domingo, 25 de octubre de 2015

La Fórmula “TOP SECRET""



Harto ya de estar harto ya me cansé”,
...dice la canción



Revelado el secreto.
Esta es la fórmula:

E = M x T x

Surgen por las verborreas de muchos colegas de profesión, o al menos ell@s así se consideran,
que somos capaces de atraer aquello que sucede en nuestra vida por el mero hecho de desearlo,
por la fuerza del deseo.
Con mucho cariño:

MENUDA ESTUPIDEZ !!!

El deseo es absolutamente necesario para que algo que perseguimos en nuestra vida, empiece a tomar forma.
A los seres humanos nos mueve el deseo.
La evolución humana ha sido, y seguirá siéndolo, resultado del deseo.
De los sueños perseguidos, si así lo prefieres llamar.
Resultado de poner la imaginación al servicio de la idea.

Me encanta convivir con soñadores. Mirar sus ojos y sentir su brillo.
Me considero soñador.
Creo en el poder de los sueños.
En el poder del deseo.
Sé que en mi vida, mucho de lo conseguido, quizás todo, nació en modo de deseo.
Todo fue, antes, un sueño.

¿ Y ?

Sé, de la misma manera y con la misma intensidad, que es insuficiente con soñar.
Que sólo con el soñar no harás tus ideas realidad.
Algo más falta. Según para conseguir qué, mucho más nos falta.

No nos vendan más basura por favor.
Déjense de secretos mal contados.
No nos digan nunca más eso de "querer es poder”.
Ya todos sabemos que sin querer no podremos, pero también que solo queriendo será muy difícil que llegue.
Y sabemos que por el hecho de querer, aunque es un verbo que nos ayuda,  no estará garantizado el poder.
¡Dejen de engañarnos!

Debemos abandonar, de una vez por todas, esas corrientes pseudo-culturales-filosóficas-espirituales
que nos venden ideas, fuera y dentro del mundo profesional,
sobre la intención de que somos capaces de amaestrar la realidad.
Elegir la realidad que nos toca vivir no es lo mismo que si fuera encargar una pizza o decidir un destino vacacional.
Por favor, señores guruses del todo se puede,  pregúntenles que piensan de esto a las personas que ahora,
en estos momentos, por cualquier motivo profesional, de salud, de amor, de...,
lo están pasando mal sin haberlo elegido ellos.

Gran parte de la realidad en la que habitamos y vivimos es dependiente de nuestra elección.
Eso es así.
Pero una parte, no lo confundamos con la totalidad.
No lo confundamos con la idea de que un deseo se cumplirá por el hecho de ser deseado.
No divaguemos con discursos falsos.

Nuestra última verdad es el poder que tenemos los humanos de elegir  nuestra disposición mental
ante cualquier hecho que nos acontezca, haya sido elegido por nosotros o no.
Eso es actitud. La disposición ante lo sucedido o lo que está por suceder.
Y en eso se basa el gran poder de la aceptación. Y también del cambio.
Pero una cosa es la disposición ante los hechos y otra muy distinta la elección de los propios hechos.
Unos serán elegidos, otros no.
Otros nos los regalará el azar, o la biología, o el entorno, o la propia vida que es todo ello...
La vida, cada una de nuestras vidas, tiene una geografía de límites de los que no podremos salir.
O no, al menos, sólo por el hecho de practicar el deseo, el querer.

No podemos controlarlo todo, ...aunque quisiéramos.
Y eso es lo bonito de la vida: su INCERTIDUMBRE.
Vivir siendo conscientes de que la vida es incierta,
es la propuesta más bonita que nos podemos brindar para sentirnos un ser vivo.

Creo en el deseo si se acompaña de un verbo fantástico, el verbo

HACER

La cerilla se tiene que rascar para que se encienda.
Sólo se llega a alguna parte si se camina, decía Alicia en su país de las maravillas.
Se trata de empezar a hacer. De empezar a andar. Y de seguir andando...
Para que algo pase debemos acompañar al deseo con el hacer.
Por eso no tengo dudas de que la fórmula del secreto, el verdadero TOP SECRET es:

E = M x T x C

El éxito alcanzado de algo que deseamos está en

MOVER TU CULO




domingo, 18 de octubre de 2015

Y TÚ ? Cielo o infierno?





Confirmamos fuera de nosotros lo que vivimos por dentro. 
Si estamos en paz, vemos cielo.
Y si estamos desordenados internamente, vemos caos.
Si estamos dolidos, vivimos infierno.
Quizás esta sea la elección más importante que nos debemos hacer cada día varias veces.
Es así como conformamos nuestra forma de entender los momentos.
Vivir es coleccionar momentos, (...no hay que olvidarlo).

La pregunta es:
¿Quiero vivir en el cielo o en el infierno? 

Generalmente, lo que soy capaz de crear en mi, lo reflejaré en mi mundo, en mi cotidianidad,
haciendo para mi, y para todos los que me rodean, que los lugares que habito
formen parte del cielo o del infierno.

Tenemos unos 70.000 pensamientos al día.
Elegir convertirlos en un milagro o no, ya nos lo decía Gandhi,
está más en nuestra mano de lo que imaginamos.
Y es una reflexión independiente absolutamente de lo que la vida nos trae. 
Al margen de ser muy consciente de que no todo se puede elegir.
Porque, en ocasiones, la vida nos trae cosas que no nos gustan, inesperadas.
Sorpresas desagradables que debemos aceptar...
Aún así, vivir en el cielo o en el infierno es nuestra gran 

ELECCIÓN

Es una cuestión de disposición mental ante todo lo que nos acontece.

Mira este vídeo sino, y luego hablamos...





Conozco personas que, en general, complican todo lo que tocan.
¿Y tú?
Conozco personas que, en general, facilitan todo lo que tocan.
¿Y tú?
Conozco personas que, en general, todo lo que viven lo convierten en un drama.
¿Y tú? 
Conozco personas que, en general, todo lo que viven lo convierten en una comedia.
¿Y tú?

Eso, ...

Y TÚ ?



lunes, 12 de octubre de 2015

EDSO, ...Y las familias que tienen personas con Síndrome de Down






"La naturaleza no hace nada en vano”
-Aristóteles-



Este post, es tan sólo una nota de agradecimiento.
Al leerlo, espero que encuentres entre sus líneas el por qué...

Este fin de semana fui invitado al Encuentro Nacional de Familias con personas
que alguno de sus miembros tienen síndrome de Down.
Se celebraba en Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Asistieron más de 500 personas.
Mi participación consistía en abrir el evento, con una conferencia plenaria,
en la que debía hablar, según el briefing recibido por los organizadores,
de la importancia de aprender a vivir y enfrentarse, con actitud positiva, ante cualquier adversidad.

Cuando me puse a preparar ls ponencia no sabía qué contar.
Nada me venía a la cabeza. Me sentía como vacío de ideas.
No sabía qué me pasaba... Hacía tiempo que no tenía esa sensación.
Mi mente estaba como navegando en un entorno de niebla espesa.
El rotulador negro Sharpe permanecía largo rato sin moverse sobre la gran libreta de diseño,
la que utilizo para preparar mis ponencias y cursos.
No conseguía dibujar ni escribía nada.
Llevaba mirando la hoja en blanco ya mas de una hora.
Las musas estaban apagadas. Esa tarde no me querían visitar.
Lo que parecía claro, según yo me sentía a mi mismo, es que no se trataba de cansancio.
Y sabía que tampoco era hastío, ni falta de interés.

No era capaz de saber por donde empezar.
¿Qué decir para hablar de adversidades, y de cómo enfrentarnos a ellas,
a un gran número de familias que no conoces y que sientes que,
por el hecho de tener a un síndrome de Down entre ellos, no viven bajo la adversidad?

Podría hablar de adversidades como en otras ponencias pasadas mías, me decía yo ...
Pero no, aún así, no me salía nada. Nada que me inspirase.
En ese momento, mientras escuchaba el piano de Lang Lang con la Filarmónica de Berlín,
dirigido por Rattle e inspirado por el último libro que había leído de Simon Sinek,
"los líderes comen al final”, me di cuenta que  EDSO 
era mi llave perfecta para abrir mi ponencia.
Ya, en muchas otras ocasiones, mucho antes de leer a Sinek,
solía terminar mis charlas hablando de estas cuatro letras y de su significado.

El ser humano vive bajo una gran paradoja:
la de ser una unidad a la vez que un ser social.
La vida del “YO” y del  “NOSOTROS” al unísono.
El individuo que es un ser único a la vez que forma parte de un grupo que le hace sentirse igual,
con características comunes.
Las personas con síndrome de Down forman parte de una gran familia,
a la vez que cada una de ellas es única.
Como tú. Como yo.
Lo que nos une y lo que nos diferencia.
Todos y cada uno a la vez. Yo soy uno y, a su vez, soy uno de muchos siempre.
Con síndrome de Down o sin él.
Con síndrome autista o sin él.
Con inteligencia de gran capacidad o sin ella.
En todos los casos, siempre somos uno y formamos parte de un grupo.

Quise empezar mi ponencia con una pequeña clase de biología.
Con EDSO. Cuatro letras que unidas entre sí no significan nada.
Se trata de las cuatro iniciales de cuatro hormonas.
Dos de ellas, ED, hormonas que nos ayudan a ser seres en defensa del individuo,
de lo personal.
Se trata de la E, de endorfinas.
Un conjunto de hormonas responsables de la euforia.
Las hormonas responsables del subidón cuando hacemos algo que nos gusta.
Necesarias para competir. Para ganar.
Hormonas de la euforia. Analgésicos naturales que nos ayudan ante el dolor natural
provocado por el esfuerzo físico y mental, que nos potencian la resistencia física.
Y la D, de Dopamina.
La hormona del progreso. La que nos ayuda a querer ser cada vez mejor en algo.
A perseguir la meta. Y a marcarnos una nueva.
La que nos produce excitación cuando hemos conseguido algo que deseábamos.
La que nos da placer cuando tenemos sensación de éxito.
Y cuando cumplimos con una tarea asignada.


Por otra parte estaban las otras dos, SO.

La S de Serotonina.
La hormona del bienestar.
La responsable de sentirnos orgullosos de pertenecer a algo. De llevar la camiseta.
De formar parte de un equipo. De la recompensa del éxito cooperativo.
De hacernos sentir parte de una familia.
De defender lo que nos iguala.

Y la O, de oxitocina.
La hormona del amor. Y de la amistad.
La que nos produce vínculos sociales sólidos. La que nos ayuda a saber en quién confiar.
La responsable de hacernos ser unos seres sociales.

Cuatro hormonas que nos igualan a todos los seres humanos,
...con o sin Síndrome de Down.

Todas juntas, desde la biología, participan en la generación de una
de las grandes paradojas de la vida humana,
la que nos hace seres individuales y grupales al mismo tiempo.
Como las familias con personas que tienen Síndrome de Down,
sienten que cada individuo es único, cada familia única y, a la vez, todas una.



Les hablé de lo que consideré más importante para ese día:
de la igualdad entre personas 

de la diferencia entre las personas.
De lo que nos une y de lo que nos separa.



Y, ... ya de paso, también les hablé de adversidades, de talento, de ilusión, de...

Lo mejor, y como en tantas otras ocasiones anteriores,
una vez más comprobé que las lecciones no se dan, ...

SE TOMAN !!!


Gracias a Sergio y Fabian por su invitación a participar en este encuentro.
Gracias a todos los asistentes.
Gracias por regalarme algunas GRANDES LECCIONES.