domingo, 7 de julio de 2013

7 invitaciones para tu vida en un día de verano



Días de verano, mar, arena, lecturas, sol y sombra, noches con luz de luna, terrazas, carmín,
días para sentirte vivo.

Nos cuenta un relato indio que una vez paseaba un maestro con su alumno, cerca de una playa,
cuando éste le preguntó:

"Maestro, ¿qué ocurre después de la muerte?"

El maestro le contestó con una cara sonriente:
"¿Tu estás vivo o no?"

"¿Qué quieres decir con eso de si estoy vivo o no? 
Claro que estoy vivo, ¿no lo ves?", 
respondió el joven aprendiz.

A lo que el maestro añadió:
"Sí, lo veo. 
Tú estás vivo, por lo que debes saber qué es la vida"

"No estoy seguro de saber responder bien a esa pregunta maestro" , 
contestó el alumno.

"Estás vivo pero no sabes decir qué es la vida. 
¿Cómo quieres saber entonces qué es la muerte si nunca has muerto?"


Por qué no preocuparnos más por saber qué es estar vivo.
Ahora llegan días de vivir la vida estando vivo. Soltando amarras. Dando y dándote luz.
Aprender de estos días de verano para llevarlo al resto del año.

Todas las religiones nos dicen que la verdadera vida empieza después de la muerte.
Nos anuncian la vida como si sólo fuera un ensayo de la verdad, que llegará después de la muerte.
Y por eso se empeñan en destacar la palabra sacrificio.

Será cierto o no, pero la vida, la única vida es esta que ahora tienes, en este momento, en este hoy caluroso.
Y esta vida no necesita de sacrificio, sino de amor.

No te preocupes por la muerte.
Ocúpate de la vida de hoy. Baila con tu vida. Respira con ella.
No hay nada más sagrado que la vida. Nada más divino que la vida.
Estar vivo es tu gran tesoro. No lo olvides.

El tesoro de tomar una taza de café helado en una tarde cualquiera de este verano.
El tesoro de regar el jardín. El tesoro de salir a pasear sin pensar cuando se acabará el camino.
Y dar la vuelta a casa cuando así lo necesites sin estar previsto de antemano.
Saludar a un desconocido. O a una flor. Abrazar a una amiga.
Esto es la vida. Esto es liberar tu mente. Esto es la meditación consciente. Esto es vivir el hoy ahora.

Para vivir estando vivo, este verano quiero compartir contigo   siete ideas 
que voy a poner en practica, por si te apetece apuntarte, entrenarlas, y así estar más fuerte,
más vivo para el resto del año, para el resto de momentos que vendrán, ... o no, simplemente para hoy,
para sentirnos en paz.
Me gusta el número siete. Quizás porque tiene algo mágico en sí mismo.

No son siete mandamientos. Sería un insulto.
No son siete leyes. Sería una pedantería.
No son siete dogmas. Sería una paradoja.
Son siete reflexiones, que nacieron para ser escritos a vuela pluma
en una hamaca frente al mar, una tarde de verano cualquiera.


VIVE DUDANDO

Dudar es una de las fuerzas más valiosas que tienes.
Te ayuda a mejorar, a aprender, a no negarte vivir la vida con mente de aprendiz.
Te hace crecer. Te permite cuestionar tu ser y todo lo que te rodea.
Te ayuda a descubrir nuevas verdades.
Te cambia los paradigmas, la interpretación de la realidad nacida de tus creencias.
Te permite vivir  nuevas experiencias.
¿Cuál ha sido el poder fundamental de la evolución humana? La duda.
No dejes de usar la herramienta lingüística de hacer preguntas. Vive preguntándote.
No interrumpas la evolución tuya personal, duda. Siempre duda.


VIVE EXISTIENDO

Vivir existiendo es vivir en el presente.
Es dar muerte al pasado. Lo pasado ha terminado, sino no sería pasado.
Ni siquiera hace falta calificarlo de bueno o de malo. ¿Para qué juzgarlo?
Se acabó, no volverá a existir. Al menos no de igual forma.
No pienses ni vivas la vida asentado en el pasado, estás desperdiciando el presente que es lo que realmente tienes.
No pienses tanto en el futuro. No sabes dónde estarás. No sabes si llegarás a él. Si vivirás en él.
Dale al futuro sólo el espacio presente necesario para que se vaya formando.
Es con tu presente donde creas tu futuro. Eligiendo. Decidiendo. Viviendo.
Sé fiel al momento presente. Esto es vivir existiendo.
Permanece aquí. Vive ahora. Vive esto.
Vivir el presente te unifica con el resto de tu existencia.
La existencia sólo conoce un tiempo: el presente.


VIVE NATURALMENTE

Vivir naturalmente es vivir haciendo feliz a tu cuerpo.
No condenes lo natural.
No escapes de la biología, de tu propia fisiología, de tus necesidades más básicas.
Vivir naturalmente es bailar, es hacer deporte, es moverte, es nadar, es ...
Es respirar. Sentir. Gozar.
Tu cuerpo está a tu entera disposición, úsalo.
Vive en armonía con él. Sé coherente. Vive con tu cuerpo en concordancia con tu mente y tu corazón.
Vives dentro de tu cuerpo, ámale.
Tu cuerpo es tu mejor amigo, escúchale.
Tu cuerpo sabe mucho de ti, quizás más que tu mismo.
Es el regalo que la naturaleza ha puesto para ti. Y es lo que te une al resto de la naturaleza.
Es lo que te da la vida.
Déjale que te lleve. Que te viva.

VIVE HACIENDO

Es vivir humanamente. Es vivir creativamente.
Eres humano porque tienes el poder de crear. Y crear es hacer.
Esto es lo más importante que nos separa del resto de naturalezas vivas, como otros animales, como de las plantas.
La creatividad te da la dicha de la vida.
Canta, escucha música, toca un instrumento, pinta, escribe poesía, dibuja, cultiva, planta un árbol, ...
Haz las cosas por el placer de hacerlas.
Vivir creativamente es vivir haciendo. La recompensa por el propio hacer.
Vivir haciendo es alejarte de querer ser extraordinario.
Es vivir disfrutando con lo más común. Con lo cotidiano. Es relajarse y sentirse bien con la normalidad.
Es aceptar la realidad que no puedes cambiar
y luchar con todas tus fuerzas para cambiar aquello en lo que sí puedes influir.
Es desde la acción desde donde producirás los cambios que tanto esperabas en ti mismo.
Es la acción el camino. Es la felicidad verdadera.
Es convertir el sueño en realidad.
Es empezar. Es determinación para estar en todo lo que te interesa.
Es voluntad, es humildad, es disciplina, es esfuerzo al servicio de la vida que quieres para ti.


VIVE ATENTAMENTE

Las personas dormidas no pueden ser totales en nada.
Si comes atento eres total.
Si juegas atento eres total.
Si besas atento eres total.
Si abrazas atento eres total.
Hagas lo que hagas, aunque sólo sea estar tumbado en el césped de tu piscina, no te olvides
que eres un observador de todo lo que te ocurre.
Vívelo atentamente.
No te quedes sólo aferrado a los pensamientos. Disfruta de sentir lo que estás viviendo.
Pon atención consciente en todo lo que te ocurre. Lo vivirás doblemente.
Dejaras de vivir como un robot.
Más razones tendrás para vivir atentamente y descubrirte si tus pensamientos son tóxicos.
Si te descubres así, criticando, juzgando, rumiando, ... trae tu mente al presente y observa conscientemente
lo que estás haciendo, lo que en ese momento ocurre en ti y en tu entorno.
Cuando eres consciente sientes más tu cuerpo.
Desde la vida atenta se siente mucho más el silencio. Se aprecia y se necesita la soledad.
La verdadera espiritualidad consiste en vivir la vida con atención plena, de forma consciente.
Vivir con consciencia plena es no dejar paso a las reacciones emocionales.
Y permitir crear múltiples realidades para elegir mejor, para decidir sobre los hechos que te acontezcan.
Viviendo atentamente consigues la magia de hacer una sola cosa a la vez.


VIVE AMANDO

Y vive amándote.
Amar es libertad para decidir cómo te enfrentas a todos los hechos que llegan a tu vida.
Amor no es una relación, es relacionarse.  Es un fenómeno continuo.
Amar es darse. Es permitirte recibir. Es pedir.
Entrégate con amor a todo lo que te ocurra. A lo más rutinario, cambiará a extraordinario.
Vivir con amor es elegir con el corazón.
Elegir amor es decidir vivir sin miedo.
Ama para que el temor desaparezca.
Haz uso del amor, no se gasta. Cuando más entregas, más recibes.
Haz el amor en el amor.
Amar todo lo visible. Todo lo alcanzable.
Hacer del amor tu única religión.


VIVE PELIGROSAMENTE

Las reglas de oro de la vida, es que no hay reglas de oro.
Vive la vida y no la pienses tanto.
No optes siempre por lo cómodo. Por lo conocido. Por la conveniencia.
Así no vivirás intensamente. Será cómoda, pero insulsa. No te lo permitas.
Los caminos son múltiples.
Vivir peligrosamente es entender que en la vida siempre tienes una alternativa.
Un abanico de posibilidades nuevas.
¡Búscalas ! ¡Explora!
Vive abierto.
Sal del "no" continuo. Pasa al "sí" a la vida.
Cada instante es una intersección de caminos; tendrás que escoger dónde quieres ir, estar, vivir.
Cada instante es un momento de elección.
Cada momento es decisivo, la decisión de cómo vivirlo construye tu vida
porque cuando descartas unas posibilidades te estás decantando por otras.
Vivir cómodamente es llevar una vida horizontal. Siempre en la misma posición.
Vivir peligrosamente es llevar una vida en vertical. Buscar diferentes alturas. Diferentes profundidades.
Arriesga. Vivir sin riesgo es el mayor de los riesgos.
Vivir peligrosamente también quiere enseñarte a que no antepongas estúpidas condiciones entre tu vida y tú.
Permite que la vida ocurra en ti.
Vívela sin preocuparte dónde terminará.
Vivir peligrosamente es salir del suicidio de la rutina.


Es una tarde de verano, el sol empieza a decir adiós, cuando empiezo a recoger mi hamaca,
pensando que las cosas pequeñas son las que más te pueden transformar, son los verdaderos actos luminosos.
Ya camino de casa pienso que todos estos siete básicos de la vida sólo

DEPENDEN DE MI



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