domingo, 22 de mayo de 2016

HÉROES "H"ANONIMOS



"Hay mucho experto 
en saber 
lo que han de hacer los demás"


Lo que distingue a las personas normales que yo admiro,
y que por ser normales, son muy grandes,
reside en un verbo:

H A C E R 

Hacen que las cosas, que de ellos dependen, pasen.
Sucedan. Existan. Estén vivas. Formen parte.
Convierten las ideas en hechos.
Transforman la visión en realidad.

Son excelentes en el desempeño.
No huyen de la ejecución. No se esconden.
A veces son obsesionados de la calidad.
Persiguen la excelencia, con una sonrisa, sin querer ser perfectos.
Admiten los errores, aprenden de ellos. Y aún así, no los magnifican.

Saben preguntar. Y escuchar después...
Comparten generosamente sus hallazgos.
Les invade cotidianamente el buen humor. Y por ello no se esconden si tienen que compartir sus tristezas.
Son personas curiosas. Cargadas de dudas. Detallistas. Sinceras.

La mayoría de estas personas normales, que se pasan la vida haciendo, ... no diciendo,
son excelentes en sus quehaceres cotidianos, son expertos en pequeñas habilidades.
Son geniales en eso que forma parte de la normalidad.
Son auténticos héroes anónimos.
Alegres que transmiten alegría.

Yo los veo cada día. Los visito con mi vida. Les cedo mi tiempo.
Me refiero a ese camarero que en el restaurante pone la mejor de sus sonrisas al servirte el desayuno.
O el que vende las entradas del cine y te desea que pases una buena tarde.
La doctora que te recibe con los ojos puestos en ti como si ninguna otra cosa fuera importante.
El recepcionista del hotel que tras darte la llave de tu habitación
te regala sinceramente un "buenas noches".
El amable taxista que pensó en ti antes de conocerte y colocó una botella de agua
a tu servicio para cuando entraras en su taxi.
Y así, un largo etcétera de profesionales que nos rodean...
Personas anónimas que dejan huella si dedicas un poco de tu tiempo a fijarte en ellas.

Y luego están los otros.
Los que viven llenos de amargura. Y pretenden contagiárnosla.
Los del "mal servicio", se dediquen a lo que se dediquen.
Los que no han aceptado que la vida está en los pequeños detalles.
Los que no cambian de humor. Viven en sentido único.
Los intelectuales de la palabra, que no hacen nunca lo que dicen. Mequetrefes.
Los que se las dan, y se las toman, no siendo nada.
Ya sabes de los que hablo...

¿Con cuál de estos personajes te quedas?
¿Cuál de ellos quisieras encontrarte cada día?
¿Y si la verdadera grandeza pasara por lo pequeño?

Lo más excelente quizás se alimente de detalles, de gestos...
Por eso, te dediques a lo que te dediques, DA lo mejor de TI en casa momento.
Estate disponible.

HAZ
que las cosas
PASEN