domingo, 21 de abril de 2013

Amar, sinónimo de libertad

El árbol de corazones encendidos


El solista de flauta sabe disfrutar con su flauta. No necesita a nadie más para ello...
Pero si un día se encuentra con un chello, juntos podrán disfrutar tocando,
creando armonía en el concierto de la vida.
Cada uno de ellos derramará su riqueza en el otro músico. Y se empaparán de lo que pueden intercambiar.
De todo lo que les une.
Igual preparan sus obras por separado y las interpretan que dan conciertos juntos.
En ambos casos les gusta sus instrumentos cuando suenan juntos y cuando suenan separados.

Es igual en el amor.
Los verdaderos amantes saben como interpretar su vida como solistas y también como armonizarla
cuando el concierto es compartido. Disfrutan en ambos casos.

Una verdad existencial nos enseña que sólo aquellas personas que son capaces de ser felices en soledad,
son capaces de amar con total intensidad.
Son personas capaces de vivir la vida con libertad, respetando su hacer, sin depender,
sin el ánimo de querer poseer a ninguna otra persona, sin ser esclavos del apego, ...
Amor es la libertad en su estado pleno.

Cuando amas sin sentido de posesión haces que la otra persona viva el amor con más autenticidad, más feliz,
y además te estás regalando ser feliz a ti mismo tanto por si el otro desea compartir su tiempo, su vida, contigo
como si un día decide decirte adiós.
En cualquier caso, sabrás que no fue esa persona quien te dio la felicidad, sino tú mismo mientras estabas con ella.
No te pueden arrebatar lo que no depende de otros.
El verdadero amor sólo depende de ti.

Ya lo dice Sting en su famosa canción:

“Free, free, set them free"

Amar con mente controladora es cambiar amor por temor.
No permitir la libertad es vivir bajo ausencia de amor.
Y en el temor hay oscuridad, no hay luz. No suena el instrumento. No se puede apreciar el concierto.

El amor es libre porque el amor no es una relación.
Y no vive del pasado. De las memorias que ya no tienen sentido.
Y no vive del futuro, de las ilusiones que sucederán o no.

Un día Picasso estaba pintando uno de sus cuadros y un crítico que estaba cerca de él le preguntó:

“ Ha pintado cientos de cuadros, pero cuál es su mejor cuadro”
Picasso contestó:  “Este que estoy pintando ahora mismo”
“¿Este? ¿Y que me dice de los que pintó antes?”, añadió el crítico.
A lo que Picasso replicó: “ Todos ellos están contenidos en este”

Hoy, ahora, ...nada más hay. Este es el cuadro del momento.
El amor verdadero desconoce el punto y final.
Para el amor verdadero la luna de miel no acaba nunca. Vive en el continuum.

Para el amor es mucho mejor relacionarse que la relación.
La relación empieza y puede acabar. Relacionarse no.
Relacionarse es mirar cada mañana el rostro de tu pareja y sentir las diferencias con el día anterior.
Vivir el cambio, el crecimiento, el camino andado tanto juntos como por separado.
El seguir buscándose, investigándose, curioseando, ...

Deberíamos cambiar el "ya le conozco” o “ya sé como es”, 
por  "ES UN MISTERIO QUE SIGO DESCUBRIENDO".

En esos casos el AMOR sería una

AVENTURA CONSTANTE




1 comentario:

Anónimo dijo...

maravilloso, gracias