domingo, 27 de septiembre de 2015

Ya es otoño, ...y aquí estamos, DÁNDOLO TODO



... la vida efímera de una pompa de jabón


Ya es otoño, …y aquí estamos, 

¡DÁNDOLO TODO!


Gira, gira y no deja de girar…

Ya es otoño.
Algunas hojas empiezan a cambiar su color,
del rojo intenso al ocre amarillento, del verde brillante al marrón.
Pasan de la rama que la sujetaban, a fundirse con la tierra del suelo.
Lo que está vivo, cambia. Lo que está muerto también.
Nada permanece. 
Todo es efímero.
Lo vivo es efímero, por eso está vivo.
Lo muerto también, vive en el recuerdo pero sólo temporalmente.
Lo que hicimos ya pasó. 
Lo que tenemos pendiente por hacer, pasará.
Así es como gira el  reloj. Incansable, avanzando, siempre hacia adelante.
Así es como gira el tiempo. Pasando.

No sólo pasan los años o los segundos, … 
Pasan los deseos, cumplidos o no,
pasan los lugares visitados o no,
pasan las noches de verano en el dormitorio, amadas o no,
pasa la ola del mar, saltada o no,
pasan los besos, regalados o no,
pasa el noveno amor de la vida,  vivido o no,
pasan las tardes de sofá, dormidas o no,
pasa la gripe, febril o no,
pasa la botella de vino verde, disfrutada o no,
pasa el concierto de piano, escuchado intensamente, con toda atención o no,
pasa el camino, recorrido o no.

Todo es efímero, 
también la vida y todo lo que la conforma,
por ello, aprender a vivir  dándolo todo
es saber de la vida.
Y saber vivirla.

Se trata de apresurarse despacio a todo. E intensamente.
Se trata de romper con el tedio cuando no es deseado. Salir de la rutina.
Se trata de sentir el movimiento. Lento o veloz.

Y así, al haber vivido, cuando caiga la hoja de nuestro otoño,
estaremos mejor preparados para fundirnos con la tierra, en el suelo.
O para dejarnos llevar en el agua del mar.
O para vivir la intensidad del fuego.

La vida no es una farsa. 
Es, tan sólo, efímera.

Quizás todo es más sencillo de lo que nosotros lo hacemos…
Quizás es que la vida no necesita mapa para ser vivida.

Queda tanto por vivir, que hoy debemos darle la bienvenida a este nuevo otoño.
A vivirlo! A sentirlo!
A sentir su frío. Y los rayos del sol que ya no queman.
A dejarnos fluir con todo lo que nos vaya llegando.
Deseando conocer las sorpresas que nos aguardan, todavía desconocidas, ..., inesperadas.
A la vez que trabajando para hacer que los deseos más esperados se cumplan.

Girando y girando que

YA ES OTOÑO


...y aquí estaré,
dándolo todo





domingo, 6 de septiembre de 2015

OUT OF DERROTISMO !!!





Out of derrotismo !
El amor a la vida implica volver a empezar.
Así me siento yo hoy. Empezando. En gerundio. Siempre empezando.

Llevaba todo un mes sin pasar por este blog.
Hoy vuelvo, aquí estoy, ...toca volver.
Mucho tiempo sin visitarlo. No porque fuera temporada vacacional, sino porque he dedicado
la mayor parte de mi energía creativa e ideas a escribir mi nuevo libro
que espero vea la lúa muy pronto.
Se llamara, ya lo puedo anunciar, EL FACTOR H.
Será una “re-pensada” al mundo del liderazgo, desde mi Humilde opinión y experiencia profesional.

Toca volver. Volver a tope.
Fuera derrotismo!
Hoy toca volver a la casa de invierno, de laboro.
A la vieja guitarra Les Paul, dejando la acustica de verano.
A decir adiós a la piscina. A recibir de nuevo el verde del césped y el rojo del pruno.
A decir hola al viejo sillón de lectura y música. A echar de menos, con una sonrisa complice,
la hamaca de madera y la toalla azul.
A cambiar el blanco frío del verano por el cálido tinto de invierno.
El chiringuito sardinero frente al mar por la tratoria del centro de la ciudad.
Regresar del ruido cansino de las chicharras al ruido contaminante del tubo de escape.

Amar la vida es volver a empezarla en cada momento. Acumularlos.
Sentir consciente cada despertar. Empezar con cada paso del minutero del reloj.
Como dice el presidente de Uruguay, José Mujica,
la vida es poder usar cachitos de tiempo para gastarlos en en lo que uno le gusta”.
Así es! Sencillo.
No hay más.
Cachitos que son resultado de nuestra decisión, que no se pueden comprar en un supermercado.
Consiste, quizás, en saber darle contenido a eso que llamamos tiempo,
que se nos escapa a cada instante.
Sin darnos cuenta...

Hoy, al estar aquí, en este momento de vuelta, muy esperanzador, elegido,
uno se siente feliz de saber que llenará el tiempo que estar por venir en este otoño
que ya está tocando a la puerta, con momentos divertidos, únicos, esperanzadores, diferentes, ...
Aprendiendo y creciendo.
Dando y recibiendo.
Amando y siendo amado.
Diciendo gracias a lo nuevo, por llegar, por incorporarse.
Y gracias a lo viejo, por haber estado, por decir ahora adiós.

No vivas a medio gas. Yo no lo haré...
De ser así, la vida sería mucho más corta, vivamos los años que vivamos.
Se trata de exprimir los momentos.
¡Todos!
Los que elegimos y los que nos llegan sin ser esperados.
Unos nos harán felices, otros no tanto.
Unos nos cargarán de energía, otros nos la robarán.
No pierdas el tiempo en lo que no está en tu mano.
Úsalo en lo que esperas para ti, en lo que deseas.

Yo he decidido, en este nuevo empezar de curso,
crear, crecer, aprender, sumar, ...
y también saber entregarme a todo lo que me vaya llegando.
Con una sonrisa. Escribiendo unos bonitos textos en mi historia de vida.
Siendo autor del camino, o al menos, de algunas de sus partes, de sus vertientes. Sin bajar los brazos.

Vivir momentos.
Ahora que toca volver.
Volver a empezar.
Sin perder la vieja mirada que me acompaña. Agradecido.
Sin perder a las personas que más quiero, que me acompañan. Agradecido.
Sin perder los momentos que desde hace mucho me acompañan, llenos de amor, sabios. Agradecido.

Aquí estamos. De nuevo. Viviendo en gerundio, como decía el maestro Ortega.

de vuelta !