domingo, 6 de abril de 2014

¡¡¡¡¡¡¡ la vidaaaaaaaa en un emoticonoooooo !!!!!!!!



perteneciente a  emoji

Esta mañana, cuando me he levantado he visto en mi WhatsApp que tenía varios mensajes.
Todos ellos estaban acompañados de emoticonos.
Amigos, socios, clientes, mi hija, ...,  me acompañan los diferentes mensajes con un sol, una casita,
un corazón, una carita dando besos llenos de corazones, un avión, una pelota de tenis, ...

¿Es el uso de emoticonos nuestra nueva forma de transmitir las emociones, lo que sentimos
y lo que en cualquier instante estamos viviendo?
Para decir que estamos contentos, ¿es lo natural añadir al texto que estamos escribiendo una carita sonriente?
¿Y si no parecería que sonreímos pero no estamos tan alegres?
Nos sirven para enfatizar los mensajes electrónicos.

El emoticono es la forma lingüística occidental de llamar a los orientales emoji.
Palabra de de origen japonés que significa ideograma.

Nuestro lenguaje se ha visto aumentado.
Tenemos un vocabulario de letras y otro de imágenes que expresan palabras con contenido múltiple.
Ambos conviven.
Las palabras por si solas ya no son suficientes para expresar las vivencias.
En las nuevas redes de comunicación, las palabras solas expresan soledad.
Necesitan sentirse acompañadas de signos con significado redundante.
Es más frecuente encontrar un mensaje sólo con imágenes que sólo con palabras.
Se podría decir, más que nunca antes, que una imagen vale más que mil palabras.

Ah, y lo mejor, dependiendo del número de emoticonos que pongamos en el mensaje,
así será de importante o de resaltada su expresión.
Añadir muchos emoticonos repetidos en un mismo mensaje es como subrayar algo que sentimos
y queremos transmitir con contundencia.
No es lo mismo acompañar un mensaje con un único corazón,
que acompañarlo con doce corazones super rojos.
Esto último indicará que me muero por ti.
Uno solo corazón significaría algo así como decirte que te quiero pero de una forma muy común,
sin nada que resaltar, ...vamos que te digo que te quiero pero sólo por cumplir.
Los doce seguidos indican, por el contrario, que no puedo vivir sin ti y que te necesito conmigo ahora mismo.

Junto a los emoticonos, en el nuevo lenguaje electrónico, viejos signos de comunicación,
han tomado una importancia también relevante.
Especial destacado el de la “interjección”, también la “interrogación” y los "dos puntos con guión y paréntesis
Una forma de hacerte ver lo feliz que estoy :-) O lo triste y enfadado que estoy :-(
De igual manera si decimos "te amo" y añadimos una ristra de “ ! ” parecerá que le amamos mucho más, y desesperadamente.

Si contestamos afirmativamente o negativamente con una terminación vocálica repetida,
querremos decir con contundencia que " " o  que "ni de coña".
Simplemente tendremos que poner:

" siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii "
o
“ nooooooooooo"

Crisitina Peñamarín, catedrática de teoría de la información de la Universidad Complutense de Madrid,
y especialista en semiótica, nos dice que estos nuevos símbolos y usos del lenguaje,
han transformado la forma de comunicarnos entre personas.
Sin palabras se pueden decir millones de palabras, nos dice.
Cuando usamos textos como “vamoooooooooos” o “ hasta luegoooooooooo”,
estamos transformando la oralidad en escritura.
Es decir, el receptor del mensaje cree sentir que está escuchando el texto que le transmitimos
en lugar de leerlo, aunque lógicamente no es así en la realidad.

Este nuevo lenguaje tiene una ventaja sobre el resto de idiomas: es universal.
Rompe las fronteras.
Es un lenguaje como el de los gestos. Como el que hacemos con las manos o con un guiño.
Un ejemplo es la "V " de victoria expresado con dos dedos.
O el dedo indice levantado indicando un "que te den”.
De igual manera un emoticono de una carita con la lengua fuera y ojo guiñado es un "entre tú y yo”.

Es un lenguaje además que usamos frecuentemente para comunicarnos con personas a las que nunca
conoceremos en la realidad, pero que estamos seguros que así, con el uso de estos símbolos,
nos ayudamos a que nos conozcan mejor.
Un claro ejemplo son los mensajes colgados en las redes sociales y dirigidos a nadie en particular.

Quizás, lo más impresionante, es que con este nuevo lenguaje, que se suma al de siempre,
hemos aumentado la capacidad de interpretar lo que nos quieren decir.
Este fenómeno todavía amplía mucho más el espectro que da margen a la interpretación múltiple de una idea.

Leo en un artículo de El País, de hace unas semanas, a Juan Cruz hablando
sobre este lenguaje virtual en un artículo que titula:
¿Está usted tan contento como dice en su emoticono?

¿O es así como yo lo interpreto?, añado yo...

Los expertos en comunicación, y también numerosos estudios, parecen estar de acuerdo,
en que el uso de estos lenguajes en forma de imagen y simbología expresan en general más imprecisión.
Tienen a sus seguidores a favor y sus enemigos en contra.

Es un lenguaje corto, fácil de redactar, expresivo, lleno de emociones, claro, directos ...,
dicen los seguidores.
Es un lenguaje manipulador de palabras, inexpresivo en su verdad, reduccionista, nada literario, ...,
dicen sus retractores.

Lo que está muy claro es que no es nuevo.
Ya los Mayas lo utilizaban. Ya lo hacían las culturas orientales, los egipcios.
Nada nuevo bajo el sol.
No hemos inventado nada.

Pero, lo que si parece una evidencia ya, es que esta nueva forma de comunicarnos, está cambiando
no sólo el modelo de sociedad, de relacionarnos, sino también está modificando la mente humana.
Es probable que este nuevo modelo de comunicación, dicen algunos expertos neurocientíficos,
cambie, con el paso de muchos años, algunas de las estructuras cerebrales, así como el tamaño del cerebro.

El lenguaje crea mente. Ya lo decíamos...
Y la mente crea cerebro. También lo sabíamos...
Cada vez más los científicos usan esta nueva forma de comunicación como modelo científico para
demostrar fenómenos de neuroplasticidad neuronal.

Un nueva forma de apoyar la comunicación escrita.
Una nueva forma que quiere ocupar el mismo papel que tiene en el lenguaje hablado
el tono de la voz, la expresión no verbal de las manos, la posición corporal, el gesto de los ojos,
los micro-gestos de la cara, ...,
pero en este caso en los mensajes virtuales escritos.

Los emojis vienen para quedarse, nos acompañan ya en toda la comunicación cotidiana que nos rodea.
Les llaman lenguaje transgénico.

Pero yo, coincidiendo con lo que ha dicho Mara Torres,
todavía no imagino un poema expresado en emoticonos.
Quizás se pueda hacer, pero no me atrevería a calificarle como poema.
¿Será por mi falta de imaginación? Es posible.
Yo todavía no imagino una novela, o el texto de un guión de cine, en este nuevo modo ideogramático.
Quizás se pueda hacer, pero no me atrevería a calificarlas de película o de novela.
¿Será por mi falta de imaginación? Es posible.

Los Mayas o los Egipcios no tenían cine, ni libros, ni teatro, ni ...
Yo no imagino una obra de teatro representada en modo emoticono.
Quizás se pueda hacer, pero no me atrevería a calificarlo de teatro.
¿Será por mi falta de imaginación? Es posible.

Aissssssssssssss
Me voy a la duchaaaaaaaaaaaaaaaa !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

:-)




No hay comentarios: