domingo 22 de enero de 2012

HOMO MECHANICUS


Una persona viva necesita ser consciente de lo que vive en cada momento.
Cuestionarse. Pensar. Poner atención consciente.
Una persona “dormida" no llega a ser total en nada.
Vive mecánicamente.
Como duerme, sueña la vida, pero no la vive.

Así viajamos por la vida con mucha frecuencia: ¡dormidos!
Y pasa las horas, los días, los meses, los años, ...

Comemos sin darnos cuenta de lo que estamos comiendo, sin disfrutarlo. Con prisa.
Trabajamos poco concentrados; pensando en una y otras mil cosas.
Paseamos sin ver el paisaje, soñando en múltiples ideas;
todas viajan allá y aquí, van y vuelven, y se mezclan en la mente
como un "totus revolutum”.
Con frecuencia nos descubrimos a nosotros mismos sin saber cómo hemos llegado
a ese pensamiento, a esa idea.

No disfrutamos de los actos cotidianos:
de una ducha caliente o fría, de la copa de vino, de una buena película,
del mirar por una ventana, del apretón de manos, de un abrazo, ...
Estamos leyendo un libro y tuiteando, al tiempo que pensamos
“ que no se me olvide que..."
Es como hacer el amor sin estar totalmente ahí. Una falta de disfrute. ¡Un fraude!
Escribimos en el ordenador mientras atendemos la conversación de otra persona,
al mismo tiempo contestamos al móvil y miramos las notas del post-it.
Completa la lista.
Podríamos relatar un largo etcétera de ejemplos.

La mente dormida, sin ser consciente con lo que decide, hace, actúa, ...
no es total en nada.

Sé consciente de tus actos.
Serás más feliz. Se reducirá tu estrés emocional.
Y también se reducirá tu frecuencia cardiaca, tu presión arterial.
Aumentará tu nivel de dopamina, serotonina y oxitocina; hormonas del bienestar.
Si eres consciente vives la vida de forma total.
Lo que estés haciendo en ese momento lo convertirás en un todo.

Cuando actúas conscientemente surge de ti una gran inteligencia. Humana.
Es como si te volvieras luminoso. Estas en un estado en el que fluyes.
Cuando eres consciente de lo que estás haciendo, completas cada momento.
Vives cada instante como si no fuera a haber otro.
Y te ayuda a evitar el aplazamiento innecesario.
Te aleja de vivir siempre en el mañana. Ese que nunca llega...
Piénsalo:

el mañana no puede llegar jamás,
porque cuando llegue ya será “hoy

No sacrifiques el hoy por el mañana que no existe.
Si quieres soñar, sueña, pero céntrate sólo en eso, conscientemente, ...en soñar.
No estés soñando mientras que tu mente está en otra cosa.
Es tan importante soñar que debemos dedicarle el tiempo que merece,
con atención consciente.

Si quieres crear futuro créalo desde las decisiones de hoy, de ahora.
En el presente.
No esperes a mañana, que el mañana tendrá otro futuro.
Diferente.
Apaga al Homo Mechanicus que llevas dentro.

Vive ahora
¡Despierta!


domingo 15 de enero de 2012

CREATIVIDAD EN TIEMPOS DE CRISIS



Un reconocido matemático viajaba en un avión
camino de una ciudad en la que tenía que impartir una clase magistral.
Mientras viajaba estaba concentrado, resolviendo un problema de álgebra.

En ese momento se oyó la voz del comandante del avión que decía:
"Señores pasajeros, lo siento pero vamos a tener un pequeño retraso en el vuelo,
se nos ha roto el motor primero y vamos a tener que viajar sólo con los otros tres".

Unos diez minutos después el comandante daba otro aviso:
"Lamento tener que decirles que el retraso será mayor
porque los motores número dos y tres también se han parado
y vamos a tener que viajar sólo con el motor número cuatro".

En ese momento el matemático se volvió a su compañero de asiento y le espetó:
Válgame dios! si se para el motor que nos queda
vamos a tener que pasar todo la noche aquí arriba".


Es lo que tiene el pensamiento lineal, que te puede llevar a grandes errores,
a pensamientos absurdos.
En el cuento anterior esto es muy obvio, pero en el día a día vamos teniendo infinitos pensamientos que al etiquetarlos como racionales nos impiden la oportunidad de descubrir otras posibles realidades, soluciones, puntos de vista sobre las cosas que vivimos y que nos pasan en cada momento.

El pensamiento se centra en analizar situaciones, intentando entenderlas,
enjuiciarlas, y desde ahí encontrar soluciones o tomar decisiones.
Es el PENSAMIENTO LINEAL
Enjuicia, valora, decide y aplica toda la razón para justificar la decisión.

Pero a menudo necesitamos afrontar situaciones nuevas, retos a los que no
estamos acostumbrados, o para los que las viejas soluciones ya no nos son
válidas y no sabemos; nos quedamos atascados, parados por la propia situación,
dando vueltas a las ideas sin encontrar salidas.

En esos casos tenemos la oportunidad consciente
de aplicar otro tipo de pensamiento,
EL PENSAMIENTO CREATIVO.
Un tipo de pensamiento que se aleja de la lógica adquirida desde la experiencia pasada, desde los conocimientos creadores de pre-juicios,
del que nace de las bases del conocimiento único, lineal.



El pensamiento creativo, también llamado Pensamiento Lateral,
nombre con el que el psicólogo maltés Edward de Bono lo acuñó,
nos permite diverger, ir por caminos no frecuentados, aplazar el juicio,
no pensar en una sola dirección, encontrar ideas que jamás antes habíamos tenido,
ver desde otro lado; desde el lado en el que se sitúa
la burbuja lógica de la creatividad.

Por poner unos ejemplos:

Algunos meses tienen 31 días, otros sólo 30 días.
¿Cuántos meses tienen 28 días?

A Pepe se le calló el anillo dentro de una taza de café,
pero lo mejor es que no se le mojó.
¿Qué pasó?

Bajo los axiomas del pensamiento lineal, que se fundamenta en nuestra experiencia,
sería muy sensato pensar que meses de 28 días hay sólo uno: el mes de Febrero.
Pero lee de nuevo la pregunta, porque la respuesta válida si piensas
un poco más verás que es: "todos".
Todos los meses tienen 28 días. Aunque también tengan 29, 30 y 31. O 12 y 20.

Claro que a Pepe no se le mojó el anillo porque la taza estaba llena de café,
pero café en grano. ¿Lo habías deducido así?

El pensamiento creativo es sobretodo más necesario cuando nos falta una parte de
la información para dar la solución a algo. Cuando alguna de las partes
no se puede ver, cuando carecemos de algún dato total o parcial.
Y cuando viejas soluciones no nos ayudan a resolver la situación a la que
nos estamos enfrentando.

Como ejemplo:

Un hombre entra en un bar y le pide al camarero un vaso de agua.
El camarero se arrodilla buscando algo,
saca un arma y le apunta al hombre que pidió el agua.
El hombre dice gracias y se va.
¿Qué pasó?

Esto son sólo ejemplos, -sí ya sé que un poco tontos-,
pero los estoy usando aquí sólo para mantener una tesis necesaria en nuestros días:
la importancia de la
atención consciente
y del pensamiento creativo

especialmente cuando queremos analizar o resolver una situación o problema
desde un punto de vista diferente al que nuestra experiencia, lógica y juicios nos indicarían. Desde otro lado. Con nuevas ideas.
Y llegados a este punto se me ocurre preguntar:

¿no será de este tipo de pensamiento creativo
el que más está faltando a nuestros dirigentes
en estos días de crisis
para encontrar nuevas salidas?

Parecería que estamos haciendo las cosas
como siempre las hicimos.

Si nos centramos en viejas soluciones para viejos problemas
no conseguiremos nada
porque de haber sido validas en el pasado no serían problemas.

Una última cosa para no olvidar:
si queremos alentar al pensamiento creativo necesitaremos:

HUIR DE LA COMPLACENCIA
RECHAZAR EL DOGMA
ALEJAR EL MIEDO

Nota:
Por cierto, el camarero sólo quiso asustar al hombre que pidió agua
porque tenía mucho hipo. Con la pistola lo consiguió.
Y el señor, muy educado, le dio las gracias antes de irse.
Ya no necesitaba agua.


domingo 8 de enero de 2012

HO´OPONOPONO

“tortuga” de faboarts

Empezaremos con una reflexión:

¡El amor cura!

Ho´oponopono
es un término hawaiano que significa “enderezar la torcido
y se utilizaba para solucionar conflictos.
Proviene de la filosofía “huna”, según la cual todo lo puedes resolver
con atención en la sanación individual y con el perdón.

Los antiguos hawaianos creían que las causas esenciales del sufrimiento se debían
a los pensamientos erróneos y a las huellas que estos pensamientos habían dejado
en el pasado; alojadas en el subconsciente.
Por ello decían que un conflicto no resuelto era una forma generadora de malestar
que además se trasladaba a todos los miembros de la familia o del equipo,
de los vecinos o de la comunidad.

Actualmente el Ho´oponopono es una técnica que se utiliza más en su variante de
mejora de la auto-identidad.

Se basa en tres fundamentos básicos y en cuatro “expresiones”.
Todas ellas llenas de sentido común. Básicas.
Y como casi todo lo básico:

practicarlo es sencillo,
pero olvidarlo de practicar mucho más

Veamos los 3 fundamentos:

1) Todas las experiencias que hemos vivido, incluso las no conscientes
de nuestra etapa pre-natal han quedado registradas en nosotros en formas de
creencias. Algunas de estas creencias son producto de nuestros conflictos o daños
de ese pasado; están archivadas en nuestra mente subconsciente.
Rescatarlas y cambiarlas sólo depende de nosotros mismos.
Lo importante es hacerse responsable de nuestra memoria y limpiarla.

2) Somos nosotros quienes creamos la realidad con nuestros
pensamientos y acciones.
Todo lo que pensamos y hacemos tiene un efecto en nosotros mismos y los demás.
Por ello, lo que elijamos pensar y hacer creará realidades positivas o negativas,
buenas o malas, agradables o desagradables.

3) Todos estamos inter-relacionados. Nos guste o no.
Formamos constelaciones más o menos grandes que además todas ellas
están conectadas a su vez entre sí.

El Ho´oponopono está basado en la la llamada total responsabilidad de las personas:

“soy responsable de lo que pienso y de lo que hago”


Y las 4 expresiones son:

“LO SIENTO”
PERDÓNAME
“TE AMO”
“GRACIAS”

¿Nos son todas estas expresiones viejas conocidas?
¿No es obvio que te alejan del sufrimiento?
¿No se pueden practicar con uno mismo y con los demás?

Y por qué nos cuesta tanto utilizarlas.
O por qué no las usamos con más frecuencia.

El Ho´oponopono es una expresión que el Hawai actual se utiliza para
referirnos a la expresión amarse a uno mismo.

Y es que el amor es la mejor forma de limpiar cualquier impureza
en uno mismo o con los demás.

¡NO DEJES DE AMAR!


sábado 7 de enero de 2012

EL PRIMER MENSAJE

Quiero que el primer mensaje de este blog en el nuevo año
sea una especie de mantra energizante;
un mensaje para repetir durante todos los días.
Tu puedes crear el tuyo como a ti te guste y que te sea útil.

El que yo usaré será así:

Gozo de la vida
Gozo del amor
Gozo la belleza de las pequeñas cosas que el mundo pone ante mi
Gozo de la existencia
Gozo de la conciencia que me permite estar alerta
Gozo del mejor tesoro: el presente
Y doy las GRACIAS por todo ello



sábado 31 de diciembre de 2011

¡FELIZ AÑO 2012!


Hoy es un día de esos que se visitan como importantes.

En estas horas se unen el pasado y el futuro.

Balance entre lo recordado y los nuevos planes.

Brindis por lo que está por llegar y por lo vivido.
Por los que están y por los que se fueron.
Por lo que se soñó y llegó;
por lo que no se soñó y también llegó,
y por lo que está por llegar y aún se sigue soñando.

Momentos de estar agradecido por lo que nos llenó
y por lo que fuimos capaces de vaciar.
Tiempo de decir adiós.
Y tiempo de recibir lo nuevo.


En las últimas horas del año, cerquita del mar,
escuchando el concierto para piano nº 1 de Tchaikovsky,
fantásticamente interpretado por Lang Lang
y con Barenboim dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Chicago,
os doy las gracias con el corazón a las más de 50.000 personas
que este año
habéis paseado por este blog vuestro.

Y con todas mis fuerzas os deseo un NUEVO AÑO 2012
lleno de alegría, risas y sentido del humor, con mucha salud y sueños.


¡FELIZ 20
12!

viernes 30 de diciembre de 2011

NUEVO AÑO, VIEJO SECRETO


Un viejo secreto para un nuevo año:
¡Puedes elegir tus pensamientos!

Metafóricamente:
puedes poner a tu mirada un filtro que pinte
de color "azul-rosa-amarillo-rojo-..." tus creencias
o bien dejarlas sin pintar; en blanco, en gris o, mucho peor, en negro absoluto.

Tus creencias se convierten en tus pensamientos,
tus pensamientos se convierten en tus palabras,
tus palabras se convierten en tus actos,
tus actos se convierten en tus hábitos,
tus hábitos se convierten en us valores,
tus valores se convierten en tu destino.

Así lo dijo Gandhi re-descubriendo un viejo secreto.
Quizás el secreto más importante de y para la vida.
Algo que otros pensadores como Buda o Jesús de Nazaret ya habían anunciado.
Y algo que la biología más moderna parece estar demostrando.

Está claro que vivir la vida con amor o vivirla con miedo crea efectos
absolutamente opuestos.
Donde hay miedo no habita el amor.
Pero si el amor se hace dueño del pensamiento, el miedo desaparece.

El hecho de pensar de una u otra manera afecta a nuestro estado biológico;
es el EFECTO DEL CREER.
En el que la mente afecta al estado de nuestro organismo.

En medicina se sabe de la importancia del llamado efecto placebo,
bajo el cual las personas mejoran sólo por el hecho de creer, de forma engañada,
que están tomando una determinada medicación.
Todos hemos oído hablar de múltiples historias relacionadas con este efecto;
muchas de ellas descritas en la literatura médica y científica.
Pensamiento positivo puesto a nuestro servicio,
creencia habilitadora de que un determinado tratamiento me está haciendo efecto
hace que me empiece a sentir mejor e incluso en muchos casos a curar.

De la misma forma existe el efecto nocebo;
pensamientos destructivos, creencias negativas que nos hacen mucho daño,
nos predisponen para lo peor, se ponen al servicio de hacernos que lo pasemos mal
e incluso, también está demostrado, de perjudicar nuestra salud.

Una diseñadora de California, Janis Schonfeld, tomó parte en un ensayo clínico
para demostrar la eficacia del antidepresivo Effexor.
Se quedó asombrada al descubrir que había estado tomando durante mucho tiempo
un placebo y que la píldora de azúcar no sólo había eliminado por completo su depresión que padecía desde más de 30 años, sino que el escáner desvelaba que la actividad de su corteza prefrontal cerebral había aumentado de forma considerable, (Leuchter et al, 2002).

Por el contrario cuenta el doctor Clifton Meador que en 1974 tuvo un paciente al que
le diagnosticó un cáncer de esófago, enfermedad que en esos años se consideraba
incurable. Y que así se lo transmitió a su paciente, el Sr. Londe, un vendedor
de zapatos ya jubilado.
Londe murió unas semanas después de conocer el diagnóstico.
Desde que conoció su enfermedad a todos sus conocidos les dijo que se iba a morir, que así se lo habían dicho sus médicos y que ya le quedaban pocos días de vida.
Cuando murió se le hizo una autopsia y no se encontró jamás el motivo de su muerte.
El cáncer había sido un falso diagnóstico o había remitido en poco tiempo,
algo muy improbable para la ciencia.
La realidad para Londe es que se moría de cáncer; que el cáncer que ya no tenía lo estaba matando.
¡Y lo mató!

Cuando la mente cambia
afecta por completo a la biología

Si los pensamientos positivos te pueden ayudar a salir más fácilmente de una
depresión o a vivir de una forma más amable una enfermedad,
los pensamientos negativos harán el efecto contrario
si son ellos los que se apoderan de tu mente.

Ambos tipos de pensamiento residen en el lenguaje.
En cómo te hablas. En cómo te hablan.
En lo que nos dicen y en lo que nos decimos.

Vulgarmente diríamos: depende del cristal con el que miremos.
Y depende del pensamiento con el que pensemos.

Es una cuestión de elección.
Disponemos del poder de elegir nuestros pensamientos.
Esta es la verdadera y gran libertad del ser humano.


Muchos biólogos están trabajando en el área de los descubrimientos en Epigenética.
Intentando demostrar la relación existente entre mente y biología.
Observando como el entorno modifica la respuesta biológica y no sólo los genes como
la ciencia más clásica había dicho siempre.

Se están realizando estudios con células endoteliales clonadas donde se puede ver cómo
estas células cambian su comportamiento dependiendo de los estímulos externos recibidos.
Por ello cuando se les suministra nutrientes se juntan y se abren como si de unos brazos
se tratase. Al contrario si se les predispone un ambiente tóxico lo que hacen es huir.
Este comportamiento es previsible, lo verdaderamente novedoso es que el control
de la huida o de la afinidad por lo que en el ambiente ocurre no se produce en el núcleo
celular, en el ADN, sino en la membrana de la célula.
Se ha descubierto que los receptores de la membrana disponen de dos tipos
de complejos de "alarma", los llamados H1 y los H2 que reaccionan ante la histamina.
Cuando se activan los H1 desencadenan respuestas de protección, como la huida.
Cuando se activan los H2 desencadenan respuestas llamadas de crecimiento.

Cambiemos de la célula a un organismo complejo: las personas.
También se ha descubierto que la molécula de adrenalina, como ocurre con la histamina en espacios celulares, desencadena una respuesta general en el organismo y
que dispone de dos tipos de recpetores, los llamados alfa y los beta.
Los receptores de la adrenalina desencadenan exactamente los mismos comportamientos
que los receptores de la histamina.

Cuando el receptor alfa-adrenérgico es el presente desencadena un efecto de protección,
como por ejemplo el predisponernos para la huida.
Se alimenta del miedo !!!!
Cuando es el receptor beta-adrenérgico el presente la misma molécula de adrenalina
desencadena una respuesta llamada adaptativa, de crecimiento o desarrollo.

Esto mismo que ocurre con la adrenalina, se está demostrando con todas
las hormonas que controlan los diferentes estados orgánicos.

Y ¿quién es el responsable de la liberación de unas respuestas u otras?
¿Qué papel juegan los pensamientos en ello?
Unión mente-biología, energía-materia, algo apasionante para que la ciencia siga
investigando en los próximos años.

Lo que si podemos avanzar, y ya parece estar demostrado, es que todas nuestras respuestas, de una forma u otra, están marcadas por el entorno en el que se
producen.
Están de alguna forma etiquetadas por la forma en cómo
observamos (=percibimos) ese entorno.
Si lo percibimos como negativo, se producen una serie de respuestas
de protección, pero si el mismo entorno lo percibimos como positivo lo que se
producirán son respuestas de crecimiento adaptativo al entorno observado.

La forma de percibir el entorno está marcada no sólo por la propia realidad observada
desde la subjetividad, sino también por nuestro pasado, por las experiencias vividas,
por el conocimiento, por la previsión que hacemos del futuro, por ...
Es decir por todo un complejo sistema de creencias.
Sistema que a su vez se va alimentando de las nuevas percepciones y de cómo las vivimos y las fijamos en nuestra mente.

Un ejemplo:
Si vemos una serpiente y siempre hemos pensado que son venenosas y que
no se pueden tocar, la respuesta nuestra será de huida, de pensar en mala suerte,
de ni acercarnos, de poder incluso imaginarnos envenenados por su maléfico veneno.
En general las respuestas serán de miedo.
Esto es el miedo tóxico un sentimiento real basado en una fantasía.

Pero en el mismo caso qué pasaría si nosotros somos herpetólogos.
Si nos encantan las serpientes.
Si sabemos que sólo un 4% de las especies de serpientes son venenosas.
Si podemos distinguir a la serpiente que tenemos delante, saber si tiene veneno o no,
si nos puede hacer daño o sólo quiere jugar con nosotros.
En ese caso aparecerá una atracción especial por el bicho.
No huiremos salvo que estemos en peligro real. No aparecerá el miedo.
En todo caso, aparecerá el amor por las serpientes.

Diferente percepción de una misma realidad.
Diferente lenguaje interior.
Diferentes creencias, producto de la experiencia, del conocimiento, de ...
Diferente comportamiento.

Recuerda:

donde hay amor no hay miedo;
donde hay miedo el amor no está presente

Podemos vivir mucho más conscientemente.
Evaluar, enjuiciar con mucha más consciencia y sabiduría el entorno,
la realidad que nos rodea, valorar con más detalle nuestras creencias,
medir si nos habilitan o nos deshabilitan,
si son generadoras de amor o de miedo,
si estamos eligiendo nuestro pensamiento con libertad,
con amor o con miedo.

Ahora bien, par que algo cambie a nuestro alrededor
¿es suficiente con pensar en positivo?
¡Sabemos que no!
No lo podremos cambiar con nuestra manera de pensar.
Ese no es el mensaje...

Un pensamiento positivo lo que nos ayudará es a observar la realidad de una determinada manera, aceptando incluso aquello que nos pueda afectar de manera
muy negativa y aún entendiendo que no puedo ejercer ningún cambio,
frente a realidades que no puedo alinear a mi servicio.

Es lo más difícil:
poner el pensamiento positivo a favor de la realidad dañina.

Debemos estar preparados para saber que estaremos sometidos
a situaciones que formarán parte de un entorno sobre el que muchas veces no podremos actuar, que estará fuera de nuestro alcance,
sobre el que no tendremos posibilidad de cambiar, de influenciar.
Entornos como la familia en la que hemos nacido, las enfermedades que nos llegarán, las decisiones de la comunidad, la política, las crisis globales, y un largo etcétera...

Incluso en estos casos, los pensamientos positivos son un imperativo necesario
para que la vida fluya y para vivirla más saludablemente.
Nos ayudarán a sentirnos mejor incluso frente a esas otras realidades sobre las que no podemos influir.

Empezamos el post con una cita de Gandhi en la que nos anunciaba
que las creencias son las responsables finales de nuestros comportamientos
creando así nuestro destino.
Pero qué pasaría si la ciencia llega a demostrar que también es al revés.
Es decir, que repitiendo comportamientos conscientemente
fuésemos capaces de crear nuevas creencias.
Antonio Damasio y otros autores están trabajando en esto...

Dicho de otra forma:
El esfuerzo dedicado en trabajar un nuevo hábito nos hará cambiar
y a su vez nos ayudará a crear una nueva despensa de creencias habilitadoras
sobre las que mejorar nuestra propia vida.

No te olvides
en este nuevo o
de este viejo secreto



domingo 18 de diciembre de 2011

DECÍA, ...PERO NO HACÍA


¡Todo está en los libros!

En esta semana he coincidido con un grupo de compañeros de profesión
en un evento que organizaba una empresa del sector bancario.
Varios de nosotros habíamos sido invitados a dar una ponencia sobre motivación,
ilusión, competencias directivas, la nueva economía, etc...

Allí me encontré con una compañera experta en motivación, en enseñar a motivar,
en temas de crecimiento personal, coach y no sé cuantas cosas más...
Tiene algún libro escrito sobre todo ello.
Me llamó la atención que en el momento en que nos encontramos lo primero que
me espetó con un tono agresivo y de enfado absurdo fue un

“estoy agobiada chico,
que días antes de Navidad,
todo el mundo quiere que ahora esté disponible para ellos,
...pero que se habrán creído.
Y encima ahora nos quieren pagar por lo mismo
mucho menos”.
A lo que añadía:

“..y es que no puedo más,
no tengo fuerzas.
Cualquier día lo mando todo al ...”

Me hizo gracia comprobar como cambió su tono unos treinta minutos después
cuando estaba dando su ponencia, dirigiéndose al público asistente. Parecía otra.
Hablaba tranquila, recomendaba la clama, nos decía que “hay que estar siempre ahí”
cuando te necesiten, nos relataba magistralmente una a una todas
las técnicas para AUTO-motivarse, la capacidad necesaria del AUTO-control,
y un largo etcétera de recetas para conseguir llegar bien motivados a fin de año.

Tomando un vino, tan sólo unas horas después y después de unos libros firmados
con la mejor de sus sonrisas ante sus seguidores, volvía a estar crispada.
Y la mirada le había cambiado de nuevo.
Ya había colgado su disfraz de hechicera y era una ciudadana de a pie.

Decía, pero no hacía




Para mi es como decir “te quiero” y no demostrarlo.
¡Un fraude!

Sólo decir, predicar, pero no hacer...
Por desgracia uno va encontrando este tipo de personaje predicadores de pacotilla.

Aunque en defensa de compañeros y amigos de profesión tengo que decir que también
me encuentro en el camino con otro tipo de expertos en esos temas
de los que hablan. Expertos de verdad.
Expertos porque en su día a día están poniéndolo en práctica,
esos que hablan de la meditación pero pasan unos meses al año en la India,
ayudando y ayudándose a través de la meditación;
los que platican sobre motivación y son grandes motivadores,
los que te entusiasman con conceptos ilusionantes y es que le brillan los ojos
cuando lo comparten porque creen en ello y lo llevan a su vida,
los que hablan de riesgo y se han arriesgado, lo han sentido en su piel,
los que conviertes los sueños en realidad porque se ATREVEN.


La teoría es sencilla,
ya me la sé, pero ...


Hace poco leía que Eckhar Tolle, en una conferencia que había dado en Barcelona,
había hecho un comentario muy interesante en referencia a este tema.
Decía que estos predicadores son personas que han aprendido las teorías
y los conceptos igual que se podrían haber aprendido un mapa y la ruta de un viaje,
registrarlo en la memoria y contarlo a todo el mundo, pero
NO LLEVARLO A CABO NUNCA.

Se dedican sólo a palabrear, a decir sin hacer, sin llevarlo a su propia vida,
como si fueran actores de un papel en cualquier tipo de obra de teatro.

Les oyes y te recuerdan cualquier lectura de un libro de AUTO-ayuda.
En ocasiones están bien. Son mensajes necesarios.
Aunque pienso que para eso ya se escribió El Principito.
Desde que Exupéry lo dejó por escrito no se ha vuelto a escribir nada nuevo.
Es la repetición de lo mismo.
También los dijeron otros no tan contemporáneos como Buda, Cristo, Mahoma,
o los mismos dioses Toltecas.

Aún así, me apunto a la defensa de la repetición de estos mensajes.
A la evangelización. A ir trasladándolo de generación en generación.
A decirlos de otra forma. A personalizarlos. A ponerles nuevos disfraces.
A llevarlos al mundo del deporte o de la empresa. A pregonarlos en la familia.

Lluís Amiguet dice que

“ las grandes verdades son eternas,
pero suenan a nuevas cada vez que las oímos
porque las olvidamos cada día”.


Cierto que al olvidar tan pronto está muy bien tener que recordarlo. Cada día.
¿Pero es suficiente?
Lo que está realmente mucho mejor, la verdadera ayuda,
es la que te hace que pases

DE LA IDEA A LA ACCIÓN,
PONERLO EN PRÁCTICA

Esto es lo que te hace ser.
Y lo que te ayuda a cambiar.
Las enseñanzas empiezan a ser válidas cuando se llevan a la práctica.
Aprender sin hacer no es aprender.

“Jamás se ha emborrachado nadie
a base de comprender intelectualmente
la palabra vino”,

nos recuerda Anthony de Mello.

Todos sabemos que no es bueno no ser perseverante, o postergar, o apagar el deseo,
el no arriesgarnos cuando es necesario, el tener una visión de la realidad negativa,
o no perseguir los sueños, o no vivir el “aquí y ahora”, o no librarnos el apego, ...
De la misma forma que sabemos que no es muy bueno no hacer nada de ejercicio,
o fumar, o poner la espalda recta al sentarnos en una silla, ...

Pero, ¿lo hacemos?
¿O nos dejamos llevar por la inercia?

Esta es la idea: saber sí,
...¿pero hacer?

¿Cómo cambiar una actitud?
Y lo más difícil,
¿cómo cambiar un hábito?

¿Dónde radica el secreto?
Probablemente en que no existe ningún secreto, ninguna receta mágica.
Se trata de llevarlo a la acción.

El verdadero secreto está en la acción;
¡reside en ti!

Requiere de esfuerzo, ya lo sé...
Y de esfuerzo repetido en el tiempo, que es mucho más difícil, también lo sé...
Y de no querer el premio de forma instantánea; sí así es ...

¿Cuándo vamos a empezar a enseñar esto a nuestros niños?
¿Cuándo va a formar parte troncal en la enseñanza más básica de nuestro país?
No piensas que es un remedio a tener en cuanta en la
basicoterapia
más necesaria.

No basta sólo con leer libros o artículos,
con escuchar a los nuevos profetas del nuevo siglo,
o con ir predicándolo por ahí en cualquier medio virtual o real;
más bien lo que hay que hacer es esforzarnos en llevarlo al nuestro hacer cotidiano.

Si lo piensas todo está en los libros,
menos una cosa:
el poder de la acción,
del hacer,
esto sólo está en ti