lunes, 25 de febrero de 2013

4 HÁBITOS QUE TE HACEN SENTIR VIVO



Creo, reconozco que es una creencia mía, que cualquier persona puede alcanzar
la alegría de estar vivo.

Y que si no disfrutas con nada, te volverás desagradable.
Sí, lo sé ...la vida está llena de altibajos y de adversidades; pero eso es estar vivo.
Y también está llena de pequeños momentos que se hacen grandes si nosotros les damos el permiso.
Eso es estar vivo.

El arte de vivir consiste en saber disfrutar de lo bueno que nos llega y también de atender sabiamente, cuidándonos,
lo que nos perjudica, en saber recibir lo nuevo y en saber despedir lo que ya no es válido,
en vivir cuando llega la crisis y en disfrutar el regalo del momento alegre, en sorprenderse y en decidir, ...

Que importante poner foco en lo más cotidiano para sentirnos vivos.
En lo pequeño.
En los momentos.
En el instante.
En mi opinión, de eso está hecha la vida, de instantes.

Te hago una propuesta:

¿Y si viviéramos 
en un proceso 
de aprendizaje continuo?



Hoy quiero compartir   4 hábitos   que nos ayudan a sentirnos vivos


MOVIMIENTO y QUIETUD

Movimiento es vida.
Descanso también lo es.
En gran medida la calidad de nuestra vida depende de conseguir un buen equilibro entre reposo y movimiento.
Sentir que algo tienes que hacer, querer hacerlo, ponerlo bajo tu voluntad, eso es moverse.
Elegir ir.
Movimiento es deporte, es paseo, es ejercitar, es ejecutar, es pasar a la acción.
El movimiento es una experiencia corporal. Y la movilidad corporal tiene que ver con la movilidad interior.
Moverse desde afuera para moverse desde adentro.

He tomado tantas decisiones caminando. ¿Y tú?
En ese momento vienen a la mente los mejores pensamientos. O simplemente ninguno.

Y de la misma forma defiendo el reposo, la quietud.
Saber pararse. Sentirse recogido en uno mismo.
La quietud es la calma profunda elegida conscientemente.
Es el silencio necesario.
El liberarte de la mente.
Es el momento transpersonal por excelencia, porque en ese momento hay ausencia del “yo”,
y  del  “esto”, y  del “aquello”, ...

La quietud purifica la inteligencia. Te devuelve el orden. Te aleja del control innecesario.
Proporciona paz, integración, plenitud.


GRATITUD

No practicamos suficientemente la gratitud.
La gratitud es una virtud que nos ayuda a comprender interiormente y exteriormente los regalos que la vida nos trae.
Se muestra en dos vertientes sumadas entre sí: reconocimiento y apreciación.
¿Das gracias por estar vivo?
¿Das gracias por esa mirada que hoy te ha regalado?
¿Das gracias por sentir su mano sobre la tuya?
¿Das gracias por ...?

La gratitud no es una emoción. Es una forma de sentir e interpretar lo bueno que la vida nos trae.
Expresar gratitud tiene grandes beneficios: relaciones más satisfactorias, aumento de la felicidad, mejora la autoestima,
incrementa el comportamiento ético, ayuda a reducir el estrés, genera admiración, a asumir las adversidades, ...

Propónte prestar más atención a la gratitud. Agradece !
Agradecer y halagar no es lo mismo. Me quedo con la gratitud, es más saludable, no necesita del ego.

Soy de los que opinan que estar agradecido es el verdadero secreto para ser feliz.


DISFRUTAR 
LOS PLACERES ELEMENTALES

Por ejemplo de comer.
O de bailar. O de cantar. O de escuchar música. O...
(Añade, añade lo tuyo, es ahora el momento para que pongas aquí eso que te hace tanto bien)

Que bueno disfrutar conscientemente de estos placeres, que normalmente llamamos pequeños y son, sin embargo, tan grandes.
Me da igual que se trate de comer un perrito caliente o de asistir a una estupenda comida en un gran restaurante,
de esa copa de vino compartida en casa a la cerveza del domingo con amigos,
del paseo frente al mar o de una buena música.

Sólo un detalle:  ¡ HAZLO CON ATENCIÓN !
Es decir, si bebes una copa de vino, pon intención en ello.
Al poner intención en ello estarás viviéndolo conscientemente, disfrutándolo, obteniendo el placer de ese momento.
No te lo pierdas !!!

Los placeres elementales de la vida son las experiencias más deliciosas por las que estar vivo.
Y todavía cogen más intensidad si los compartimos con otros.
Los placeres compartidos son placeres potenciados.

Cocinar significa planear, preparar, invertir tiempo, compartir, ...
Cantar significa expresar, amar, coger ritmo, fortalecer los órganos corporales, acompasar, ...
Bailar es deshinibición, relajación, ejercicio, medicinal, ...
Placeres para estar vivo. Disfrute de la vida.


REÍR Y LLORAR

Reír y llorar, ambos forman parte de la vida, en toda su intensidad.
El llanto también.
Reír y llorar nos desbloquea, nos libera, nos aleja de imaginar pensamientos trillados.

El Talmud Babilónico dice:

“Las personas deben dar las gracias a Dios por las cosas buenas que les suceden;
y por las malas también”

Que razón !

Tanto reír como llorar es algo activo, espontáneo, franco, liberador, dan impulso, muestran lo vulnerable, ...
Ambas liberan tensión.

No las escondas, muéstrate con ambas.
Rie y Llora siempre que te sea posible.
Ambas se mueven en la expresión externa.
El que ríe o llora no se oculta. No se esconde, se muestra.

Llorar y reír son dos expresiones que se entienden de la misma forma entre todos los idiomas del mundo.
Reír y llorar no tiene barreras, vive igual en todo tipo de personas, entre sordos, ciegos, mudos, con daños cerebrales, ...

Reír es sano.
Llorar es sano.
Ambas son terapéuticas.


Ya sabes, cuando te levantes por la mañana no dejes de decir

¡ HURRA, ESTOY AQUÍ !




4 comentarios:

José María Palacios dijo...

Hola, Fernando. Me ha encantado este post. Suelo poner en práctica todos los consejos que das y me producen exactamente los efectos que indicas. Ayer, en la jornada que tuviste con nosotros en Energy Sistem, comentaste que el cerebro no puede dejar de pensar, y aquí hablas de la quietud, de liberarse de la mente, del silencio necesario, y en mi experiencia tengo muchos momentos de no-pensamiento (meditando -zazen-, haciendo tai-chi...). ¿A qué te referías ayer con lo de que el cerebro no puede dejar de pensar? Muchas gracias por todo y por la jornada de ayer.

José María Palacios dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marcos dijo...

¡Hola, Fernando! Es alucinante tu blog, mejor dicho, tu mente. ¿Cómo has podido decirlo tan bien? ¿Es tuyo? ¿Escribiste un libro?: bueno, acaso para nada, lo hayás hecho, deberías . Te lo digo en serio. Enriquecerías las humanidades. Yo, por ahí, pienso igual, que vos, pero no tengo ese "don" ... para decirlo, tan "musicalmente". ¡Bueno!, te digo, qué entiendo por "sentirse vivo" ... Es todo aquello, que reclama nuestra máxima atención, nos despierta o aumenta nuestro estado de vigilancia (vigilia). Excluyo ensoñaciones somnolentas, blanquear la mente, dormir, ayunar, la asexualidad (no apasionarse, como con una esposa, con nada; no apegarse, como con una madre, con nada; no cuidar, como a un hijo, a nada); y la frivolidad de vivir el presente, lo cual sería no contemplar las cosas, desde la perspectiva de lo eterno o sub specie aeternitatis). Por lo tanto de mayor, a menor, reclama nuestra máxima atención (haciéndonos sentir vivos): 1). dormir bien, y, quien pueda, tener ocio o cultura en el grado justo; 2). alimentarnos bien, y, quien pueda, trabajar lo justo; 3). expresar nuestra sexualidad (cuidando, apegándonos o apasionándonos al objeto ad hoc o a sustitutos), y, quien pueda, obedecer la Ley en el grado justo. Empero agrego, que hay algo más, que supera todo aquello, que nos hiperespabila o hace sentir más vivos. Es el alcaloide cotinina (regalo de la Ley, ya la entendamos como Universo casual, ya como Dios causal, porque, los judíos, consideraban, que, Dios, era la Ley o Palabra o Verbo); que espero, que, nadie, se avive a comercializarla, porque, ya, basta, tenemos con la droga, más, adictiva, que existe, que es la nicotina (una forma prudente de experimentar la cotinina sería tomando cuatro decocciones en un día, espaciada semanalmente o más, de tanto tabaco de habano, como sea necesario, para llegar a 1,5 mg de nicotina, cada una = 0,1 g de habano = cuatro chicles de 2mg de nicotina, masticándolos rápido y tragando la saliva). Literalmente, despierta (haciendo, en consecuencia, sentir, más, vivo): músculos, sentidos, parasimpático, simpático, médula, bulbo, cerebelo y cerebro (es decir, todo, lo que define nuestro yo, que son nuestras biología y psicología). Empero descubrimos, que, esto, también, nos emociona ... lo que habre un interrogante, en que: ¿para sentirnos, más, vivos, entonces, también, necesitamos emocionarnos? Filosofo, que, solo, hay emoción, cuando viene a haber un otro "de buena voluntad", que injiere, "apaciblemente", contra nuestro cuerpo o psique. Entonces ¿cuál es el otro con buena onda, que nos emociona, mientras vivenciamos el despertar de la cotinina (administrada prudentemente, claro)?: respondo, que es Dios ... los amerindios prehispánicos lo harán, que es el Espíritu De La Naturaleza. Cada cual responda, como quiera. ¡Fin! Éste es mi humilde aporte, amigo, que, comparado con el tuyo ... ¡Ja, ja, ja! ¡Sos un genio y tenés una mente brillante! ¡Gracias por tu blog! ¡Abrazos!

Anónimo dijo...

Hola Amigo, muchas Gracias por estos puntos, es verdad, y son magnificos.

Saludos y buena vibra.