domingo, 12 de octubre de 2014

La A S E R T I V I D A D, ...y el valor que nos otorga un “no” de gala






A veces digo que sí, queriendo decir que no
Tantas como digo no, donde quise decir sí.
      Sí, cuando fui aquella tarde, pero no quería ir;
      No en tu casa, ni en la mía, quería decir que sí.

Olga Román
Canción “Que sí, que no"




En ocasiones nos cuesta decir no cuando queremos decir ¡sí!
O decir sí cuando queremos decir ¡no!
¿Por qué nos pasa?

Con frecuencia en sesiones de entrenamiento para directivos y ejecutivos
me encuentro con profesionales que les gustaría mejorar su capacidad para decir “no”.
También cuando hablo informalmente con compañeros y amigos.
Personas que se muestran de forma sumisa frente a su equipo, clientes, jefes, familia, amigos, ...
Que suelen sufrir la falta de tiempo, el estrés en su agenda, por decir “sí", cuando debieron decir “no”.

Es una cuestión de  A S E R T I V I D A D

La asertividad es la herramienta de comunicación básica para relacionarnos con los demás.
Nos ayuda a expresar nuestro sentir o nuestras necesidades de un modo honesto y respetuoso,
permitiéndonos establecer relaciones sanas, positivas, próximas y más armoniosas.
Nos permite poder expresar lo que pensamos y lo que necesitamos decir sin agredir y sin ser agredidos.
Nos predispone para poder elegir conscientemente si anteponemos las exigencias propias
a las de los demás o, por el contrario, no lo hacemos y nos mantenemos en las nuestras.
Es la base de cualquier negociación porque nos hace comprender que detrás de cada elección
puede quedar alguna renuncia.

La asertividad se sitúa en el punto medio entre otras dos conductas comunicacionales:
La agresividad y la pasividad o sumisión.
la asertividad nos permite no agredir a la hora de comunicar nuestras decisiones
a la vez que no nos sometemos a las voluntades de otros si no es nuestra elección.
Nos ayuda a manifestar nuestras convicciones y a defender nuestros derechos.
La asertividad nos permite defender nuestros legítimos derechos sin herir a nadie.
Y conseguir nuestros objetivos sin dañar a los demás.

Es frecuente encontrar personas poco asertivas que sufren procesos de ansiedad, de frustración
y ataques de agresividad con los suyos, es decir con sus colaboradores, hijos, pareja, amigos, ...
Es normal.
Por su falta de asertividad, por no decir “no”,  se van cargando de trabajo, de proyectos de otros,
de agenda complicada, de sentimientos reprimidos, de ... , hasta que terminan por reventar el vaso.
Momento en el que expresan de forma nada adecuada su estado.

No se trata de ser ni lobo ni cordero.

La falta de asertividad se suele dar normalmente por miedo e inseguridad,
y también por un concepto vital equivocado, sacado de contexto natural, el de "ser servicial”.
Se produce por temor a ser rechazado, por sentimiento de culpa
o por vivir la vida con un estado de duda constante.
También la no asertividad suele ser producto de la baja autoestima y de una débil autoconfianza.

Necesitamos aprender a decir “NO”.
A decir “no” de manera sencilla, amable, enfática, con franqueza y respeto.
Negarnos a algo no significa que seamos groseros.
Saber decir “no” nos debe ayudar a sentirnos bien, plenos, más felices, a relacionarnos mejor con los demás.
El ser humano necesita hacerse valer, que le respeten sus límites, que se escuche su opinión,
ser respetado. Todo ello se consigue con una buena comunicación asertiva.

La asertividad nos ayuda a ser más sincero. A ser más auténticos.
A ser sinceros sin necesidad de ser crueles.
Lo cual no implica tener que decir todo lo que pensamos. Sí a elegir si hacerlo o no.
Hay cosas que te puedes callar, si así lo crees.


En el mundo de empresa la asertividad nos hace ser mejores líderes y también mejores compañeros.
En la familia nos ayuda a sentirnos más amados y a dar más amor.
Con los amigos a entregar una mayor amistad, a hacerla más disponible.

La buena noticia es que las relaciones asertivas, la comunicación asertiva, la conducta asertiva
se puede entrenar.

No debemos permitir que nadie pase por encima de nosotros, de nuestros deseos y necesidades,
ni siquiera  NOSOTROS MISMOS.

Y recuerda, ser asertivo no significa que siempre quieras tener razón.
Sino se refiere a no dejar de expresar tu opinión, tu punto de vista.
Y darte el permiso de elegir cuando “sí", cuando “no”,
donde ”si”, donde “no”,
con quien “si” , con quien “no”.

Lo mejor es que al cambiar la actitud NO con el que nos enfrentamos a la vida en tantas ocasiones
a una actitud SI, nos hacemos más asertivos y podemos manejar, curiosamente,
mejor el “NO de gala”.

La conducta asertiva es un estado actitudinal de la persona basada en la capacidad de
E L E C C I Ó N.

Y ya sabes,
controla tu EGO
pero no olvides tu YO





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