domingo, 28 de diciembre de 2014

"WABI SABI" en el cambio de AÑO



Hoja seca, cogida un día de invierno cualquiera...
Perfecta en su imperfección


La neurobióloga italiana Rita Montalchini, premio Nobel de ciencias,
nos explicaba, en su conocido libro "Las ventajas de la imperfección",
que es la imperfección y no la perfección el motor fundamental
de la evolución y la supervivencia de las especies.
Vivir comprendiendo el valor que nos da lo imperfecto nos hace más fuertes.

El concepto  Wabi Sabi nos lo enseña muy bien.

Wabi Sabi es una palabra de origen japonés, que se refiere a un término lingüístico estético
que define la simpleza de un objeto cualquiera.
En su origen deriva de un concepto budista llamado Tri-Laksana
o los tres fundamentos de la existencia:
Transitoriedad, ausencia de un yo permanente y la insatisfacción continua.
Utilizamos el término Wabi Sabi actualmente para referirnos a la comprensión
del mundo basado en su fugacidad e impermanencia.

Es decir, en entender todo, lo vivo y lo no vivo, como que nada es para siempre,
todo pasa, todo es transitorio.

Leyendo el libro escrito por el pensador Leonard Koren,
"Wabi-Sabi: for Artists, Designers, Poets and Philosophers",
aprendemos que nada es perfecto,
nada es permanente en el tiempo
y nada está siempre completo.

Quizás el arte de la vida esté en comprender y practicar de verdad el Wabi Sabi.

Es decir,
en saber que estamos de paso,
y por eso debemos vivir el presente aprovechando que cada momento es único,
que no somos completos 
por eso vivimos cada instante con mente de aprendiz, abiertos, desaprendiendo,
con el sentimiento de que todo se está iniciando cada vez.
Y sabiendo  que la imperfección 
es lo que nos hace perfectos
por lo que no nos debe hacer daño el error, ni vivir en el cambio continuo,
ni lo nuevo que está por llegar, ni romper con lo viejo, con lo ya caduco.


Wabi Sabi en el arte indica simplicidad viva e imperfecta.
En ingienería también se refiere a la cualidad imperfecta de un objeto.
La palabra Wabi significa "simpleza, frescura y quietud"
La palabra Sabi significa "la belleza y sabiduría que aparece con la edad, con lo vivido".

Aprender de la práctica del Wabi Sabi que todo en el universo
está en constante tránsito, está en continuo movimiento y cambio.
Todo tiene un principio y un fin.
Nada es eterno. Nada existe para siempre ni desde siempre.
Comprenderlo bien nos ayuda a vivir con serenidad y sencillez.
Nos ayuda en el desarrollo de habilidades necesarias como
la paciencia, la humildad, el esfuerzo repetido en el tiempo, la escucha, la empatía, la admiración, …

Practicar esta filosofía ante la vida nos permite sentirnos muy felices
al ver la imperfección perfecta de una ola de mar,
al ver una hoja seca en el suelo de un parque en una tarde fría de invierno,
al mirar con detalle su frente arrugada por los años, o la mancha de la piel que da la edad.
Nos permite el disfrute placentero de una taza de té,
practicar la meditación sin necesidad de cerrar los ojos,
escribir o leer un poema o haiku,
dibujar el barco que vemos en el horizonte,
sentir en la piel la humedad del viento frío.

Imperfecto, incompleto e impermanente ha sido este año 2014 que ya está llegando a su fin.
De lo que fue imperfecto he aprendido.
De lo que quedó incompleto se han generado nuevos retos para mañana.
De la impermanencia llegará la serena melancolía y el recuerdo sin agobios,
la aceptación de lo nuevo,
la capacidad de vivir sin la añoranza injusta del pasado,
la esperanza fructífera de lo que está por venir.

Nada es perfecto.
Nada está completado.
Nada es duradero.
Por lo tanto,  todo está de nuevo por hacer.
También el nuevo año que llegará en unos días está por hacer.

Mis mejores deseos  Wabisábicos  para el año 2015.


¡ FELIZ año NUEVO !



domingo, 21 de diciembre de 2014

ES NAVIDAD !!!!





Quizás lo verdaderamente importante de la vida consista en
coleccionar momentos
y elegir qué hacer con tu tiempo.

Ojalá en estos días de Navidad no olvides hacer un buen acopio
de millones de segundos de tiempo convertidos en momentos de FELICIDAD.
Y que todos ellos tengan la fuerza de permanecer durante el año 2015.
Son el mejor regalo que te puedes hacer.

¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!

Mis mejores deseos de amor y salud
para ti y todas esas personas que tanto te importan.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Un cuento para Navidad: "LAS TRES PREGUNTAS"



Las tres preguntas
Leon Tolstoi


Cuentan que un rey buscaba respuesta a tres preguntas esenciales:

¿Cuál debe ser el mejor momento para hacer algo?
¿Quién es la persona a la que hay que escuchar?
¿Qué es lo más importante por hacer?

El rey pensaba que si llegaba a conocer las respuestas sería invencible.
Así que anunció que aquella persona de su reino que le diera respuestas le recompensaría espléndidamente.
Muchos eruditos acudieron a ver al rey intentando dar respuesta a sus interrogantes.
Daban diferentes respuestas, pero ninguna de ellas le convencía.
Así que ninguno se llevó la recompensa.

Pasaban los días y el rey seguía deseando fervientemente encontrar respuesta a sus quimeras.
Por lo que decidió ir a visitar a un ermitaño que tenía fama de ser un hombre sabio y así preguntarle a él.
El anciano sólo recibía a personas corrientes, por lo que el rey, antes de entrar en su guarida,
se despojó de sus ropas de rey, dejó a sus guardias escondidos en el bosque y alejó a su caballo.

Cuando llegó ante el ermitaño le preguntó sobre las tres preguntas.
El ermitaño, que estaba muy débil, mientras intentaba escarbar la tierra en unos macizos de flores
no le respondió.
El rey, ayudándole, se hizo cargo de lo que estaba haciendo el anciano, removiendo la tierra durante unas horas.

Cuando iba de nuevo a hacerle las tres preguntas, el ermitaño señaló a un hombre barbudo
que salía corriendo desde el bosque cercano, apretándose con las manos una herida en el estómago
y que sangraba abundantemente.
El rey cogió al hombre y le metió en la cabaña del ermitaño, le dio agua, le curó
y lo puso cerca del fuego para que el calor le calmara el dolor.
A la mañana siguiente, el hombre que ya se encontraba mejor, pidió al rey que le perdonara.
El rey no sabía por qué le pedía perdón.
Por lo que le preguntó.

El herido le explicó:

"Tu no me conoces, pero yo a ti sí.
Soy tu enemigo. Juré vengarme de ti cuando ejecutaste a mi hermano y confiscaste mi propiedad.
Sabía que habías venido a ver al ermitaño, y decidí esperarte y matarte a tu vuelta hacia tu castillo.
Pero pasó muchas horas y no volvías. Tus hombres me descubrieron y me intentaron matar.
La suerte es que sólo me hirieron. Escapé de ellos, mientras me desangraba.
Tu me encontraste y me curaste.
Yo quería matarte y tu me has salvado la vida.
Ahora seré tu fiel esclavo".

El rey no sólo le perdonó sino que le envió a sus médicos para que le ayudasen.
Prometió devolverle la propiedad que le había arrebatado.

El rey salió a la calle y vio al ermitaño plantando semillas en el muro que el día anterior
él había limpiado de malas hierbas y de la tierra sobrante.
Volvió a preguntar al viejo sabio por las tres preguntas.
El ermitaño le contestó que ya habían sido respondidas.

"¿Cómo respondidas?", dijo el rey.
" Sí ", replicó el ermitaño.

Ayer te apiedaste de mi, de mi debilidad, cavando la tierra del jardín por mi.
Hacerme el bien era tu asunto más importante.
Eso era lo mejor y lo único que debías hacer porque sino lo hubieses hecho,
ese hombre te hubiera matado.
Ese instante además también era el momento más importante para ti
y yo fui la única persona a la que dedicaste tu tiempo.

Después, cuando apareció ese hombre, atenderlo fue el momento y asunto más importante para ti.
Él fue lo único a lo que dedicaste todo tu ser, siendo lo más importante.
Sino hubieras curado sus heridas él hubiera muerto y no habrías hecho las paces contigo mismo.

Así que recuerda, sólo existe un momento importante:

A H O R A

Es el único espacio tiempo sobre el que tienes todo el poder.
Y la persona más importante es con la que estás en ese "ahora".
Y el asunto más importante es hacerle el máximo bien posible porque es el propósito más urgente.


Tres preguntas, 
tres grandes aprendizajes 
que nos enseña esta versión del cuento de Leon Tolstoi.

El primero que el  ahora  es cuando todo tiene lugar.
Así que tu relación real con la vida es, en realidad, tu relación con el presente.

El segundo sería comprender bien que en cada momento, en el ahora,
la persona a la que más debes dedicar tu tiempo y energía es a aquella que esté
en  tu espacio más inmediato.
Ya sea un amigo, tu pareja, tus hijos, un compañero de trabajo, un completo desconocido, …
Aquella persona o personas que estén en tu presencia serán las que se pueden beneficiar
de tu ayuda, de tu bien, de tu perdón, de tu compasión, de tu hacer, ...

Y el tercero es comprender que el mejor y único asunto consiste en hacer el bien.
El bien que corresponda en ese instante, en ese ahora.
Consistiría en entender que el proposito más importante es dedicar todo tu yo
en el  suceso del momento.
Estar en lo que hay que estar.
Tener la mente en ello.
Disfrutarlo. Sentirlo. Vivirlo.




lunes, 8 de diciembre de 2014

LOS MEJORES REGALOS




Hoy es un lunes disfrazado de domingo.
Un lunes festivo de principios de diciembre, de este año, que como los otros, es un una año cualquiera.
Mucha gente a estas horas anda por las ciudades en un estado natural llamado de "compras",
buscando los mejores regalos para todos sus seres queridos y amigos,
para hacerse a sí mismos o entregar a otros en los próximos días de Navidad.
Todos los centros comerciales están a estas horas disponibles,
engalanados con sus mejores galas, coloridos,
llenos de luces brillantes, doradas y rojas, musicalmente pastosos y repetitivos.

Reconozco que me gusta la navidad. También los regalos.
Pero esta tarde fría de lunes dominguero he preferido quedarme ante la chimenea,
disfrutando un té rojo mientras escucho La Traviata,
interpretada por Anna Netrebko y Rolando Villazón bajo la música de la Mozarteum Orcheste.
¡Fantástica versión! Recomendable.

Mientras atizo la leña en la chimenea, aprovecho para atizar también mi cabeza.
Me hago un listado mental de los regalos que esta Navidad buscaré y me haré.
Algunos tendrán un alto coste, otros serán muy baratos.
Y rápido, para no olvidarlo, cojo lápiz y hoja para tomar nota de ellos.
No querría olvidarlos…

Me pido que la cesta de Navidad esté llena de nuevos talentos disponibles para mi.
Me pido aprender a superar esos límites que me impedirían, de no superarlos, alcanzar nuevas metas.
Me pido tiempo para el tiempo que necesito para estar más en mi. Y con ellas.
Me pido un juguete roto que me ayude a recordar cada día que todo, cualquier cosa, se puede romper. También la vida.
Me pido un vaso de agua limpia que me limpie los ojos, las legañas que no me permiten ver lo que me estorba.
Me pido muchos frutos rojos, tiernos, secos, maduros y verdes, para que me aporten vitaminas creativas e inspiradoras.
Me pido el diccionario que enseña a decir "no".
Me pido una doble ración de amor.
Me pido el tesoro más preciado, el que trae la risa.
Me pido un saco lleno de momentos deseados.
Me pido la caja del perdón.
Me pido el puzzle de la alegría.
Me pido la enciclopedia del agradecimiento.
Me pido un reloj imaginario que no marque la hora para poder parar el tiempo de vez en cuando.
Me pido una ventana desde la que poder mirar al interior de mi mismo.
Me pido un corazón azul, lleno de mar y de todo su olor a sal, en ese lugar que conozco y me espera.
Me pido fuego, mucho fuego, para vivirlo todo con pasión. Para estar vivo mientras viva.
Me pido el permiso necesario que necesito para empezar cada día de nuevo y hacerlo único.
Me pido quemar las naves que ya no navegan.
Me pido seguir siempre vivo en cada instante de vida que tenga.
Me pido el olor a libre para elegir la actitud ante todo eso que está por llegarme y que no me he pedido porque no lo deseo.
Me pido a ti.


Ya ves, mientras suena "amami Alfredo",
siento que si consigo tener estos regalos será una Navidad y un año lleno de mucho

A M O R
y
muy feliz 

Comprueba lo bien que suena:
https://www.youtube.com/watch?v=JDriBd2dCbo