domingo, 26 de noviembre de 2017

LUCIDEZ


Lucidez = claridad mental

Cuando la mente se libera de ataduras, llega la luz.
En ese momento, se relativiza la razón. 
Pierde importancia.
Se le quita peso a la idea por la idea.
Se disuelve la ofuscación.
Y surge la sabiduría, la inteligencia supra-consciente. 
La visión más pura.
La lucidez.

La realidad no siempre es como se muestra. 
Depende de la percepción, de los temores, de las experiencias aprendidas, 
del conocimiento, de los valores, de las propias carencias, de la imaginación, 
de las expectativas, de las creencias adquiridas, del autoengaño, ...
Desde ahí vemos y vivimos la realidad. 
La hacemos nuestra.

Cuando nos vamos liberando de todos estos condicionamientos, 
pensamos con más claridad,
decimos que decidimos con más lucidez.
Sonreímos más, somos más creativos, más abiertos al aprendizaje, 
al crecimiento, tolerantes, ...aparece la verdadera inteligencia, 
y el corazón se vuelve más lúcido.

Esta lucidez es esencial para la vida espiritual, ¿cómo no?, 
...pero, sobretodo, para la vida terrenal;
necesaria en el día a día, útil en lo corriente, 
en la vida dedicada al trabajo, a la familia, en lo cotidiano.

Esta lucidez nos aleja del odio. Nos acerca al amor.
Nos aleja del apego. Nos acerca a la interdependencia.
Nos aleja de la pena. Nos acerca a la compasión.
Nos aleja de la seguridad. Nos acerca al aprendizaje.

La lucidez mental nos permite enfrentarnos
con la calma cuando llegan esos momentos de parada necesaria; 
y también vivir en los turbulentos tiempos de tormenta
Todo es vida. Todo es por algo. Todo se necesita.

Un pensamiento lúcido nos ayuda a aceptar lo inevitable, 
lo que está fuera de nuestro control, en lo que no podemos intervenir,
con lo queda fuera de nuestra capacidad de influencia.
Y, al mismo tiempo, una mente lúcida,
nos activará para poder resolver lo resoluble;
para centrar nuestra energía en aquello en lo que sí podemos influenciar. 
En lo que sí depende de nosotros.

Una mente lúcida nos lleva a poder 

ELEGIR 
nuestras 
PRIORIDADES VITALES

domingo, 19 de noviembre de 2017

¿OBVIO?




OBVIO = que es muy claro. Evidente.


Hay días que me levanto y me da por pensar en cosas muy obvias. 
De las más evidentes.
Reflexiones sobre esas materias de la vida que todos sabemos...
Me quedo colgado de ellas.

Hoy me ha dado por pensar en dos de ellas,
(me da por ahí...!!!!).
Y he querido compartirlas; aunque seguro que tú también te has dado cuenta, 
y también les has dado fuerza, las has puesto en primer plano,
ya que, seguro, las tienes en cuenta cada día en tu quehacer cotidiano.

Son estas dos sencillas ideas:

1.- TODO PUEDE CAMBIAR EN UN INSTANTE

También tu vida. Especialmente tu vida, ... que puede acabar.
Y con ella se acaba todo...
Todo tu tiempo. Y tu lista de intenciones a llevar a cabo.
Se necesita menos de un segundo para que todo sea diferente.
Así que no guardes tus ideas ni acciones para otro momento. ¿Llegará?

¡HAZLO YA!
¡HAZLO HOY!

Si quieres besar a alguien hazlo hoy, ya.
Si quieres decirle que le quieres a tu papá, hazlo hoy, no esperes no vaya a ser que no tengas tiempo.
Si quieres beber esa botella de vino, no la guardes, bébela.
Si quieres empezar a practicar un hobbie es ahora el momento.
Si quieres ...

El mensaje es claro: APLAZAR, de entrada, es un error.
Especialmente aplazar un deseo de esos que llamamos cotidianos, 
que hacen nuestra vida más normal, a la vez que más rica.

2.- TENER RAZÓN NO NOS HACE MÁS FELICES

Es un alimento del ego.

No quiero decir que no valga la pena defender una idea.
Ni postularte en tu forma de entender o interpretar algo.
Hagámoslo! Pero sin pensar que no existen otras visiones otras formas de ver la situación,
que, al menos, pueden tener tanta fuerza como las nuestras. Son las razones de otra persona.

El problema: cuando la búsqueda de la razón genera en la conversación energía negativa.
Vulgarmente, diríamos mal rollo.

Defender una razón, una postura, sí.
Pelear por una razón, por una idea, no. 


Ya ves...
¡ OBVIO !

Perdona por ser, cada vez más, un tipejo tan simple.




domingo, 29 de octubre de 2017

TZU = MAESTRO


Hoy me levanto recordando
unas ideas del maestro, (tzu), LAO.
Y las quiero compartir contigo...
"Las personas nacen 
suaves y flexibles;
muertos se vuelven duros y rígidos.
Las plantas nacen
elásticas y flexibles;
muertas se vuelven secas y quebradizas.
Por eso aquella persona 
que es rígida e inflexible
es un discípulo de la muerte en vida.
Quienes suave y flexible
son discípulos de la vida en vida.
Lo duro y rígido será partido.
Lo suave y flexible permanecerá".


Añado yo, ...sin ningún tipo 
de maestría en mis palabras, 
que estoy
A G R A D E C I D O 
de querer estar VIVO en VIDA.


EL SECRETO MEJOR GUARDADO




Mi post de hoy es muy sencillo de entender.
Lo entendemos con una primera lectura.
No requiere artificios, ni palabras explicativas.

Reza así:

Cuando nos damos cuenta 
de lo que importa de verdad,
todo en nosotros 
encuentra su estado de equilibrio;
y muchas de nuestras preocupaciones e inquietudes,
sencillamente, se desvanecen


Qué fácil de comprender.
Qué difícil de hacerlo nuestro...



domingo, 1 de octubre de 2017

¿ME QUIERO O NO ME QUIERO?




¿Me quiero o no me quiero?

En su libro, cómo mejorar su autoestima, Nathaniel Branden nos dice:

"Nadie puede respirar por nosotros,
nadie puede pensar por nosotros,
nadie puede imponernos la fe,
ni el amor por nosotros mismos"

AUTOESTIMA: Aprecio y consideración que una persona tiene de sí misma.

Que importante cuidar la autoestima para poder vivir así la vida desde la asertividad,
desde el apego elegido, no forzado por las emociones ni por el pasado ya no deseado,
para vivir con amor hacia uno mismo y desde ahí con los demás, compartirlo,
para sentir la admiración y el deseo por otros desde la máxima clarividencia,
sin la envidia, ni los celos que nos atrapan y nos hacen infelices.

La psicología nos dice que la autoestima tiene que ver con la tensión emocional interna
del individuo provocada por la propia opinión que se tiene de sí mismo.
Referida a la valoración personal mantenida de forma habitual sobre uno mismo.
Todas las personas tenemos bajones de autoestima. Es normal.
Otra cosa diferente es cuando ese estafo se mantiene en el tiempo... Empieza a ser peligroso.

¿Cómo nos hablamos? ¿Qué nos decimos? ...
¿Y si ahí está el secreto?

6 elementos son los claves para cuidar nuestra autoestima,
el amor por nosotros mism@s:

1.- consciencia

Ser conscientes de nuestros límites es fundamental para poder auto-negociar nuestro
estado y la forma cómo nos enfrentamos a los retos.
Establecer su geografía. Conocerlos y adecuar las acciones a implementar,
entender nuestras capacidades y no sobrestimarlas.
Ser consciente nos ayuda a vivir siendo responsable con la realidad. Visualizarla. No exagerarla.
El autoengaño es el peor de los engaños. Y sólo nos hace daño a nosotros mismos.

2.- aceptación

Si no nos aceptamos a nosotros mismos, tener una autoestima cuidada es imposible.
Aceptarse a uno mismo es ponernos de "nuestra parte". ¿Por qué no?
Vivir en guerra con uno mismo es estar en estado de pérdida asegurada.
Acepta lo que eres, es la mejor forma de ser tu propio amigo.
La aceptación además nos permite relacionarnos con los demás desde lo que verdaderamente somos.

Acepta lo que no puedes cambiar.
Es un síntoma inequívoco de bienestar.
De no hacer gasto de energías que no nos aportan valor, y que nos llevan  un cansancio inútil.

3.- responsabilidad

Somos nosotros los únicos responsables de marcar los controles de nuestra vida.
De conservar o no los valores estables que nos mueven.
De pensar cómo de flexibles nos sentimos.
O nos hacemos responsables de nosotros o estaremos cediendo egoístamente
la responsabilidad en otros, con lo que eso supone a la hora de dirigir el timón de nuestro futuro.

4.- autoafirmación

Para valernos por nosotros mismos.
Apoyarnos en los demás requiere de nuestra presencia primero, de forma autoafirmativa,
es decir, conociéndonos y respetándonos.
La autoafirmación nos permite cambiar. Evolucionar. Elegir. Abrir nuevos caminos. Avanzar.
Es vivir de forma auténtica en relación al modo de entender nuestras creencias,
nos cegarnos por ellas, elegir con claridad las que queremos mantener y las que necesitamos cambiar.
La autoafirmación nos ayuda a no falsear nuestra personalidad con el sólo objetivo
de agradar a los otros. Agradar a otros sí, pero desde el agradarnos también nosotros.
Alineados con la forma vertical de nuestro ser.

5.- propósito

Tener metas. Es un derecho.
Perseguirlas. Vivirlas con ilusión. Marcarnos retos y trabajar para hacer crecer nuestro talento,
para luchar legitimamente para conseguirlos.
Trabajar de forma comprometida por los propósitos que en nuestra vida son importantes
nos ayudan a tener un futuro perdurable, con sentido.
Tener claro el propósito nos ayudará a poder escuchar nuestra voz interior,
la que nos marca la dirección, el camino, el rumbo.

6.- integridad

Tan sencillo como ser congruente, honesto y consecuente con uno mismo.
Ser íntegros nos genera robustez mental.

Y todo esto por perseguir, con todo el derecho, el amor a un@ mismo.
Y, desde ahí, mejorar la calidad de las relaciones con los demás.
Poder amar. Poder dejarse amar. Dar y recibir con calidad.
Desde la felicidad de sentirnos parte de la totalidad.

Para...

VIVIR 
con la cabeza bien 
ALTA



domingo, 3 de septiembre de 2017

Y VOLVER, VOLVER...





El novelista James Michener lo dijo así:

" el verdadero maestro 
en el arte del vivir,
es aquel que no hace distinciones 
entre su trabajo y su juego, 
su labor y su ocio,
su vida y su pasión.
Apenas sabe distinguir unas de otras... "

Quizás uno de los secretos para disfrutar de la vida y, ...me atrevo a decir, 
que para ser un poco más feliz, sea amar el trabajo que hacemos,
sentir pasión por nuestra dedicación profesional...
ahí pasamos una gran parte de nuestro tiempo; de nuestra vida.

Hoy vuelvo a mi agua. Al trabajo. A lo cotidiano.
Y no me pesa; me apasiona.
Agradecido de poder hacerlo.
Con muchos proyectos por delante...

Nos esperan amigos de Pikolinos, Schindler, Eurofragance, Adecco, Loreal, Jung,
Aquora, Suma, Bayer, Lilly, Capsa, El Conchel, Cieb, Musgrave, Farma Factoring, Quadpack, Repsol, Banco Mediolanum, Air Liquid, Schweppes Suntory, REE, Feda, 
...entre otros.

Con muchas ganas de compartir con vosotros nuestro entusiasmo y talento...
Y de seguir el camino del aprendizaje continuo.

Llegará también un nuevo libro.
Pronto os cuento...
Y otras novedades!!!!

Nos vemos en el camino. Empezamos a carretear.
El otoño nos espera.
Y muy A G R A D E C I D O S
porque vosotr@s estéis ahí,
y por la propia vida.

Hoy tenemos un sólo grito:

VAMOS!!!


domingo, 20 de agosto de 2017

VIVIR DESPIERTO



Caminamos dormidos.
Leemos dormidos.
Cuidamos de nuestros hijos dormidos.
Hablamos y compartimos con los demás dormidos.
Comemos dormidos.
Vivimos dormidos.
Amamos dormidos.
Besamos dormidos.
Y morimos dormidos.
...
¡Ya es hora de despertar!


Quiero vivir DESPIERTO.
Quizás, un ser inteligente, 
sea el que se permite
cuestionar sus creencias,
desprenderte de lo que le sobra,
a veces del ayer,
...sólo por ser ayer, y no hoy.
Pasar página,
escuchar lo nuevo, vivirlo,
enriquecerlo con su saber,
origen del pasado,
de su experiencia.
Quizás un ser inteligente,
sepa enriquecerse,
crear, imaginar,
asombrarse cada día
con lo que le llega,
re-nacer, aprender,
ser flexible, visionario, intuitivo,
observar el entorno
e intentar comprenderlo,
observarse así mismo
y conocerse…
En definitiva,
VIVIR DESPIERTO.
De Mello nos lo cuenta muy bien,
cuando compara con nubes
que vienen y van.
Algunas son negras
y otras son blancas.
Ninguna permanece.
Algunas son grandes
y otras pequeñas.
Ninguna permanece.
Si seguimos su analogía,
nosotros seríamos el cielo,
que no se va.
Las nubes sí. Dicen adiós.
Cambian. Mueren.
El cielo observa a las nubes.
Las vive, sin hacerlas suyas.
El gran secreto:
mientras ellas, las nubes,
están presentes, las disfruta.
Es consciente ello:
que unas veces estarán
y otras no.
Que unas veces serán blancas,
como la nieve,
y otras veces no.
Negras, como el carbón.
Ambos estados, le hace feliz.
Sabe vivir con ello...
La vida es magia.
Hoy, y tantos otros días,
lo he sentido así, …
Quiero compartir contigo,
un fragmento del libro
de Danah Zohar,
“Rewiring the Corporate Brain”.
Es un fragmento que aparecerá
en el inicio de uno de los capítulos
del nuevo libro que estoy escribiendo,
y del que muy pronto os hablaré…
El fragmento dice así:
“No me interesa lo que hagas para vivir.
Quiero saber lo que ansias,
y si osas soñar con lo que desea tu corazón.
No me importa la edad que tengas.
Quiero saber si te arriesgas
buscando como un loco el amor,
los sueños, la aventura de estar vivo.
No me interesa
saber qué planetas cuadran tu luna.
Quiero saber si has oído a tu corazón,
si te has abierto a la vida
o si te has contraído
y cerrado de miedo a más dolor.
Quiero saber si puedes
estar con alegría,
mía o tuya; es lo mismo,
si puedes bailar con desenfreno
y dejar que el éxtasis te llegue
a la yema de los dedos
sin precaverte a ser cuidadoso, realista
o a recordar las limitaciones del ser humano.
No me importa
si lo que me cuentas es verdad.
Quiero saber si puedes ser
fiel a ti mismo;
sin traicionar tu propia alma.
Quiero saber si puedes ver
la belleza aunque no sea bonita cada día,
y si puedes ver el origen de tu vida.
Quiero saber si puedes vivir
con el fracaso, el tuyo y el mío; es lo mismo
y ponerte a orillas de un lago
y gritarle a la luna plateada: «¡Sí!»
No me importa dónde vivas
o cuánto dinero tengas.
Quiero saber si después
de una noche de dolor
y de desesperación, abatido
y magullado hasta el tuétano,
puedes levantarte
y ocuparte de las necesidades.
No me interesa quién eres,
ni cómo llegaste aquí.
Quiero saber si te quedarás conmigo
en medio del fuego y no escaparás.
No me interesa qué o dónde
o con quién has estudiado.
Quiero saber qué te sostiene
por dentro cuando se derrumba
todo lo demás.
Yo quiero saber si puedes
estar solo contigo mismo;
y estar conmigo,
y si realmente te gusta la compañía
que tienes en los momentos vacíos”.
La invitación,
Inspirado y escrito por Oriah
el Soñador de la Montaña,
anciano nativo americano
(mayo de 1994).

¡VIVIR DESPIERTO!



domingo, 2 de julio de 2017

COMO UN GLOBO AEROSTÁTICO



La vida es como un GLOBO AEROSTÁTICO...
A veces viaja donde el viento la lleva. Se deja llevar. Y así lo disfruta...
Otras, en cambio, como también le sucede al globo,
elige el destino y la altura en la que moverse, y donde dirigirse,
dentro de los límites que la física le pone.
Sube y baja. Asciende y desciende.

Algo sabemos de un globo aerostático,
que para poder subir más alto y conseguir nuevas cotas,
necesitará de  menos lastre.

Eso mismo, ...opino yo, nos pasa a las personas.
A veces, para subir, para elegir un nuevo destino,
necesitamos dejar atrás cosas,  despejar nuestras cestas de viaje,
dejar durante el camino el lastre que no queremos, o ya no quiere,
seguir el viaje con nosotros.

Dejar ir, es difícil. Nos cuesta.
Pero, en según que momentos, deberemos aprender a hacerlo.
Pasar página, en ocasiones, es evitar arrastrar dolor.
Cerrar el círculo del pasado nos ayudará a ir en el nuevo viaje ligeros de equipaje.
A encontrar nuevos horizontes.

Dejar ir, no es olvidar.
Es aprender a aceptar una nueva realidad, elegida o no por uno mismo.
El globo aerostático no siempre elige el viento que le mueve.
Pero sí elige si soltar o no el lastre del que dispone.
El arte del vivir, entre otras cosas, consiste en saber cuando aferrarse a algo y cuando dejarlo ir...

La verdadera realidad, que a lo largo de la existencia una persona va descubriendo,
es que el tiempo, por desgracia, no lo cura todo.
Lo cura uno mismo; entre otras formas, evitando el apego del pasado.
Hay que estar con el pasado agradecido. Serenamente en paz.
Y aprender a soltar. Especialmente con aquello que ha decidido ir... Abandonar el globo.

Pero hay otro factor que mueve al globo aerostático,
que también le hace ascender en busca de lo deseado.
Se trata de el fuego.

En otras ocasiones, lo que mantiene al globo en su mejor estado es la llama. El calor.
La combustión del oxigeno, como si no hubiera nada más...

También opino que nos pasa esto a las personas, ...al igual que al globo.
Tener la llama encendida es esencial. Da vida.
La llama del fuego genera pasión. Y la pasión fuerza y unión. Nos impulsa.
La pasión es generadora de deseo. De atracción.
Conecta con el presente y con el futuro. Da sentido a las cosas.
Es motor de nueva vida.

Estos dos elementos nos los encontraremos a lo largo de nuestra vida con mucha frecuencia
y tendremos que elegir entre
encender el fuego y aprovechar su llama o soltar lastre.
Una dualidad electiva a la que en tantas ocasiones tendremos que enfrentarnos.

Yo me quedo con esta máxima...,
cuando haya fuego o si se trata de soltar lastre,

andar
es 
IR
siempre
ADELANTE



sábado, 10 de junio de 2017

EL PRECIO DE LA INOCENCIA




Una excusa es un pretexto para huir...,
para huir de la responsabilidad que nos regale PODER DEL CAMBIO.

Las excusas nos hacen inocente ante la vida.
Pero, a su vez, IMPOTENTES.
El gran precio que debemos pagar.

¿Has preguntado alguna vez a alguien por qué atiende un teléfono
en un determinado momento inapropiado?
¿Cuál es la respuesta a esta pregunta que más te darán?
..."Porque estaba sonando"

¿Has preguntado a una persona en alguna ocasión por qué se rompió el vaso? ( Por ejemplo...)
La respuesta más frecuente será: "porque se cayó"...

¿Has contestado alguna vez a alguien que llegabas tarde a una cita o a una reunión
diciendo que es que había mucho tráfico?
En todos los casos estas excusas, siendo reales o no, nos dejan libres de culpa.
Nos generan un poder:
el poder de la inocencia.

Ahora bien, este poder es muy limitante para las persona,
...y con él pagamos un precio muy alto:
EL SER VÍCTIMAS DE LAS CIRCUNSTANCIAS.

Nos cambia, sin darnos cuenta, el "SE" impersonal,  por el "SOY", totalmente personal.
Nos hace inocentes de todo, sin responsabilidad alguna.
A la vez, que nos deja en manos de lo que ocurre afuera de nosotros.
Sin control de las circunstancias, como si todo lo que pasa fuera ajeno al individuo.

Un ejemplo:
Llego tarde a la cita  porque hay mucho tráfico. Imagina que es verdad, que hay mucho tráfico.
Es que es una fantástica excusa real. Me llena de "inocencia".
Ya no soy el culpable de llegar tarde. Es el tráfico (el que hemos llamado "se impersonal").
Es fantástico porque está pasando de verdad, hay mucho tráfico...
Pero con ello, sin ser consciente, estoy pagando un gran precio,
dar por hecho que nunca llegaré a tiempo si hay tráfico.
No depende de mi llegar o no a tiempo, depende del tráfico.
Quedo libre de responsabilidad, inocente,
a la vez que no seré capaz de solucionar  mi "problema" de puntualidad,
el llegar a tiempo, el salir antes, el aprender a prever que puede haber mucho tráfico,
...

Cuando el personaje que nos habita en nosotros se erige, apoyado en fantásticas excusas reales,
en NO RESPONSABLE,
aparece el mejor pretexto para sentirnos bien,
lanzar el resultado de lo ocurrido fuera de nosotros.
Pero una excusa tiene un efecto bumerán del que no somos conscientes normalmente.
En muchas ocasiones pagamos, inconscientemente, un alto precio:
el precio de la IMPOTENCIA.
Ya no depende de mi, por lo tanto, ya no es necesario que haga nada para cambiarlo.
El precio de no permitirnos cambiar.
El precio de no elegir lo que podemos o no ser o conseguir.

Ojo: no todas las circunstancias que nos ocurren en el día a día están bajo nuestro control.
Unas veces sí, otras no...
Pero de todas, si sabemos salimos de la excusa, podemos aprender.
Aprender a mejorar nuestras decisiones.
Cambiar para mejorar.

De lo contrario, no olvides que...

LAS EXCUSAS 
SON 
para los 
MEDIOCRES



domingo, 9 de abril de 2017

La vida, una espiral



La vida es una espiral.
No es una línea recta.

¿o sí?

Todo nace, empieza. Todo muere, acaba.
Todo vuelve a nacer y a morir.
Aparecer y desaparecer. Estar y no estar.
Primavera que acaba en verano para ser otoño que tras el invierno volverá a ser primavera.
Lunes que se convirtió en martes y al final de cuatro días más y de un domingo volverá a ser lunes.
Semillas que serán flores que harán nuevas semillas.

La vida es una espiral, va de dentro a afuera.
La espiral de la vida representa el crecimiento, la evolución natural.
La tierra, como el resto de planetas, del universo, nació a partir de un movimiento en espiral
de gas y polvo cósmico.
La espiral describe la rotación del universo. Los movimientos de las estrellas.
Y también tu movimiento terrenal.
El código universal de la vida está formateado a través de una espiral: el ADN.
La vida, en todas las religiones se representa con la figura de una espiral.
Las liturgias se repiten en el tiempo, como una espiral sin fin:
de Semana Santa al Adviento y de ahí a una nueva Semana Santa.
Todo es una espiral.

Un mafioso entró en el hotel de un pequeño pueblo.
Quería ver una  habitación para saber si se podría alojar allí durante un largo periodo de tiempo.
El recepcionista, para dejarle visitar la habitación, le solicitó un aval de 100 euros.
El mafioso se los dio y subió a ver la habitación.
En ese momento, el recepcionista del hotel salió corriendo a pagar su deuda de 100 euros
con el carnicero del pueblo. El cual tomo el dinero y también corrió a pagar su deuda con
el criador de cerdos.
El criador de cerdos, a su vez, fue con los 100 euros a pagar al molinero
proveedor de alimentos para animales. El molinero tomó los billetes y se fue a liquidar
su deuda con la prostituta del pueblo que le hacía ciertos favores de vez en cuando...
La prostituta, billete en mano, fue al hotel donde debía 100 euros por el alquiler de habitaciones
a las que iba con sus clientes y que todavía no había pagado.
Entregó el billete al recepcionista del hotel, el cual lo devolvió al mafioso cuando este
bajó de ver la habitación diciendo que no le había gustado nada y reclamando sus 100 euros.

El pueblo se quedó sin deudores, aunque nada había cambiado.
A veces nada cambia y, sin embargo, todo cambia.
Percepción engañosa. Espiral que gira y gira para dejar todo en su sitio, como estaba.

El cordón umbilical es helicoidal, una triple espiral formado por dos arterias y una vena.
Las huellas dactilares son espirales, y las glándulas sudoríparas, los folículos pilosos
y el caracol del oído interno.
La naturaleza es espiral.
La vida es espiral.
Y el pensamiento es espiral.

La espiral regula la vida desde el nivel galáctico hasta un nivel subatómico.
La espiral representa la vida sin un comienzo ni un fin real.
La espiral es energía que está en movimiento continuo.
La vida es cíclica y espiral.

Y, sin embargo, ...

¿Cómo deberíamos vivir?

Como una flecha. En una dirección. Como una línea recta.
Como algo que empieza y termina.
Porque para cada uno de nosotros terminará, antes o después, pero tendrá un fin.

La vida es un espiral que deberíamos vivir como una línea recta
porque cada momento
ES ÚNICO 
e IRREPETIBLE

La vida es una espiral que gira en modo circular
y aunque todo se repita y repita,
nunca pasa por los mismos puntos.
Cada momento, cada situación, cada instante
son extraordinariamente únicos.
Vivir, quizás también tenga que ver con aprender
a salir de la espiral.
Entender lo que la línea recta, 
con punta de flecha, nos aporta.
Aprovechar todos los instantes.
Vivirlos como si fueran irrebatibles,
porque, con total seguridad,

un día 
ya no se repetirán




domingo, 26 de marzo de 2017

LA MENTE ERRANTE




Hay un gran negocio entorno a la felicidad. No me interesa.
Hay un numeroso grupo de autores que viven de predicar sobre ello.
Una auténtica ametralladora de charlas sobre el tema.
Les respeto, hacen una labor social quizás importante para cierto grupo de personas.
Aún así, a mi no me interesa.
Hay muchos libros baratijas que, como si de manuales de cocina se tratase, están llenos de recetas
que pretenden hacernos más felices. Seguro que algunas funcionan. Son válidas. Ayudan.
Aún así, a mi no me interesan.

Me interesa la FELICIDAD  en su aspecto más purista.
En mi opinión esta felicidad a la que me refiero no necesita recetas, ni predicamentos.
Es más sencillo de entender de lo que parece.
Aunque comprendo la dificultad de llevarlo a cabo. De ponerlo en marcha.

Yo me refiero a la capacidad humana de aceptar lo que uno es, uno tiene, uno hace, uno ...
Es decir, soy un convencido de que la auténtica felicidad consiste en experimentar
una nueva percepción de la vida, de la existencia en la que uno
está contento aceptando lo que es.
La que consiste en aprender a dirigir la mirada en aquello que somos
y en aquello que nos rodea.
Quizás consista en gestionar adecuadamente las expectativas con las que vivimos lo cotidiano.
Adecuar esas expectativas a la realidad posible.
Con ambición, pero dentro de los límites que cada uno tenemos, siendo conscientes de ellos.
Luchando para alcanzarlos porque así la vida nos dispondrá de nuevos límites, de nuevos sueños.

Soñar es fantástico para ser feliz.
Y también para vivir frustrados si no lo controlamos,  si no nos auto-gestionamos adecuadamente.

Dice el diccionario de la RAE que felicidad es:

Un estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea
o por disfrutar de algo bueno.
Y si lo que deseamos, o lo que creamos que es bueno, ya está en nosotros. Ya vive aquí.
Mi querido y admirado Mario Alonso Puig lo dice así:
"Consistiría en aprender a mirar el universo en un grano de arena. O el paraíso en una flor,..."

Quizás la felicidad consiste en aprender a ver la eternidad en cualquier instante.
En comprender que la vida son momentos. Sólo eso, momentos. Instantes.
Y que, al dejarlos pasar sin vivirlos, tocamos la infelicidad.

El psicólogo de la Universidad de Harvard, Dan Gilbert, dice conocer la receta de la felicidad.
Nos lo cuenta bajo el mismo criterio que aquí defiendo.
Nos recuerda para explicar este concepto la historia de Moreese Bickham,
un ciudadano negro de Luisiana (EEUU) que en 1958 mató a dos policías
vinculados al ku klux klan  en defensa propia, cuando intentaban quemarle en el porche de su casa.
A pesar de ser en defensa propia, Moreese fue condenado a muerte por los jueces racistas
de aquel momento. Pasó más de 37 años en la carcel, 14 de ellos en el corredor de la muerte.
Encerrado 23 horas al día en total aislamiento. Hasta que por la presiones de la sociedad civil
fue puesto en libertad en 1996.
Al salir dijo sobre su tiempo en la cárcel:
"No lamento ni un minuto. Fue una experiencia gloriosa"

¿Quiere decir esta historia, basada en un hecho totalmente real, que Moreese quiso estar en la cárcel?
No! Claramente no.
Pero supo aceptar lo que no podía cambiar.
No aceptarlo hubiera supuesto seguir estando en la cárcel una vez en libertad.
Aceptar, sin resignación, y ser capaz de superar lo antiguo
quizás sea el mejor síntoma de saber vivir feliz.

En un estudio de Science leo que la mayoría de las personas pasan el mismo tiempo pensando
en aquello que les está ocurriendo, en aquello que están viviendo, o que está delante de sus narices,
que en aquello que no les ocurre, tan sólo lo desean. Es la llamada, según Dan Gilbert,
"la mente errante".
Es necesario el deseo. Es lo que mueve la mente humana. Nos hace evolucionar.
Nos genera una insatisfacción necesaria, inspiracional. Nos permite crecer. Desarrollarnos.
Pero, fuera de su estado natural, a su vez, es lo que nos hace más infelices.

Intentar ser mas feliz quizás no tenga secretos.
Es como bajar de peso: si comes menos y haces deporte, bajarás de peso.

Si pasas más tiempo con la gente que amas, con los amigos, serás más feliz.
Si sabes sacar un buen partido a cada momento. Sea el que sea. Pase lo que pase, serás más feliz.
Si aceptas el presente sin perder la mirada del deseo futuro,
pero conociendo los límites y gestionando las expectativas, serás más feliz.
Si ríes más, serás más feliz.
Si cuidas tu salud física y haces ejercicio, serás más feliz.
Si compartes un abrazo con esa persona que tanto lo deseas, serás más feliz.
Si practicas el amor, haciéndolo y viviéndolo, serás más feliz.
Si apagas la mente errante, preocupada de futuro y atrapada por exceso de pasado,
serás más feliz.
Si eres valiente para cambiar, ...y para cambiar lo que ya no deseas, serás más feliz.
Y si

DISFRUTAS
DE LO COTIDIANO


serás más FELIZ.






domingo, 12 de marzo de 2017

KINTSUGI, el arte de reparar


La cicatriz también forma parte de la historia

Kintsugi es un término japonés 
cuyo significado podríamos traducir como el arte de reparar,
también se le ha llamado la carpintería de oro.
Es un arte que se remonta al siglo XV; y consiste en arreglar las fracturas de los objetos 
que con el tiempo o por accidente se rompen o sufren desperfectos.

En Japón, los objetos rotos no se desechan. No se tiran. No se abandonan. 
Es frecuente que un objeto roto y reparado con el "pegamento de oro" del Kintsugi adquiera
más valor si cabe que uno nuevo.

El Kintsugi nos ayuda a entender que las cicatrices también forman parte de la historia,
que son la historia en sí misma. Que no hay vida que haya sido vivida sin cicatrices.
Y no se ocultan. Se reparan. Son motivo de orgullo.
Dicen que los objetos se vuelven más hermosos cuando se reconocen y se reparan sus roturas,
sus heridas, manteniendo la cicatriz a la vista.

Al reparar el objeto, éste adquiere un nuevo significado. Aumenta su valor.
Pertenece a la filosofía del Wabi-Sabi ,que consiste en hallar la belleza de los objetos rotos, 
en lo que aparentemente está deteriorado.

Qué aprendizaje tan grande para nuestra vida, llena de cicatrices, 
unas reparadas otras pendientes de reparación...
A las que tenemos que aprender a admirar, comprendiendo su belleza.
Cicatrices que forman parte de nuestra historia. Son nuestra historia.
Que no han surgido así para desprendernos de ellas, para abandonarlas, 
como objetos rotos o deteriorados, 
sino para ser arregladas con oro, para convertirnos a nosotros en carpinteros de oro, 
y hacer que la vida todavía adquiera más valor.

A veces las personas nos rompemos por dentro.
Y requerimos de arreglos. 
Necesitaremos un poco de masilla de oro 
y la maestría del carpintero para practicar el Kintsugi,

...y restaurarnos




domingo, 5 de febrero de 2017

CPi

Al descubrir que somos amados tal como somos,
y no como pretenden que seamos, sentiremos amor
Carl Rogers


Todas las personas tenemos dos necesidades básicas en nuestras relaciones.
Nacemos con ellas.
Son las llamadas consideraciones de relación:
la consideración positiva incondicional, (CPi),
referente a las relaciones con los demás,
y la auto-consideración positiva, con uno mismo.

La CPi, según Carl Rogers, psicólogo al que le debemos su popularidad,
trataría de una atención calurosa, receptiva y afectiva de los demás,
que consiste en aceptar a los otros tal como son,
sin ningún intento de ser cambiados por nuestra parte.
El primero que estudió y acuñó el término de CPI, en su denominación original
Unconditional Positive Regard
fue el doctor Stanley Standal, en 1954.

CPi se basa en la capacidad de relacionarnos desde la máxima aceptación
de las diferencias que tenemos con  otros.
Es decir, consiste en aceptar al otro tal como es.
Concretamente se basa en la ausencia de juicio sobre el otro.
Para los expertos se refiere a aceptar las esencias de otra persona
sin ser esclavos de las "mascaras" o imágenes que proyecta.

En cuanto al principio de
la incondicionalidad,
significa
que la aceptación
no está condicionada por tal o cuál comportamiento y
que se mantiene siempre,
sin condición.
En cuanto al principio de
la incondicionalidad,
significa
que la aceptación
no está condicionada por tal o cuál comportamiento y
que se mantiene siempre,
sin condición.
Se dice que es incondicional porque la aceptación no debe estar condicionada
por tal o cual comportamiento, sino que se mantiene sin condición.
En la CPi está el origen de la verdadera empatía y de la escucha empática.

Como cualquiera puede observar, querido lector, ésta es una condición muy fácil de entender.
Tan fácil de entender, como difícil de llevar a cabo.
Ponerlo en práctica, de forma consciente, nos mejora la capacidad de relación,
...pero es muy difícil hacerlo...
porque, según los expertos, cuando hablamos de CPi no nos referimos a una actitud,
sino de un sentimiento sobre el cual la voluntad no tiene control.

La mala noticia: estamos condenados a juzgar.
Es la forma que tenemos de pensar, ...juzgando.
Así funcionan nuestros tres sistemas cerebrales, (reptiliano, límbico y racional),
proyectando nuestras propias consideraciones e interpretando las de los demás.
¿Cómo ir contra natura?

A mi me gusta llamarle mirada positiva incondicional.
Sólo por una razón: Si somos conscientes de la mirada que tenemos sobre el otro,
si somos capaces de controlar conscientemente nuestro juicio,
aunque no podamos evitarlo, de auto-regularlo, mejorara la capacidad de aceptación.

Vemos lo difícil que es poner en practica la CPi, aún así vale la pena intentarlo
de forma habitual, o al menos en las ocasiones donde se nos hace difícil relacionarnos
con alguna otra persona.
Especialmente deberíamos ponerlo en practica con las personas que de verdad nos interesan
por cualquier motivo profesional o personal y con las personas a las que amamos.

En el mundo de la terapia, del coaching, de la comunicación persuasiva empática, del engagement, ... CPi nos permite generar entornos libres de críticas, juicios, evaluaciones precipitadas y anticipadas,
favoreciendo los resultados de la relación profesional con los otros.

La Consideración Positiva Incondicional
nos permitirá siempre relacionarnos con los demás
bajo cinco aspectos fundamentales:

1.- Lo que dices y como eres me importa porque tu me importas,
aunque para nada sea como yo soy.

2.- Tu valia es reconocida por mi.
Tal como tu eres, especialmente si tu ser es diferente al mío en relación a algo, yo te reconozco.
Y te acepto.
Ser iguales nos hace más débiles.
Ser diferentes nos hace más fuertes.

3.- No hace falta que me demuestres nada para ser valioso. Ya lo eres antes de la demostración.
Eres valioso porque eres tú. Es suficiente.

4.- Lo que te mueve a decirme lo que me dices o a hacer lo que haces persigue
una intención positiva.
No lo dudaré. Y por eso no me llevará a enfados ni juicios interpretativos que dañen nuestra relación.

5.- Y, además, aunque practique la CPi mi punto de vista no cambiará, mi forma de ver un hecho,
de percibir la realidad será la misma, (o no si me convences), ...el cómo yo lo haría puede que no cambie,
lo que a mi me gustaría tampoco, el cómo me hubiera gustado que hubiera sido seguirá igual , ...
Yo sigo siendo yo, y ahora más fuerte todavía.
Acepto como tu eres, como tu lo haces, como tu lo ves,
... porque acepto como yo soy, como yo lo veo, como yo lo hago.

Voy a practicarlo.
¿Te apuntas?



martes, 17 de enero de 2017

LOS 4 DONES



A los seres humanos la naturaleza de la vida,
(no sé cómo llamarlo), nos ha regalado cuatro dones 
que nos diferencian del resto del mundo vivo.
Estos cuatro dones, no sólo nos separan del resto del mundo animal,
sino que nos permiten separar lo real de lo ilusorio y alinear nuestra vida 
con el sentido que queremos darle a la misma.

Estos cuatro dones tienen algo en común: 
nos permiten ser animales con

C A P A C I D A D
para
E L E G I R

A saber, estos cuatro dones corresponden a las cuatro conciencias humanas.
Son estas:

CONSCIENCIA DE UNO MISMO

Capacidad para examinar nuestras propias acciones. 
Y nuestros paradigmas.
Nos permite cambiar de creencia.
Manejar y cambiar  las lentes a través de las que observamos el mundo, 
la realidad presente o imaginada.
Vivir en continuo estado de cambio consciente.
Y lo mas importante nos da la posibilidad de reflexionar sobre
nuestros propios pensamientos,  
…y así  pode elegir modos de respuesta consciente 
ante cualquier circunstancia externa.
A esto le llamamos actitud.
La consciencia de uno mismo es el don, sólo humano,
que nos permite tener pensamiento crítico 
y también  vivir con sentido del humor, entre otras cosas…

Cuando somos conscientes de esta capacidad, 
adquirimos la posibilidad de re-programar nuestro pensamiento,  
de re-escribir un guión ante algo, 
…y también cambiar el modo de respuesta ante cualquier acción.


CONSCIENCIA MORAL

Este tipo de consciencia nos conecta con los demás.
Nos permite vivir estados de relación satisfactoria.
También elegir el cómo sentir lo que, por consecuencia de acciones de otros, 
nos afecta.
Nos conecta con la sabiduría del corazón. 
Resultado de esta capacidad humana es el amor. O el odio.
Nos ayuda como un sistema de orientación interior en un mundo exterior. 
Nos marca los “principios guía” de cada uno 
para que podamos alinear el sentir con el hacer.

Nos ayuda a las personas, también a las organizaciones, civilizaciones, 
empresas, familias, etc… a tener una misión. 
A vivir bajo un estado de valores compartidos. 
A dejar un legado para los que vendrán.


CONSCIENCIA INDEPENDIENTE

Es el estado consciente voluntario.
La capacidad de elegir cuando actuar y cuando parar.
Nos da la posibilidad de “nadar a contracorriente”.
De ir en contra, incluso de algo que pensamos.
Nos permite “ser veletas” cuando queremos serlo…
Cambiar de dirección voluntariamente.

También nos ayuda a defender nuestros principios.
A luchar por nuestra idea. 
A defender nuestra posición.
A mantener una opinión.
A decidir.
Nos hace comprender que somos resultado de nuestras decisiones.

Cuando la consciencia independiente está por los suelos
decimos que tenemos la autoestima tocada.

Requiere de responsabilidad. Se alimenta de ella.
Nos permite elegir nuestras respuestas.
Cambiarlas por reacciones inadecuadas.


CONSCIENCIA IMAGINATIVA

Nos regala la capacidad de crear algo nuevo.
La imaginación que nos conecta con el pasado, el que fue, para ser
recordado, y el que pudo haber sido, para aprender de ello…
Nos conecta con el futuro, proyectando lo que podrá ser, y con
el presente para que comprendamos empáticamente las realidades que estamos viviendo en cada momento.

Nos capacita para crear más allá de nuestra realidad actual.
Nos crea objetivos. Nos permite soñar.
Para gestionar la incertidumbre. El miedo a lo desconocido.
Para visualizar estados futuros o deseos, en modo de fantasía 
o empezar a producir creaciones posibles reales.

Es la consciencia que maneja el pensamiento creativo.
Nos ayuda en la obtención de alternativas.
En el pensamiento híbrido, en la capacidad de generar metáforas,
analogías mentales y verbalizarlas.


Cuatro consciencias que son la dádiva, el regalo, que la vida nos ha dado.
No podemos desaprovecharlo. 
Es la habilidad que sólo nosotros, las personas, poseemos.

Nos hace H U M A N O S 
con "H".