual. De esperanza. 
Tiempo para la reflexión, para la recuperación, para la reparación, para el descanso.
Tiempo de Natividad. De avance. De romper con lo viejo.
Días en los que llega “El Redentor”, ...redentor que habita en cada uno de nosotros.
Es tiempo de amor, de liturgia, de vida compartida, de re-nacer, de paz, de fe, de epifanía 
de reír, de traer al hoy viejos sueños, de despertarlos, ...
Es tiempo de re-encuentro, para disfrutar en el presente desde el recuerdo pasado y con mirada al futuro.
Y tiempo para que bailen juntas la alegría y la tristeza.

Es tiempo de 

FELIZ NAVIDAD !!!

...ES LO QUE YO DESEO 
A CORAZÓN ABIERTO PARA TI, PARA TU FAMILIA, 
PARA TODO LO QUE EN TU VIDA AMAS.


domingo, 15 de diciembre de 2013

Los seis perfiles emocionales, de la “A” a la “A"


Galatea de las esferas
Salvador Dali


A veces nos sentimos el patito feo.
Miramos hacia el suelo, encorvamos nuestro cuerpo, aflojamos los hombros,
respiramos con dificultad, andamos de puntillas, ...
Momentos en los que perdemos la fe en nosotros y sale de ahí lo peor de uno mismo.

En otras ocasiones, somos dioses en el universo.
Bailamos bajo la luz de la luna, miramos al sol levantando nuestra cabeza al viento,
subimos los hombros por encima del cuello, andamos erguidos, mostramos la palma de las manos, ...
La fe en uno mismo, en estos casos, es total. Se irradia.

Así somos,

SERES 
EMOCIONALES

Variables en el estado de ánimo.
Dependientes de lo que nuestra mente siente.
De las emociones y de los pensamientos interpretativos que rigen cada momento, cada hecho.

El doctor W. James, profesor de psicología en la Universidad de Harvard, sostenía que también nosotros
con nuestra conducta, con nuestros hábitos, con la manera en que nos comportamos,
podemos cambiar lo que sentimos.
Varios estudios neuro-científicos ya lo demuestran, lo que somos nace de lo que hacemos.

También somos

SERES 
CORPORALES

Mente que crea comportamientos.
Comportamientos que crean mente.
Un sólo SER.
Emoción y acción en el mismo plano.
Sentir para hacer; hacer para sentir.


Seis son las capacidades emocionales y, como no, también corporales, que podemos aprender
a utilizar a favor de sentirnos mucho mejor.
A saber,


CAPACIDAD PARA MANTENER EL ÁNIMO

Vivir con estados de ánimo puntuales es normal, pero sostenerlo en el tiempo es lo difícil.
Y lo más difícil, reclamarse a uno mismo ánimo en los peores momentos, cuando nos acecha
algo que nos hace daño, en momentos en los que la vida nos enfrenta a una gran dificultad,
en las fauces de la adversidad.
Ser capaces de adaptarse a circunstancias negativas, inesperadas, a lo que nos produce heridas,
al mal, cuando nos lastiman, a la magulladura que nos produce un bocado que nos da la vida, ...
Es lo que llamamos resiliencia.

CAPACIDAD DE ATENCIÓN

Nos ayuda a estar atento a las circunstancias.
Y se refiere a la capacidad humana de poner foco en algo que nos interesa
mientras le damos el valor de real o a través de la imaginación.
Nos ayuda en perseguir las metas, los deseos, los sueños.
La capacidad de mantener atención en un foco tiene una gran relación con la capacidad de gestionar emociones.
Los seres poco capaces de atencionar, que cambian de foco con mucha rapidez e inconscientemente,
suelen sentirse con frecuencia en estado de ansiedad o de pánico.

CAPACIDAD DE AUTO-REGULACIÓN

Se refiere al poder que nos da el autogobierno. El autocontrol.
Nace del auto-conocimiento y de la auto-percepción.
Requiere su tiempo.
Nos ayuda a responder ante los hechos, y no a reaccionar.
Busca el mejor camino resolutivo de cualquier circunstancia.
Nos ayuda a comprender las propias emociones, a liberarlas o a sostenerlas según nuestro deseo.
Es la capacidad que al ser humano le otorga la mayor de las libertades:
la elección de la actitud.

CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN AL ENTORNO

Capacidad para entender el contexto en el que un hecho se produce.
Nos ayuda a aceptar la adversidad. La inter-culturalidad.
A romper con el dogma.
Nos permite ser muchos personajes en uno.
Nos enseña a prevenir el futuro. A re-nacer. A re-crearnos.
Nos enriquece de ideas y vivencias.
Nos permite vivir diferentes vidas.
Es la capacidad que nos permite cambiar.

CAPACIDAD DE CAPTACIÓN

Referida a la conexión de emociones entre personas.
Nos permite conectar emocionalmente con otros.
Sentir lo que otros sienten. Vivir la experiencia simplemente por imaginarla.
Está relacionada con la agudeza sensorial.
De ahí nace los sentimientos compartidos de amor, de amistad, de odio, de ira, de rabia, de alegría,

CAPACIDAD PARA VIVIR CON UNA MIRADA POSITIVA

Se refiere al optimismo inteligente.
A la visión positiva de la realidad.
No al rechazo estúpido de un hecho, sino a la interpretación positiva del mismo.
Se trata de mantener la llama de la alegría encendida, de la ilusión sin ilusionismo, de la pasión por lo que nos gusta.
Vive de la serenidad, de la esperanza, de la paciencia y del entusiasmo.


Seis capacidades que no se aprenden en ningún sitio. Son innatas.
Seis capacidades que no sirven de nada si sólo las conocemos pero no hacemos nada por reforzarlas.
Saber de su existencia pero no hacer nada con ellas, es como no saber.
Si no nos damos el permiso de practicarlas, de vivir atentos a ellas, se esfumarán.
Vivirán en el barrio de lo invisible. Y en lugar de aprovecharlas para ser más felices,
para vivir una vida emocionalmente más eficiente, eligiendo nuestro estado de ánimo,
viviremos en modo reacción, siendo dependientes de las circunstancias.

Propongo una regla fácil para estar cuidando estas capacidades.
Una regla que tiene un alfabeto sencillo, empieza por la “A” y acaba en la  “A”.

Y que consiste en:

ATENCIÓN
ACEPTACIÓN
ADAPTACIÓN
ACCIÓN
AMOR

Cinco palabras llenas de fuerza.
Mucho que hablar de ellas.
Pero eso será otro día...



domingo, 8 de diciembre de 2013

¿Eres de los que sólo “DICEN” o de los que “HACEN”?

De Masarriui, (Blog Ambientólologos)


Empezar este post con un poema del mejicano Octavio Paz titulado
"Decir, hacer
es la mejor forma de resumir lo que quiero compartir.



Entre lo que veo y digo,
entre lo que digo y callo,
entre lo que callo y sueño,
entre lo que sueño y olvido
la poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es el decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos,
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran,
las palabras se abren.


Como el poema nos desvela, hacer algo es la mejor manera de decir cualquier cosa.
Si quieres ser algo, 

¡ HAZLO !


Estamos rodeados de personas que sólo dicen, pero no hacen lo que dicen.
Predicadores de la intención. 
Ideadores ineficientes. Nada hacedores
Soñadores que por no hacer no hacen nada ni por despertar e intentar que sus sueños se cumplan.
Muchos de ellos se hacen famosos con sus “dichos”. 
Otros, incluso a veces los mismos, hasta viven de ello, pero jamás se les conoció por aquello 
que han hecho. Por su obra.
Se hacen llamar empresarios sin haber creado una empresa en su vida; eso sí, la viven en el sueño.
Se califican así mismo de emprendedores sin haber emprendido nunca nada; el miedo les ha ganado la batalla.
O ponen en su tarjeta de visita que son coach, porque pasaron un fin de semana en la sierra, 
o un mes de verano, realizando un curso intensivo de coaching aunque nunca trabajaron en ello.
O dicen ser profesores porque tienen unas horas asignadas como tal en un master de esa escuela de negocios.
Se califican de conferenciantes, escritores, optimistas, vividores, ... 
pero lo que escriben o cuentan no lo hacen jamás en su vida.
Saben, o al menos dicen y creen saber, pero no aplican.

¡Mamarachos de la palabra!
Ilusionistas baratos. 
Intrusos de pacotilla.

Saber y no hacer no es saber.
Decir y no hacer no es enseñar.
Enseñar y no hacer, no es de verdad aprender.

"Somos lo que hacemos", decía Aristóteles ya hace veinticuatro siglos.

Razón tenía el sabio maestro.
Lo que nos define no es lo que decimos, sino lo que hacemos.
La voluntad, la determinación activada para que las cosas pasen, 
no está relacionada con el decir, sino con el hacer.

Las palabras son necesarias. 
Marcan un curso. Orientan. Nos indican el camino. Nos abren futuro. Nos ayudan a entender los sueños.
Nuestra mente se hace de palabras. 
Pero ahí quedan, son sólo palabras, intenciones, deseos.

Las palabras son el principio.

El 
HACER 
es lo que las hace 
SER

Doble creación: la intención y la acción.
La palabras viven en la intención. 
La acción las mueve, las pone en marcha, las activa.
Ejecutar es el verdadero motor de los hechos.
Las cosas pasan porque se hacen. O incluso tan sólo porque se intentan.
Intentar ya es hacer. Es empezar. Es equivocarnos. 
Sin embargo, hablar, y sólo hablar, no es hacer. No te da el derecho ni el permiso a ser.

Vengo de viaje, de vivir una experiencia formativa diferente.
De una ciudad ruidosa, quizás la más ruidosa del mundo. 
De la ciudad multicultural por excelencia. Diversidad en estado puro.
Donde riqueza y pobreza cohabitan.
Donde lo chabacano se mezcla con el arte. Cosmopolita, probablemente, como ninguna otra.

Y donde el saber se transforma en el hacer para desde ahí enseñar.
De vivir junto a enseñantes que enseñan bajo el lema del “learning by doing”.
Enseñan con su pincel. Con sus folios en blanco. Con una pizarra. 
Construyendo un collage. Dibujando o esculpiendo con sus manos.
Hablan de creatividad desde la propia creatividad. 
Convierten su hacer cotidiano en un motor para enseñar a otros.
Han olvidado el powerpoint y la falsa retorica.

La mezcla para ellos es lo normal. 
Combinan en un mismo coctel ideas, artes, ciencia, literatura, cocina, ...,
para desde la mezcla enseñar haciendo.
Juntan en un misma técnica matemáticas con pintura y desde ahí son capaces 
de reflejar una forma inteligente de ver la realidad, la vida, 
o de enseñarte como mejorar la cuenta de resultados de una startup.

Enseñan lo que hacen. Enseñan porque hacen.
No necesitan bonitas fotos bajadas de google para hacernos comprender una idea, 
ni para que la pongamos en practica.

Me he traído de este viaje, además de grandes aprendizajes, algunas de sus tarjetas de visita.
En ellas veo sus nombres y poco más... Una web quizás, o su correo electrónico.
En ninguna dice sin son coach, escritores, pintores, conferenciantes, profesores, ...
Porque ell@s no lo necesitan. Enseñan, escriben libros, pintan, ...

Si algo quieres ser, haz para serlo.
Recuerda que el mejor autógrafo tuyo es el que deja la obra que 

HAS HECHO





domingo, 24 de noviembre de 2013

¿Vivir la vida como observadores de un fenómeno óptico?



Irisación en pompa de jabón


¿Y si la felicidad 
sólo consiste 
en el cómo "miramos" 
lo que nos va sucediendo?

¿Y si no es más que percibir 
la existencia 
de una manera u otra?


La naturaleza nos acerca a fenómenos ópticos fantásticos. Divertidos. Naturales.
La vida también nos acerca a fenómenos ópticos insospechados.
A veces, también divertidos.
Ver e interpretar lo visto. Vivimos tal y como interpretamos lo vivido.
Interpretaciones que se alimentan de fenómenos perceptivos de todo tipo.

Varios son los fenómenos ópticos más conocidos de la naturaleza.
El arco iris sería el más famoso.
Hoy, nacido de un programa meteorológico de RNE que estoy escuchando,
quiero en este post utilizar tres de ellos para convertirlos en analogías para el aprendizaje en nuestra propia vida.

El primer fenómeno sería el de los

CANDILAZOS

No, no es un golpe dado con un candil.
Es un fenómeno óptico natural que consiste en que el sol ilumina las nubes altas desde abajo.
Se suele dar al atardecer y hace que veamos un cielo intensamente rojo o anaranjado.
La luz se muestra en su máxima intensidad, y el cielo alcanza el máximo esplendor.
El cielo parece incendiarse.
Meteorológicamente se dice que en esos instantes el cielo está A P A S I O N A D O.

Es curioso que se denomine cielo apasionado porque se apasiona cuando más nubes tiene.
Los candilazos empiezan siendo un cielo gris que en poco tiempo se vuelve luminoso.
Y aún estando repleto de nubes busca la luz del sol para iluminarse y para ofrecer su mejor cara.

¿Por qué no aprender de los candilazos?
¿Por qué no buscar la nueva luz cuando las nubes nos rodean y son intensas?
¿No sería el mejor momento también para saber cómo volver a mostrar nuestra mejor cara?

Aprendamos de los candilazos 
para que no nos falte nunca la luz


El segundo es igual de interesante y se llama

IRISACION

No se refieren al arco iris.
El arco iris no es una irisación. En el arco iris los colores están organizados.
En las irisaciones el color aparece de forma desordenada.
La irisación es un fenómeno atmosférico que se manifiesta cuando aparecen coloraciones en las nubes.
También, como los candilzaos, suele suceder este fenómeno perceptivo cuando las nubes están altas,
especialmente en cirrocúmulos.

La iridiscencia es algo que todas las superficies tienen como propiedad.
Es la capacidad de reflejar la luz en una superficie con diferentes colores
dependiendo del ángulo que la luz incide en ella.
Sucede en una mancha de aceite, en una pompa de jabón, en el ala de una mariposa, en una gota de lluvia, ...

La irisación tiene su origen en el término griego Iris, que significa luz.
¡Que atrevido el cielo! Se pinta de colores cuando se descubre gris.
Es capaz de cambiar su luz simplemente permitiéndose cambiar el ángulo
en el que permite que la luz se refleje en él.

¿Por qué no aprender de las irisaciones?
Y nosotros, ¿nos damos el permiso de cambiar el ángulo en el que dejamos que la luz interfiera en nosotros?
¿Dejamos que aparezcan entre nuestras nubes nuevas luces para que cambien el color
con el que miramos la realidad cuando esta no nos es favorable?
O más bien ¿dejamos que nos inunde el mal humor, lo gris, los hechos que no nos favorecen,...?

Aprendamos de las irisaciones 
a dar toques de color a la vida


El tercero es muy interesante por su propio nombre.
Son los

SOLES FALSOS

También se llaman parhelios, o perros del sol.
No son replicaciones del sol. El sol, o también la luna en las noches, sólo les prestan la luz.
Para que este fenómeno meteorológico se produzca, como en el caso de las iridaciones o de los candilazos
necesitan de nubes altas. En este caso del tipo cirroestratos.
Formadas por cristales de hielo orientados todos en igual dirección haciendo así que se produzca
esta luz llamativa muy blanca que parece un sol.

En realidad es un fenómeno perceptivo que no tiene nada de falso.
Sólo se trata de una orientación de cristales en línea
que persigue un mismo objetivo: orientar la luz en una única dirección.

¿Por qué no aprender de los soles falsos?
¿Y si pusiéramos nosotros, nuestros "cristales" de fuerza orientados en una única dirección?
¿Y si no perdiéramos luz y energía, desorientada en aquello que no deseamos?

Aprendamos de los soles falsos 
a orientar nuestra energía para perseguir 
con luz propia nuestros sueños


¿Y si en momentos en que nos descubrimos a nosotros mismos con nuestro cielo nublado y gris,
de nubes altas que oscurecen nuestra mente,
imitásemos a los candilazos, a las irisaciones o a los soles falsos?

Cuando las cosas no van bien,

BUSCA LA LUZ,
OBSERVA SU MEJOR COLOR, 
Y ORIENTALA EN UNA DIRECCIÓN



domingo, 17 de noviembre de 2013

¿Vives de "boquilla" o haces que las cosas pasen?



Quien tiene la voluntad tiene la fuerza


Es la voluntad  la  disposición  para algo.
Voluntad es determinación.
Es la voluntad la que nos conecta con el hacer.
La energía que hace que las cosas pasen.
La energía interior que nos lleva de la idea a la acción.

Vivimos la mayor parte del tiempo "de boquilla".
Quiero decir con ello que una cosa es lo que decimos, lo que deseamos,
y otra bien distinta lo que hacemos.
Por mi profesión estoy rodeado de "boquilleros", personas que predican una cosa y hacen otra.
Yo también me descubro así en ocasiones.
Intento cambiar. Hacer lo que digo, lo que siento. No ser dual.
Hay una gran distancia entre el ser y el hacer.
No siempre damos los pasos necesarios para crear la vida que deseamos.

Si algo se necesita para hacer lo que tanto deseamos, o eso que tanto decimos es


D I S P O S I C I Ó N 

Para estar dispuestos a vivir una vida como deseamos, necesitamos salir de las excusas y dar un salto al uso
de la energía más potente que disponemos: la voluntad.

Me declaro partidario de la disposición positiva a que los cosas que deseo me pasen.
Estado anímico y actitudinal con el que te enfrentas a todo lo que en tu vida va llegando,
sea buscado por ti o que llega cuando menos lo esperabas.

Con frecuencia en cursos y conferencias me preguntan cómo aumentar la voluntad.
No tengo una respuesta única, ni es fácil responder a ello.
Al menos, yo no sé muy bien qué decir.
Y siempre se me ocurre recomendar buscar respuesta en cuatro preguntas.

Preguntas necesarias que debemos respondernos, en mi opinión, para entender adecuadamente
si estamos o no dispuestos a vivir la vida con V O L U N T A D.

1.-

¿Estoy dispuesto a aceptar la
responsabilidad 
en todas las condiciones de mi vida?


Dejar de culpar a otras personas. Al tiempo. A la falta de tiempo. A la naturaleza. A la genética. A la familia. A ...
Vivir con responsabilidad es no sentirse víctima de las circunstancias.
Es crear crear las circunstancias uno mismo.
Culpar a otros te impide cumplir destinos. Te paraliza en el valle del desaliento.
Te atormenta y genera estados de ánimo faltos de energía interior para la consecución de lo deseado.

No heredaste tus rasgos de personalidad de nadie.
Deja ya esas tonterías. No dependen del pasado. Depende sólo de ti.
Los has elegido tú una y otra vez, aunque no seas consciente de ello.
Bajo tu responsabilidad se están expresando o no.
Si eres tímido, cariñoso, agresivo, simple, cruel, amable, amoroso, pasivo, estúpido, bueno, ...
sólo es el resultado de tus elecciones.
De las elecciones que has hecho hasta ahora.
Pero puedes cambiarlo. Todo puedes cambiarlo.

2.-

¿Estoy
dispuesto a no 
rendirme?

Cuando ya has aceptado la responsabilidad de cambiar algo en ti, toca no rendirse.
A lo que te rindes le das poder.
No rendirte es hacer uso del esfuerzo.
Es saber esperar pacientemente el resultado sin dejar de seguir intentándolo.
Es aprender de los errores y obstáculos que te vas encontrando.
Estar dispuesto a no rendirse es poner la energía fuera de la zona de excusas.
Es moverte en dirección salida de tu caja de comodidad.

3.-

¿Estoy dispuesto 
a mantener la 
visión?

Es mantener tus sueños. Perseguirlos.
No se trata de hacer una declaración en un momento de más o menos inspiración,
sino de perseguir con ilusión aquello que te has propuesto.
Tener visión es sentirse comprometido con algo.
Y, a veces, comprometerse con algo, significará estar dispuesto también a desprenderse
de algunas cosas, personas, ideas, ... A romper con el apego.
A avanzar en otras direcciones.
A soltar lastre. A dejar en el camino viejas imágenes, viejos éxitos, viejos amigos, ...
A crecer en nuevas ramas.
Es estar dispuesto a crear una nueva alternativa de ti mismo.

Donde no hay visión la gente perece, decía la Biblia.

4.-

¿Estoy dispuesto 
a rechazar la falta de 
disposición?

Es decir, ¿estoy seguro de que lo que necesitaré es hacer uso de mi voluntad?
O lo que es lo mismo, ¿qué no estás dispuesto a hacer, a sacrificar, para intentar
que tus sueños se hagan realidad?

¿No estás dispuesto a dejar a esta persona?
¿A cambiar de domicilio o de ciudad?
¿A perder la jerarquía que ahora tienes en tu empresa?
¿A qué ...?

Tener claro a que no estás dispuesto a renunciar es necesario para que no se mezcle la decisión
de no renuncia con la falta de voluntad y que además ambas cosas se confundan.
Y tenerlo muy claro para no generarte expectativas falsas que te hagan pasar largos periodos de infelicidad.

Elabora la lista de cosas que no estás dispuesto a hacer para re-crear tu vida.
Esta lista tiene mucha fuerza en ti. Será tu patrón para no desear todo aquello que tu mismo ya has renunciado.
A partir de esta lista, el resto de tu mundo, de tus deseos, está por hacer.


Y es el momento de  E M P E Z A R
Con este hecho comienza cualquier cambio.
Empezar para andar.
Empezar para mover el motor.
Empezar para filmar la película que deseas.

Déjame decirte sólo una pequeña deducción:
probablemente el nivel de eso que llamamos felicidad en tu vida aumente en la medida
que la lista de cosas a las que no estas dispuesto a renunciar sea pequeña.
Y si la tienes en blanco, enhorabuena.
Y si tienes esas cosas que son de la propia vida, como no matar, no hacer trampas, respetar a los demás,
no mentir, no quebrantar la ley, ... también enhorabuena. Será como tenerla en blanco.

Practica el estar dispuesto a

SER RESPONSABLE
NO RENDIRTE
TENER VISIÓN MANTENIDA
LA DISPOSICIÓN DE ESTAR DISPUESTO

Y verás como la VOLUNTAD aparece sin ningún tipo de esfuerzo.

A todo esto debemos añadir otro dos frenos que nos retienen y en muchas ocasiones nos paran.
Nos impiden el intento.

Uno de ellos es la postergación.
La procrastinación.
Normalmente en forma de frases hechas, como "mañana", de "ahora no es el momento",
o de "mañana seguro que sí".

Y el otro freno que hace que se desvanezca nuestra fuerza de voluntad es la opinión de los otros.
El juicio que nos inunda. Los que piensan que tu ambición es ridícula, inalcanzable, absurda,...
El criterio de los vecinos que viven cerca, sobrevenido en el peor de los momentos.
Es entonces cuando hay que recordar que lo que piensan de mi no es asunto mío.
Y seguir adelante con la idea.
No dejar que puedan con la disposición ante lo deseado.

Y además tienes que estar dispuesto a otra cosa:
a   A C E P T A R  esas otras cosas que la vida pondrá ante ti
y tu no podrás cambiar.
Hazlas tuyas y sigue.

La clave de la voluntad es

ESTAR 
DISPUESTO




domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Sabes dónde habita la fuerza más potente?





Atrévete, 
a pesar de tu miedo, 
y serás valiente
W. James

Había una vez un pequeño león que se perdió en la sabana. 
Los cazadores habían matado a su madre. 
Vagando, se encontró con un rebaño de ovejas. 
Al ser muy joven las ovejas no se inquietaron de ver un león entre ellas 
y el leoncito se sintió acogido y permaneció en el rebaño. 
Comía hierba con ellas e intentaba balar con su voz, 
que se hacía más y más fuerte con el paso del tiempo.
Un día, un león adulto miraba el paisaje desde un promontorio. 

Al ver el rebaño de ovejas observó algo extraño. 
¿Qué hace un león en medio de un rebaño de ovejas? Se dijo. 
Intrigado, se acercó al rebaño. 
Las ovejas salieron corriendo, pero el leoncito no se asustó. 
Entonces el león adulto le pregunto al joven león qué hacía allí. 
Este le dijo, “es normal que esté con las ovejas, soy una oveja”. 
Oyéndolo, el león le cogió por el pescuezo y le llevo al rio. 
Allí el leoncito descubrió al mirarse en el reflejo del agua que era un león. 


¿Te has mirado en el río?
¿Has descubierto el león que habita dentro de ti?

No es que ser león sea mejor que ser oveja.
Se trata de si eres oveja no aparentar ser un león. O viceversa.
Porque entonces se produce un contraste entre tu mundo interior y lo que por representas por fuera.
En ese caso, no eres; sólo aparentas ser.
Todas las personas tenemos un mundo interior que nos es propio, único.
Cuando el mundo interior y el que habitamos exteriormente van a la par,
es cuando nos sentimos llenos de fuerza.
Y decimos que nos realizamos. Que estamos en sintonía.

Es frecuente escuchar sentencias del tipo:

“No valgo nada para la música”
“Con mi edad cómo voy a jugar al tenis”
“Bailando eres un desastre, no te dediques a ello”
“No eres bueno hablando en público, tú no podrías dar conferencias”
...

¿Cuantas veces has dicho, te has dicho o te han dicho que no eres válido para algo?

Hablando de música, ¿sabes que también le dijeron a Lennon que no era válido para ser músico?
Y en deporte a Michael Jordan le dijeron que no llegaría a nada.
En el mundo de la literatura, a Rowling, la autora de Harry Potter la rechazaron en numerosas editoriales.
No confiaron en W. Disney cuando quiso hacer su primera película de dibujos animados
Y así un largo etcétera ... de personas históricas conocidas, pero también de grandes héroes cotidianos desconocidos.

Todos estos héroes se caracterizan por que confiaron en la fuerza más potente que el ser humano dispone:

LA FUERZA INTERIOR

Hablar de fuerza interior es referirnos a la capacidad de hacer frente a lo que nos disponemos.
También de saber enfrentarnos a momentos difíciles.
La fuerza interior es la que nos produce resistencia a la frustración.
Y la que nos permite aceptar las circunstancias adversas.
Es la energía que nos ayuda a seguir adelante a pesar de las dificultades que nos encontramos.

El psicoanalista, neuropsiquiatra y etólogo francés Boris Cyrulnic lo llamó

R E S I L I E N C I A

Palabra que proviene de la física. Y que se refiere a la capacidad que tienen algunos materiales
de volver a su posición y forma normal cuando dejan de recibir una presión o fuerza externa.
Referida en psicología a la capacidad de las personas para afrontar el dolor emocional
y para salir adelante en situaciones de adversidad.

Nos gusta en el mundo de la empresa utilizar la resiliencia con la denominación de

PARADOJA CREATIVA

debido a que se trata de aprovechar y sacar partido de una adversidad,
de algo que inicialmente fue considerado un error o un riesgo
y que sin embargo se consigue transformar en una oportunidad de éxito o mejora.

Las personas resilientes lo son porque adquieren la capacidad de centrarse en el presente y resolver
con foco y energía las situaciones adversas al tiempo que no pierden de vista un futuro esperanzador.
Son personas con una visión de la realidad inteligentemente positiva.

La resiliencia está asociada a una capacidad mayor a soportar situaciones de estrés.
Y a la capacidad de resolver problemas anticipando posibles soluciones.

Al parecer diferentes estudios demuestran que las personas más resilientes son aquellas
que han tenido una infancia con cierto grado de dificultades. Aquellas a las que, cuando niños,
no se les dio todo sin ningún esfuerzo a cambio.
Un cierto grado de sufrimiento parecería ser bueno en el desarrollo de la fuerza interior de las personas.
A través de pequeñas frustraciones, de no conseguir todo lo que se desea, y de logros conseguidos
tras el esfuerzo repetido, es como el cerebro va aprendiendo a enfrentarse a lo adverso.

Los niños mimados en exceso no llegan a comprender que la vida requiere de cierto confrontamiento
con dificultades, con baches, con obstáculos.
Les cuesta más afrontar las adversidades, a veces por muy pequeñas que sean.
Y suelen vivir la vida con mucho más estrés.
Aprender a través del esfuerzo y del compromiso es necesario para crear una mente resiliente.

La fuerza interior es una manifestación de  e n e r g í a

En la tradición oriental se le llama "Ki”,
y se forma al adquirir tres capacidades básicas:

Las 3 R,s

Revitalizarse, a través del ejercicio físico e intelectual.
Relativizar, todo lo aquello que te esté consumiendo.
Resolver, haciéndose con la situación. Y si no lo puedes resolver, no le des más vueltas.

Al vivir llenos de fuerza interior, también se notará en nuestro entorno.
Las personas con las que compartimos nuestra vida lo sentirán, se sentirán mejor a nuestro lado.

Las personas llenas de energía transmiten energía.
Los zombies vacíos de energía chupan, como vampiros emocionales, la energía de los demás.
Las personas llenas de energía transforman los entornos.
Las personas cargadas de amargura invalidan los entornos en los que se situan. Son tóxicas.
Las personas llenas de energía son altruistas. Dan. Se dan. Y así reciben.
Las personas apagadas esperan que la energía les llegue de otros sin asumir su propia responsabilidad.
Las personas llenas de energía crean circunstancias.
Las vacías buscan excusas.
Las personas llenas de energía, esas que disponen de una fuerza interior potente,
saben que si por cualquier motivo se quedan a oscuras, dar la luz depende sólo de ellas.
Las apagadas esperarán a que otros enciendan la vela.


Lo dijo Fernando Pessoa en un bello poema:

Ten el corazón sensible
y usa la fuerza de la mente


Porque la fuerza más potente de la naturaleza

habita en ti !!!




domingo, 3 de noviembre de 2013

Cuatro ideas para afrontar el traqueteo del tren de la vida






Paso la tarde de domingo aveando.
(Avear: nuevo verbo inventado que significa viajar en tren ave de un lugar a otro).
Observando la vida desde la ventana de un tren, de vuelta a casa,
después de una semana junto al Mediterráneo,
compartiendo mi tiempo entre el trabajo y el descanso.
Una semana otoñal con clima de verano, en la que hemos alcanzado los 27 grados de temperatura, 
difícil de explicar en un mes de Noviembre.

Todo da la vuelta: el clima, los negocios, la vida.
Todo evoluciona. Todo necesita re-nacer. Ser re-creado.
Todo está en continuo cambio, traqueteando por las vías de la vida, …como el tren.
No se puede no cambiar. 
Vivir es cambiar. 
Cambiamos porque estamos vivos. Aunque también lo que está muerto cambia, se transforma.

Cuatro ideas llegan a mi mente en estos momentos de traqueteo en la hora de la siesta,
mientras me alimenta el espíritu la música de Sting.
Cuatro ideas fuerza que son motores necesarios para afrontar los cambio que la vida nos regala.
Cambios a veces demandados por nosotros mismos con carácter de urgencia, pedidos, deseados.
Otras veces son cambios que te llegan sin ser esperados, que te ves obligado a aceptar.

Cuatro ideas  que nos ayudan para que el traqueteo de la vida tenga sentido.

La primera es la capacidad de soñar.
Los artistas son soñadores.
Tu puedes ser un artista, aunque no pintes, aunque no compongas música.
Eres jardinero, eres un artista.
Eres fontanero, eres un artista.
Eres ejecutivo en una multinacional, eres un artista.
Eres conductor de camión, eres un artista.
Te dedicas a la vida contemplativa, eres un artista.
Transformas cada día lo que sería ordinario en extraordinario, eres un artista.
Estás vivo, eres un artista.

Todo evolución del ser humano ha sucedido porque hemos soñado.
El presente fue un sueño en el pasado.
El futuro son nuestros sueños de hoy.

Ahora bien, …¿son todos los sueños iguales?
¿Aportan el mismo valor al individuo, a la sociedad, a la cultura, …?
¿Son todos los sueños válidos?
Miguel Ángel soñó con esculpir la piedra y convertirla en una escultura.
Hizo realidad su sueño.
Un loco, años más tarde, la golpeó con un martillo.
El loco también soñó. Su sueño era hacerse famoso. 
Y parece que lo consiguió ya que siempre será recordado por destruir la bella escultura de Miguel Ángel.

El hombre, animal creativo, es un artista. 
Sueña para crear más mundo. Para crecer. Para conseguir lo que parecía imposible.
Miguel Ángel fue un artista, soñó y creo lo que había soñado.
El loco también soñó en destruir lo creado. ¿Es también un artista?
¿Necesitamos destructores de lo conocido, de lo establecido?
Hay sueños sanos. Hay sueños enfermos. 
¿Son ambos necesarios para avanzar?
¿El que destruye suma? ¿Crea?


La segunda idea tiene que ver con la incapacidad aprendida de poder observar lo básico, 
lo que nos rodea, lo que nos es obvio.
Los expertos le llaman discriminación cognitiva automática.

Una historia nos cuenta que una vez un joven pez filósofo le preguntó a un viejo pez sabio 
si sabía qué era eso que llamaban océano.
El pez filósofo quería saber dónde estaba el océano.
El viejo pez sabio le contó que ellos habían nacido en el océano, 
que siempre habían vivido allí, que allí habían crecido, comido, jugado, amado, …
Que estaban en el océano. Que siempre habían estado ahí.

El joven no le creyó. No podía ser, según él, porque ese elemento que habitaban era sólo agua.
No hizo caso al sabio y decidió pasar el resto de su vida en busca del océano,
preguntando a todos los peces que en su camino se encontró.
Por fin un día, logró saber lo que era el océano.
El día en que fue pescado por las redes de un pescador y sintió su cuerpo sobre la arena de la playa.

No echamos de menos lo que tenemos, lo cotidiano, lo que nos rodea, hasta que lo perdemos.
O, al menos, hasta que somos conscientes de que lo vamos a perder.

Podemos pasarnos la vida en busca de nuestro océano.
Incluso si lo encontramos, querer cambiarlo. Cambiar lo que está fuera de nosotros.
Soñar y luchar por ello. Es un derecho. Y, en ocasiones, una necesidad.
Podemos creer en la utopía. Luchar por ella.
Pero aún así, no podemos dejar de luchar por el cambio más rentable, el más básico y necesario,
el que nace desde el yo, el cambio interior en uno mismo, el que depende sólo de nosotros.

¿Y si el verdadero cambio está en aprender a modificar lo más básico, lo cotidiano, lo que está cerca,
lo que requiere ser revisado, modificado, re-inventado?
¿Y si así, de paso, nos cambiamos a nosotros mismos?


La tercera idea me llega con el recuerdo de esta historia:

A unos niños en el colegio les pidieron que dibujaran a la Sagrada Familia Cristiana.
Al revisar la maestra los diferentes dibujos comprobó que la mayoría de los niños 
habían dibujado el Portal de Belén.
Otros tantos, habían dibujado a la Sagrada Familia con el niño Jesús y la Virgen en un borrico, 
mientras San José les guiaba.
Y unos pocos a la Sagrada Familia la habían dibujado en actividades cotidianas en una casa 
cuyas paredes y decoración recordaban a lo que la Biblia y el cine nos enseña de la vieja Jerusalén.

Tan sólo un niño dibujó algo diferente: cuatro cabecitas asomadas por las ventanas de un avión.
A la maestra le sorprendió lo que el niño había dibujado por lo que le preguntó 
qué representaba ese dibujo. Y, sobre todo, por qué cuatro personajes.
El niño contestó que eran San José, la Virgen y el niño Jesús.
Y que la cuarta cabecita era la del conductor del avión, es decir un tal Poncio Piloto.

Creatividad en estado puro.
Es decir, la capacidad de hacer las cosas de forma diferente.
La capacidad, sólo humana, de percibir una realidad de forma desacostumbrada.
La posibilidad que tenemos las personas de responder de diferentes maneras al mismo estímulo.

Lo que predominaba en el niño que fuimos y en el que seguimos llevando dentro.
El convivir con dos animales: el animal creativo y el productor.
El creador que prueba nuevos caminos.
El productor que ejecuta y garantiza la meta.
El creador que se equivoca y así aprende.
El productor que repite lo aprendido porque ya sabe que funciona.
El creador que busca lo que nunca antes nadie hizo. Que evoluciona.
El productor que conoce la forma correcta de hacer algo.
El creador capaz de buscar lo ridículo, lo absurdo, lo inimaginable, lo utópico.
El productor que se alimenta de lo conocido.
El creador que busca y recorre nuevos caminos.
El productor que recorre los caminos que ya fueron descubiertos y probados.

Ambos estados son necesarios.
Ambos nos hacen humanos.
Con ambos estados nacimos.
Con la capacidad de ser creador y con las habilidades para ser productores.


La cuarta idea rodea una palabra que ha sido denostada y abandonada injustamente en el tiempo.
La palabra disciplina.

Es una palabra hermosa.
Su origen está en la raíz latina “discípulo”.
Es decir, con hambre de aprender de forma continua.
Vivir la vida con mente de aprendiz. No llegar jamás a ser maestro.
Aprender sobre todo cuando se enseña.

La disciplina nace de la necesidad de mantener el esfuerzo para poder conseguir lo deseado, lo soñado.
De mantener la lucha por el objetivo.

Opino que no vivimos en una sociedad que catalice y premie el esfuerzo.
No parece ser prioritario en la educación actual.
Sin embargo, todo lo que queramos conseguir en nuestra vida dependerá de la determinación 
que pongamos para ello, de la llamada voluntad, y de ser disciplinado, 
manteniendo el esfuerzo repetido en el tiempo, aprendiendo a aplazar la recompensa.

La capacidad de aceptar y recibir con visión positiva un cambio, 
la capacidad de soñar lo que se desea para nuestro futuro, 
la capacidad para ser creativo para inventar y crear todo lo que está todavía siendo un sueño, 
depende de la disciplina.

Disciplina, la hermana pequeña de la familia, el papel secundario de la obra de teatro de la vida,
que recobra el máximo protagonismo porque se convierte en imprescindible para que algo ocurra. 


Ideas que nos enseñan la necesidad de soñar siendo muy conscientes de lo soñado,
sabiendo que lo obvio distorsiona la capacidad creadora.
Que nos mueven a perseguir lo soñado a través de nuestros dos mundos: el creativo y el productor.
Y  a vivir convirtiendo los sueños en realidad bajo la voluntad de hacer uso del esfuerzo 
como motor de cambio.

Cuatro sencillas ideas, producto del traqueteo del tren que agita mi cabeza como si de una coctelera se tratase, 
mientras con su pitido nos indica que se acerca a la estación fin de viaje.
Mañana empezará de nuevo.
Un nuevo destino.
Un nuevo tiempo y espacio.
Un nuevo quehacer.
Un nuevo traqueteo, que como todo en la vida, estará en continuo


M O V I M I E N T O


domingo, 27 de octubre de 2013

¿Conoces el círculo del gusto? ¡Vívelo!




El sol es un círculo, complejo, inexacto, lleno de energía.
La luna también es un círculo, aunque no siempre muestre todo su esplendor.
La vida no es una secuencia, es un círculo.
Y como la luna y el sol, la vida es inexacta, está llena de energía y no siempre se muestra en todo su esplendor.

La historia, las religiones, la filosofía, las matemáticas, la física, ... veneran el poder del círculo.
Platón creía que el alma era un círculo.
Las gigantescas criaturas esculturales prehistóricas de Stonehenge en Inglaterra forman un círculo.
Y el famoso laberinto de la catedral de Chartres, en Francia, es un círculo.
Los mandalas espirituales de oriente son pinturas circulares.
Los budistas peregrinos que visitan el monte Kailas lo rodean formando un gran círculo.
Igual hacen los musulmanes cuando peregrinan al Kabah de la Meca.
Los sioux enseñaban que el poder del mundo siempre opera en círculos.
Por eso, sus comidas, celebraciones, sus reuniones familiares, sus ritos, eran siempre en círculo.
También sus casas tenían una base circular, como los iglú de los esquimales, o los molinos de viento.
Nos sentamos alrededor del fuego en forma de círculo. Y bailamos girando en las hogueras circularmente.
En las películas de Disney a la existencia terrenal se le denomina “el círculo de la vida”.
Las aves hacen sus nidos en forma de círculo.
Las estaciones se mueven en modo circular porque el tiempo es circular.
La tierra es un círculo en sí misma.




Todo vuelve a su origen.
Todo nace y muere, cerrando el círculo.
Es necesario saber cuando se acaba una etapa de la vida.
Insistir en mantener vivo lo que ya ha muerto es morir con ello. 
Cuando algo muere nos toca cerrar el círculo. Querer extenderlo pierde el sentido.
Todo está formado de etapas que acaban cerrando su círculo. Se clausuran. 

Y lo mejor, cada vez que abrimos un nuevo círculo, que algo nuevo llega a nuestra vida,
nos podemos conceder el permiso de que sea superior al anterior, 
como si de una espiral de círculos se tratase. 

El nuevo, o los nuevos círculos, son innovadores. Nacen de lo aprendido.
Se nutren del  nuevo conocimiento. Desarrollan el talento.
Nos hacen crecer. Nos expanden. Nos mueven hacia adelante. Nos hacen avanzar.
Nos hacen mejores. Nos permiten re-nacer.

Jung le llamaba la  circunvalación  de la vida.
Refiriéndose al “yo” auténtico. Ese que se mueve de menos a más.
Ascendiendo en una especie de espiral creciente de aprendizaje a la que llamamos madurez.

Vivir en presente, entendiendo el sentido del círculo, es un gran secreto.
Es borrar lo que sobre.
Apagar la luz del pasado que ya no ilumina,
y que si decidiéramos mantener encendida nos  deslumbraría.
Es aprender a cerrar para desde ahí abrir, y saltar así a un espacio superior.
Es no vivir añorando el pasado.
Ni complacientes con el presente.
Ni con miedos de futuro.
Es centrar tu energía en los círculos que siguen vivos.
Ahí vive la pasión. Ahí crece el amor. Ahí surge la fuerza de la ilusión renovada.

La vida gira en modo espiral, cerrando unos círculos y abriendo otros,
pero siempre hacía adelante. No tiene vuelta atrás.
Ya no eres el mismo que fuiste ayer.
Vives en los círculos de hoy. En los que has elegido. O en los que han elegido por ti.
Y con tus círculos de hoy construyes tu mañana.

Completando el círculo de la vida, llega el re-nacimiento, nos decía Leonardo Da Vinci.




El círculo más apasionante que quiero para mi vida es

el círculo del gusto

Quiero que viva y se mantenga sin completar hasta la muerte.
Que sea ella quien lo cierre. Y que nunca yo antes me atreva a cerrarlo.
Que la vida le haga crecer en cada instante.
Que su diámetro esté en continuo aumento.

En nuestro diccionario encontramos dos significados para el uso de la palabra “gusto”.
Uno referido a la facultad sensorial para determinar un sabor; el sentido del gusto.
Otro, al que me refiero, la facultad mental para discernir o apreciar los eventos que llegan a nuestra vida,
por el gozo que nos producen.

El círculo del gusto es el círculo del placer por lo cotidiano.
En este círculo vive nuestra capacidad de gozar placenteramente de lo más sencillo.
Es el placer en sí mismo.
El sentido de la vida por el mismo hecho de estar vivo.
Es el círculo que nos hace olvidar el prejuicio.
El que nos da rienda suelta a la curiosidad. A probar lo nuevo. A vivir lo diferente.
A saborear la vida, sacarle su jugo a cada instante.

Es el círculo que nos mueve por el camino del atrevimiento.
El que nos ayuda a emprender.
Y es el círculo que nos enseña la más mágica de las lecciones:
que estamos vivos.
Que tenemos todo por hacer. Que la vida nace en cada instante.

Es el círculo que nos centra en lo básico.
Nos deja centrarnos en lo que de verdad vale la pena.
Vive en el calor de un abrazo, en la mirada divertida, en la siesta con mantita, en la copa de vino,
en la canción repetida, en la llama de la chimenea, en el blanco de sus ojos, en la luz de su boca, ...

Este círculo es un círculo hedonista. Evita el dolor.
Es el círculo que se vive si estás vivo.
El que nos pregunta a gritos, a modo de enseñanza, que si sabemos que todo es un círculo,

¿por qué no permitirnos sacar 
el mayor partido posible 
al círculo del gusto?

Disfruta de tu círculo del gusto.
Hazlo crecer.
Muévelo en sentido espirar sin dejar que se cierre,

...y que te aproveche!




domingo, 20 de octubre de 2013

¿Sabes el verdadero significado de la expresión "estado de bienestar” ?


... a la vida


Hay muchas formas de entender lo que significa estado de bienestar.

Al referirnos al bienestar hablamos de calidad de vida con tu cuerpo, de trato inteligente de tus emociones,
al cuidado del espíritu.

Bienestar es vivir siendo consciente del placer que da la vida. Sintiéndola. Recibiéndola.
Es aceptar lo que uno es, tiene, hace, ...
Es la energía que nos pone en movimiento.
Es cuando, al mirarnos hacía dentro, nos sentimos alegre.
Y el placer que experimentamos al dar las gracias por ello.

Para mi, la emoción en forma de palabra que representa el estado de bienestar es

A L E G R I A 


La palabra lo dice todo..., su origen está en el latín, de la derivación alicer-alecris
que significa VIVO, ... o animado.
Ya en su propio origen lingüístico, se explica todo.

Cualquiera puede alcanzar la alegría que da el bienestar.
Es de todos. Nos pertenece.
Viene de serie. Pero se necesita aprender a usarla.
Gestionar las otras emociones. Las que intentan apagarla.
Poner bajo control al miedo y la ira. A la rabia y la tristeza.
Se aprende a llegar a ella. Se avanza si se elige el movimiento en su dirección.

Más allá de lo que en el presente te esté sucediendo, puedes vivirlo sintiendo bienestar.
Debajo del paraguas de la alegría.
Paraguas que te protegerá del sol que brilla, si vives un momento dulce,
o que te albergará de la lluvia que te moja.

Es una elección.
Es una cuestión de actitud ante todo lo que vives en cada instante.
Da igual el hecho o circunstancia por la que estés pasando en estos momentos.
Da igual si te enfrentas a obstáculos que te paran. Que te “muerden”.
O si estás viviendo momentos de gran brillantez, donde la velocidad de la vida te parece única, disfrutona, divertida.
Da igual que estés interpretando lo que te sucede como bueno o como desechable.
Porque desde la alegría siempre sabrás entender los hechos, aceptarlos, iniciar los cambios necesarios,
re-nacer, mirar a otro nuevo lado, crecer, avanzar, continuar, romper con lo viejo, ...

La alegría no se nos regala como un sentimiento vital obvio.
Tenemos que crearla, desearla, buscarla, amenizarla, catalizarla, vivirla, entenderla, ...

La alegría puede estar siempre. En todos los momentos, en los altos y en los bajos.
Porque la vida está llena de altibajos. Nada es permanente.
No hay nadie que no haya conocido crisis y derrotas.
Se estima, según diferentes publicaciones, que una persona a lo largo de su vida tendrá unas 20.000 adversidades.
De las cuales el 99,99 % serán pequeñas adversidades.
Unas seis adversidades por día. En su mayoría nada son importantes.
Perder el carnet, romper una copa de vino, ensuciar un libro sin querer, una gotera, ...
Minucias que suelen romper el estado de bienestar.
Que apagan el fuego de la alegría. Que nos llevan al lado oscuro.

¿Por qué darles tanta importancia?
¿Quién se la da, es nuestra mente? ¿Nuestro diálogo interior?

La alegría nos recarga el depósito de la actitud positiva ante la realidad.
Nos purifica. Nos proporciona fuerza.
Nos llena de entusiasmo.
Nos pone a tope el nivel de pasión.
Nos genera amor por lo que hacemos y sentimos. Y con quienes compartimos la vida.
Nos alinea con la superación y la búsqueda de mejora continua.
Nos ayuda a evolucionar y nos revoluciona.

La alegría nos marca un rostro agradecido. Risueño. Sorpresivo. En estado presente.

Me parece curioso vivir en una sociedad que está orientada al estado del entretenimiento y el ocio,
al tiempo que está triste.
No se entiende bien...

Lo decisivo, en mi opinión, para alcanzar el estado de bienestar,
es poner consciencia una y otra vez de que cada momento de nuestra existencia
y de nuestro quehacer diario es único y motivo de alegría.
Vivir la vida con cuerpo y con espíritu.
Aceptar la vida como un regalo.
Y disfrutarla.

Entender que las más potentes alegrías que la vida pone ante nosotros son muy elementales.
Y por ello, muy necesarias.
Me refiero a los placeres compartidos, a pasear, trabajar en aquello que nos apasiona, cocinar,
a compartir una buena conversación, cantar, escuchar una buena música, nadar, correr, beber, besar, ...

Y reír, ¿cómo no?

La  R S a que es la expresión definitiva de la alegría.

La risa no necesita de grandes festejos.
No requiere de artificios.
Se vive con un perrito caliente en la mano o en un restaurante de lujo con una cena creativa.
No es un don de los ricos. No se compra.
la risa nos libera de los bloqueos anímicos. De los pensamientos tóxicos.
Es una practica sana. Frena la producción de hormonas productoras de estrés.

Pero lo más importante de la risa en relación al estado de bienestar es que
reír significa permitirse alegrarse por las cosas y expresarlo así ante los demás.
La alegría, gracias a la risa, se hace contagiosa.
El que ríe no oculta su alegría. Devuelve al universo la energía positiva con la que fuimos creados.

También lloramos de alegría.
La alegría expresada en este caso en modo de lágrima.
Risa y lágrimas, ambas forman son estados vitales. Ambas generan vida.

Comprender la alegría desde la risa y las lágrimas es decir " a la vida en un todo. 
En lo que nos gusta, representado por la risa, y en lo que no deseamos.
Es gratitud por lo fácil y por lo difícil.

La alegría nos impulsa.
Nos da valor para afrontar el futuro. Lo que está por venir.
Elimina o ayuda a superar las barreras.

La vida no es más que el uso que hacemos del tiempo que va entre la cuna y la tumba.
Elegir vivir todo ese tiempo regalado sin excesivas cargas de rabia o de ira depende de nosotros.
Vivir desde el valor de lo simple, depende de nosotros.
Elegir la sonrisa de la aceptación y desde ahí intentar re-escribir el presente
para crear un futuro deseado, depende de nosotros.

El Dr. Dietrich Grönemeyer, en su libro El arte de vivir,
nos dice que no hagamos de nuestra vida un palito de pescado.
Porque los palitos de pescado sólo flotan en el agua, no nadan, no deciden, no viven.
Son producto de una factoría que se repite en cada uno de ellos.
Ya han nacido muertos.

Más bien elige levantarte cada día y gritar

¡HURRA!
aquí estoy para vivir con
 A L E G R I A 
cada momento