domingo, 26 de enero de 2014

La vida en 4D




Cine Super Nic


Cuando era pequeño, en los años 70 del siglo pasado,
los Rayes Magos me trajeron una máquina de cine como la de la foto.
Estaba de moda en aquella época.
No hace mucho todavía la vi en casa de mis padres. Mi padre la guarda en su cuarto de los trastos.
Las películas eran cartuchos de papel.
Todas ellas eran de animales corriendo sobre un fondo blanco.

Todas las películas en aquel momento eran en 2D.
También las que se proyectaban en los grandes cines.
Incluso las super-8, en blanco y negro, que tenían mis amigos los más ricos.
Mucho más tarde llegaría el cine en 3D. Y recientemente en 4D.

La vida, a diferencia de la historia del cine, nunca fue en 2D, ni siquiera en 3D.
La vida siempre fue en 4D.

Nació así.
Se estructura en cuatro dimensiones.
Y las cuatro conforman la realidad que construimos.

Equilibrar adecuadamente estas cuatro dimensiones nos da el “poder” de ser más fuertes.
De entender mejor la realidad cotidiana que nos acontece.
De avanzar con mayor bienestar.
De sentirnos más felices.

Me he atrevido a poner nombre a estas cuatro dimensiones.
Me he atrevido a etiquetarlas con un concepto que las defina.
Me he atrevido a sentirlas en espacios diferentes para que así funcionen como diferentes dimensiones de verdad.
Me he atrevido a calificarlas con el mismo grado de importancia para así, desde su totalidad, sentirme vivo.

A la primera le llamaré ...


M E M O R I A

Sería la capacidad adquirida de vivir un momento desde lo construido anteriormente.

La memoria es una función biológica cognitiva del cerebro. Y una capacidad de la mente que nos permite
codificar, almacenar y recuperar la información del pasado, ya sea en términos de conocimiento
o de experiencias vividas.

Es el alimentador de creencias.
Lo cual no es ni bueno ni malo.
Estas creencias nacidas de las experiencias del pasado nos habilitarán o des-habilitarán
según hagamos uso de ellas. Es el uso lo que nos condiciona. No las creencias.

La memoria es la dimensión que nos permite aprender del pasado.
Crecer desde lo ya vivido.
Nos permite seleccionar lo válido y apartarlo de lo no necesario, de lo que molesta.

La memoria vive de lo sucedido.
Se sostiene de lo realizado en nuestro siempre, es decir del largo y del corto plazo vivido.

La memoria está para conocerla, comprenderla, aceptarla, celebrarla, para ser honrarla.
O está para ser borrada si así lo consideras.
O simplemente para ser reseteada, dejando espacio vacío en el disco duro de la mente.
O está para quedarse a vivir con ella, asumiendo el peso de sus experiencias.
O para avanzar desde su conocimiento.

Desde ella se construyó el presente que hoy vivimos.
Ella nos condicionará hacia el futuro si nos quedamos atrapados, pillados por su fuerza.
La memoria crea comodidad.
Es necesario saber que en ella no viven los “éxitos” ni los “fracasos" del futuro.


La segunda es la ...

D E C I S I Ó N

Esta dimensión tiene que ver con la creación de futuro.
El futuro lo creas en el presente.

Decidir es vivir el presente de una determinada forma.
Es elegir entre opciones. Priorizar. Descartar.
Es resolver. Poner juicio sobre un asunto.
Es interpretar la realidad de una determinada manera.
Es manifestarte en una determinada dirección.
Es coger un camino y dejar otros.

Decidir tiene una condición subyacente: se alimenta de las diferentes posibilidades.
Decidir tiene que ver también con la creación de diferentes opciones.
Con la creación de alternativas.
Con ver “más allá”.
Con no conformarse con lo obvio.
Con la búsqueda. Vivir explorando.

Decidir se lleva mal con el miedo.
Porque desde el miedo no se decide libremente.
Decidir se lleva mal con la comodidad.
Porque desde la comodidad se decide por lo conocido. No se arriesga. No se aprende. no se prueba lo nuevo.
Decidir se lleva mal con el dogma.
Desde el querer tener siempre razón se decide sin la visión de nuevas alternativas. Se decide con visión de ciego.

Decidir es lo que nos hace tener una determinada actitud ante todo en la vida.
Decidir cómo interpretamos un hecho es lo que conforma la visión final del hecho.
Por eso la dimensión de “decidir” nos hace fuertes y nos da la mayor de las libertades humanas.

Al decidir, haces.
Al hacer, eres.


La tercera de las dimensiones, en mi opinión, es la ...

C O H E R E N C I A 

La vida es coherencia en estado puro.
Lo contrario es enfermedad.
La coherencia es centramiento.
Es vivir desde la esencia. Desde una determinada posición.

Se dice en lingüística que un texto es coherente cuando puede ser comprendido como una entidad única.
Eso! La vida como una entidad única.
Igual es en la mente. La mente es lingüística. La vida es lingüística.
Nos hace personas compuestas de múltiples utilidades en una sola pieza.
En química es la propiedad que mantiene unidas las moléculas de un cuerpo.
Igual es en la vida, que es química, igual es en la mente, que es química.

La coherencia es necesaria para entender la diversidad.
Todos somos seres únicos. Y, a su vez, diversos.
Ya no sólo por razas, culturas, religiones, etc... sino por nuestra coherencia interna.
Yo soy yo y tú eres tu. Y eso nos hace iguales desde la diferencia.

La coherencia nos pone una vigilancia intensiva entre lo que decimos y lo que hacemos.
Entre lo que decimos que somos y lo que somos.
La coherencia nos pone en valor individualmente y nos genera, a su vez, capacidad para relacionarnos con los otros.

La honestidad, la responsabilidad, la humildad, la voluntad, la sinceridad, la confiabilidad, la prudencia, ..., nacen de la coherencia.

La coherencia es lo que “uno”  ES.


Y la última de las dimensiones es la ...

S U P E R V I V E N C I A 


Vivir es también mantenernos vivos.
Esta dimensión de la vida trata de buscar lo necesario para seguir vivo.
Consiste en alargar la vida. En estirarla al máximo con la mejor calidad posible.

Tiene mucho que ver con la adaptabilidad y con la búsqueda de lo básico.
Sabemos que no sobrevivimos más de tres minutos sin aire, hay que disponer de él.

Pero más allá de lo puramente fisiológico, la supervivencia también está relacionada
con la capacidad de ser flexible.
De tener una mente abierta, una mente creativa.
Una mente creadora sobrevive mejor.  Es generadora de sueños. Y trabaja para averiguar cómo despertarlos.
Como inducirles la energía necesaria para que se pongan en marcha. Para ponerlos en movimiento.

La supervivencia tiene que ver con el talento.
Y con su puesta al día.
La supervivencia requiere de esfuerzo. De ser perseverantes.

La supervivencia nace del instinto animal y de la intuición humana.
Se alimenta de emociones y de las razones que acompañan a las emociones.
Un ejemplo es el miedo no tóxico, es una emoción a favor de la supervivencia.
Por el contrario, el temor, o miedo tóxico, es una emoción en contra de la superviviencia.
No te permite adaptarte.
Te equivoca. Te aturde. Te aleja de la creación. Te hace huir de lo soñado.

La dimensión en modo supervivencia te permite encontrar nuevas formas de vivir en viejos entornos.
Y adaptarte a los nuevos momentos.
Te permite aceptar lo que no puede ser cambiado.
Y, a su vez, gastar toda la energía necesaria, en intentar cambiar lo que te hará un mejor superviviente.


Avanzamos en nuestra vida desde el principio al fin entre estas cuatro esquinas.
Nos movemos en las cuatro dimensiones, hoy etiquetadas así, con  mucho atrevimiento.
Y con el propósito de buscar el equilibrio entre todas ellas.
Y desde ahí ...

vivir con alegría


Un precioso poema para terminar...


Defender la alegría como una trinchera,
defenderla del escándalo y la rutina,
de la miseria y los miserables,
de las ausencias transitorias y las definitivas.

Defender la alegría como un principio,
defenderla del pasmo y las pesadillas,
de los neutrales y de los neutrones,
de las dulces infamias y los graves diagnósticos.

Defender la alegría como una bandera,
defenderla del rayo y la melancolía,
de los ingenuos y de los canallas,
de la retórica y los paros cardiacos,
de las endemias y las academias.

Defender la alegría como un destino,
defenderla del fuego y de los bomberos,
de los suicidas y los homicidas,
de las vacaciones y del agobio,
de la obligación de estar alegres.

Defender la alegría como una certeza,
defenderla del óxido y la roña,
de la famosa pátina del tiempo,
del relente y del oportunismo,
de los proxenetas de la risa.

Defender la alegría como un derecho,
defenderla de dios y del invierno,
de las mayúsculas y de la muerte,
de los apellidos y las lástimas del azar,
y también de la alegría.

Mario Benedetti






domingo, 19 de enero de 2014

“ Sí ", adverbio de afirmación




“ Así fue como comenzó mi historia, con un sí 
John Lennon

Probablemente casi todo lo que más amas empezó con un .
Toda aventura empieza con un .
La vida, que es la más apasionante de las aventura, se mueve desde el .
El deshoje de la margarita nos gusta que acabe en un .

Por el contrario...
¿Has pensado alguna vez qué has podido perder en tu vida desde ese “NO” que te regalaste a destiempo?
¿O desde ese “NO” que en realidad nunca hubieras querido decir?
¿Desde ese no que soñaba con ser sí?

Decir “NO” también es necesario.
Lingüísticamente el no es útil..
Debemos aprender a decir “NO" a todo lo que no deseamos, a lo que nos molesta, a lo que nos paraliza.
Debemos decir no al temor, al aburrimiento, al sufrimiento, al daño, al sucedaneo, a lo falso, a la angustia.
Decir no a las guerras, a los corruptos, a la mentira, al vacío no buscado, a su ausencia, ...

Estos noes también esconden sus sies.
Si dices “no a la guerra", pides el al derecho a la vida.
En el no al aburrimiento viaja  un a la diversión.
El no a la mentira demanda un a la verdad.

Utilizar el  y el no con firmeza, con distingo, sabiendo cuando usar cada uno de estos adverbios es liberarte
de estados tóxicos, es huir de lo no deseado, es vivir en lo amado, con lo elegido.

Aprendamos a decir “NO” y “SÍ", pero no a vivir desde el "no", porque eso sería empezar a morir.
Lo dice la Real Academia de la Lengua Española:

adverbio de 
afirmación

Decir no a un sueño es apagarlo.
Decir es afirmarlo.
Decir no a lo que amamos es empezar a olvidarlo.
Decir es afirmarlo.
Decir no a un hábito buscado es no llegar a conseguirlo.
Decir es afirmarlo.
Decir no a una meta es buscar la excusa para no intentarlo.
Decires afirmarla.
Decir no a la vida es morir.
Decires afirmarla.

Decir sí es viajar hacía adelante. Es construir puentes. Es continuar.

El también es un sustantivo, cuando se refiere a consentimiento, es decir, cuando otorgas permiso.
Puedes decirte y darte permiso para perseguir aquello que deseas.
Puedes decirte y darte permiso para avanzar en el proyecto que tienes entre tus manos.
Puedes decir y darte el permiso de no perderle.
Atrévete a decir y algo puede estar a punto empezar.
Atrévete a decir y cambia.

Nadie puede hablar de no mismo.
Pero cualquiera puede hablar de sí mismo.
El está en uno mismo. En uno mismo no habita el no.

Prefiero decir

sí 
a la vida



domingo, 12 de enero de 2014

Oda a la tristeza




La tristeza es una emoción necesaria
No podemos huir de ella.
Está, como la alegría, para ser vivida, sentida, compartida.

Numerosos manuales, libros de autoayuda, novelas, ...,  hablan de la alegría.
Y la ponen en valor, como no puede ser de otra forma.
Muchos menos dedican sus páginas ha compartir el significado y valor de la tristeza.

La vida es equilibrio.
Y en ese equilibrio todas las emociones son necesarias.
Tristeza y alegría juegan su papel. No son tan diferentes.
Cada tristeza esconde una alegría que la complementa, que la equilibra.

En náutica, la tristeza llamada “derrota”, es el rumbo correcto.
El la vida, el aparente derrotismo de la tristeza a veces indica el rumbo correcto.
La felicidad es productiva. Lo sabemos.
La tristeza también es productiva, ... y a veces, no lo sabemos.

La tristeza es la emoción que siempre expresa una pérdida.
Una pérdida real o imaginada. Una pérdida ya producida en el pasado, viviéndose en presente,
o que se prevé para el futuro.

La tristeza no es de débiles. Los niños lo saben, disfrutan también de ella.
La tristeza no es pena, ni pesimismo, ni angustia, ni miedo.
Vivir un estado de tristeza, en muchos momentos, puede llevarte a un optimismo realista e inteligente de una realidad.
La tristeza puede predisponerte al entusiasmo.
La poesía se llena, en ocasiones, de tristeza. La pasión se puede vivir con tristeza.

Ya lo dijo el Talmud:

“Quien sabe de dolor,
todo lo sabe"


En la oscuridad las orejas son más útiles que los ojos, decía Jodorowsky.
La tristeza, en ciertas oscuridades, es más útil que la alegría.

Algo cambia en nuestra vida y nos venimos abajo. Nos sentimos tristes.
Se rompe la normalidad, la calma, y en ese momento el primer sentimiento que nos llena
es la perdida y su emoción la tristeza.
Todos pasamos a lo largo de nuestra vida por este tipo de momentos: la pérdida de un ser querido,
el viaje que nos aleja de nuestro amor, un divorcio,  ...
Momentos en los que nos sentimos hundidos.

Sin embargo en esos momentos necesitamos vivirlos con tristeza, porque la tristeza nos catapulta
a un nuevo estado consciente que nos ayudará a afrontar la nueva situación.
A aceptarla. A vivir con ello.

La tristeza, con frecuencia, es el fin de algo. Lo cual marca, por su propia definición, el principio de otro camino.
La tristeza que nace del pasado puede llenarse de alegría en el futuro.
Tristeza como motor de cambio.

La tristeza no es una emoción al servicio de la queja.
No vive en el victimismo.
Es tan sólo un estado temporal del alma, cuando esta se arruga para coger nueva fuerza y volver a expresarse.
La tristeza que te fortalece.
La tristeza que te evita la ira.
La tristeza puede ser muy agradecida cuando es recibida como un estado temporal de sanación.
Cuando significa un tránsito.

La tristeza también es productora de nuevas ideas, por instantes puede ser una emoción al servicio
de la creatividad en estado puro.
La tristeza te invita a la reflexión. A parar y pensar. A decidir.
La tristeza como emoción orientadora.
La tristeza seductora.

La tristeza puede ser interpretada como bella cuando te ayuda a comprender el momentum.
Te acerca a la compasión, a la humildad para preparar los cambios que se avecinan,
a la admiración por los que otros han decidido y a ti te afecta.
La tristeza que te mueve por dentro, te da fuerza para movilizarte y no caer en la frustración.

Para llevar una vida plena, necesitamos entendernos con la tristeza, llevarnos bien con ella.
Viviremos, nos guste o no, momentos difíciles. Ella estará ahí para ayudarnos.

Los filósofos griegos, entre ellos Aristóteles, se referían a la felicidad, como eudaimonia,
que se traduciría hoy como felicidad con plenitud.
Entendida en la Grecia clásica como la felicidad que depende de la suma de los eventos vividos
desde la alegría y de aquellos que reportan tristeza.
Así lo representaban en el teatro con sus diferentes máscaras.

También nosotros necesitamos aprender a vivir con todas las máscaras.
Disfrutar de los momentos alegres, aprovecharlos, no dejarlos pasar.
Aceptar los momentos tristes, darles el espacio que les corresponde.
Ser la suma de ambos para así vivir no desligados de la realidad.
Vivir las emociones en concordancia con la razón, que nació para justificarlas, para encontrar su por qué.

Pensar positivamente es mejor que pensar negativamente.
Pero puedes pensar positivamente desde la tristeza.
Y, cómo no, negativamente, bajo un estado de alegría.
Lo verdaderamente fructífero es pensar desde un estado realista inteligente, comprender que la vida
es una interacción entre estados de luz y de sombra.

Marcel Proust nos dijo que sanamos de un estado de sufrimiento si lo experimentamos en su totalidad.
Quizás por ello la tristeza nos ayuda a encontrar el nuevo horizonte.
El desarrollo humano no siempre viene del placer.
La historia nos demuestra el valor de la tristeza en la evolución humana y natural.

La tristeza puede ser una emoción positiva.
La tristeza es necesaria.
Así que me doy el permiso de estar triste,

¿ y qué ?




domingo, 5 de enero de 2014

Siete regalos para pedir a tu Rey Mago en este nuevo año




"Ya vienen los Reyes Magos, caminito de Belén..."


Sí, ya viene los Reyes Magos. Ya llegan a nuestro Belén personal.
Tu ya sabrás que sus majestades son cuatro: Melchor, Gaspar, Baltasar y …
¿Adivinas cuál es el cuarto Rey Mago?

Quizás a lo largo de tu vida hayas sido fan de Melchor por sus ricitos de oro. O porque llega el primero.
O de Gaspar, el que menos fans tiene, porque lo consideraste neutro o porque vive en el centro de todo, en el medio.
O de Baltasar, el más famoso y aclamado, por se el último de la fila y con una sonrisa especial.
Sin embargo, del que verdaderamente vale la pena ser un gran fan es del cuarto Rey Mago.

No, no me refiero a los padres.
Que no !, que los Reyes no son los padres. Eso es una gran mentira.
El cuarto Rey Mago es el que mejores regalos te puede dejar hoy, … y mañana, … y durante todos los días del año.

El cuarto Rey Mago te ayudará a seguir adelante, a soñar, a despertar tus sueños y activarlos, a avanzar,
a crecer, a re-nacer, a plantearte la vida de una nueva forma, a levantarte de ese lugar en donde hoy habitas,
a luchar, a prepararte, a poner en movimiento todo tu talento, a …

Yo, a este cuarto Rey Mago, le voy a pedir en mi carta personal los siete mejores regalos
que en este año creo que serán esenciales.

Los comparto contigo, por si te quieres apuntar a alguno de ellos:


Al primer regalo le llamaré con el nombre del caballito de juguete

"Corre, corre, 
que te pillo"

Sí, quiero correr a gran velocidad detrás de mis sueños.
Sé cuales son. Ahora toca correr, empezar a actuar, convertirlos en realidad.
Despertarlos !!!
Soñar no es suficiente. Es necesario despertar del sueño y pasar a la acción.
No quiero quedarme parado, no quiero ser un mero observador de mis sueños.
Quiero activar los sueños, … éste es el secreto.
Aprendí que si me muevo rápido hacia mi meta, la meta se mueve también rápida hacía mi.
No es una cuestión de prisas. Es una cuestión de foco. De elegir y moverme en la dirección elegida.


Al segundo regalo que pido le he querido poner el nombre de uno de mis juguetes favoritos
cuando era niño,

"El juego de imanes"

Me atraía todo lo que tuviera imanes. Se quedaba pegado. Desarrollaba mi creatividad.
Los campos magnéticos son especiales porque generan atracción.
Y eso quiero, atraer a todo aquello que me provoca bienestar, felicidad, sabiduría, conocimiento, talento,
creatividad, amor, pasión, vida, …
Atraer, como si de un campo magnético se tratase, a las personas que te traen en su saco de la vida
todos estos regalos.
Tenerlas cerca.
Vivir compartiendo con ellas.
Es la mejor forma de crear nuevos potenciales de futuro.


El tercer regalo que pediré a mi cuarto Rey Mago es

"La piedra de Sísifo"

Esa piedra que Sísifo subía cada día a la cumbre de la montaña y al despertar la volvía a ver junto a él.
Es decir, la fuerza que el esfuerzo repetido en el tiempo nos da.
La perseverancia. La potencia de la voluntad. La determinación mantenida por aquello que persigues.
El no decaer. El seguir. El levantarte cuando caes y volverlo a intentar.
El saber que si algo te cuesta es porque probablemente vale la pena.
La capacidad de mantener la lucha.
La fe que mueve la montaña. El creer para hacer.


El  cuarto reglo será

"El lego infinito"

¿Te gustan los puzzles?
¿Y los legos?
¿Te gustó, cuando niño, el exin castillos?"
¿Te gustan los retos?

Quiero de regalo la capacidad de tener ese lego que no acaba nunca.
Vivir la vida llena de retos.
Construir y siempre construir.
Vivir bajo el efecto llamado  "+1".
Se trataría de ese kilometro extra que has corrido hoy.
Es la excelencia absuelta del perfeccionismo.
La superación de lo realizado sin obsesiones. El handicap necesario contra uno mismo.
No conformarte con lo ordinario, con la rutina.
El dejar la huella que deja lo extraordinario.
Llegar un poco más allá.
Es salir de la comodidad. De lo ya experimentado. De lo repetido. De lo ya vivido.
Es huir del confort.


El quinto regalo te abre al futuro y está llenos de buenos mensajes para la vida.
Pediré la película

Viaje al futuro

El origen de hoy crea el mañana.
A la vez que el mañana está creando el presente.
Lo que hoy crees mañana eres.
El ayer no puedes cambiarlo; sin embargo del ayer te puedes desprender.
Las decisiones de hoy construyen el futuro. Vivir el futuro es elegir el presente.
Hoy eres el producto de tus creencias que se construyeron y fijaron en tu pasado.
Aprovechar la fantasía como motor para crear.
Es la ley de la vida que te permite crear nuevas posibilidades. Abrir un abanico de alternativas, de potencialidades.
Siempre hay más de una solución.
Viajar al futuro para saber dónde estamos queriendo llegar.
Conectarte con lo que deseas. Vivir lo que aún no vivo.
Comprender y aprender que el tiempo se vive al unísono hacia delante y hacia atrás.
Quiero con este regalazo aprender a viajar al futuro sin perderme lo más maravilloso de que dispongo:
EL PRESENTE.
Aprender que al viajar adelante, (capacidad de elegir parte de tu futuro),
estoy vivo y viviendo el hoy.


El sexto regalo que espero traiga el cuarto Rey Mago en su saca,
para mi fue siempre muy divertido.
Tenía una ruleta, el juego de la oca, lleno de obstáculos, alguna baraja, las damas, los palillos chinos,
las tres en raya, …
Me gustaría volver a tener los


Juegos reunidos Geyper

Juegos que nos ayudan a comprender que los caminos no siempre son fáciles.
Que te encontrarás piedras en tu camino.
Que en la búsqueda de tu arca perdida aparecerán dificultades.
Que cuando ya creías que habías llegado, el dado de la suerte, te sacaba el "uno"
y te tocaba entrar en la cárcel de tu juego de la oca.
Tres partidas sin jugar, te ha tocado sin tu pedirlo, si tu quererlo, sin poder hace nada.
O que te tocaba, cuando menos lo esperabas, volver al comienzo de todo
porque movías el palillo chino inadecuado,… ya sabes, la norma dice que a empezar de nuevo.

Juegos para aprender a convivir con los entornos no deseados.
Juegos para entender la aceptación como motor de felicidad.
Saber que en el juego de la vida, como con los juegos reunidos Geyper, no todo es controlable.
El vivir bajo el dogma del control, de la seguridad, de la certeza, es un engaño.
Nada es seguro, ni certero, ni controlable, ni cómodo.
El azar, como la suerte que tú construyes, también juega su papel.

Y aprender desde este regalo, sobretodo, a ser tolerante ante la frustración.
Comprender que lo importante no son los obstáculos con los que te vas encontrando
sino el cómo los interpretas, el cómo te lo tomas.

Recuerda: es preferible hacer algo y fracasar que no intentarlo.


Por último, ojalá mi cuarto rey pasé por Ikea y no olvide traerme el famoso muñeco cojín
con forma de corazón que fue bautizado como

abracitos

representará todo el amor que tenemos para entregar a los demás y
también solicitar a otros para uno mismo.
Es el arte de la generosidad.
Es la sabiduría del egoísmo necesario para desde ahí crecer nuestro yo altruista.
Significará vivir todo con pasión, con la energía que nos da la ilusión.
Nos ayudará a entrender que la vida está para ser abrazada, recibida, vivida.
Para sacar el mejor de los partidos a cada instante vivido.
Para poner fuerza en lo cotidiano, en lo rutinario.
Para desarrollar el querer.
Para amar.


Siete regalos mágicos.
Siete juguetes que te hacen vivir de una forma diferente.
Siete peticiones que podemos hacer a nuestro cuarto Rey Mago.

¿Ya sabes quien es el cuarto Rey Mago, verdad?

Efectivamente,

YOU !!!