martes, 17 de enero de 2017

LOS 4 DONES



A los seres humanos la naturaleza de la vida,
(no sé cómo llamarlo), nos ha regalado cuatro dones 
que nos diferencian del resto del mundo vivo.
Estos cuatro dones, no sólo nos separan del resto del mundo animal,
sino que nos permiten separar lo real de lo ilusorio y alinear nuestra vida 
con el sentido que queremos darle a la misma.

Estos cuatro dones tienen algo en común: 
nos permiten ser animales con

C A P A C I D A D
para
E L E G I R

A saber, estos cuatro dones corresponden a las cuatro conciencias humanas.
Son estas:

CONSCIENCIA DE UNO MISMO

Capacidad para examinar nuestras propias acciones. 
Y nuestros paradigmas.
Nos permite cambiar de creencia.
Manejar y cambiar  las lentes a través de las que observamos el mundo, 
la realidad presente o imaginada.
Vivir en continuo estado de cambio consciente.
Y lo mas importante nos da la posibilidad de reflexionar sobre
nuestros propios pensamientos,  
…y así  pode elegir modos de respuesta consciente 
ante cualquier circunstancia externa.
A esto le llamamos actitud.
La consciencia de uno mismo es el don, sólo humano,
que nos permite tener pensamiento crítico 
y también  vivir con sentido del humor, entre otras cosas…

Cuando somos conscientes de esta capacidad, 
adquirimos la posibilidad de re-programar nuestro pensamiento,  
de re-escribir un guión ante algo, 
…y también cambiar el modo de respuesta ante cualquier acción.


CONSCIENCIA MORAL

Este tipo de consciencia nos conecta con los demás.
Nos permite vivir estados de relación satisfactoria.
También elegir el cómo sentir lo que, por consecuencia de acciones de otros, 
nos afecta.
Nos conecta con la sabiduría del corazón. 
Resultado de esta capacidad humana es el amor. O el odio.
Nos ayuda como un sistema de orientación interior en un mundo exterior. 
Nos marca los “principios guía” de cada uno 
para que podamos alinear el sentir con el hacer.

Nos ayuda a las personas, también a las organizaciones, civilizaciones, 
empresas, familias, etc… a tener una misión. 
A vivir bajo un estado de valores compartidos. 
A dejar un legado para los que vendrán.


CONSCIENCIA INDEPENDIENTE

Es el estado consciente voluntario.
La capacidad de elegir cuando actuar y cuando parar.
Nos da la posibilidad de “nadar a contracorriente”.
De ir en contra, incluso de algo que pensamos.
Nos permite “ser veletas” cuando queremos serlo…
Cambiar de dirección voluntariamente.

También nos ayuda a defender nuestros principios.
A luchar por nuestra idea. 
A defender nuestra posición.
A mantener una opinión.
A decidir.
Nos hace comprender que somos resultado de nuestras decisiones.

Cuando la consciencia independiente está por los suelos
decimos que tenemos la autoestima tocada.

Requiere de responsabilidad. Se alimenta de ella.
Nos permite elegir nuestras respuestas.
Cambiarlas por reacciones inadecuadas.


CONSCIENCIA IMAGINATIVA

Nos regala la capacidad de crear algo nuevo.
La imaginación que nos conecta con el pasado, el que fue, para ser
recordado, y el que pudo haber sido, para aprender de ello…
Nos conecta con el futuro, proyectando lo que podrá ser, y con
el presente para que comprendamos empáticamente las realidades que estamos viviendo en cada momento.

Nos capacita para crear más allá de nuestra realidad actual.
Nos crea objetivos. Nos permite soñar.
Para gestionar la incertidumbre. El miedo a lo desconocido.
Para visualizar estados futuros o deseos, en modo de fantasía 
o empezar a producir creaciones posibles reales.

Es la consciencia que maneja el pensamiento creativo.
Nos ayuda en la obtención de alternativas.
En el pensamiento híbrido, en la capacidad de generar metáforas,
analogías mentales y verbalizarlas.


Cuatro consciencias que son la dádiva, el regalo, que la vida nos ha dado.
No podemos desaprovecharlo. 
Es la habilidad que sólo nosotros, las personas, poseemos.

Nos hace H U M A N O S 
con "H".




sábado, 10 de diciembre de 2016

Ya que es NAVIDAD...



No vivas empujando...

Las cosas más importantes a las que tenemos acceso, son gratis.
Están ahí para ser "tomadas" por nosotros...
Como dice el ex-presidente de Uruguay, José Mújica, no se compran en un supermercado.
El tiempo, y qué hacer con él, los amigos de verdad, el paseo con la familia, la tarde de sofá,
la sensibilidad que nos recorre escuchando una canción, el sentir su mano sobre la mía, ...

Llega el invierno. Y con él, la Navidad.
Aparecerán millones de mensajes, vídeos, gifts, fotos, etc... todas repletas de felicidad.
"Vendiéndonos" lo que no se puede vender. Lo que no tiene precio. Lo que no nació para ser expuesto.

En esta época conviene pensar en lo que de verdad importa.
En lo que de verdad a ti te importa...

En mi caso son 7 sencillas cosas.
Me las quiero regalar en estos días de Navidad que están a punto de llegar.
Y si es posible que ya se quedan a vivir en mi para siempre.

1.- Aprender a navegar

...En este mundo de profundos cambios.
Alterado por lo que está en continuo estado de alteración.
Saber aceptar y vivir la nueva revolución en el mundo del trabajo.
Y vivir inestablemente la inestabilidad que reina.
Conocer de cerca la incertidumbre y recibirla con los brazos abiertos. Saber que nos hace más fuertes.
Y recordar que ya siempre fue así..., que ya, en estados parecidos, conseguimos avanzar, crecer, vivir, ...
Navegar en aguas turbulentas. Aprendiendo cada día de todo, de todos.

2.- No perder la identidad

Ser lo que uno es y quiere seguir siendo.
No ser inmoviliza. Moverme eligiendo la dirección.
Que no sea la corriente la que me lleve. La que me empuje.
Estabilidad y flexibilidad juntas y llevándose bien. Conviviendo.
Mantener los valores fundamentales.
Vivir en estado de confort, ...si me da la gana.
Y salir a visitar el futuro posible si es elegido por mi mismo.
Evitar las tendencias innecesarias, aún así ser capaz de admitir el nuevo futuro.

3.- Recordad cada instante que
Nada vale más que la vida

...Y este punto no necesita de más explicaciones.
Recordad en cada momento que la vida se está yendo.
Que es temporal.
Que avanza y un día dirá adiós.
Que la existencia es finita.
Recuerda que la mayor libertad como humano que tienes
es la que te da la capacidad de elegir con qué gastas tu tiempo.

4.- Cultivar el AMOR

...Es lo único que hace que las "cosas" valgan la pena.
Amor por el trabajo, cuando toca trabajar.
Amor por el ocio, cuando toca estar ocioso.
Evitar los miedos paralizantes.
Tener tiempo para el amor, para cultivar los afectos, para compartir con los demás, con la familia,
con los amigos, nuevos y viejos conocidos, ...
Tener tiempo para pasar una tarde recibiendo un rayo de sol en la mejilla.
Para salir a pasear sin destino.
Para disfrutar de una siesta con manta. O de una película con pipas.
Todo esto es amor. Amor por la vida. Por el momento. Por el ahora.
Amor para vivirlo con amor.
Amor para hacer el amor.
No estar solo. No vivir en soledad, ...esta sería la peor pobreza que una persona puede tener.

5.- Imaginar

¿Hay algo más poderoso?
Imaginar es pensar que las cosas pueden ser de otra forma.
Lucha por ello!
Hacer que una idea se convierta en un hecho.
Crear versiones distintas de uno mismo.
Cambiar las circunstancias. Saber que ellas no mandan, que somos resultado de nuestras decisiones.
Luchar. Todo progreso cuesta una lucha.
Contra ti. Contra algo.
Energía puesta al servicio de lo nuevo.
Imaginar para atraer futuro.
Imaginar para entender el presente.
Imaginar para aprender del pasado.
Imaginar y atreverme a hacer que suceda.

6.- No olvidar que soy muy rico

Vivo de lo que he elegido vivir. Que mejor riqueza.
Vivo dónde quiero vivir. Que mejor riqueza.
Vivo mi vida y la comparto con quienes quiero vivir. Que mejor riqueza.
Vivo en compañía y en soledad. Que mejor riqueza.
Vivo con más de lo que necesito, a veces, y otras con menos. Que mejor riqueza.
Dependo de mi, y de otros. Ambas cosas me hacen sentir bien. Feliz.
Que mejor riqueza que estar vivo.

Así es fácil entender el nº 7 de mis deseos...

7.- No olvidar en ningún momento que 
estar vivo es un milagro 
y no dejar de CELEBRARLO


...Ya que es Navidad




domingo, 6 de noviembre de 2016

LA GRAN DIFERENCIA




Dentro de nosotros habitan, junto al amor, la comprensión y la alegría,
también el enfado, la rabia, la ira, ...
Es natural. Todos estos sentimientos son naturales. Viven juntos.
Apagar unos y encender otros es un intento fallido.
Y, posiblemente un error.

¿Qué tal si recibimos con los brazos abiertos también a esos otros sentimientos
que nos hacen pasarlo peor, sufrir en mayor o menor medida?
¿Qué tal si en lugar de huir de ellos, aprenderemos a transformarlos,
a convertir el dolor que nos producen en sabiduría y aprendizaje?

Somos como un jardín: las flores y las plantas mueren y se convierten en compost,
el cual a su vez es la energía que hace salir de las semillas nuevas flores.
La alegría es algo orgánico. Te pertenece.
Igual pasa con el amor.
La tristeza también es algo orgánico. Te pertenece.
Igual que la rabia.

Sólo veo una GRAN DIFERENCIA:

Cuando lo que te invada sea el amor, ...

E X P A N D E L O !!!

Cuando la rabia sea lo que te invada,  no digas nada, y si puedes, sólo

V Í V E L A 

Cuando la vivimos en silencio no se expande, desaparece.
Dejas de interesarle. Se va por donde vino.
Simplemente respira y calla.
Déjala ir, porque bajo su influjo sólo empeoran las situaciones.

No es necesario luchar con la rabia que sintamos.
Tampoco debemos reprimirla.
Hay que recibirla con cariño. Y aprender todo lo que nos enseña.

Contempla la existencia como algo EFIMERO
y verás como todo, bueno o no tan bueno, pasa mejor.
Al vivir siendo consciente que todo acabará antes de lo imaginado,
aprenderemos a amar y a ver la vida de una forma diferente.
A restarle importancia a las cosas. A minimizar sus efectos. A relativizar.
A distinguir lo verdaderamente importante de lo que no.

Recuerda cuando tengas problemas banales, de esos cotidianos, con tus hijos, con tus padres,
con tus amigos, con tu pareja, ..., recuerda la famosa pregunta:


¿Dónde estaré 
dentro de 300 años?

Nada es tan importante.

... LA VIDA 
ES CORTA






domingo, 30 de octubre de 2016

LAS LEYES DE NEWTON



"La única forma que conocen los humanos de llegar a alguna parte es dejar algo atrás"
(Interstellar_Christopher Nolan)

Cuanto nos queda por aprender de Newton. 
De sus tres leyes fundamentales sobre el movimiento.

Tres principios a partir de los cuales se explican las leyes fundamentales 
de la física mecánica, relativos al movimiento de los cuerpos.
Tres principios, llamados leyes de la mecánica clásica 
que sólo se cumplen en estados de referencia inerciales, 
es decir, cuando el movimiento es constante.
Y tres principios, en mi humilde opinión, que explican también 
ciertos comportamientos de las personas.

Recordémoslas de una forma breve y sencilla:

PRIMERA LEY DE NEWTON: 
LA LEY DE LA  INERCIA

Nos dice que un cuerpo no puede cambiar por si sólo su estado inicial.
Necesita para ello que se le aplique una fuerza.
Así es!

¿Cuál es la fuerza que nos hace cambiar de dirección?
Newton nos lo dejó claro con su fórmula:

F = m . a
La fuerza es "MUCHO AMOR"
Quizás la "F" también sea la de FELICIDAD.

Es la fuerza más potente que debería mover el mundo: el AMOR.
La pasión que nos empuja a conseguir nuestros deseos.
Aunque a veces, con frecuencia, aparecen otras fuerzas, como el miedo, 
cambiando la fórmula por  F = m . m
(mucha mierda!)

Siguiendo a Newton también hay otras fuerzas que impiden el movimiento rectilíneo uniforme:
las fuerzas de roce.
O también llamadas de fricción.
Todos los cuerpos en movimiento están sometidos continuamente a estas fuerzas.
Y les frena de forma progresiva.
Yo conozco muchas de estas fuerzas.
Estas fuerzas establecen la relación fundamental entre el estado de reposo y de movimiento.
Saber mantener el equilibrio entre estos dos estados: reposo y movimiento,
quizás sería aprender a vivir en un mejor estado de bienestar y felicidad.


SEGUNDA LEY DE NEWTON:
LA FUERZA  MOTRIZ

Viene a decirnos que la aceleración que adquiere un cuerpo es proporcional 
a la fuerza aplicada sobre el mismo.
Eso sí, nos dice también que si sobre el cuerpo actúan varias fuerzas, el resultado es 
la suma vectorial de todas ellas.
Es una ecuación vectorial, es decir, se debe cumplir componente a componente, variable a variable.

F = F1 + F2 + F3 + Fn ...

Esta ley nos enseña a descomponer el resultado final de una fuerza, 
que marca una determinada dirección a un cuerpo, 
en las diferentes variables que ejercen influencia sobre la fuerza resultante.

Sencillo, si somos capaces de descomponer lo que nos es válido de lo que no,
seremos capaces de quitar lo que sobra, y de dar más presencia a "las fuerzas"
que nos interesan, marcando la dirección deseada.
Es la LEY DE LA ELECCIÓN.

Poder elegir sobre qué poner foco y sobre qué no.
Así es el mundo de nuestros pensamientos, como la segunda ley de Newton,
un parlamento dividido entre lo que sí nos gusta y en lo que no.
Entre la cabeza y el corazón.
Aprender y aplicar la descomposición en diferentes variables de esta ley de la elección, 
nos permite salir de los conflictos más comunes, pudiendo elegir entre lo que nos interesa y lo que no.
Los conflictos más poderosos suelen ser fruto de una deliberación interna
entre el regocijo de los recuerdos del pasado, positivos o no, y la ambición de los nuevos sueños.
Entre lo sucedido y el poder de lo imaginado.
Entre el explorador que reside en cada uno de nosotros y el habitante que se resiste a cambiar.


TERCERA LEY DE NEWTON:
LA LEY DE  ACCIÓN Y REACCIÓN

Nos dice que siempre que un objeto establece una fuerza sobre un segundo objeto,
este ejerce una fuerza de igual magnitud y dirección contraria sobre el primero.
A cada acción siempre se opone una reacción en sentido contrario.

Es decir,

F = -F

Viene a decir que si una persona empuja a otra de peso similar las dos se mueven 
en la misma velocidad pero en sentido contrario. Tela !
Y también nos dice que si una persona rema encima de un bote empujará el agua
con el remo en un sentido hacia atrás y el agua responderá empujando el bote hacia adelante.
O que al disparar una bala la pólvora sobre la pistola ejerce una fuerza hacia atrás por eso
la bala sale hacia adelante.
En fin, que ojo con lo que empujamos hacia atrás porque ejerce de igual magnitud
una fuerza hacia adelante.

También nos enseña que tendemos a construir nuestro futuro con lo que nos valió 
en el pasado, apoyándonos en las fuerzas que "tiran para atrás", 
...y es verdad que así se ejercerá la fuerza que se necesita para ir adelante;
lo malo es que no quiere decir que sea en la dirección adecuada.

Cuando perdemos algo tendemos ir a buscarlo en el lugar que un día estuvo. 
Y puede que no lo encontremos. En ese caso, no habrá fuerza alguna.
Tratamos de construir nuestro futuro con las reglas que sirvieron en el pasado,
olvidando que la fuerza de agarrarse a un clavo pasado hace que el clavo te agarre a ti:
acción y reacción. 
Es decir, te quedas atrapado en el pasado. 

Tus reacciones son dependientes en ese caso de las acciones
que te sirvieron hace mucho tiempo,
y que quizás ya no produzcan las acciones resultantes que hoy esperas.

Podría ser peligrosa la ley de acción y reacción
si no somos conscientes de lo que nos ata.

También esta ley nos enseña que hagas lo que hagas siempre dejas algo atrás.
Cada etapa tiene su tiempo, es decir su acción que provoca reacción.
Y cada persona tiene sus etapas.
Vivirlas todas es quizás una forma de ser más sabio.
Vivir es ir quemando etapas.


Tres leyes fundamentales, 
tres aprendizajes que nos ponen en 
movimiento



domingo, 23 de octubre de 2016

¿Y SI EXPERIMENTAS?


"Hay un cierto placer en la locura, que sólo el loco conoce"
(Pablo Neruda)

¿Y si nada es tuyo?

No tengas nada, pero VIVE todo. 
Experiméntalo! 

Vivir consiste en experimentar la vida. Sacarle partido.
Buscar sus huecos y penetrarlos. Dejarse llevar desde la consciencia decidida.
No en atarla.

¿No es mejor que tener un amigo, vivir su amistad?
¿No es mejor que tener una pareja, disfrutar de su amor?
¿No es mejor que tener hijos, experimentar su desarrollo amorosamente?

No temas perder nada porque nada es tuyo.
Teme no disfrutarlo, vivirlo, experimentarlo, ... cuando lo tienes.
No se trata de sentir la perdida. Se trata de sentir lo no vivido.
Que el miedo a perder algo no te quite la alegría y suerte de vivirlo cuando lo tienes,
sino quizás te des cuenta muy tarde de que no lo aprovechaste cuando estuvo ahí, disponible.

Aprender a vivir sin apego, sin atadura es una forma de vivir más feliz.
No se puede disfrutar de verdad aquello que no se está dispuesto a perder.
Así es en sí misma la propia vida: sabemos que un día la perderemos, 
pero en lugar de atarnos a su perdida, nos dejamos llevar por su energía.

Será la edad, pero cada vez estoy más convencido de aquello que escribí hace años
en mi libro "Atrévete":  la vida no está para ser pensada, está para 

SER VIVIDA