domingo, 27 de abril de 2014

¿Qué tienen las personas que generan “ENGAGEMENT”?




¡ FUEGO !

¡Fuego!
Estupenda palabra, siempre que no se queme nada...
Referido, en este caso, al fuego que representa la pasión por algo o por alguien.

¿Qué enciende nuestro fuego?
Y, ... ¿de qué materiales disponemos para encender el fuego en los demás?

Cada semana me “enfrento” a numerosos directivos y ejecutivos de diferentes empresas públicas y privadas,
en diferentes países. A diferentes programas de desarrollo o formación de directivos.
Pues bien, un alto porcentaje de estos programas son para generar lo que en el mundo empresarial se conoce como

ENGAGEMENT

Un término que está de moda. En la empresa todos los líderes hablan de ello.
Se refiere a la implicación comprometida con una marca, o con un proyecto, o con unos objetivos.
También se identifica con el esfuerzo voluntario frente a una actividad o meta.
En realidad es una palabra cuyo significado está formado por dos estructuras verbales:
Implicación y entusiasmo.
Es decir, “estoy y quiero”.

En el mundo del marketing, engagement se utiliza para referirnos a la relación existente
entre el consumidor de una marca y cómo interactúa con ella.

Pero en realidad hay engagement por todo: por otras personas, por las redes sociales, por una idea,
por una filosofía de vida, por un determinado autor, por una música, por ...

En mi opinión, basándome en observaciones personales y lecturas sobre el tema,
son 4 los elementos que tienen las personas que más capacidad tienen de provocar fuego en otras,
o lo que es lo mismo que generan con más facilidad engagement.

A saber,


MENTALIDAD POSITIVA

No es que siempre visionen la realidad de una manera optimista.
En ocasiones saben distinguir las situaciones de peligro, las comparten y eso les hace fuertes.
Martín Seligman, uno de los padres de la psicología positiva, nos enseñaba en su Learned Optimism,
que un elevado porcentaje de individuos exitosos compartían una característica clave:
la creencia de que las cosas saldrían bien.
Seligman, demostraba en sus diferentes estudios que, en general, era más importante que sus estudios,
sus resultados financieros o sus dotes comerciales.

Y lo más interesante, en estos estudios del Dr. Seligman, era comprobar que es más importante,
incluso que tener razón sobre el resultado final, la mentalidad positiva con la que nos enfrentamos a un hecho.
Es decir, el hecho de pensar que el resultado de una acción determinada iba a ser positivo
tenía más fuerza que el propio resultado en sí, fuera finalmente como se esperaba o fuera una contrariedad.

Las personas con mentalidad positiva saben sacar partido de una adversidad.
Eso les distingue claramente. Los otros quieren estar con ellos. Formar parte de sus proyectos.
Actualmente se les conoce mucho más con el término de personas resilientes.

Algo importante tienen estas personas: utilizan más el “sí” que el “no”.
De entrada no dan nada por perdido. Luchan.
Saben que la mejor forma de perder es no intentar algo.
Saben que si no salen a la cancha a jugar ya han perdido en el vestuario.
Saben que para ganar no hay que abandonar.
Cuando las cosas no salen como esperaban, aprenden y vuelven a “embestir”.

La mentalidad positiva es una elección consciente individual.
Es una cuestión de actitud, es decir, de interpretación de la realidad que se está viviendo en cada momento.

Las personas queremos rodearnos de personas con mentalidad positiva.
Son las que generan más vida.
Son las que están encendidas.
Y así, junto a ellas, nos encendemos.
Es la mentalidad positiva un atributo provocador de fuego, catalizador de engagement.


ALEGRÍA

La alegría acompaña a las personas que muestran felicidad por lo que hacen.
La alegría puesta al servicio de los demás, es mucho más que un sentimiento, es una emoción que contagia.
Se refleja con la sonrisa.
Se transmite con la risa.
Se vive con el sentido del humor.

Es una palabra que viene del latín alecris, y que significa vivo.
También tiene el sentido de “animado”.
El que está animado, anima.
El que está apagado, apaga.

Las personas con alegría están animadas frente a los desafíos que les llegan.
Los maestros del liderazgo no sólo están preparados para hacer lo que tiene que hacer si no que,
además, lo hacen con gozo, con placer, aprendiendo de cada reto.

Todos tenemos que afrontar altibajos. Algunos de ellos puede que sean muy serios.
Muy importantes. Varapalos de la vida.
Pero, con frecuencia, la alegría nos hace afrontarlos con un estado mental diferente
y nos da alas para encontrar opciones, soluciones al problema, nuevas alternativas para salir del agujero.

La alegría nos hace sentirnos más frescos. Más luminosos.
Nos genera bienestar general.
Es un antídoto frente a la interpretación de la vida vivida bajo el "síndrome del mal rollo”.

El síndrome del mal rollo es una patología que se caracteriza por varios síntomas:
Observar sólo lo malo de las cosas y de las personas.
Ponerse siempre en el peor de los casos, por si acaso...
Aburrirse con todo.
Despreciar el buen saber de los demás.
Y no estar dispuesto a aprender de todo.


Las personas queremos rodearnos de personas alegres. 
Son las que generan más vida.
Son las que están encendidas.
Y así, junto a ellas, nos encendemos.
Es la alegria un atributo provocador de fuego, catalizador de engagement.



CREATIVIDAD

Las personas creativas, además de frecuentar el buen humor, se caracterizan
porque viven sorprendiéndose de casi todo, como si vivieran todo por primera vez,
dándose así el permiso de revisar su estatus, de cuestionarse el status quo de la realidad.
Son capaces de percibir, con mucho esfuerzo, la realidad de forma desacostumbrada.
Buscan nuevos caminos.
Saben aceptar el cambio. Se adaptan a él. Y hacen las cosas de una manera diferente.
Viven en beta. Prueban, aprenden,  y vuelven a probar.
Saben extraer algo valioso de algo de menor valor. O incluso, de la nada crean algo.
Mezclan. Hibridan. Juntan. Cortan y pegan.
Convierten los sueños en realidad. Los despiertan.
Las ideas las transforman en hechos tangibles.

Cuando vives junto a personas creativas, creces.
Cuando compartes con personas creativas, vives asumiendo el riesgo necesario.
Cuando te equivocas cerca de personas creativas, cambias el fracaso por aprendizaje.


Las personas queremos rodearnos de personas creativas. 
Son las que generan más vida.
Son las que están encendidas.
Y así, junto a ellas, nos encendemos.
Es la creatividad un atributo provocador de fuego, catalizador de engagement.



TONO

Como en la música, en la vida también el tono es fundamental para vivir.
En ocasiones la mejor manera de ejercer engagement es mantener la boca cerrada.
Son las personas que usan un tono de lenguaje suave las que más fuego generan en los demás.
Un error básico y frecuente de los líderes con poco talento para ello es pensar que la agresividad crea seguidores.

Manejar adecuadamente el tono lingüístico y la escucha empática
es mostrar un interés sincero por los demás.
Es una cualidad esencial en las relaciones humanas.

No es más inteligente el que más habla, ni el que habla todo el tiempo.
El verdadero líder es la persona que necesita decir menos.
Concentrarse de verdad en lo que los otros nos dicen, guardar silencio mientras nos hablan,
no tener prisa por intervenir, no cortar las palabras o expresiones a otros, ...
es dar una buena imagen de confianza y de interés por lo que se nos dice.

No somos capaces de imaginar la cantidad de errores que no cometeríamos si aprendiéramos
a estar más tiempo en silencio.
Y, por el contrario, muchas veces encontrar la solución a un problema, consiste en pasar
mucho tiempo escuchando diferentes alternativas o posibilidades de resolución.

El tono lingüístico más complicado de manejar es el de las preguntas.
Los grandes líderes, en un gran porcentaje de su tiempo, hablan con preguntas.
Así es como se llega a la raíz de la idea. Excavan en la realidad para extraer lo mejor de ella.
Cuando las preguntas y la escucha posterior marcan el tono, los otros se sienten más atendidos.
Se implican más en la conversación, en el proyecto, en la idea.

El tono de tu conversación marcará el respeto por los que te acompañan.

Las personas queremos rodearnos de personas que mantengan una conversación con un buen tono. 
Son las que generan más vida.
Son las que están encendidas.
Y así, junto a ellas, nos encendemos.
Es el buen tono un atributo provocador de fuego, catalizador de engagement.


¿ Qué tienen las personas que generan ENGAGEMENT 

TIENEN FUEGO
pero
NO QUEMAN




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