domingo, 21 de agosto de 2016

EFÍMERO


"que dura poco tiempo, pasajero"

Contemplar la existencia como algo efímero
nos ayudará a vivir mejor.
A amar, ... de verdad.
A vivir lo que estamos viviendo. A aceptarlo. A sentirlo.


Cuando tengas problemas banales o serios con tus hijos, amigos, padre, pareja, ...,
hazte esta pregunta:

¿Dónde estaré 
dentro de 150 años?

Ponlo en tu imaginación.
¿Qué quedará de lo que ahora eres, tienes, haces, ... dentro de 150 años?
¿Cómo será tu entorno entonces?
¿Qué quedará de ti?

Imagines lo que imagines, elijas el camino espiritual que elijas en tu reflexión,
todo cambiará, todo se transformará, y ...
¿no es suficiente razón como para disfrutar lo que ahora estés viviendo?

Lo que ahora ES, no SERÁ.

Míralo así,

LA VIDA ES CORTA

Sonríele a la vida. Al momento presente.
Este es un momento maravilloso. Único.
Vive la vida como lo que es, un regalo.

Uno de los errores mentales a los que nos enfrentamos
es creer que la suerte es un fenómeno de pasado o de futuro.
"Tuve suerte cuando hace tres años..."
"A ver si el próximo año tengo suerte y ..."

No es real, la verdadera suerte es estar AQUÍ. ¡YA! AHORA. EN ESTE INSTANTE.

Te propongo un pequeño trabajo de verano:
Cojamos un papel y dediquemos unos 10 minutos a escribir todos los requisitos
que necesitamos en nuestra vida para ser feliz.
Salvo en algún caso muy especial, me atrevo a decirte que en la mayoría de nosotros,
las cosas que vamos a escribir ya las tenemos, ...viven con nosotros ya.
Y es verdad que a todos nos faltará algo; unos deseos que cumplir, algunos sueños hacerlos realidad,
que pase ya por fin algo que llevamos tiempo esperando, ...
Lo sé. Siempre falta algo. Siempre faltará algo. Es cierto.
Pero, sólo una recomendación, cuando ya tengas la lista hecha,
no olvides también mirar  lo que ya tienes, eres, haces, ...

La vida no es lo que ESPERAMOS.
ES lo que está pasando.
Lo que HACEMOS que suceda...,
sabiendo que no todo lo que nos llega es posible ser elegido por nosotros.

Vivir es sentir con los cinco sentidos
porque todo lo que hoy somos es

EFíMERO



domingo, 14 de agosto de 2016

NO hacer NADA,... de NADA



El mundo habita en lo más simple

La calidad de lo que somos se corresponde con nuestras acciones.
Defiendo el ser desde el HACER.
Y, por ello, hacer siempre para poder SER.

SER  y  HACER
son una misma unidad

Nuestro mundo habita en lo más simple: en lo que hacemos.

Una reflexión:

Tenemos una gran tendencia a pensar relacionando el presente
con el PROCEDER. Es decir, con origen, con principio, con pasado.
Y no con lo que en ese momento está ocurriendo.  Con el presente.
Con la creación de un nuevo posible principio.
No hemos sido educados a ser conscientes de que sólo
somos lo que hacemos en cada momento.

Nuestras experiencias anteriores, nuestras vivencias, nuestros valores inmutables,
nuestro conocimiento, nuestra mirada ante las cosas que nos suceden, nuestros paradigmas, ...,
en definitiva, nuestras creencias, nacen de nuestro PROCEDER.
Hemos sido educados para apoyarnos mentalmente en nuestro PROCEDER.

Dejemos atrás nuestros lamentos por el ayer.
Despojémonos de nuestra preocupación por el futuro.
Regresemos a nosotros mismos para HACER caricias al presente.

El foco en nuestro PROCEDER interfiere en la visión creativa de la vida,
en la posición ante lo nuevo, en la potencial creación de nuevos orígenes.
En el empezar. En hacer posible lo que todavía no ha sido.

El foco en el HACER nos traslada a la prueba.
A la intencionalidad, no a la intención.
A admitir el equivoco. A levantarse de la caída.
A la creación.
A re-nacer cuantas veces sea necesario.

El PROCEDER nos hace pensar que perdemos el tiempo cuando no hacemos nada.
Eso no es cierto. Así de simple.

El TIEMPO está a nuestra disposición para SER.
A nuestra disposición para HACER uso de él.
Para contemplar, que también es HACER.
Para meditar, que es HACER no haciendo.
Para sonreír, que es una forma de HACER a nuestro corazón sentirse alegre.
Para amar, que es lo que más deberíamos HACER.
Para vivir, que ya la vida nos hace HACER...
Para SER una persona VIVA.
Para experimentarla la vida en profundidad.

Soy un defensor acérrimo del HACER.
Y por eso también defiendo que unas de las cosas que tenemos que hacer,
y muy de vez en cuando, es

NO HACER NADA
...DE NADA

porque
SER y HACER
son una misma cosa...




domingo, 24 de julio de 2016

TIEMPO EN AZUL



"Un momento se va y no vuelve a pasar..."
Enrique Bunbury

Es tiempo de vacaciones.
Tiempo de relax, del descanso necesario.
Tiempo para sentir el vacío. Para no hacer.
Tiempo de agua, de salitre, de arena y olas.
De vino frío, de sol ardiente.
Tiempo de encuentros.
Tiempo de parada, de desenchufe.
De fiestas, bailes, y músicas de ayer.
Tiempo para conocer nueva gente. Tiempo para la sorpresa.
Tiempo para reír de nada.
Tiempo para sentirnos ausentes de todo.
Tiempo para el agradecimiento. Para la meditación renovadora.
Tiempo para la armonía improvisada.
Tiempo para huir de lo rutinario. Para alabar lo cotidiano.
Tiempo para recuperar la fe.
Tiempo de escapada. De llegada. De fin. De salida.
Tiempo para dar fuerza a lo trivial. Para salir del escondite.
Tiempo para buscar lo deseado.
Tiempo de verano.
Tiempo para regalar tiempo al tiempo.
Tiempo para el amor.
Tiempo en azul.

Tiempo para entender que todo son momentos.
Que vienen y se van.
Que nada permanece, aunque a veces vuelva.
Que la vida es eso: sumar momentos. Elegirlos, aunque no siempre,... y vivirlos.
Acumular instantes. Sentirlos. Hacerlos nuestros.

Así como cada camino se hace paso a paso,
la vida se hace momento a momento.
Un paso perdido hará que el camino sea diferente.
Un momento perdido hará que la vida sea otra. Que el viaje sea otro.

Tan sencillo...

Hay una gran industria detrás de la palabra

F E L I C I D A D

Y, sin embargo, es tan sencillo...

Se vende felicidad en términos complicados.
La felicidad no necesita explicación. Ni industria. Ni libros. Ni post. Ni ...
Tan sólo necesita de comprender algo muy básico:

lo efímero de la existencia

Así de simple...
Entender que todos, al final, quedaremos con el mismo traje.
Vivimos en un corto espacio de tiempo que vamos "llenando" de momentos.
Comprenderlo de verdad es avanzar.
Y aprender a amar lo que realmente importa.
Amar la vida para amar el trabajo, la familia, los amigos, el tiempo de descanso, ...,
el tiempo en azul.

Yo no me quiero perder ningún

M O M E N T
de este verano,  de este 
tiempo en azul




lunes, 4 de julio de 2016

LA MIRADA


"nuestro mejor diálogo ha sido el de las miradas"
M. Benedetti


Un sencillo y corto mensaje en este post; una meditación cotidiana para un lunes de calma y calima veraniega:


EL PROBLEMA ESTÁ
EN EL MODO 
EN EL QUE 
VEMOS 
EL PROBLEMA


La forma de "mirar" las cosas cambia el como las vivimos.
Esto ya parece muy obvio...
Pues..., ¿y si cuando sea necesario, aprendemos a cambiar la mirada?

Las miradas dicen lo que el corazón calla.
Y lo que el corazón dice a gritos aunque no se le oiga.
Son el espejo del alma, solemos decir... ¡Que gran verdad popular!
Por eso, quien no comprende una mirada, difícilmente comprenderá una gran explicación.

La vida la construimos según somos capaces de manejar nuestra mirada.
El foco !!!!, ... le llaman los expertos.
A lo que le das permiso de que suceda, sucede. O puede suceder con más probabilidad. 
Normal, toda tu energía la concentras en ello.
Pasa a ser lo importante. A veces, lo único. 
A lo que no pones foco, pones desinterés. 
No hay mirada para ello. Al menos, no una mirada interesada.

Podremos manejarnos con muchas redes sociales, tecnología instantánea, 
medios de comunicación impactantes, smartphones de última generación, ...
pero nada, absolutamente nada, sustituye una mirada.

Pon tu mirada buscando problemas, y tendrás problemas.
Pon tu mirada buscando soluciones, y quizás las alcances, o quizás no, 
... pero tu aproximación al problema será diferente. Lo vivirás diferente.

Cómo miramos lo cambia todo.
Y cómo nos miramos, lo cambia mucho más.
Obsérvate a ti mismo.
En realidad el problema no existe. El problema es una creación nuestra.
Lo que sí existe es una determinada situación.
El problema es la interpretación, creada por nosotros, de esa situación.
De hecho, la misma situación puede ser vivida por una persona de una forma, y por otra de otra.
Para una ser un problema, para otra una solución.

No creo que valga la pena olvidarlo,

la mirada
es 
CREADORA





domingo, 19 de junio de 2016

NOW: DONDE ESTÉS, ESTÁS.



APRENDER A VIVIR consiste, quizás, en dejar de pensar en lo que puede pasar
para empezar a disfrutar 
de lo que está pasando

En eso estoy!
A veces lo consigo, a veces no...
Como tod@s.
Esa es mi tarea ahora. Aquí.
Estos son mis deberes para el verano.

Empezaré este post con tres sentencias clave, sin animo de tener razón por el hecho de enunciarlas.
No son dogmas. No son ideas de fe. No son leyes. No forman parte de ningún predicamento.
Los expertos en el llamado "mindfulness", conciencia plena, hablan de ellas. 
A mi me gusta llamarle, siguiendo a los expertos en Rebap, (técnicas de reducción de estrés),

EL CORAZÓN PLENO

Las religiones ya las enunciaron, especialmente los budistas.
Y los que se dedican a meditar las practican con mucha intensidad y frecuencia.
Hoy día, estas ideas que ahora te expondré, son estudiadas en las más prestigiosas 
universidades del mundo.
Científicos como Jon Kabat, doctor de la Universidad de Harvard y
experto clínico del Hospital de Massachusetts, llevan ya muchos años estudiando
estos temas y publicando estudios científicos, con estadística matemática, que intentan explicar
la aportación al bienestar personal. 
Pretenden sólo tener la simplicidad de unas ideas que nacen del sentido común:

1.- ESTAMOS EN LO QUE YA ESTAMOS
y lo demás no existe. Aunque también sea necesario.
Todo en lo que no estamos es sólo resultado de nuestra imaginación.

2.- ALLÁ DONDE ESTÉS, ESTÁ.
Es el único momento. Es la única verdad que existe para ti.
La vida son momentos que se dan allá donde estés.
Sólo estamos aquí, donde ya estamos.

3.- LO QUE ESTÁ OCURRIENDO, ESTÁ OCURRIENDO.
Y nada más eso. 
El resto pertenece a nuestra mente.
La intencionalidad es necesaria. Provoca. Genera cambios.
Pero lo que de verdad existe es lo que está pasando.

No creo que ninguna de estas tres sentencias necesiten de explicación.
Se puede decir que si aprendemos a manejarlas bien estas tres ideas viviremos

DESPIERTOS

"Sólo amanece el día para el que está despierto"
Henri David Thoreau

Así de claro ...

Probablemente, nuestro mayor estado negativo ante las cosas que la vida nos regala, 
quizás lo que más nos genera tristeza, de esa tristeza que es innecesaria, poco creativa,
lo que nos hace tener un sentido de la vida peor, sentirnos en un ensueño poco real, 
tenga que ver con la incapacidad de vivir despiertos.
Vivimos bajo el ensueño de nuestra mente. En el ayer y en el mañana. 
La consciencia plena, el presente,  es el motor que necesitamos para escapar de ello.

Atención plena 
significa prestar atención de una manera deliberada a lo que nos ocurre en cada momento. 

Como si fuéramos actores de nuestra película a la vez que estamos observándonos como espectador. 
Vemos nuestra película escena a escena a la vez que la representamos.
Y eso nos da la posibilidad de ser mucho más libres: 
podemos elegir el guión del personaje que representamos.

El hecho de no poner consciencia del momento presente que estamos viviendo genera
inevitablemente problemas de distrés, el llamado estrés malo...
Nos mueven más los comportamientos automáticos, que nos llevan a vivir 
bajo el auspicio de temores e inseguridades, en modo defensa,
que la propia realidad que estamos viviendo. 
Si, hablando de esos temores, no nos ocupamos conscientemente de ellos,
se exacerban, se estancan, y nos pueden producir una desconexión con la realidad,
alejándonos de nuestros principales objetivos vitales.
Nos consumen energía en exceso.
Nos hacen perder la confianza. Y, por ello, la capacidad de re-dirigir nuestra propia vida
conduciendo nuestra energía, es decir nuestro tiempo, nuestro foco e intereses, 
en la dirección que nos genere mayor satisfacción.

Se trata de aprender el arte de vivir conscientemente.
Quizás lo más difícil de la llamada vida plena.

La mejor herramienta para conseguirlo quizás sea la meditación.
Pero cuando hablo de meditación hoy aquí, no me refiero a esa actividad especial 
que practican los yoguis, ni los budistas, ni a esa actividad a la que dedicamos
un determinado tiempo de desconexión, un modo de autocontrol de la respiración.
Sería estupendo practicarla diariamente, como el que bebe agua.
Me refiero a algo más sencillo: parar de vez en cuando, y estar presentes.
Hacer paradas en la vida aunque sea por un instante.
Pasar a modo simple.
Observar. Aceptar. Y vivirlo con plenitud.
Sea la que sea lo que te esté ocurriendo.
Lo mejor, cuando lo hacemos, allí estamos.
Todo se simplifica. Muchas de las cosas dejan de ser importantes. Sobretodo, las que no lo son.

"Si tu mente no está enturbiada 
por cosas innecesarias,
esta es la mejor época de tu vida, 
aunque dure un instante"
                                                              Wu-Men

Ya lo he escrito en otras ocasiones, vivir es consumir momentos.
Si esto se entiende bien, se entiende la vida.
Qué más pedir a la felicidad que vivir plenamente.
Haz y siente lo que haces.
Y para captar los momentos la mejor manera es prestar atención.
La atención además genera intención. Y la intención acción.
No debemos confundir, nos dicen los expertos en coaching, la intención con el intentar.
Intentar es un verbo que habita en el vacío, es postergar, dejar para después. 
Poner intención es la forma de empezar a hacer que algo suceda.
La intención tiene un mejor recorrido, más libre, con mayor poder de elección, 
si nace de la atención.

ATENCIÓN
INTENCIÓN, 
ACCIÓN

Y por ese orden...

la vida es demasiado importante como para echarla a perder con una actitud de comodidad sostenida.
Poner atención para elegir.
Poner intención para saber donde ir.
Y llevarlo a la acción para hacer que las cosas sucedan.

Poder elegir desde la consciencia es poder vivir la vida con autonomía, 
es vivir la mejor de las vidas.
Dietrich Grönemeyer, médico alemán, creador de la microterapia, nos dice que somos
expertos en robarnos la vida a nosotros mismos.
Uf !!! Que verdad...
Y añade, en una entrevista de La Contra de La Vanguardia, que quien no sabe reflexionar 
corre el peligro de caer enfermo. 
Reflexionar, traer el momento a la mente, poner consciencia y poder desde ahí decidir.

Por último, uno de los elementos que más nos ofrece la consciencia plena
es el poder del disfrute.
Quien no disfruta vive la vida en modo desagradable, con él mismo y con los demás.
La alegría es un proceso de aprendizaje consciente.
La vida con sentido del humor es otro modo de vida.
Disfrutar  es decir sí  a la vida con un TODO. 
Llegue lo que llegue. Viviendo cada momento.

Cuando la angustia te llegue, contémplala, observaba de cerca y aprende de ella, 
pero no la abraces si no quieres.
No olvidemos que

ES MÁS TARDE 
DE LO QUE CREEMOS