domingo, 1 de octubre de 2017

¿ME QUIERO O NO ME QUIERO?




¿Me quiero o no me quiero?

En su libro, cómo mejorar su autoestima, Nathaniel Branden nos dice:

"Nadie puede respirar por nosotros,
nadie puede pensar por nosotros,
nadie puede imponernos la fe,
ni el amor por nosotros mismos"

AUTOESTIMA: Aprecio y consideración que una persona tiene de sí misma.

Que importante cuidar la autoestima para poder vivir así la vida desde la asertividad,
desde el apego elegido, no forzado por las emociones ni por el pasado ya no deseado,
para vivir con amor hacia uno mismo y desde ahí con los demás, compartirlo,
para sentir la admiración y el deseo por otros desde la máxima clarividencia,
sin la envidia, ni los celos que nos atrapan y nos hacen infelices.

La psicología nos dice que la autoestima tiene que ver con la tensión emocional interna
del individuo provocada por la propia opinión que se tiene de sí mismo.
Referida a la valoración personal mantenida de forma habitual sobre uno mismo.
Todas las personas tenemos bajones de autoestima. Es normal.
Otra cosa diferente es cuando ese estafo se mantiene en el tiempo... Empieza a ser peligroso.

¿Cómo nos hablamos? ¿Qué nos decimos? ...
¿Y si ahí está el secreto?

6 elementos son los claves para cuidar nuestra autoestima,
el amor por nosotros mism@s:

1.- consciencia

Ser conscientes de nuestros límites es fundamental para poder auto-negociar nuestro
estado y la forma cómo nos enfrentamos a los retos.
Establecer su geografía. Conocerlos y adecuar las acciones a implementar,
entender nuestras capacidades y no sobrestimarlas.
Ser consciente nos ayuda a vivir siendo responsable con la realidad. Visualizarla. No exagerarla.
El autoengaño es el peor de los engaños. Y sólo nos hace daño a nosotros mismos.

2.- aceptación

Si no nos aceptamos a nosotros mismos, tener una autoestima cuidada es imposible.
Aceptarse a uno mismo es ponernos de "nuestra parte". ¿Por qué no?
Vivir en guerra con uno mismo es estar en estado de pérdida asegurada.
Acepta lo que eres, es la mejor forma de ser tu propio amigo.
La aceptación además nos permite relacionarnos con los demás desde lo que verdaderamente somos.

Acepta lo que no puedes cambiar.
Es un síntoma inequívoco de bienestar.
De no hacer gasto de energías que no nos aportan valor, y que nos llevan  un cansancio inútil.

3.- responsabilidad

Somos nosotros los únicos responsables de marcar los controles de nuestra vida.
De conservar o no los valores estables que nos mueven.
De pensar cómo de flexibles nos sentimos.
O nos hacemos responsables de nosotros o estaremos cediendo egoístamente
la responsabilidad en otros, con lo que eso supone a la hora de dirigir el timón de nuestro futuro.

4.- autoafirmación

Para valernos por nosotros mismos.
Apoyarnos en los demás requiere de nuestra presencia primero, de forma autoafirmativa,
es decir, conociéndonos y respetándonos.
La autoafirmación nos permite cambiar. Evolucionar. Elegir. Abrir nuevos caminos. Avanzar.
Es vivir de forma auténtica en relación al modo de entender nuestras creencias,
nos cegarnos por ellas, elegir con claridad las que queremos mantener y las que necesitamos cambiar.
La autoafirmación nos ayuda a no falsear nuestra personalidad con el sólo objetivo
de agradar a los otros. Agradar a otros sí, pero desde el agradarnos también nosotros.
Alineados con la forma vertical de nuestro ser.

5.- propósito

Tener metas. Es un derecho.
Perseguirlas. Vivirlas con ilusión. Marcarnos retos y trabajar para hacer crecer nuestro talento,
para luchar legitimamente para conseguirlos.
Trabajar de forma comprometida por los propósitos que en nuestra vida son importantes
nos ayudan a tener un futuro perdurable, con sentido.
Tener claro el propósito nos ayudará a poder escuchar nuestra voz interior,
la que nos marca la dirección, el camino, el rumbo.

6.- integridad

Tan sencillo como ser congruente, honesto y consecuente con uno mismo.
Ser íntegros nos genera robustez mental.

Y todo esto por perseguir, con todo el derecho, el amor a un@ mismo.
Y, desde ahí, mejorar la calidad de las relaciones con los demás.
Poder amar. Poder dejarse amar. Dar y recibir con calidad.
Desde la felicidad de sentirnos parte de la totalidad.

Para...

VIVIR 
con la cabeza bien 
ALTA



domingo, 3 de septiembre de 2017

Y VOLVER, VOLVER...





El novelista James Michener lo dijo así:

" el verdadero maestro 
en el arte del vivir,
es aquel que no hace distinciones 
entre su trabajo y su juego, 
su labor y su ocio,
su vida y su pasión.
Apenas sabe distinguir unas de otras... "

Quizás uno de los secretos para disfrutar de la vida y, ...me atrevo a decir, 
que para ser un poco más feliz, sea amar el trabajo que hacemos,
sentir pasión por nuestra dedicación profesional...
ahí pasamos una gran parte de nuestro tiempo; de nuestra vida.

Hoy vuelvo a mi agua. Al trabajo. A lo cotidiano.
Y no me pesa; me apasiona.
Agradecido de poder hacerlo.
Con muchos proyectos por delante...

Nos esperan amigos de Pikolinos, Schindler, Eurofragance, Adecco, Loreal, Jung,
Aquora, Suma, Bayer, Lilly, Capsa, El Conchel, Cieb, Musgrave, Farma Factoring, Quadpack, Repsol, Banco Mediolanum, Air Liquid, Schweppes Suntory, REE, Feda, 
...entre otros.

Con muchas ganas de compartir con vosotros nuestro entusiasmo y talento...
Y de seguir el camino del aprendizaje continuo.

Llegará también un nuevo libro.
Pronto os cuento...
Y otras novedades!!!!

Nos vemos en el camino. Empezamos a carretear.
El otoño nos espera.
Y muy A G R A D E C I D O S
porque vosotr@s estéis ahí,
y por la propia vida.

Hoy tenemos un sólo grito:

VAMOS!!!


domingo, 20 de agosto de 2017

VIVIR DESPIERTO



Caminamos dormidos.
Leemos dormidos.
Cuidamos de nuestros hijos dormidos.
Hablamos y compartimos con los demás dormidos.
Comemos dormidos.
Vivimos dormidos.
Amamos dormidos.
Besamos dormidos.
Y morimos dormidos.
...
¡Ya es hora de despertar!


Quiero vivir DESPIERTO.
Quizás, un ser inteligente, 
sea el que se permite
cuestionar sus creencias,
desprenderte de lo que le sobra,
a veces del ayer,
...sólo por ser ayer, y no hoy.
Pasar página,
escuchar lo nuevo, vivirlo,
enriquecerlo con su saber,
origen del pasado,
de su experiencia.
Quizás un ser inteligente,
sepa enriquecerse,
crear, imaginar,
asombrarse cada día
con lo que le llega,
re-nacer, aprender,
ser flexible, visionario, intuitivo,
observar el entorno
e intentar comprenderlo,
observarse así mismo
y conocerse…
En definitiva,
VIVIR DESPIERTO.
De Mello nos lo cuenta muy bien,
cuando compara con nubes
que vienen y van.
Algunas son negras
y otras son blancas.
Ninguna permanece.
Algunas son grandes
y otras pequeñas.
Ninguna permanece.
Si seguimos su analogía,
nosotros seríamos el cielo,
que no se va.
Las nubes sí. Dicen adiós.
Cambian. Mueren.
El cielo observa a las nubes.
Las vive, sin hacerlas suyas.
El gran secreto:
mientras ellas, las nubes,
están presentes, las disfruta.
Es consciente ello:
que unas veces estarán
y otras no.
Que unas veces serán blancas,
como la nieve,
y otras veces no.
Negras, como el carbón.
Ambos estados, le hace feliz.
Sabe vivir con ello...
La vida es magia.
Hoy, y tantos otros días,
lo he sentido así, …
Quiero compartir contigo,
un fragmento del libro
de Danah Zohar,
“Rewiring the Corporate Brain”.
Es un fragmento que aparecerá
en el inicio de uno de los capítulos
del nuevo libro que estoy escribiendo,
y del que muy pronto os hablaré…
El fragmento dice así:
“No me interesa lo que hagas para vivir.
Quiero saber lo que ansias,
y si osas soñar con lo que desea tu corazón.
No me importa la edad que tengas.
Quiero saber si te arriesgas
buscando como un loco el amor,
los sueños, la aventura de estar vivo.
No me interesa
saber qué planetas cuadran tu luna.
Quiero saber si has oído a tu corazón,
si te has abierto a la vida
o si te has contraído
y cerrado de miedo a más dolor.
Quiero saber si puedes
estar con alegría,
mía o tuya; es lo mismo,
si puedes bailar con desenfreno
y dejar que el éxtasis te llegue
a la yema de los dedos
sin precaverte a ser cuidadoso, realista
o a recordar las limitaciones del ser humano.
No me importa
si lo que me cuentas es verdad.
Quiero saber si puedes ser
fiel a ti mismo;
sin traicionar tu propia alma.
Quiero saber si puedes ver
la belleza aunque no sea bonita cada día,
y si puedes ver el origen de tu vida.
Quiero saber si puedes vivir
con el fracaso, el tuyo y el mío; es lo mismo
y ponerte a orillas de un lago
y gritarle a la luna plateada: «¡Sí!»
No me importa dónde vivas
o cuánto dinero tengas.
Quiero saber si después
de una noche de dolor
y de desesperación, abatido
y magullado hasta el tuétano,
puedes levantarte
y ocuparte de las necesidades.
No me interesa quién eres,
ni cómo llegaste aquí.
Quiero saber si te quedarás conmigo
en medio del fuego y no escaparás.
No me interesa qué o dónde
o con quién has estudiado.
Quiero saber qué te sostiene
por dentro cuando se derrumba
todo lo demás.
Yo quiero saber si puedes
estar solo contigo mismo;
y estar conmigo,
y si realmente te gusta la compañía
que tienes en los momentos vacíos”.
La invitación,
Inspirado y escrito por Oriah
el Soñador de la Montaña,
anciano nativo americano
(mayo de 1994).

¡VIVIR DESPIERTO!



domingo, 2 de julio de 2017

COMO UN GLOBO AEROSTÁTICO



La vida es como un GLOBO AEROSTÁTICO...
A veces viaja donde el viento la lleva. Se deja llevar. Y así lo disfruta...
Otras, en cambio, como también le sucede al globo,
elige el destino y la altura en la que moverse, y donde dirigirse,
dentro de los límites que la física le pone.
Sube y baja. Asciende y desciende.

Algo sabemos de un globo aerostático,
que para poder subir más alto y conseguir nuevas cotas,
necesitará de  menos lastre.

Eso mismo, ...opino yo, nos pasa a las personas.
A veces, para subir, para elegir un nuevo destino,
necesitamos dejar atrás cosas,  despejar nuestras cestas de viaje,
dejar durante el camino el lastre que no queremos, o ya no quiere,
seguir el viaje con nosotros.

Dejar ir, es difícil. Nos cuesta.
Pero, en según que momentos, deberemos aprender a hacerlo.
Pasar página, en ocasiones, es evitar arrastrar dolor.
Cerrar el círculo del pasado nos ayudará a ir en el nuevo viaje ligeros de equipaje.
A encontrar nuevos horizontes.

Dejar ir, no es olvidar.
Es aprender a aceptar una nueva realidad, elegida o no por uno mismo.
El globo aerostático no siempre elige el viento que le mueve.
Pero sí elige si soltar o no el lastre del que dispone.
El arte del vivir, entre otras cosas, consiste en saber cuando aferrarse a algo y cuando dejarlo ir...

La verdadera realidad, que a lo largo de la existencia una persona va descubriendo,
es que el tiempo, por desgracia, no lo cura todo.
Lo cura uno mismo; entre otras formas, evitando el apego del pasado.
Hay que estar con el pasado agradecido. Serenamente en paz.
Y aprender a soltar. Especialmente con aquello que ha decidido ir... Abandonar el globo.

Pero hay otro factor que mueve al globo aerostático,
que también le hace ascender en busca de lo deseado.
Se trata de el fuego.

En otras ocasiones, lo que mantiene al globo en su mejor estado es la llama. El calor.
La combustión del oxigeno, como si no hubiera nada más...

También opino que nos pasa esto a las personas, ...al igual que al globo.
Tener la llama encendida es esencial. Da vida.
La llama del fuego genera pasión. Y la pasión fuerza y unión. Nos impulsa.
La pasión es generadora de deseo. De atracción.
Conecta con el presente y con el futuro. Da sentido a las cosas.
Es motor de nueva vida.

Estos dos elementos nos los encontraremos a lo largo de nuestra vida con mucha frecuencia
y tendremos que elegir entre
encender el fuego y aprovechar su llama o soltar lastre.
Una dualidad electiva a la que en tantas ocasiones tendremos que enfrentarnos.

Yo me quedo con esta máxima...,
cuando haya fuego o si se trata de soltar lastre,

andar
es 
IR
siempre
ADELANTE



sábado, 10 de junio de 2017

EL PRECIO DE LA INOCENCIA




Una excusa es un pretexto para huir...,
para huir de la responsabilidad que nos regale PODER DEL CAMBIO.

Las excusas nos hacen inocente ante la vida.
Pero, a su vez, IMPOTENTES.
El gran precio que debemos pagar.

¿Has preguntado alguna vez a alguien por qué atiende un teléfono
en un determinado momento inapropiado?
¿Cuál es la respuesta a esta pregunta que más te darán?
..."Porque estaba sonando"

¿Has preguntado a una persona en alguna ocasión por qué se rompió el vaso? ( Por ejemplo...)
La respuesta más frecuente será: "porque se cayó"...

¿Has contestado alguna vez a alguien que llegabas tarde a una cita o a una reunión
diciendo que es que había mucho tráfico?
En todos los casos estas excusas, siendo reales o no, nos dejan libres de culpa.
Nos generan un poder:
el poder de la inocencia.

Ahora bien, este poder es muy limitante para las persona,
...y con él pagamos un precio muy alto:
EL SER VÍCTIMAS DE LAS CIRCUNSTANCIAS.

Nos cambia, sin darnos cuenta, el "SE" impersonal,  por el "SOY", totalmente personal.
Nos hace inocentes de todo, sin responsabilidad alguna.
A la vez, que nos deja en manos de lo que ocurre afuera de nosotros.
Sin control de las circunstancias, como si todo lo que pasa fuera ajeno al individuo.

Un ejemplo:
Llego tarde a la cita  porque hay mucho tráfico. Imagina que es verdad, que hay mucho tráfico.
Es que es una fantástica excusa real. Me llena de "inocencia".
Ya no soy el culpable de llegar tarde. Es el tráfico (el que hemos llamado "se impersonal").
Es fantástico porque está pasando de verdad, hay mucho tráfico...
Pero con ello, sin ser consciente, estoy pagando un gran precio,
dar por hecho que nunca llegaré a tiempo si hay tráfico.
No depende de mi llegar o no a tiempo, depende del tráfico.
Quedo libre de responsabilidad, inocente,
a la vez que no seré capaz de solucionar  mi "problema" de puntualidad,
el llegar a tiempo, el salir antes, el aprender a prever que puede haber mucho tráfico,
...

Cuando el personaje que nos habita en nosotros se erige, apoyado en fantásticas excusas reales,
en NO RESPONSABLE,
aparece el mejor pretexto para sentirnos bien,
lanzar el resultado de lo ocurrido fuera de nosotros.
Pero una excusa tiene un efecto bumerán del que no somos conscientes normalmente.
En muchas ocasiones pagamos, inconscientemente, un alto precio:
el precio de la IMPOTENCIA.
Ya no depende de mi, por lo tanto, ya no es necesario que haga nada para cambiarlo.
El precio de no permitirnos cambiar.
El precio de no elegir lo que podemos o no ser o conseguir.

Ojo: no todas las circunstancias que nos ocurren en el día a día están bajo nuestro control.
Unas veces sí, otras no...
Pero de todas, si sabemos salimos de la excusa, podemos aprender.
Aprender a mejorar nuestras decisiones.
Cambiar para mejorar.

De lo contrario, no olvides que...

LAS EXCUSAS 
SON 
para los 
MEDIOCRES