domingo, 1 de julio de 2018

MARAVILLARSE



"Todo son sueños a nuestro alrededor"
George Braque

Me encanta maravillarme, sorprenderme cada día, al ver los dos cocoteros que hay junto piscina.
Sentado en la hamaca escribo, leo, bebo mi elixir, y me maravillo de la luz potente del sol
que nos da calor e ilumina cada día.
Ver la vida desplegarse cada día delante de uno.
¿No es eso ser feliz?
La verdadera felicidad quizás nazca por el hecho de maravillarse con lo cotidiano.
No creo en la felicidad que nos venden como algo dulzón, armónico en su perfección, confortable.
No creo en la felicidad edulcorada. Sino como una aventura. A veces, difícil. Arriesgada.
Llena de momentos heroicos, de episodios inesperados, donde lo incierto es lo natural,
combinado con el aprovechamiento consciente de lo maravilloso que representa lo cotidiano.
Ser feliz, quizás tenga mucho que ver con el descubrimiento de nuevos paisajes,
a la vez que aprender a vivir con la sensación de no tener lo conocido bajo control,
sino abierto al "WOW".
Quizás la felicidad está más relacionada con el acto de maravillarse que con el bienestar en sí mismo.
Consistiría más bien en vivir una existencia plena de sentido.
Que incorpora momentos complejos, donde el sufrimiento también forma parte de ella,
...porque forma parte de la vida.
Un modo de sufrir que no deberíamos intentar evitar, sino comprender.

Me maravillo escuchando a Mozart, o a Sting. Me hacen salir de mi.
Me maravillan las pequeñas cosas que me hacen encontrar la paz.
Estar despierto al amanecer en la cama, boca arriba, sin pensar en nada, desnudo,
sintiendo el paso del tiempo sin más...
Me gusta ver el agua fría, recién sacada de la nevera, en una copa de vino de balón, gigante.
...Y beberla.
Me gustan los días con lluvia. Mojarme.
Me gusta mirar la arena del mar y ver como se mueve la hoja de la palmera por el viento suave.

Me guata lo cotidiano. Descubrirlo una y otra vez me hace feliz.

Dicho esto, maravillarse no significa vivir una vida ensoñada, fuera de la realidad.
Ni solamente soñar con los ojos abiertos.
Maravillarse no es negarse a enfrentarse a las dificultades del día a día. No es no plantarles cara.
Sigamos haciendo lo que tenemos y debemos hacer,
pero con el consciente atento y maravillado por lo normal.

"Vivir es tan apabullante que deja poco espacio para otras ocupaciones",
nos decía la poetisa E. Dickinson.
La realidad es que debemos ocuparnos, claro que sí, de la ocupaciones,
...pero que esa ocupación no nos atrape y se nos olvide vivir.
Es lo más urgente, nos enseñó Mario Alonso Puig.

"El que no posee el don de  la maravilla, más le valdría estar muerto, 
porque sus ojos están cerrados", pregonaba Einstein.
Que verdad tan verdadera.

Habitamos siempre uno o varios personajes.
Aquí soy un buen padre, allí un profesor.
Vamos viviendo la vida de mascara en mascara.
Pero..., ¿qué ocultamos detrás de ellas?
Porque quizás ahí resida la esencia del yo.
Cuando nos conectamos con lo normal, con lo que en ese momento estás viviendo,
el personaje se apaga por un instante y deja espacio al descubrimiento feliz del momento que vives.
La vida son momentos, no lo olvides.
No vivirlos, es no vivir.

Maravillarse provoca un alivio extraordinario.
Ves la realidad de forma diferente.
Genera sorprendimiento. Aprendizajes nuevos. Mentes abiertas.
Maravillarnos nos ilumina. Nos acerca al espíritu perdido de la infancia.
Nos hace aprender que la felicidad no sólo depende de las circunstancias.

Maravillarse 
nos otorga una gran 
LIBERTAD




domingo, 10 de junio de 2018

El AVEFRIA y los HUEVOS de PASCUA





La historia en la que se basa la tradición de los huevos de Pascua es fantástica para entender
algunas de las cosas que nos pasan en la vida..., cada día.
Para aprender que en realidad no vivimos la vida tal como es sino tal como la interpretamos.

Con la primavera, cuando se renueva la vida, aparecen en los campos de muchos países
las primeras liebres. Ante nuestras observación se muestran tímidas, huidizas, en celo.
Al rededor de ellas muchos machos esperando ser elegidos.
Se convierte en un espectáculo curioso...

De manera muy frecuente, especialmente en zonas de centro Europa
y en los campos de Inglaterra, estas liebres se sientan entre un montón
de huevos de diferentes colores en una hendidura poco profunda del terreno.
En realidad son liebres que están sentadas sobre nidos de un pajarito escurridizo,
y que no se deja ver, el avefría.
Pero ante esa observación fotográfica instantánea cualquiera diría que esa hendidura
ha sido hecha con las patas de la liebre y que estás han puesto unos huevos preciosos.
Esto hizo que en la época medieval, por toda Europa, corrieran leyendas que versaban
sobre liebres que eran capaces de poner huevos preciosos, de colores, sólo en primavera,
con la llegada de la Pascua.

El mito perduró.
Y hoy todavía, en Pascua, asociamos la fiesta a liebres de chocolate,
u otro tipo de manjares, con huevos de colores también de chocolate,
o la famosa tradición de poner un huevo a una mona de pascua.

Pensemos esto: hay huevos de colore en una hendidura, en la que están las liebre,
que vemos como se aparean a campo abierto, ERGO ... las liebres ponen huevos
después de haber hecho una hendidura y estos huevos sin duda son de colores.

¿Cuántas veces hacemos una afirmación y la damos por buena, y definitiva,
desde la propia observación de una realidad que no tiene porque ser la correcta?
Y, lo peor, queda impresa como si se tratase de una verdad.

LO VEO ASÍ,
LUEGO LO CREO ASÍ,
LUEGO ES ASÍ

Como nos dejamos engañar. Es fácil.
Nos interesa hacer real lo que imaginamos aunque no lo sea.
Es antes la justificación de la realidad que el propio hecho.
Y que consecuencias suele tener esto en tantas ocasiones si hablamos de relaciones humanas.

Sigamos con la historia,....
Da la casualidad que los huevos son del tamaño que podría haberlos puesto la liebre.
Es casual que la liebre esté sentado sobre los huevos.
Es una verdadera casualidad que la hendidura puede ser, sin dudarlo, hecha por las patas de la liebre. Nos sería la primera vez que una liebre hace cosas parecidas en el terreno.

No nos cuesta nada, de hecho es lo más natural, hacer caso omiso a la valoración de otras POSIBILIDADES.

Damos como verdadero lo primero que vemos. Un verdadero uso del prejuicio.
La mente humana tiende a completar la historia, a rellenar el hueco, a crearse un relato,
sobre una observación que ha hecho será real o no.
A sacar conclusiones de inmediato.
Y una vez creado el relato, se fija en nuestro sistema de creencias
aunque no corresponda a nada real, y tan sólo sea el resultado de una brecha entre la realidad
y la interpretación de la realidad.
Lo peor: las consecuencias que esto lleva con tanta frecuencia.

Ver una correlación de hechos, aunque sean falsos, y de ahí inferir causalidad
forma parte de la naturaleza de las personas.
Pero en realidad es un "factor de confusión", ...por momentos peligroso.

Lo ideal sería antes de pensar en consecuencias saber distinguir lo real de lo imaginado.
No caer en el factor de confusión porque las consecuencias pueden ser terribles.
No todos los factores en la vida que están correlacionados tiene un efecto causal
en lo que nos sucede. Mucho menos, si son el producto de la imaginación.

CORRELACIÓN,
demostrada o no,
no implica CAUSALIDAD,
ni REALIDAD




domingo, 15 de abril de 2018

PRACTICANDO EL RAK




RAK = RANDOM ACTS OF KINDNESS

Que fácil es comportarse amablemente con los otros; que poco cuesta...
Practiquemos RAK, o lo que es lo mismo, 
pequeños actos de amabilidad con los demás,
con la gente que nos rodea, con los amigos, alumnos, familiares, compañeros, 
el del asiento de al lado del autobus, en la cola de la carnicería, vía on line, ...
Nos cuesta lo mismo, el mismo esfuerzo que no hacerlo.

Es algo tan sencillo como hacer reír a alguien, darle un abrazo, reglar una sonrisa,
expresar un halago, una admiración, ...,
pequeñas acciones que alimentan de combustible el ánimo de las personas cercanas.
A veces requerirá de más esfuerzo, de más compromiso,
cuando nos pagamos a cuidar al perro del vecino,
o nos apuntemos a una ONG y le dediquemos parte de nuestro tiempo libre, ...

Practicar el RAK es vivir con una antena puesta orientada a practicar actos aleatorios
de amabilidad y de belleza, a veces incluso sin sentido, cuando nadie los espera.
Es un verdadero acto de altruismo, en general muy barato.

Jodorowsky lo dice así: 

"Lo que das, te lo das.
Lo que no das, te lo quitas"


Y es que practicar el RAK también es un acto de cuidarse uno a sí mismo, de darse.
Muchas investigaciones basadas en encuestas bajo modelos Delphi han demostrado
que la gente amable muestra más signos de felicidad.
Hay una correlación directa entre nuestro "dar" y nuestra satisfacción personal.

Nos cuenta F. Miralles, en su método Ikigai, que en Japón, en el año 2016, 
un terremoto devastó varios pueblos, llevándose consigo muchas vidas.
Kiyota, un ingeniero muy conocido en la ciudad de Tokio, decidió dejar su trabajo
durante quince días, trasladándose a Kumamoto, donde montó un tenderete
y se dedicó a ofrecer de forma gratuita café caliente a todas las personas.
Su puesto de café se hizo tan popular en las redes sociales que puso en su web
una cuenta de recaudación de fondos para ayudar a todos los afectados, 
consiguiendo cientos de miles de euros en pocos días.
Todo empezó con un acto sencillo: reglar café.
Lo pequeño se suele hacer grande.
En lo simple está la grandeza.
A veces nos cuestionamos sobre cómo arreglar el mundo
cuando tan sólo se trata de ser un poco más amable, 
de ofrecer la mejor de tus sonrisas, tu palabras de aliento, 
y dejar que a partir de ahí, todo fluya.


El RAK se forma por pequeños actos de amor entre los seres humanos.
Haz el amor con RAK, no compromete mucho.
Dile que le quieres, que te importa. 
Ofrécele ese beso que está esperando.
O déjale una nota de cariño, un mensaje en su buzón de voz,
un post-it en el espejo del baño.
O da las gracias con agradecimiento profundo.
Dale esa moneda al músico callejero que te hace el paseo más interesante,
cómprale un café al portero de tu edificio o al recepcionista de tu oficina.
O perdona con más facilidad, desde el corazón.
Regala un libro con esa dedicatoria tan especial.
Dile a tu colaborador, o a tu jefe, que te gusta como trabaja.
Ve de excursión con los tuyos, que hace mucho que no lo haces, 
tomándote el día libre sin móvil, sin pensar en nada más, ...
O simplemente acaricia con tu mano su hombro, 
o sírvele el vino con la mejor de tus sonrisas, ...
Da igual que sea a tu cliente, a tu amante, a tu hermano, a tu vecino, ...

Dale importancia al

RAK

...porque la tiene.





jueves, 29 de marzo de 2018

CORAJE




Ya llega el mes de Abril. 
El invierno empieza a decirnos adiós.
La primavera se anuncia con tardes de lluvia, clima tan cambiante, días más largos.
Las cuatro estaciones están de paso, siempre de paso. 
Se van, ...pero volverán. 
Las recibiremos de nuevo...

Ahora, no todo lo que vivimos vuelve.
Muchas de las cosas, a las que nos habituamos,
cuando se van se van para siempre.
Se van personas que nos acompañaban. Para siempre, dejando un vacío, dolor.
Se van trabajos que nos hicieron llegar hasta aquí. Para siempre.
Se van ideas que formaros parte de nuestros valores. Para siempre.
Todo cambia. A veces, para siempre.

Lo certero, no es real. Es una ilusión.
Los seguro, no es real. Es una ilusión.
Lo cómodo, no es real. Es una ilusión.

Quizás, por este motivo, una de las habilidades más demandadas social y profesionalmente es saber des-aprendero lo que es lo mismo: 
aprender  a decir adiós, 
aprender a cambiar,
aprender a ir por delante de los cambios, 
aprender del esfuerzo obligado ante lo nuevo,
aprender a ser generador de sacudidas inesperadas,
aprender a perseguir nuevas visiones, 
aprender a vivir creando,
aprender a comprometerse con compromisos a mucho más corto plazo,
aprender a enfrentarnos a las críticas, 
aprender a vivir en continuo movimiento,
aprender a salir del círculo, 
...
En resumen, aprender a vivir con coraje.

El coraje nos ayuda a plantar cara al temor.
El coraje te permite sentir el riesgo y desde ahí aprovechar su energía.
El coraje no es no tener miedo, es la conquista del miedo tóxico.
El coraje necesita de la fuerza de la voluntad, es decir de la determinación. 
Del estar dispuesto.
El coraje es el ánimo con el que perseguimos algo 
a pesar de los impedimentos, de los obstáculos.
El coraje es la fuerza al servicio de los sueños. 
Es la energía que necesitamos para despertarlos.

La palabra coraje etimologicamente deriva del latín. 
De “cor”, corazón y de “kardià” , hacia adelante.
Poner tu corazón en lo que haces para así seguir hacia adelante.
¡Genial definición! 
Ella, por sí sola lo explica todo. No necesita más.

"Coraje es curar las cicatrices y olvidarse del ayer. 
Es vivir con preguntas. Con la duda del saber”

Así nos lo dejaba cantado Antonio Flores en su canción Coraje de vivir.

El coraje nos dispone a vivir peligrosamente feliz.
A investigar. A ser curiosos. 
A buscar los motivos que nos hacen movernos dentro de uno mismo.
A estar predispuestos. A lanzarnos. A avanzar. 
A no necesitar siempre la aprobación.
En definitiva, a vivir.

El coraje no viaja sólo. 
Necesita apoyarse en algunos amigos para hacerse más fuerte,
para ponerse en primera fila.

En mi opinión, los amigos de viaje más importantes 
que acompañan al coraje son:

LA PERSEVERANCIA

No abandonar. Persistir.
Mantener esfuerzo en el tiempo para así conseguir lo soñado.
La dedicación con firmeza. La defensa mantenida de una actitud pro-activa.
La búsqueda constante de nuevos caminos, de nuevas formas.
Y, sobre todo, la constancia en la realización, en el hacer cotidiano.


LA RESILIENCIA

Capacidad para sacar partido de una adversidad. Para superarla.
La paradoja más creativa: aprovechar la incertidumbre para ser más fuerte.
Saltar los obstáculos.
Fijar la mirada en la meta y no en la barrera.
Comprender que los obstáculos son hitos de los que aprender.
No visionar ni sentir un error como una molestia, sino como algo pasajero.
Requiere de flexibilidad y apertura.
De saber compensar lo roto con lo nuevo que se está creando.


LA AMBICIÓN

Nace del deseo.
De la idea humana de conseguir logros.
Ambición no es poder en sentido sustantivado, sino poder en sentido verbal.
Es decir, es poder desde ¡podemos!
La ambición no garantiza el éxito, pero sí te pone en el camino.
La ambición te hace que te arriesgues.
El deseo, en forma de ambición, ha sido el motor del desarrollo humano. 
De la evolución.
Y de la R-evolución.
La ambición te conduce al cambio. 
Te orienta al futuro. 


EL COMPROMISO

Hay muchas definiciones de compromiso.
A mi me gusta definirlo con un casi sinónimo: es estar implicado. 
Es hacer lo que hay que hacer. Y punto... 
Estar comprometido es estar dispuesto a perder algo.
Es voluntario. Genera vinculación.
Se enriquece del entusiasmo. Del amor por lo que deseamos.
Y de la visión hacia donde dirigirnos.
El compromiso entendido como una obligación de cumplimiento con uno mismo.
Vive bajo el paraguas de la responsabilidad.


LA ALEGRÍA

Para poder así perseguir los sueños con la capacidad 
necesaria de interpretar la realidad de una forma inteligente.
No se trata de vivir desde el optimismo estúpido, mentalmente engañoso.
Ni de asignarle una plusvalía al pesimismo derrotador.
Se trata de cambiar los  “porque no” por los “¿ por qué no ?”.
Es vivir la vida con una sonrisa.
Es abandonar la cara de pato que nos acompaña en muchos momentos, injusta. 
No hay razones para vivir así. Hace la vida insulsa. Mustia.
La palabra alegría vienen del latín alicer, que significa estar vivo.
Es decir vivir la vida con ánimo.


Quizás me falten algunos otros elementos necesarios para vivir con C O R A J E.
Quizás se me hayan olvidado.
Añádelos tú. Serán bien recibidos.

Afronta el futuro con coraje.
Coraje para no paralizarte por las críticas, ni por los sabotajes.
Vengan de donde vengan. 
Sean su origen en otros, o provengan de tu propio diálogo interior.
Coraje para llegar donde deseas.
Coraje, 

PARA SENTIRTE VIVO





domingo, 18 de marzo de 2018

¡DÉJATE EN PAZ!



"Cuál es ese yo interior,
observador silencioso,
crítico severo,
que nos asusta de tal modo 
y nos empuja a la fútil agitación,
y después nos juzga aún más severamente,
por los errores que sus reproches
nos han hecho cometer"

T.S. Eliot


Le escuché cuando se decía: "¡Que idiota soy!"
Se lo repetía y se lo repetía, una y otra vez...
Parecía que lo había convertido en un mantra.
Tan sólo porque había olvidado en casa el libro que debía devolverme.

Cuántas veces te has descubierto a ti mism@ diciéndote cosas como:
"no estoy a la altura de ..."
"soy un podo inútil para ..."
"no seré capaz de ..."
"mira que soy bobo"
"siempre me pasa a mi"
"nunca conseguiré que ..."
...

SOMOS NUESTRO PEOR JUEZ

La vocecita interior nos hace mucho más daño de lo que podemos imaginar.
No educarla bien es el peor de los errores y daños que las personas nos hacemos a nosotros mismos.
Esa vocecita es como la comentarista continua de nuestra acciones cotidianas.
No deja de hablarnos.
De decirnos lo que le gusta y está bien, y lo que no le gusta y está mal, o muy mal...

Incluso cuando algo está muy bien, se sorprende por ello.
Y dice cosas como:
"Por una vez lo he conseguido..."
"¿Cómo es posible que me haya salido bien a mi?
"No me lo creo, lo he conseguido"
...

Es una voz interior en general imparcial con nosotros.
Por momentos, incluso puede llegar a ser injusta.
Martirizadora. Reprochadora. Acosadora. Auto-flagelante.
Ha sido educada para corregirnos. No para enseñarnos.
Ya viene con nosotros desde pequeños. De la educación que hemos recibido.

Sin duda, sería mucho mejor convertirnos en nuestro mejor amigo.
Aunque sea un trabajo difícil, es mucho más rentable emocionalmente.
Porque al querernos a nosotros mismos podemos aprender a querer mejor a los demás.
A perdonar. A respetar. A admirar. A sentir el valor que la diferencia nos aporta.
A soportar la diversidad. A entender otras posiciones. A empatizar.
De no hacerlo así, algo nos interrumpirá el camino de regalar y recibir amor.

No quiero decir que no te evalúes.
Que no tengas derecho a la mejora. A corregirte lo que de ti mism@ no te gusta.
No es esa mi intención. ¡Lo sabes!
Sino el cómo utilizas tu propio lenguaje, ... de qué manera.
Hacernos sufrir no es la forma. Castigarnos tampoco.

No seamos violentos con nosotros mismos.
Como no lo somos con los demás.
Cuidémoslo.

Cuándo te contestes a esta pregunta:
¿Quién es la persona más importante para ti?,
...y no digas "YO", re-evalúa tu respuesta.
No es una cuestión del ego; es más sencillo.
Si no eres lo más importante pare ti, no podrás darte a los demás en tus totalidad.
Otros no llegarán a ser importantes para ti, si tu no lo eres contigo mism@.

No seas torpe contigo.
No te lo mereces. Se benevolente con tu ser interior.
Siente amor por ti.
recuerda que tú eres lo que tú eres. Nada más.
Por lo tanto, construye tu ser en su mejor versión posible y todo te irá mucho mejor:
la autoestima, las relaciones, el atrevimiento, la capacidad de decir no, el amor, ...

Y empieza, que ya te lo mereces, a

¡DEJARTE EN PAZ!