domingo, 24 de noviembre de 2013

¿Vivir la vida como observadores de un fenómeno óptico?



Irisación en pompa de jabón


¿Y si la felicidad 
sólo consiste 
en el cómo "miramos" 
lo que nos va sucediendo?

¿Y si no es más que percibir 
la existencia 
de una manera u otra?


La naturaleza nos acerca a fenómenos ópticos fantásticos. Divertidos. Naturales.
La vida también nos acerca a fenómenos ópticos insospechados.
A veces, también divertidos.
Ver e interpretar lo visto. Vivimos tal y como interpretamos lo vivido.
Interpretaciones que se alimentan de fenómenos perceptivos de todo tipo.

Varios son los fenómenos ópticos más conocidos de la naturaleza.
El arco iris sería el más famoso.
Hoy, nacido de un programa meteorológico de RNE que estoy escuchando,
quiero en este post utilizar tres de ellos para convertirlos en analogías para el aprendizaje en nuestra propia vida.

El primer fenómeno sería el de los

CANDILAZOS

No, no es un golpe dado con un candil.
Es un fenómeno óptico natural que consiste en que el sol ilumina las nubes altas desde abajo.
Se suele dar al atardecer y hace que veamos un cielo intensamente rojo o anaranjado.
La luz se muestra en su máxima intensidad, y el cielo alcanza el máximo esplendor.
El cielo parece incendiarse.
Meteorológicamente se dice que en esos instantes el cielo está A P A S I O N A D O.

Es curioso que se denomine cielo apasionado porque se apasiona cuando más nubes tiene.
Los candilazos empiezan siendo un cielo gris que en poco tiempo se vuelve luminoso.
Y aún estando repleto de nubes busca la luz del sol para iluminarse y para ofrecer su mejor cara.

¿Por qué no aprender de los candilazos?
¿Por qué no buscar la nueva luz cuando las nubes nos rodean y son intensas?
¿No sería el mejor momento también para saber cómo volver a mostrar nuestra mejor cara?

Aprendamos de los candilazos 
para que no nos falte nunca la luz


El segundo es igual de interesante y se llama

IRISACION

No se refieren al arco iris.
El arco iris no es una irisación. En el arco iris los colores están organizados.
En las irisaciones el color aparece de forma desordenada.
La irisación es un fenómeno atmosférico que se manifiesta cuando aparecen coloraciones en las nubes.
También, como los candilzaos, suele suceder este fenómeno perceptivo cuando las nubes están altas,
especialmente en cirrocúmulos.

La iridiscencia es algo que todas las superficies tienen como propiedad.
Es la capacidad de reflejar la luz en una superficie con diferentes colores
dependiendo del ángulo que la luz incide en ella.
Sucede en una mancha de aceite, en una pompa de jabón, en el ala de una mariposa, en una gota de lluvia, ...

La irisación tiene su origen en el término griego Iris, que significa luz.
¡Que atrevido el cielo! Se pinta de colores cuando se descubre gris.
Es capaz de cambiar su luz simplemente permitiéndose cambiar el ángulo
en el que permite que la luz se refleje en él.

¿Por qué no aprender de las irisaciones?
Y nosotros, ¿nos damos el permiso de cambiar el ángulo en el que dejamos que la luz interfiera en nosotros?
¿Dejamos que aparezcan entre nuestras nubes nuevas luces para que cambien el color
con el que miramos la realidad cuando esta no nos es favorable?
O más bien ¿dejamos que nos inunde el mal humor, lo gris, los hechos que no nos favorecen,...?

Aprendamos de las irisaciones 
a dar toques de color a la vida


El tercero es muy interesante por su propio nombre.
Son los

SOLES FALSOS

También se llaman parhelios, o perros del sol.
No son replicaciones del sol. El sol, o también la luna en las noches, sólo les prestan la luz.
Para que este fenómeno meteorológico se produzca, como en el caso de las iridaciones o de los candilazos
necesitan de nubes altas. En este caso del tipo cirroestratos.
Formadas por cristales de hielo orientados todos en igual dirección haciendo así que se produzca
esta luz llamativa muy blanca que parece un sol.

En realidad es un fenómeno perceptivo que no tiene nada de falso.
Sólo se trata de una orientación de cristales en línea
que persigue un mismo objetivo: orientar la luz en una única dirección.

¿Por qué no aprender de los soles falsos?
¿Y si pusiéramos nosotros, nuestros "cristales" de fuerza orientados en una única dirección?
¿Y si no perdiéramos luz y energía, desorientada en aquello que no deseamos?

Aprendamos de los soles falsos 
a orientar nuestra energía para perseguir 
con luz propia nuestros sueños


¿Y si en momentos en que nos descubrimos a nosotros mismos con nuestro cielo nublado y gris,
de nubes altas que oscurecen nuestra mente,
imitásemos a los candilazos, a las irisaciones o a los soles falsos?

Cuando las cosas no van bien,

BUSCA LA LUZ,
OBSERVA SU MEJOR COLOR, 
Y ORIENTALA EN UNA DIRECCIÓN



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