domingo, 3 de septiembre de 2017

Y VOLVER, VOLVER...





El novelista James Michener lo dijo así:

" el verdadero maestro 
en el arte del vivir,
es aquel que no hace distinciones 
entre su trabajo y su juego, 
su labor y su ocio,
su vida y su pasión.
Apenas sabe distinguir unas de otras... "

Quizás uno de los secretos para disfrutar de la vida y, ...me atrevo a decir, 
que para ser un poco más feliz, sea amar el trabajo que hacemos,
sentir pasión por nuestra dedicación profesional...
ahí pasamos una gran parte de nuestro tiempo; de nuestra vida.

Hoy vuelvo a mi agua. Al trabajo. A lo cotidiano.
Y no me pesa; me apasiona.
Agradecido de poder hacerlo.
Con muchos proyectos por delante...

Nos esperan amigos de Pikolinos, Schindler, Eurofragance, Adecco, Loreal, Jung,
Aquora, Suma, Bayer, Lilly, Capsa, El Conchel, Cieb, Musgrave, Farma Factoring, Quadpack, Repsol, Banco Mediolanum, Air Liquid, Schweppes Suntory, REE, Feda, 
...entre otros.

Con muchas ganas de compartir con vosotros nuestro entusiasmo y talento...
Y de seguir el camino del aprendizaje continuo.

Llegará también un nuevo libro.
Pronto os cuento...
Y otras novedades!!!!

Nos vemos en el camino. Empezamos a carretear.
El otoño nos espera.
Y muy A G R A D E C I D O S
porque vosotr@s estéis ahí,
y por la propia vida.

Hoy tenemos un sólo grito:

VAMOS!!!


domingo, 20 de agosto de 2017

VIVIR DESPIERTO



Caminamos dormidos.
Leemos dormidos.
Cuidamos de nuestros hijos dormidos.
Hablamos y compartimos con los demás dormidos.
Comemos dormidos.
Vivimos dormidos.
Amamos dormidos.
Besamos dormidos.
Y morimos dormidos.
...
¡Ya es hora de despertar!


Quiero vivir DESPIERTO.
Quizás, un ser inteligente, 
sea el que se permite
cuestionar sus creencias,
desprenderte de lo que le sobra,
a veces del ayer,
...sólo por ser ayer, y no hoy.
Pasar página,
escuchar lo nuevo, vivirlo,
enriquecerlo con su saber,
origen del pasado,
de su experiencia.
Quizás un ser inteligente,
sepa enriquecerse,
crear, imaginar,
asombrarse cada día
con lo que le llega,
re-nacer, aprender,
ser flexible, visionario, intuitivo,
observar el entorno
e intentar comprenderlo,
observarse así mismo
y conocerse…
En definitiva,
VIVIR DESPIERTO.
De Mello nos lo cuenta muy bien,
cuando compara con nubes
que vienen y van.
Algunas son negras
y otras son blancas.
Ninguna permanece.
Algunas son grandes
y otras pequeñas.
Ninguna permanece.
Si seguimos su analogía,
nosotros seríamos el cielo,
que no se va.
Las nubes sí. Dicen adiós.
Cambian. Mueren.
El cielo observa a las nubes.
Las vive, sin hacerlas suyas.
El gran secreto:
mientras ellas, las nubes,
están presentes, las disfruta.
Es consciente ello:
que unas veces estarán
y otras no.
Que unas veces serán blancas,
como la nieve,
y otras veces no.
Negras, como el carbón.
Ambos estados, le hace feliz.
Sabe vivir con ello...
La vida es magia.
Hoy, y tantos otros días,
lo he sentido así, …
Quiero compartir contigo,
un fragmento del libro
de Danah Zohar,
“Rewiring the Corporate Brain”.
Es un fragmento que aparecerá
en el inicio de uno de los capítulos
del nuevo libro que estoy escribiendo,
y del que muy pronto os hablaré…
El fragmento dice así:
“No me interesa lo que hagas para vivir.
Quiero saber lo que ansias,
y si osas soñar con lo que desea tu corazón.
No me importa la edad que tengas.
Quiero saber si te arriesgas
buscando como un loco el amor,
los sueños, la aventura de estar vivo.
No me interesa
saber qué planetas cuadran tu luna.
Quiero saber si has oído a tu corazón,
si te has abierto a la vida
o si te has contraído
y cerrado de miedo a más dolor.
Quiero saber si puedes
estar con alegría,
mía o tuya; es lo mismo,
si puedes bailar con desenfreno
y dejar que el éxtasis te llegue
a la yema de los dedos
sin precaverte a ser cuidadoso, realista
o a recordar las limitaciones del ser humano.
No me importa
si lo que me cuentas es verdad.
Quiero saber si puedes ser
fiel a ti mismo;
sin traicionar tu propia alma.
Quiero saber si puedes ver
la belleza aunque no sea bonita cada día,
y si puedes ver el origen de tu vida.
Quiero saber si puedes vivir
con el fracaso, el tuyo y el mío; es lo mismo
y ponerte a orillas de un lago
y gritarle a la luna plateada: «¡Sí!»
No me importa dónde vivas
o cuánto dinero tengas.
Quiero saber si después
de una noche de dolor
y de desesperación, abatido
y magullado hasta el tuétano,
puedes levantarte
y ocuparte de las necesidades.
No me interesa quién eres,
ni cómo llegaste aquí.
Quiero saber si te quedarás conmigo
en medio del fuego y no escaparás.
No me interesa qué o dónde
o con quién has estudiado.
Quiero saber qué te sostiene
por dentro cuando se derrumba
todo lo demás.
Yo quiero saber si puedes
estar solo contigo mismo;
y estar conmigo,
y si realmente te gusta la compañía
que tienes en los momentos vacíos”.
La invitación,
Inspirado y escrito por Oriah
el Soñador de la Montaña,
anciano nativo americano
(mayo de 1994).

¡VIVIR DESPIERTO!



domingo, 2 de julio de 2017

COMO UN GLOBO AEROSTÁTICO



La vida es como un GLOBO AEROSTÁTICO...
A veces viaja donde el viento la lleva. Se deja llevar. Y así lo disfruta...
Otras, en cambio, como también le sucede al globo,
elige el destino y la altura en la que moverse, y donde dirigirse,
dentro de los límites que la física le pone.
Sube y baja. Asciende y desciende.

Algo sabemos de un globo aerostático,
que para poder subir más alto y conseguir nuevas cotas,
necesitará de  menos lastre.

Eso mismo, ...opino yo, nos pasa a las personas.
A veces, para subir, para elegir un nuevo destino,
necesitamos dejar atrás cosas,  despejar nuestras cestas de viaje,
dejar durante el camino el lastre que no queremos, o ya no quiere,
seguir el viaje con nosotros.

Dejar ir, es difícil. Nos cuesta.
Pero, en según que momentos, deberemos aprender a hacerlo.
Pasar página, en ocasiones, es evitar arrastrar dolor.
Cerrar el círculo del pasado nos ayudará a ir en el nuevo viaje ligeros de equipaje.
A encontrar nuevos horizontes.

Dejar ir, no es olvidar.
Es aprender a aceptar una nueva realidad, elegida o no por uno mismo.
El globo aerostático no siempre elige el viento que le mueve.
Pero sí elige si soltar o no el lastre del que dispone.
El arte del vivir, entre otras cosas, consiste en saber cuando aferrarse a algo y cuando dejarlo ir...

La verdadera realidad, que a lo largo de la existencia una persona va descubriendo,
es que el tiempo, por desgracia, no lo cura todo.
Lo cura uno mismo; entre otras formas, evitando el apego del pasado.
Hay que estar con el pasado agradecido. Serenamente en paz.
Y aprender a soltar. Especialmente con aquello que ha decidido ir... Abandonar el globo.

Pero hay otro factor que mueve al globo aerostático,
que también le hace ascender en busca de lo deseado.
Se trata de el fuego.

En otras ocasiones, lo que mantiene al globo en su mejor estado es la llama. El calor.
La combustión del oxigeno, como si no hubiera nada más...

También opino que nos pasa esto a las personas, ...al igual que al globo.
Tener la llama encendida es esencial. Da vida.
La llama del fuego genera pasión. Y la pasión fuerza y unión. Nos impulsa.
La pasión es generadora de deseo. De atracción.
Conecta con el presente y con el futuro. Da sentido a las cosas.
Es motor de nueva vida.

Estos dos elementos nos los encontraremos a lo largo de nuestra vida con mucha frecuencia
y tendremos que elegir entre
encender el fuego y aprovechar su llama o soltar lastre.
Una dualidad electiva a la que en tantas ocasiones tendremos que enfrentarnos.

Yo me quedo con esta máxima...,
cuando haya fuego o si se trata de soltar lastre,

andar
es 
IR
siempre
ADELANTE



sábado, 10 de junio de 2017

EL PRECIO DE LA INOCENCIA




Una excusa es un pretexto para huir...,
para huir de la responsabilidad que nos regale PODER DEL CAMBIO.

Las excusas nos hacen inocente ante la vida.
Pero, a su vez, IMPOTENTES.
El gran precio que debemos pagar.

¿Has preguntado alguna vez a alguien por qué atiende un teléfono
en un determinado momento inapropiado?
¿Cuál es la respuesta a esta pregunta que más te darán?
..."Porque estaba sonando"

¿Has preguntado a una persona en alguna ocasión por qué se rompió el vaso? ( Por ejemplo...)
La respuesta más frecuente será: "porque se cayó"...

¿Has contestado alguna vez a alguien que llegabas tarde a una cita o a una reunión
diciendo que es que había mucho tráfico?
En todos los casos estas excusas, siendo reales o no, nos dejan libres de culpa.
Nos generan un poder:
el poder de la inocencia.

Ahora bien, este poder es muy limitante para las persona,
...y con él pagamos un precio muy alto:
EL SER VÍCTIMAS DE LAS CIRCUNSTANCIAS.

Nos cambia, sin darnos cuenta, el "SE" impersonal,  por el "SOY", totalmente personal.
Nos hace inocentes de todo, sin responsabilidad alguna.
A la vez, que nos deja en manos de lo que ocurre afuera de nosotros.
Sin control de las circunstancias, como si todo lo que pasa fuera ajeno al individuo.

Un ejemplo:
Llego tarde a la cita  porque hay mucho tráfico. Imagina que es verdad, que hay mucho tráfico.
Es que es una fantástica excusa real. Me llena de "inocencia".
Ya no soy el culpable de llegar tarde. Es el tráfico (el que hemos llamado "se impersonal").
Es fantástico porque está pasando de verdad, hay mucho tráfico...
Pero con ello, sin ser consciente, estoy pagando un gran precio,
dar por hecho que nunca llegaré a tiempo si hay tráfico.
No depende de mi llegar o no a tiempo, depende del tráfico.
Quedo libre de responsabilidad, inocente,
a la vez que no seré capaz de solucionar  mi "problema" de puntualidad,
el llegar a tiempo, el salir antes, el aprender a prever que puede haber mucho tráfico,
...

Cuando el personaje que nos habita en nosotros se erige, apoyado en fantásticas excusas reales,
en NO RESPONSABLE,
aparece el mejor pretexto para sentirnos bien,
lanzar el resultado de lo ocurrido fuera de nosotros.
Pero una excusa tiene un efecto bumerán del que no somos conscientes normalmente.
En muchas ocasiones pagamos, inconscientemente, un alto precio:
el precio de la IMPOTENCIA.
Ya no depende de mi, por lo tanto, ya no es necesario que haga nada para cambiarlo.
El precio de no permitirnos cambiar.
El precio de no elegir lo que podemos o no ser o conseguir.

Ojo: no todas las circunstancias que nos ocurren en el día a día están bajo nuestro control.
Unas veces sí, otras no...
Pero de todas, si sabemos salimos de la excusa, podemos aprender.
Aprender a mejorar nuestras decisiones.
Cambiar para mejorar.

De lo contrario, no olvides que...

LAS EXCUSAS 
SON 
para los 
MEDIOCRES



domingo, 9 de abril de 2017

La vida, una espiral



La vida es una espiral.
No es una línea recta.

¿o sí?

Todo nace, empieza. Todo muere, acaba.
Todo vuelve a nacer y a morir.
Aparecer y desaparecer. Estar y no estar.
Primavera que acaba en verano para ser otoño que tras el invierno volverá a ser primavera.
Lunes que se convirtió en martes y al final de cuatro días más y de un domingo volverá a ser lunes.
Semillas que serán flores que harán nuevas semillas.

La vida es una espiral, va de dentro a afuera.
La espiral de la vida representa el crecimiento, la evolución natural.
La tierra, como el resto de planetas, del universo, nació a partir de un movimiento en espiral
de gas y polvo cósmico.
La espiral describe la rotación del universo. Los movimientos de las estrellas.
Y también tu movimiento terrenal.
El código universal de la vida está formateado a través de una espiral: el ADN.
La vida, en todas las religiones se representa con la figura de una espiral.
Las liturgias se repiten en el tiempo, como una espiral sin fin:
de Semana Santa al Adviento y de ahí a una nueva Semana Santa.
Todo es una espiral.

Un mafioso entró en el hotel de un pequeño pueblo.
Quería ver una  habitación para saber si se podría alojar allí durante un largo periodo de tiempo.
El recepcionista, para dejarle visitar la habitación, le solicitó un aval de 100 euros.
El mafioso se los dio y subió a ver la habitación.
En ese momento, el recepcionista del hotel salió corriendo a pagar su deuda de 100 euros
con el carnicero del pueblo. El cual tomo el dinero y también corrió a pagar su deuda con
el criador de cerdos.
El criador de cerdos, a su vez, fue con los 100 euros a pagar al molinero
proveedor de alimentos para animales. El molinero tomó los billetes y se fue a liquidar
su deuda con la prostituta del pueblo que le hacía ciertos favores de vez en cuando...
La prostituta, billete en mano, fue al hotel donde debía 100 euros por el alquiler de habitaciones
a las que iba con sus clientes y que todavía no había pagado.
Entregó el billete al recepcionista del hotel, el cual lo devolvió al mafioso cuando este
bajó de ver la habitación diciendo que no le había gustado nada y reclamando sus 100 euros.

El pueblo se quedó sin deudores, aunque nada había cambiado.
A veces nada cambia y, sin embargo, todo cambia.
Percepción engañosa. Espiral que gira y gira para dejar todo en su sitio, como estaba.

El cordón umbilical es helicoidal, una triple espiral formado por dos arterias y una vena.
Las huellas dactilares son espirales, y las glándulas sudoríparas, los folículos pilosos
y el caracol del oído interno.
La naturaleza es espiral.
La vida es espiral.
Y el pensamiento es espiral.

La espiral regula la vida desde el nivel galáctico hasta un nivel subatómico.
La espiral representa la vida sin un comienzo ni un fin real.
La espiral es energía que está en movimiento continuo.
La vida es cíclica y espiral.

Y, sin embargo, ...

¿Cómo deberíamos vivir?

Como una flecha. En una dirección. Como una línea recta.
Como algo que empieza y termina.
Porque para cada uno de nosotros terminará, antes o después, pero tendrá un fin.

La vida es un espiral que deberíamos vivir como una línea recta
porque cada momento
ES ÚNICO 
e IRREPETIBLE

La vida es una espiral que gira en modo circular
y aunque todo se repita y repita,
nunca pasa por los mismos puntos.
Cada momento, cada situación, cada instante
son extraordinariamente únicos.
Vivir, quizás también tenga que ver con aprender
a salir de la espiral.
Entender lo que la línea recta, 
con punta de flecha, nos aporta.
Aprovechar todos los instantes.
Vivirlos como si fueran irrebatibles,
porque, con total seguridad,

un día 
ya no se repetirán