domingo, 21 de enero de 2018

¡TE VAS A MORIR!





Era la hora del aperitivo.
Él llevaba en la bandeja una lata de mejillones, las patatas fritas, las dos cervezas.
Salía a la terraza donde ella le esperaba;
cuando sin darse cuenta tropezó y toda la lata se derramó por el suelo.
El aceite manchó la madera. Sería, ya para siempre, una mancha insalvable.
Automáticamente, como si de un trueno se tratase, estalló su cabeza.
También su boca. Empezó a blasfemar. A maldecirse...
Sus palpitaciones en ese momento superaban las 200 por minuto. 
Entró en crisis nerviosa. No parecía la misma persona.
Gritaba y gritaba. 
Había sido secuestrado por su propio sistema límbico, por sus amígdalas.

¿Tan importate era lo que había pasado?
¿Como para estropear, no sólo la madera, sino el resto del día?

Nadie te puede poner triste.
Nada te puede poner triste.
Nadie te puede poner nervioso.
Nada te puede poner nervioso.
Nadie te puede poner alegre.
Nada te puede poner alegre.
Nadie te puede poner rabioso.
Nada te puede poner rabioso.
Nadie te puede poner feliz.
Nada te puede poner feliz.
Nadie te puede enfadar.
Nada te puede enfadar.

¡Sólo tú puedes!

Ciertas personas en ciertos momentos, ciertas situaciones, te pueden hacer daño.
Pero tu debes elegir cómo enfrentarte a ese daño.

Actuamos como autómatas emocionales.
Dejamos que el entorno, u otras personas, elijan nuestro comportamiento.
Buscamos los culpables de nuestras expresiones y de nuestro sentir fuera de nosotros. 
Cuando lo bonito, porque somos humanos, cargados de razón, 
es que podría ser una elección de cada uno...

Era la hora del aperitivo.
Él llevaba en la bandeja una lata de mejillones, las patatas fritas, las dos cervezas.
Salía a la terraza donde ella le esperaba;
cuando sin darse cuenta tropezó y toda la lata se derramó por el suelo.
El aceite manchó la madera. Sería, ya para siempre, una mancha insalvable.
Automáticamente, como si de un trueno se tratase, estalló su cabeza.
Pero él la controlo. Apagó el trueno. Le quitó importancia.
Penso, uf! ...tendremos que cambiar estas tablas del suelo. 
O no..., y así tendremos un recuerdo para siempre de este fantástico día.
Como no tenían más mejillones, comieron sólo patatas. Bebieron cerveza. 

Y, comentándolo con unos amigos, unas horas más tarde, 
ellos no le entendieron. No comprendían como alguien se puede tomar algo así, tan bien.
Lo normal en esos casos es "pillar un enfado", le dijeron.
Pero él sólo sabía decir, haciendo una mueca con sus labios, 
y con una leve sonrisa:


Recuerda...
TE VAS A  MORIR




domingo, 14 de enero de 2018

¿QUÉ QUIERO?

¿Qué quiero?
Un “buenos días”
al abrir los ojos,
un beso de mañana
con sabor a madrugada,
degustar, sin prisas,
el primer café.
¿Qué quiero?
Compartir unas risas.
Un paseo al mismo paso.
Esa caricia...,
ya sabes cómo,
que turba la mirada.
¿Qué quiero?
Un té a media tarde,
y la copa de vino al anochecer.
Una ducha caliente.
Un pie que calentar
en una cama compartida.


¿Qué quiero?
Descansar
mientras miro otros ojos.
Leer, y leer más,
y no dejar de leer.
Aprender de todo.
¿Qué quiero?
Manta, chimenea, peli.
El olor a pan recién hecho.
La lágrima natural.
El tacto de la lana.
Los colores vivos.
¿Qué quiero?
Una salida de emergencia
por la que escapar
cuando se necesita...
Un perdón que pedir.
Recuerdos para siempre.
De siempre.
Apegos elegidos.
La sonrisa que me acompaña.
Sólo el miedo necesario.
No tomarme muy en serio.
¿Qué quiero?
Lo que soy.
Lo que tengo.
Lo que hago.
Lo que vivo.
Incluso lo que he perdido.
Mi vida, ...tal cual. Cotidiana.

miércoles, 3 de enero de 2018

ELOGIO AL EGOISMO. UNA NUEVA REVISIÓN



Si eres infeliz no podrás hacer a los demás felices. 
Contaminarás sus vidas con desdichas.
Si vives en la oscuridad, no podrás ayudar a otros a ver la luz. 
Ensombrecerás a los que te acompañen.
Si apestas emocionalmente, no podrás compartir alegrías y esperanza.


Si estás enfadado, compartes enfado.
Si eres ambicioso, compartes ambición.
Si eres rico en ideas, compartes ideas.
Si eres amoroso, compartes amor y amistad.

Este es el principio fundamental del egoísmo positivo:

DAS 
LO QUE 
 ERES


Sólo puedes compartir lo que vive dentro de ti. 
Lo que tú eres. 
Lo que tu tienes.
Es básico, no se puede dar lo que no se posee.

Por lo tanto, ... ¿y si primero te AYUDAS A TI MISMO?

Sé egoísta.
Pero..., déjame explicarme:
si entiendes bien el egoísmo, 
sabrás que de él surge el altruismo.

Cuando alcanzas tu mejora interior, 
el resto es más sencillo.
Aparece la compasión, el servicio a los demás, 
la capacidad de enseñar y compartir, el verdadero amor.Si tienes interés en salvar a otros, en ayudar a los demás, en transmitir aprendizajes,
empieza por salvarte a ti mismo, en revisar tu esencia.

El día que descubrimos que "el secreto" 
de la vida no está afuera, todo cambia.
Quizás más bien está en el interior de cada uno de nosotros.
Si me permites la licencia lingüística, te diré que la vida no es extrovertida. 
Vives dentro de ti.

El día se puede ver como gris y nublado, 
mas allá de como esté su estado meteorológico.
O puede ser visto como azul y limpio.
Lo mejor, siendo el mismo día.
Tú eliges en todos los casos. 
Eliges desde tu interior. 
Desde tu ser.

¡Sé egoísta!
y por ello elige la luz, la claridad, el milagro, la alegría, la risa, el amor, …
Elegir la tristeza también es una opción.
No reniego de ella... 
La tristeza, en según que momentos, desarrolla la creatividad, 
es un buscador de soluciones, te conecta paradójicamente con un futuro positivo.

Si lo que te rodea hoy está triste por cualquier motivo, 
elegir tú estarlo o no, es cosa tuya.
Sentir su tristeza no significa que tu te pongas triste.
Sentir su tristeza significa que comprendes el estado de otro/os
o que ayudas a buscar el origen de la misma.
Pero estar triste o no, también puede ser una elección.
La decisión es tuya...

¡Sé egoísta!
...y 
ELIGE