domingo, 14 de junio de 2015

AL FINAL, SÓLO HUESOS...



La vida está para ser vivida, no observada


El tiempo es limitado. Ya lo sabíamos…
Steve Jobs nos decía, con mucha razón, que no lo despreciemos viviendo la vida de otra persona.
No tenemos todo el que queremos. No lo tenemos para todo.
Nos toca elegir qué hacer con él…
El tiempo es una constante; cada hora tiene 60 minutos y cada día 24 horas.
Convertirlo en una variable es algo que está en nuestras manos.
Lo que es variable es elegir en qué lo usamos.

La vida no es eterna. Esto también lo sabíamos…
La vida consiste en hacer uso del tiempo que disponemos.
Y ese tiempo no es eterno. Es finito.
No sabemos cuánto es, pero sí que se acabará.
Antes o después.

Y esta idea, en mi modesta opinión,
debería ser el mayor motivo de FELICIDAD en las personas.
Saber que todo acabará en algún momento,
nos debería ayudar a elegir mejor qué hacer con él.
Un día no estaremos.
Un día no seremos.

Esto no me entristece. ¿Y a ti?
Más bien es el motivo principal por el que quiero vivir
cada instante de una forma muy especial, intensa.
He cumplido 53 años hace unos días. Me toca. Así lo quiero.

La vida son momentos. Sé que lo sabemos…
Quiero crear momentos únicos.
Hacerlos realidad.
Abrir las puertas a los sueños que tengo pendientes de despertar.
Vivirlos haciendo lo que más me gusta.
Compartirlos con las personas que más quiero.

Te vas a morir. Y yo. Lo sabemos también …
Es una certeza. La única verdad que de nuestro futuro sabemos con certeza.
No me da miedo la muerte. ¿O quizás, a veces si?
Es la otra cara de la vida. Necesaria.
La muerte es el motor que nos debería permitir tener una vida mejor.

Como nos vamos a morir, 
y sabemos que la vida es el tiempo del que disponemos entre el hoy, no el pasado, 
y lo que nos queda hasta ese día,
debemos “levantarnos” y hacer lo que más deseamos.
No, no tendremos acceso a todo.
No, no es verdad que no tengamos límites.
No, no es cierto que podremos hacer todo aquello que queramos.
Pero sí, al menos dentro de nuestras posibilidades, 
elegir lo que más nos apetece, 
hacer nuestros deseos realidad.

Ríe, canta, toca la guitarra, ve a darte un baño, ponte una copa de vino,
dile a “esos" que ya nunca más, quédate desnudo en el jardín,
no dejes de leer el libro que tienes pendiente,
dile cuanto le quieres, sal a bailar, a pasear por el parque cogiendo su mano,
cría gusanos de seda, termina la poesía que empezaste, no dejes de ver esa peli,
llama a tus papás y dale las gracias por todo lo que han hecho por ti,
recibe en tu casa a esos amigos, …

HAZLO YA !!!
Porque algún día ya no podrás.
Todos tenemos una fecha en la que caducamos.
Un instante en el que dejaremos todo.
El momento del adiós definitivo.

La muerte es la mejor fuente de inspiración que tenemos para sentirnos
VIVOS en VIDA.
Para ser agradecidos.
Para decirle “no” a nuestro ego.
Para avanzar.
Para conquistar el miedo con coraje.
Para poner nuestra mente a disposición de un continuo estado de aprendizaje.
Para explorar en la vida.
Para abrirnos a nuevas oportunidades.

Saber morir es una forma de entender la vida.
Saber morir es una filosofía de vida.
Saber morir tiene sentido. La muerte en nuestra vida tiene su sentido.
Saber morir es saber vivir.
Saber morir es saber qué hacer con la vida. Con el tiempo que la compone.
Saber morir  es sentirnos útiles con lo que hacemos mientras estamos vivos.
Saber morir es saber amar en la vida.

Y sí, es injusto que algunos pierdan la vida cuando no tocaba.
Antes de tiempo. O de una forma sin sentido.
Y es que la vida es injusta. Esto también lo sabíamos…
Quizás la mejor manera que tenemos de hacerla justa es saber cómo
sacarle el mayor partido a cada momento. A cada instante.

No sabemos que hay detrás de la muerte, pero sí antes.
Lo que hay antes de la muerte, depende de nosotros.
Lo de después, no sé…
Cuando comprendamos bien esto, comprenderemos el mensaje que la muerte
nos está diciendo a cada instante:

¡ V I V E !

Y vive AHORA. Es lo único que tienes.
Y si puede ser, vive de manera extraordinaria
para que cuando estés a punto de morir te sientas orgulloso de lo que has vivido.
Elige para poder vivir.
Eso será un verdadero descanso en paz.

La vida la vamos a perder. Esto lo sabemos…
Al final, sólo seremos huesos. O nada.
Nuestro cuerpo será huesos. O nada.
Sólo tendremos huesos. O nada.

Por todo esto tenemos la responsabilidad
de sublimar la muerte de la mejor forma posible, en gerundio, es decir,

VIVIENDO

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