domingo, 16 de junio de 2013

¿Conoces el poder de la risa?



Patch Adams, hizo de la risa una forma de vida


Regalarse  risa,  es lo más serio que puede hacer una persona por sí misma.
Se refleja en los demás. Se contagia.
Y quien la recibe, obtiene una magnífica oportunidad para el disfrute y para cambiar la mirada.

La risa es un componente fisiologico único del ser humano.
Junto con el lenguaje oral y la expresión corporal, es el que más expresa el estado de ánimo de las personas.
Forma parte de la esencia de la comunicación y relación entre las personas.
Se manifiesta tempranamente, a las 36 horas del nacimiento.

Un niño de seis años ríe entre 300 y 400 veces al día, un adulto risueño no más de 60 veces al día.
Y un adulto normal,  se queda con unas 12 veces al día. (Datos del estudio MÉD.UIS. 2011;24(1):95-100)
¿No será, como decía Dali, que nacemos genios y nos convertimos en imbéciles?
¿No será que por medio de este transito del vivir está la educación que recibimos?

Si en tu vida ya te has dado cuenta del poder de la risa, sabrás que es una llave mágica
que te abre el amor de los corazones cerrados y que prende la llama de tu alma.

La risa no es sólo un gesto de los labios, no es un cerrar de ojos, no es cambiar una expresión.
La risa hace que seamos divinos porque nos genera entusiasmo, nos devuelve la confianza,
nos transmite la emoción que más nos habilita para casi todo: la alegría.

Si ries mucho tendrás arrugas cercanas a tus labios.
¡Que bien!  ¡Celébralo!
Son las huellas de tu felicidad.

La risa es la medicina preventiva más potente conocida.
La medicina debería prescribirla, no tiene efectos secundarios, ni contraindicaciones.
Ya se usa en el tratamiento de algunas enfermedades en hospitales, no sólo con niños.
Enfermedades post-traumáticas, con enfermos terminales de cáncer, con pacientes inmunodeprimidos,
en el alzheimer, en enfermos psiquiátricos, ...y un largo etcétera.

Fue en 1926 Ana Freud la primera doctora conocida que empezó a utilizar la risa con carácter terapéutico.
Más tarde, en los años setenta del siglo pasado,  Patch Adams la llevó a los hospitales.
Se comprobó como con el uso de terapia de risa se conseguía reanimar a los pacientes postoperatorios
mucho antes que aquellos otros que no la usaban como terapia.
Y también como los enfermos con diferentes patologías tratados con risa abandonaban antes el hospital.

El psicologo José Elias asegura, basándose en diferentes estudios científicos estadísticamente significativos,
que el sentido del humor y su expresión, la risa, puede resolver hasta el 80 % de los casos
de depresión y estrés.
Suficiente hecho como para darle la importancia que tiene y como para plantearnos
si no debería ser considerada la risa como una terapia de uso en cada hospital, equipo deportivo,
organización, equipo empresarial, profesionales que trabajan con otras personas, ...

Las personas en su mayoría piensan bajo este paradigma:

“ Cuando lo consiga seré feliz “


¿Esperar a reír a cuando llegue la felicidad?
Creo que es un pensamiento erróneo.

Milagrosamente y científicamente, todo ocurre al revés:

“ Cuando sea feliz, lo conseguiré “

¿Por qué no reír primero?

Al reír predisponemos a nuestro organismo a vivir en un estado emocional alegre,
a huir de los pensamientos negativos, a enfrentarse así ante cualquier adversidad cotidiana,
a vivir con el sentido de búsqueda de la mejor solución, a añadir ilusión al proceso,
a traer energía necesaria para perseguir un objetivo, y a aumentar el poder creativo.

Es sabido que los circuitos cerebrales que utilizamos bajo el sentido del humor,
por ejemplo cuando un hecho nos hace gracia o al reír con un chiste,
son los mismos que utilizamos en el proceso de incubación creativa inconsciente.

Ya lo sabían desde la antigüedad.
Lo practicaban los hechiceros en las tribus, los bufones de los reyes,
en los templos chinos budistas y en los templos sagrados hindúes.

Es, al sentirnos bien, cuando nos aparece una sonrisa.
La sonrisa es la expresión humana más característica y más temprana en la vida;
es la que primero se observa en un bebé, incluso llega a sonreír cuando se expresa llorando.

Un texto sobre la risa, atribuído a Gandhi, nos hace ver todo su poder:

La risa no cuesta nada y produce mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la dan.
No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella.
Nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo.
Es el símbolo de la amistad.
Da reposo al cansado.
Anima a los más deprimidos.
No se puede comprar, ni prestar, ni robar, pues no tiene valor hasta el momento en que se da.
Si alguna vez se tropieza con alguien que no sabe dar una risa sea generoso y déle la suya.
Nadie tiene tanta necesidad de una risa como el que no puede dársela a los demás

Ya nos lo decía también la Biblia en el libro de los proverbios del Antiguo Testamento con la frase:

“Un corazón alegre y risueño es como una buena medicina,
pero un espíritu deprimido seca los huesos”

Sin embargo, en el mundo actual reducimos al máximo su uso. Como si se tratara de algo perjudicial.
Gritamos más que nos reímos.
Negamos más que reímos.
Odiamos más que nos reímos.

Nos dicen los expertos, que un minuto de risa equivale a cuarenta y cinco minutos de relajación.
Que reírse aumenta la autoestima en personas deprimidas, que supone un refuerzo inmunológico,
que acorta los pensamientos negativos, que elimina el miedo y que ayuda a minimizar los problemas.
¿No es esto lo que buscamos para ser feliz?
¿No es lo que demandamos para estar alegre?
¿No es lo que necesitamos para vivir con amor?

El psiquiatra William Fry, quien se ha dedicado a estudiar los efectos de la risa en personas
de todo tipo, estamento social y profesional, en empresas públicas y privadas, nos enseña
que tres minutos de risa equivalen para la salud a diez minutos de haber estado remando enérgicamente.
Al reír movemos más de 400 músculos.

Es la risa la medicina más barata y eficaz.
Es la risa el mejor de los vicios.
Es la risa la que excluye las emociones negativas y te ayuda a lidiar con situaciones de tensión.
Es la risa el mecanismo más preciado de restauración del sentido del humor.
Es la risa el instrumento más humano del amor.
Es la risa el arma más potente para transformar el mundo.
Al menos, con total seguridad, tu mundo. El de cada día. El más cotidiano.

Un buen estado de salud depende del equilibrio existente entre el sistema nervioso parasimpático
y el sistema nervioso simpático.

El parasimpático es el responsable de segregar endorfinas, las hormonas conocidas como del bienestar.
Especialmente las encefalinas, que generan en las personas tranquilidad y armonía,
alivian el dolor, activan el sistema inmune y reducen la cantidad de hormonas adrenérgicas
productoras de estrés.

Por el contrario, el sistema nervioso simpático es el que se responsabiliza de generar hormonas
catecolaminas , como la noradrenalina y adrenalina, el cortisol, la noreprinefina, adrenocorticotropina, ...,
todas hormonas responsables de generar estrés, de predisponerte a la violencia, a la defensa, a la huida.

¿Tenemos equilibrados, en nuestro quehacer diario, estos dos sistemas activadores
de los diferentes tipos de hormonas?
¿O sale ganador el sistema simpático?

Es la risa el principal regulador del equilibrio entre estos dos sistemas.

Además, el doctor Lee Bark, de la Universidad de California, entre otros, ha estudiado
el papel que la risa ejerce sobre el sistema inmune de las personas.
Descubrió al analizar multiples muestras sanguíneas de pacientes que veían una película cómica,
que la risa disminuía los niveles en sangre de hormonas del estrés y que ejercía un efecto inmune
en los pacientes al aumentar el número de linfocitos T y de anticuerpos, los cuales permanecían en
ascenso numérico hasta 12 horas después del episodio de risa.

Es la risa la mejor terapia conocida.
Es la mejor pastilla para la salud.

Y, por si no fuera suficiente, nuevos estudios de las neurociencias, nos demuestran que daría igual
reír por algo que nos lo provoca que reír por nada, es decir engañando a nuestra mente.
El resultado biológico de ambos casos es el mismo.
Y el poder de la risa también es el mismo en los dos casos, se obtienen los mismos beneficios vitales.
Inventate la risa.
Re-invante con la risa.

No deberíamos dejar de llevar  la risa a lo más cotidiano, al trabajo, a la vida familiar,
a las reuniones de amigos, a tu propio diálogo interior.
Es la risa la que te produce el equilibrio emocional necesario en tu vida.
Ya sabes ...

un día sin risa y sin amor 
es un día que pierdes

Y además la risa se contagia. Es social.
Habla el mismo lenguaje en todos los idiomas.
Ya sea mandarín, francés o alemán, en todos los idiomas se identifica con “ja”.
No distingue clase social alguna, ni estado, ni nación.
Los sordos se rien sin oir.
Los ciegos se rien sin ver.

La risa es una forma de enfocar la vida.
La risa es una forma de vivir.
Vivir para reír. Reír para sentirnos vivos.

Nada mejor para terminar este post que un...

jajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajaja





domingo, 9 de junio de 2013

¿Te atreves a explorar tu mente?



¿Es la realidad que vemos y vivimos producto de nuestra percepción de la misma?
¿Es nuestra vida una interpretación de lo que nuestra mente observa?
¿Puedo crear con mi mente mi propia realidad?
¿Son nuestros propios pensamientos capaces de cambiar o alterar nuestra realidad?

Estas son estas algunas de las preguntas que más están ocupando tiempo y recursos a los científicos
y humanistas de nuestra época, tanto en el campo de la física, la biología humana o de la psiquiatría
como en el de la psicología o la filosofía.
Son cuestiones que rondan la cabeza tanto de personas ligadas a la ciencia como de los que
orientan su camino en la espiritualidad.

Joe Dispenza, doctor en bioquímica e investigador de la Life University de Atlanta,
entre otros científicos, parecen tener evidencias de que
la realidad es creada por nuestra propia mente.
Dispenza y otros nos dicen que no subestimemos el poder de nuestros pensamientos
porque son capaces de alterar la realidad que vivimos.

¡El poder de la mente!

Empecemos el post hablando, de una forma básica y muy sencilla, de física.
En el pasado los científicos dividían el mundo en lo material y el pensamiento.
Ahí tenemos a Descartes con su famoso slogan de la época:  “pienso, luego existo”.
Defendía el modelo mecanicista del Universo: la idea de que el universo está regido por leyes previsibles.
Con estos científicos se iniciaba un sistema de creencias que se centraba en una gran dualidad:
mente y materia son dos cosas diferentes.
No están ligadas entres sí.

Las teorías de Newton ayudaron a perpetuar estas ideas cartesianas.
Según el modelo newtoniano todo se consideraba sólido.
La energía era considerada como una fuerza que movía los objetos sólidos o cambiaba el estado físico de la materia.

Según estos principios, nosotros como personas, no podíamos influir en los resultados.
Todo estaba ya escrito.
Toda la realidad estaba predeterminada.

Dada esta interpretación no es de extrañar que los seres humanos empezaran a dudar de sí sus acciones
importaban para algo, o ya venía todo marcado por el destino.
Según estas teorías no tenemos nada que elegir. Las cartas están echadas.

Unos doscientos años después de Newton llegó un revolucionario, Albert Einstein,
demostrándonos que la materia y la energía son lo mismo.
Que la materia y la energía son intercambiables.
Marcaba así una nueva comprensión del universo.
Sus teorías desencadenaron el estudio de la extraña conducta de la luz.
Los científicos de esta nueva era observaron que la luz algunas veces se comporta
como una partícula, es decir materia, y otras veces como una onda en modo de energía.
Se desmontaban así las teorías de Descartes y de Newton, entre otros,
porque sino esto que decía Einstein sería imposible.

Al parecer numerosos estudios desde entonces hasta ahora demuestran que Einstein tenía razón.
El modelo dualista cartesiano de la realidad se derrumbaba porque a nivel subatómico, el nivel más básico conocido,
la energía y la materia, según este nuevo modelo, son lo mismo.
Un protón, un electrón o un neutrón se comportan, al mismo tiempo,
tanto como ondas (energía) que como partículas (materia).
Así surgió la física cuántica.

El modelo cuántico reveló que un átomo está compuesto principalmente de espacio vacío.
Que los átomos son principalmente energía.
No están formados por materia sólida.
De hecho hoy se sabe que un átomo es 99,99999% de energía y un 0,00001 % de materia.

Traslademos este aprendizaje ahora a tu propio cuerpo o a cualquier otra cosa material que ahora estés observando,
significaría que lo que observas, que está formado por átomos, es en casi su totalidad energía, no materia.

Los científicos han comprobado además que, a nivel subatómico,  los elementos que conforman el átomo
no se comportan como los objetos de mayor tamaño que observamos en nuestro vivir cotidiano.
Estos elementos subatómicos no se rigen por leyes de la física clásica.
Dicho más fácilmente: una manzana que cae de un árbol, siguiendo a Newton,
termina chocando con su cabeza y además la masa de la manzana se va acelerando con una fuerza constante.
Pero no pasa igual con un electrón.
Los electrones se comportan de manera imprevisible.

Cuando los electrones se dirigen al núcleo del átomo ganan o pierden energía
y aparecen y desaparecen continuamente.
Surgen por todas partes sin respetar los límites del tiempo ni del espacio.
De ahí nació el concepto de la teoría de la relatividad.
Y también de ahí la idea de que la materia, al menos a nivel subatómico, es efímera e inexistente.
Sin tiempo y sin espacio los electrones se van transformando
de materia, (partícula), a energía, (onda), y viceversa.

Y lo mejor, lo que los científicos, gracias a la física cuántica han demostrado,
es que los electrones existen en una infinitud de posibilidades dentro de un campo energético invisible.
Y es sólo cuando el observador se fija en una localización del electrón cuando esté se muestra como materia.
Dicho más básicamente: si no les pones atención, son sólo energía.
No se transforman en materia. No se dejan ver.

Es decir, una partícula, (materia), no puede manifestarse hasta ser observada por el propio observador.
A esto la física actual lo denomina
colapso de la función de onda”.

Ya hoy día también la biología cuántica más actual habla de ello y le otorga el rango de biocentrismo.
Es decir, la realidad material existe porque nosotros la observamos.

Lo importante de toda esta explicación científica sería
que hoy día sabemos que

MENTE
(energía)

y 

REALIDAD 
(materia)

ya no pueden ser consideradas 
dos cosas distintas


Están intrínsecamente ligadas.
Y así la MENTE, subjetiva, puede ejerce cambios perceptibles en el mundo físico objetivo.
Aquello que interpretamos, creamos.
Creer es crear.
Y lo mejor :
la vida 
no es dual

Al observador le están esperando una infinitud de realidades posibles.

Todo cuanto existe en el universo y puedes observar, está formado por átomos
y estos a su vez por partículas subatómicas.
Por su naturaleza, y como ha demostrado la ciencia, estás partículas están en un estado de onda, (energía)
hasta que son observadas.
Potencialmente son “todo” y “nada”.
Por lo tanto, todo lo que existe en nuestra realidad física existe como puro potencial.

Llevándolo a lo más sencillo y “terrenal”, somos en potencia capaces de colapsar en una
infinidad de posibles realidades.
El destino no controla nuestro futuro.
Lo controla nuestra propia mente. Nuestros pensamientos.
Si puedes imaginar un futuro en tu vida, basándote en tus propios sueños o deseos,
en realidad ya existe como posibilidad en el campo cuántico esperándote a que lo observes.

¿Si tu mente puede influir en la aparición de un electrón,
por qué no puede influir en la aparición de cualquier otro tipo de realidad posible?
¿Eres tan poderoso como para influir en la creación de tu realidad?

Y si es así,
¿qué papel tiene  la atención 
que ponemos en todo lo que pensamos, observamos?

¿Y si pudiéramos, al igual que ocurre con la onda de posibilidad del electrón que se puede
manifestar en una partícula material al ser observado,
hacer con nuestra observación que un grupo de partículas se manifiesten
en un hecho físico en forma de acontecimiento en nuestra vida?

¿Somos nosotros 
los que creamos 
la realidad que vivimos?

En el campo cuántico parece que sí.
En nuestra realidad cotidiana de momento lo tendremos que dejar a modo de pregunta.
La ciencia y las diferentes corrientes humanísticas siguen trabajando en ello.

Con todo ello, yo me quedo pensando y convencido de que todos 
podemos crear nuestro propio destino.
Todos cosechamos, en el día a día, los beneficios de lo que 
elegimos y de lo que accionamos.

Se trataría de decidir y construir 
para así crear la realidad que queremos vivir.
Todos tenemos esta capacidad porque, para bien o para mal,

nuestros pensamientos 
influyen en nuestra vida




domingo, 2 de junio de 2013

¿Amor o enamoramiento?







“Regalar" tu corazón a otra persona es quizás el acto más bonito de la vida.
La forma más humana de ofrecer amor. 
Amar a otro de verdad. Entregarte, sin esperar nada. 

Amar es encontrar la verdadera libertad, respetándose a uno mismo y respetando lo que el otro es.
Es mirar con una mirada diferente.

Amamos no precisamente cuando encontramos a una persona que sea perfecta 
para atender a nuestras creencias y valores, sino cuando aprendemos a ver perfectamente 
los valores del otro y le comprendemos con todas sus imperfecciones.

El corazón se regala cuando amamos. 
Y, por el contrario, no se regala, aunque lo pareciera ilusoriamente, cuando sólo hay enamoramiento. 
No es lo mismo.

Estar enamorado no es siempre amar.
Ahora bien, amar a una pareja de verdad sí requiere de estar enamorado.
Antes del amor estuvo el enamoramiento. Pero el estar enamorado no significa todavía amar.
Empezamos a amar cuando entendemos lo bueno y malo del otro y, aún así, seguimos enamorados.
Esto es lo verdaderamente difícil en el amor de pareja.

Cuando amas a alguien de verdad comprendes y aprendes a vivir sus defectos, sus fallos. 
No los escondes. No te engañas pensando que es una princesa azul.
No los borras de tu retina. Vives con ellos. Ayudas a superar los que se necesite superar.
Apoyas. Sumas. Añades.
Al mismo tiempo, el otro conoce los tuyos y los acepta igual.

Amar no es encontrar tu "media naranja".
Amar es sumar las dos naranjas. 
Dar y recibir. Ofrecer y pedir.

Nos enamoramos cuando conocemos a alguien y nos sentimos atraídos por esa persona.
Sea por atracción física, o por su capacidad de comunicar, o por su oficio, o por su forma de ver la vida, 
o por sus hobbies, o por ...
Al enamorarnos compartimos. Al compartir conectamos.
Pero al compartir y conectar no siempre damos amor.

Enamorarnos es un sentimiento emocional que nos produce gran placer. 
Cambia la química de nuestro cuerpo.
Aumentan ciertas hormonas, como la dopamina intracraneal, la oxitocina, las endorfinas, ...
Nos hacen sentirnos bien. Vernos felices. Andar entre “nubes”. Vivir atontados. 
Ver el mundo de color rosa.
Quizás, suficientes razones para vivir enamorándonos.
¡Que bueno estar enamorado!
Pero este estado todavía no es amor.

Amar no es sólo un sentimiento. 
Amar requiere de balancear lo malo y lo bueno del otro, y de lo que para la relación esto supone.
Amar es entender lo que el otro es y a esto no poner condiciones sino respeto.
En las dos direcciones, ...claro está.

El amor, referido a la pareja, a diferencia del enamoramiento, no sólo es un sentimiento, 
es también una decisión consciente.
El amor aparece cuando se valoran de forma positiva las diferencias entre tú y el otro.
En el enamoramiento, sin embargo, todo lo de nuestra pareja nos parece perfecto. 
Y el otro nos parece la persona más maravillosa del mundo.

En el enamoramiento, con frecuencia se confunde la idea de perdón.
A veces lo que llamamos perdón no es más que un aplazamiento de un hecho que finalmente terminará saliendo.
Amar necesita del verdadero perdón. Porque perdonar es dar. 
Al amar no se ama lo que otro te da, sino lo que das.
Amar es comprender al otro desde dónde verdaderamente está y aún así querer compartir la vida con él o ella.

En el enamoramiento un enfado te traslada a la soledad y al miedo a la perdida.
En el amor el enfado es una revisión de uno mismo. 
En el amor el enfado no toca el miedo. Se enfoca en la mejora del presente.

Al amar a otro le admiramos.
Pero sentir una gran admiración por otra persona no es amar.
Al amar a otro le estamos agradecido.
Pero sentir agradecimiento por algo en otro no es amar.
Al amar necesitamos convivir, compartir, relacionarnos.
Pero compartir y decidir convivir con otro no significa amar.
Amar a otro es compartir sueños. Tener intereses comunes.
Pero por tener sueños o intereses comunes no estás necesariamente abierto al amor.

El amor, a diferencia del enamoramiento, está basado en la realidad.
Aunque sea una realidad inventada. Ficticia. Perceptiva. Interpretada.
El enamoramiento es una fase temprana de amor en la pareja en la que no se necesita de la realidad.
El enamoramiento es ciego. 
El amor no puede vivir con ceguera.

Puedes enamorarte de alguien que no te corresponde.
Pero no puedes amar a alguien que no te ama.
El amor, para ser verdadero amor, necesita de ser reciproco.

Un juego perceptivo erróneo nos hace pensar que  podemos estar amando a otro 
que no nos corresponde.
Pero no es amor de verdad. Es sólo enamoramiento.

Quizás te hayas “pillado” alguna vez en tu vida diciendo cosas como estas:

“Amo intensamente a Pepe, aunque él no muestre el más mínimo interés por mi”
“Voy a seguir amándole, sin importarme que ella no me haga caso”
“Si ella no me ama, ya no amaré a nadie más”
“Ya sé que nunca más estaré con él, pero le amaré siempre”
“Veo que es maravilloso, pero como veo pocas probabilidades de amor entre nosotros, 
buscaré a alguien que me pueda amar de verdad"

Al decir algo como esto, o parecido, sólo te estás auto-engañando. 
Es una trampa mental.
En todos esos casos se trata o de una falsa interpretación, o de una baja autoestima, 
o del temor de hacerte responsable de tus sentimientos, o del miedo de dar un paso más.

El amor requiere de tiempo. No necesariamente largo. Pero sí de que ciertas cosas pasen.
El enamoramiento no. 

El enamoramiento puede ser una adicción. 
El amor no.
En algunas personas, adictas al enamoramiento, el amor verdadero no llega nunca, 
porque al terminar el estado de enamoramiento, es decir cuando se acaba la magia de haber conocido
a alguien nuevo, empiezan a aparecer los defectos, el darse cuenta de las imperfecciones
de la otra persona, y es entonces cuando se sienten con la necesidad de tener que dejar la relación.
Y pasar así a un nuevo estado de enamoramiento.
En muchas ocasiones no es debido a que dejen de querer a la persona de la que estaban enamorados, 
sino porque su propia debilidad les paraliza. Les hace volver atrás. 
Necesitan empezar la búsqueda de un nuevo personaje con el que compartir y conectar.

Aún así todos sabemos que enamorarse es fantástico.
Pero enamorarse y seguir enamorados 
cuando llega el verdadero amor es una bendición.

Khalil Gibrán dijo:

“ dejaré de amarte el día que un pintor 
pinte sobre su lienzo el sonido de una lágrima"


¡Eso es amor!

Al ver la película   AMOR  del director Michael Haneke,  -altamente recomendable- ,
y quizás porque en estos días he cumplido más de medio siglo, 
pienso y suspiro que estaría muy bien, si al cumplir ochenta o cien años, 
puedo decir que viví con un

AMOR, 
...y muy 
ENAMORADO




domingo, 26 de mayo de 2013

¿Cómo sentirte más vivo que nunca? Mensaje desde mi medio siglo de vida




El Campello (Alicante)


Estoy a punto de superar el medio siglo de vida.
Será en unos días. Llega mi cumpleaños.
Y es ahora cuando me siento más joven que en ningún otro momento.
Quizás sea porque no hace mucho tiempo que he empezado a vivir de verdad.

Vengo de pasear junto al mar, de mojar mis pies, la raiz que me mantiene erguido, y de verme reflejado en él.
En el espejo del agua, veía mi cara llena de nuevas arrugas y manchas que indican que el tiempo pasa y deja su huella.
Las olas van y vienen, como la vida. También va y viene.

Ahora, después de un largo paseo sintiendo el mar muy de cerca, me siento frente a este mundo virtual
a escribir algunos aprendizajes de estos 51 años vivo,
mientras escucho la música de Cullum, "Comes Love”, en su nuevo disco “Momentum”.

Os comparto reflexiones y cambios que me han traído las olas del mar.
Aprendizajes que la vida ha dejado sobre mi piel, en mi corazón abierto a este medio siglo.

Todas estas reflexiones se podrían resumir en una sola idea:

no es lo mismo...

EXISTIR 
que 
ESTAR VIVO


Algunas de las cosas que he aprendido las recojo en estos titulares y mensajes:

EL TIEMPO CORRE

Nada es permanente.
Todo desaparece.
Tampoco nuestra existencia es permanente.
Ten presente que no saldrás vivo de esta vida.
No hacer es dejar pasar. Y todo, todo, todo, se va. Todo se mueve.
Hacer lo que deseas es urgente porque sino se va. Desaparece.
Si así lo haces, te morirás una sola vez. Sino, morirás varias veces en tu propia vida.
Y no vivas de los recuerdos. Crea nuevos proyectos que te mantengan en el hoy, que te preparen para el mañana.
Lo urgente es no dejarlo para mañana.

Y yo, ahora, a mis 51 años,  sé cómo quiero usar ese tiempo que vuela, que no deja de pasar.

DECIDE

Decidir es vivir.
Si decides, tu vida la vives tú.
Pero no te engañes, decide sobre lo que de verdad quieres.
Recuerda que el peor ciego es el que no quiere ver.
No te dejes llevar por otros: la familia, los amigos, los clientes, la empresa, las religiones,
la teoría de la vida para no ser vivida, lo material, lo espiritual,
esas herramientas y programas que haces para sentirte vivo pero a la vez te matan ...
No te amoldes a vivir con lo que otros desean. Ser responsable es elegir caminos para ti,
aún asumiendo errores, equivocándote.
Quítate las máscaras que te mantienen detrás de lo que no quieres.
Sal de ahí.
Decide seguir adelante eligiendo bajo el estímulo que marca el camino del corazón.
Decidir te hace sentir libre.
Decidir desde tu pensamiento atento y consciente te hace vivir libre.

“El mundo entero se aparta cuando pasa una persona que sabe a dónde va”,
decía Saint Exupéry.
Elegir es empezar a conseguir tus metas.

Y yo, ahora, a mis 51 años, he aprendido a elegir con el corazón y sin máscaras;
y ya sé quien quiero ser.


RE-DESCUBRETE

No dejes de sorprenderte a ti mismo.
Date la oportunidad de cambiar. Cuestiónate tu estatus siempre.
Re-inventate.
Siempre puedes.
¡Nunca es tarde!
Huye de las interpretaciones y juicios ya elaborados en el pasado.
Date la oportunidad de vivir la vida vista desde el otro lado.
El “otro lado” existe. Búscalo. Ve hacía allí.
Explora nuevos territorios.
Enfréntate a los obstáculos que no te dejaron llegar. A los miedos que te paralizaron.
A las creencias que te des-habilitaron.
Comprende y acepta tus carencias, muestra tu vulnerabilidad,
porque eso te hará más fuerte en el recorrido del nuevo camino.
Re-educa tus inseguridades.
¡Se puede!
Mantén una mente eterna de aprendiz.
Aprende a saber que no sabes nada. Que la única verdadera certeza es que la vida es incierta.
Disfrútala así, bajo la incertidumbre creadora de múltiples alternativas, todas para ser vividas.

Yo, ahora, a mis 51 años, he descubierto qué significa eso de ser uno mismo.
Me he matriculado en “humanidades”, en la universidad de la vida.


VIVIR ES VIVIR

Y nada más...
No es producir para consumir.
Y seguir consumiendo para seguir produciendo.
Eso no es vivir. Es un error producto del entorno creado. No pertenece a la verdadera vida.
Llegar alto no es crecer.
La vida no pertenece al dinero, ni a las posesiones, ni a los posiciones en el trabajo, ni a los méritos,
ni a los títulos, ni siquiera a los conocimientos.
Ya sabes la ley fundamental de la Basicoterapia:
La vida está para ser vivida.

Yo, ahora, a mis 51 años, huyo de vivir en el corto plazo y también en el largo plazo.
No creo en los plazos. Te mantienen engañado.
Me quedo con el Aquí y Ahora.


ABUNDANCIA

Deberíamos usar mucho más la ternura como arma para relacionarnos con los demás.
Abrete una cuenta corriente en el banco de la ternura.
Verás como todo lo demás llega.
Esa es la verdadera abundancia.
La ternura te permite ser humilde.
Te permite comprender a los demás. Ponerte en la piel del otro. Abrirte a la escucha.
Y aprovechar lo más sencillo que la vida pone ante ti.
Busca la verdadera abundancia en el amor.
Te alejará del miedo tóxico, de eso que llamamos temor.
Y es ahí donde reside uno de los más importantes secretos de la vida: alejarse del miedo.
Miedo hay que tener sólo al propio miedo.


Yo, ahora, a mis 51 años, sé que voy a dejar de estar ausente con aquellos 
con los que quiero compartir mi tiempo, sus abrazos, los besos, ...
Ahí haré uso de mi ternura. Entregando todo mi amor.
Y dejo lejos de mi el miedo al fracaso, el miedo a qué dirán, el miedo a los otros, el miedo a ...



COHERENCIA

Estar comprometido con lo que sientes desde tu verdadero ser es cumplir con tus expectativas.
Es vivir en el camino de la felicidad.
Persiguiendo esa Ítaca a la que nunca se llega, pero que tanto se aprende por el camino.
Al ser coherente lo que de verdad “le pides“ a la vida, te llegará.
Al ser coherente cambiarás el exigir por el dar.
Y también tendrás la fuerza que necesitas para pedir eso que quieres para ti.
Si eres coherente estarás comprometido con el amor.
Ser coherente te ayudará a entender que nada está escrito ni predeterminado.
De hecho, la excusa humana más cobarde, en cualquiera de sus formas,
es culpar al destino. Que las cosas ya están escritas es una forma de no asumir responsabilidad,
de vivir bajo el paraguas de la incoherencia.
Ser coherente te hará saber que de nada te van a servir las emociones asociadas al recuerdo,
al pasado sobre el que ya no puedes intervenir.
Por lo que de nada sirve el estado de culpa ni el de arrepentimiento.
Sólo son dragones que escupen un falso fuego que te lleva al conflicto contigo mismo.
La coherencia también te ayudará a no generar preocupaciones inútiles que te conecten con el futuro.
El futuro no ha llegado. No ha sucedido. No lo veas bajo el estigma de la preocupación porque te parará.
La coherencia te ayuda a desprenderte del pasado y del futuro.
Te centra en lo que tienes. En lo que eres. En el presente.

Yo, ahora, a mis 51 años, sé que he perdido algunas cosas, de las más importantes de mi vida, por mi incoherencia.
Pero también sé que hoy he aprendido a usar mi esencia más verdadera
y a recuperar la coherencia con el presente para así sentirme más fuerte.


Que fantástica se hace la vida cuando tomas consciencia de algunas de estas cosas...
La vida se convierte en la más asombrosas experiencia:

LA DE SENTIRTE VIVO

Empiezo ahora, en este camino hacia la segunda mitad de mi siglo, a cambiar el mundo, cambiándome a mi mismo.
Viajando en la dirección que tanto deseo.

Con todo esto en la mochila de mis 51 años, me digo

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Porque ahora me siento más vivo que nunca jamás.
Mucho más humano.
Mucho más persona.

He dejado ya de gastar toneladas de energía en conseguir que me quieran,
para empezar a gastar las mismas toneladas de energía en querer, en ponerme al servicio de los otros.
De todos los que se acercan a mi, de las personas que quiero.
Y también he aprendido a decir “no” y a desapegarme de las personas que me provocan toxicidad.

Y me siento agradecido por todo lo que soy, lo que tengo y por todos los que me acompañan.
Estoy en paz y también agradecido con todos los que ahora ya no forman parte de mi vida
pero en algún momento me prestaron su luz.
¡GRACIAS!

Y así me siento joven, vivo, renovado, ...
a pesar de las arrugas de mi cara que reflejaba el agua del mar.

Y ya no me pregunto ¿quien soy? , sino

¿ PARA QUÉ VIVO ?



domingo, 19 de mayo de 2013

La oración más corta es la palabra “GRACIAS"



Un viejo refrán nos enseñaba que es de bien nacidos ser agradecidos.
Y es que, por el hecho de haber nacido y de estar vivos,
deberíamos utilizar mucho más de lo que lo hacemos la palabra 
"gracias"

Ser agradecidos es bendecir cada momento de la vida.
La gratitud está cerca del amor porque no se puede agradecer lo que no se ama.

La gratitud es inspiración. Es abundancia. Es desarrollo.
Un corazón agradecido le grita al universo que valora lo que tiene, lo que es, lo que siente, ...
Y por esta causa recibe más. Crece.

La oración más corta conocida es la palabra “gracias.
Es un auténtico mantra.
Bendice el momento al que se refiere.
Genera sonrisa.
Abre la mente y el corazón.
Es energía en estado puro.
Conecta.
Es una actitud de reconocimiento, apreciación y admiración ante algo que se ha recibido o que se ha vivido.
Es una virtud humana.

La gratitud no es sólo una emoción.
Es una forma de entender la vida, lo bueno que nos trae, que nos deja, que nos hace experimentar.
Es preciso que seamos capaces de darnos cuanta de lo que tenemos, de lo que hemos dejado ir,
de pararnos y observarnos, de mirar nuestro ser interior, de mirar con amor a nuestro alrededor,
a los que nos acompañan, de los momentos que vivimos, ...
Es poner foco en lo que hoy somos y tenemos, no de lo que echamos en falta.

Cuantas veces, por ser cotidiano, perdemos de vista lo esencial, lo que verdaderamente nos importa,
lo que nos da la vida, lo que nos hace diferentes, lo que nos enciende, ilumina, lo que nos llena de energía.
Al tenerlo no lo ponemos en valor...
Y al perderlo, nos inunda la tristeza.

El agradecimiento nos conecta con la esencia de nuestro ser.
Nos hace que no perdamos de vista lo más válido de nosotros mismos y de todos lo seres que queremos.

El agradecimiento como un hábito cotidiano nos hace más felices.

Por el contrario, si sólo te quejas, si te pasas la vida lamentándote, si sólo vives para echar en falta
aquello que no tienes o no eres,

NO CONSEGUIRAS SER LIBRE DE VERDAD

Vivirás en la pena. De las circunstancias que te rodean. Hijo del azar.
Y lo que echas en falta seguirá sin acercarse a ti.
La lamentación atrae lamentación.
El triste atrae tristes.

Busca cosas simples por las que puedas estar agradecido y te sentirás único.

La gratitud te trae paz mental. Y te llena el corazón. Te ayuda a elegir mejor.
Te ayuda a incrementar la autoestima.
Te ayuda a construir vínculos duraderos con los otros.
Te ayuda a incrementar tus comportamientos éticos y filantrópicos.
Te ayuda a reducir el estrés. Te ayuda a reducir la ansiedad. Te ayuda a enfrentarte a la adversidad.
Te ayuda a inhibirte de las comparaciones.
Te ayuda a combatir las emociones negativas y a percibir la realidad inteligentemente positiva.
Te ayuda a aceptar el cambio y a adaptarte a él.
Te ayuda a ser más coherente contigo mismo.

Dar lo gracias por todo lo que deseas es empezar a tenerlo, a ser.
Dar las gracias por todo lo que no deseas es empezar a dejar que se aleje.

Puedes agradecer una simple música, un rato compartido con un amigo, el sonido de tu guitarra,
el agua limpia que ves salir de un grifo, el lametón de tu perro, el rayo de sol que acaricia tu piel,
el brillo de los ojos de tu hija, las palabras de amor que te llegaron ayer, la gotas de lluvia sobre el cristal, ...
Se agradecido por todas las pequeñas cosas que te suceden.

Tu primera palabra al despertar cada día debe ser “GRACIAS" 
Verás como tu jornada empieza de otra forma.
Presta atención a ello y empezarás a sentirte mejor.

Escribe una carta de gratitud.
Deja un mensaje de gratitud.
Llámale para darle las gracias.
Camina por la vida sintiendo gratitud.
Agradece a los demás por formar parte de tu vida.
Vive con gratitud.

Da las gracias tantas veces como lo consideres necesario...
Yo, ahora, quiero dar las  GRACIAS  porque

 ¡ ESTÁS AHÍ !




domingo, 12 de mayo de 2013

MilagrosaMENTE



El pensamiento produce efectos reales.
Un pensamiento no es neutro. Tiene efectos. Afecta a tu vida, a como la vives.
Vivimos, sin ser conscientes, colgados de nuestros pensamientos.
Más esclavos de ellos de lo que podríamos imaginar.
Porque la mente hace que se produzca aquello para lo que está diseñada,
crea la realidad en todo momento.

Una mente que vive la vida “milagrosamente” es aquella que se permite visualizar, imaginar y elegir
lo que desea como si fuera real, aquella que sueña despierta para que los sueños se empiecen a producir.

El subconsciente no distingue lo real de lo ficticio, de lo virtual.
Lo vive como si todo fuera real.
Se limita a tomar nota, a registrar las emociones.
Se programa para crear y atraer las experiencias que estén en consonancia con lo registrado previamente.

Por eso la mejor manera de predecir el futuro es crearlo. Creer en ello.
Y luego pasar a la acción.

Y si es así, ...

¿por qué es algo que las personas 
no practicamos más?

No practicamos ni la visualización, capacidad de imaginar lo deseado, ni el paso a nuevas acciones.
Nos limitamos a repetirnos y repetirnos...
Sucede por una sencilla razón: porque vivimos presos de nuestras circunstancias, de nuestro pasado,
de lo que ya sabemos o creemos que sabemos.
Perdemos la capacidad de imaginar que las cosas pueden ser de otra forma, incluso mejores.
Perdemos la oportunidad de crear un vivir diferente. De hacer las cosas de otra manera.
Nos quedamos anclados a lo conocido.
Se desarrolla el apego por lo que sabemos, por lo que hacemos, de lo que vivimos,
por las herramientas que creemos nos funcionan, por los ideales en los que confiamos, ...

Imaginar es activar el poder creativo de la intención.
Lo que nos hace a las personas seres inteligentes.
Y esto está muy relacionado con una capacidad básica de los humanos:

oír nuestro pensamiento 
y poder corregirlo.

Que bueno si buscas tu tiempo para oír tus pensamientos.
Si pones consciencia en lo que te llega a la mente. En lo que estás viviendo en cada momento.
O, al menos, en aquellos momentos importantes para ti.
Que diferente si te pararás a tomar un té contigo mismo.
Si te permites auto-corregir tus pensamientos en lugar de intentar averiguar
lo que otros piensan e intentar hacer lo posible para cambiar al otro.

También desde ahí, desde esa dedicación a auto-escucharte, a sentirte,
podrás encontrar tiempo para el silencio, que es otra forma válida de contactar contigo,
con tu esencia.

La auto-corección es la disciplina interna necesaria para dirigir tu mente.
Si no la practicas, tus creencias, tus experiencias previas, tus pensamientos no revisados, y aún erróneos,
serán las que te lleven a ti.
La auto-correción de tu mente es la que te acerca a la paz interior.

No caigas en la tentación de corregir las intenciones y pensamientos de los demás.
No sustituyas, y te auto-engañes, queriendo corregir a los demás.
Entra en ti. Mira en ti. Busca en ti.
El ego te hace creer que lo único malo del mundo está en los demás.

Como tu mente no puede dejar de percibir, y la percepción es una ilusión, debes saber,
que las ilusiones no tienen nada malo 
pero no deben tomarse como realidad.
No lo son. Son tu creación de lo real.

No les atribuyas valor. No decidas tantas veces en tu vida por ello. No dirijas tu vida desde ahí.
Si sientes conflicto, si sientes perturbación es porque alguno de tus pensamientos necesita revisión.
No te quedes anclado y sumiso a lo que consideras tan importante.
Nada lo es.
Tú sí lo eres.

Todo lo que te ocurre se gestó en el pasado, a  modo de creencias, pero exige vida en el presente.
Así que,  ... dásela. Y cambia todo lo que necesites. Date el permiso de hacerlo.
No te quedes en posición víctima. ¡Muévete!

La mejor corrección de tu mente consiste en dirigirla hacia el amor.
Si hay amor hay vida. Si hay amor hay elección de vida.
Si hay amor la mente encuentra el pensamiento correcto, o lo crea.
Si no hay amor buscará huir.

La verdadera auto-corrección de la mente no es reaccionando ante un hecho.
Si reaccionas es porque tu mente ya programada decide por ti.
La auténtica auto-correción de la mente se produce si se actúa respondiendo.
No es lo mismo reaccionar que responder.
En la reacción no hay elección. En la respuesta sí. Es elegida.
La reacción es automática. La respuesta es elegida. Creada.
Ha formado parte de alternativas posibles.
La reacción es dual. Depende de los programas que ya dispones; no te permite futuro diferente.
Una respuesta es un acto de responsabilidad y de elección.
Una reacción es un acto “irresponsable” porque surge desde el ego.

Si entiendes el verdadero significado de la auto-correción de tus pensamientos
te ayudará a liberarte de tener una mente apegada hechos, a opiniones, a ideas de cualquier tipo.
Te liberará de las actitudes que generan apego.
La mente apegada te impide ser libre; no te permite cuestionarte los hechos, tus creencias, tu vida, ...
No corrige los pensamientos porque ya los considera verdaderos. Le asigna valor perpetuo.

Una persona libre no está condicionada por las exigencias de su ego.
Hay apego para todos los gustos: a personas, a trabajos, a la espiritualidad, a la falta de tiempo,
al amor mal entendido, ...

No ser adicto a las circunstancias presentes es un síntoma de creación de futuro.
De ahí nace la verdadera

libertad humana




jueves, 2 de mayo de 2013

¿Te apuntas a los sueños de bolsillo?



Estamos en Mayo, el mes de las flores.
Se abren. Cumplen sus sueños.

Hace unos días leía en una revista esta frase:

“No sueñes con la felicidad. 
Haz feliz la realidad 
para que todo sea un sueño”

Me pareció una forma mágica de entender el poder de los sueños.
Que mejor felicidad en nuestra vida cotidiana que conseguir que la realidad que vivimos
coincida con nuestros deseos, con aquello que soñamos.
Por supuesto desde la comprensión inteligente de la realidad y desde la aceptación de la misma.

Que bonita la vida cuando hacemos que el futuro nazca de los sueños.
Y que esos sueños se desarrollen en lo más cotidiano, en la rutina del día a día.
Soñar con lo cercano.
Construir atmósferas mágicas con los momentos más comunes.
¡Eso es vivir la vida con alegría!

Que fantástico cuando somos capaces y nos reconocemos despertando la magia de nuestro interior
para hacer posibles nuestros sueños. Ahí, probablemente, se esconde un tesoro muy preciado:
el de la felicidad.

Creo que existen en las personas muchas, diversas, fuentes de felicidad.
Una es vivir la vida con amor.
Otra es sentir que podemos elegir el camino que vamos haciendo.
Otra proviene de los grandes logros, relacionados con el trabajo, con los que nos ha generado grandes impactos.
Y otra, sin duda, tiene que ver con la alegría de vivir las pequeñas cosas, las más cotidianas.

Me refiero a la felicidad que está aquí, contigo, que te rodea en cada instante,
que vive en esa conversación tan cercana, en el abrazo sentido, en una copa de vino compartida,
en la mirada de ese amigo, en ver un campo de flores un mes de mayo como este, ...

La felicidad de haber entendido que la vida puede ser más fácil de lo que parece,
de lo que con frecuencia la hacemos.

Creo en la magia de soñar a lo grande. Y creo en la magia y la luz de soñar con lo pequeño.
Porque hay vida cuando se  aprende a vivir con lo que tenemos, somos, hacemos, ...
Y hacer así feliz la realidad para que

TODO SEA UN SUEÑO

En esa revista que leía en el avión a mi vuelta de Barcelona la semana pasada,
Mayte y Ángel, dos autores soñadores, le llamaban a estos sueños cotidianos,
pequeños, aunque al mismo tiempo muy grandes,
SUEÑOS DE BOLSILLO

Son pequeños deseos, objetivos, sueños, experiencias que te gustaría vivir y que están a tu alcance.
Puedes lograrlos y disfrutarlos un día cualquiera.
Y repetirlos si te apetece.
Y dejarlos en ti y para ti para siempre, si así lo quieres.
Estos pequeños y cotidianos sueños son los que conforman la felicidad cotidiana.
¿Te los puedes perder?

Me refiero a cosas como:
Paseas por la playa, hacer sonreír a alguien a quien quiero, dejar de desconfiar en otros,
regalarme el placer de la risa, sentir su beso como único, coger su mano y sentirla,
escucharle mientras veo el movimiento de sus labios, compartir el mismo vaso, ...

Se trata tan sólo de volver a sentir placer al conectar con los actos más cotidianos.
Ponerle atención a cada instante. Tener la intención de vivir lo cotidiano de forma consciente.
Y celebrar las sensaciones recibidas.

¿Te apuntas a los 
SUEÑOS DE BOLSILLO?


domingo, 28 de abril de 2013

Un aprendizaje milagroso: la capacidad de elegir



Todos estamos afectando a la realidad que observamos con nuestras propias interpretaciones,
con nuestro hacer, y con nuestras decisiones cotidianas.
Somos los responsables de nuestro destino.
Somos lo que decidimos, somos lo que hacemos.

Es frecuente encontrar personas que dicen cosas como estas:

“Esto te ha pasado porque te tenía que pasar”
“La vida ya ha decidido por ti”
“Era mi destino”
“La vida te da lo que mereces”
“Todo es vida y es ella la que decide”
“Todo ocurre porque tiene que ocurrir"

...y un largo etcétera...

Algunas personas a esto le llaman espiritualidad. Alguien superior decide por nosotros.
¡Que error!

Quizás no se paran a pensar que la verdadera espiritualidad nace de la posibilidad de que la
realidad no existe independiente de la conciencia que la observa, sino como una relación íntima
entre el observador y lo observado.
La realidad es subjetiva.

La física cuántica, aunque antes ya lo había dicho la filosofía oriental,
ha demostrado que no es posible observar la realidad sin influir en ella. Es el fenómeno de la percepción.
Esto si que es una conclusión científica y a la vez muy espiritual.
Ya nos lo había comentado también Heisenberg con su Principio de Incertidumbre.

Todos creamos nuestra realidad al decidir sobre ella. Al actuar sobre ella.
Como “observadores” de nuestro mundo lo estamos creando a la vez.
Nada está decidido de antemano.
Diferente es que, en el día a día, con frecuencia, al no actuar ni decidir con consciencia,
parecería que no influimos en el suceder de los acontecimientos.

Sin observador no hay realidad.
La teoría del biocentrismo lo explica muy bien.
Vivimos y observamos; al observar interpretamos; interpretamos desde nuestras creencias y experiencias,
desde nuestro conocimiento, y así desarrollamos expectativas sobre el devenir,
desde ahí predecimos el futuro.

En otras palabras, somos creadores y a la vez parte de todo lo que experimentamos.

Para entender este punto desde las enseñanzas de la física cuántica,
empecemos comprendiendo que la materia se expresa siempre en dos estados diferentes:

PARTÍCULA 
ONDA DE PROBABILIDAD

...y los dos a la vez.

La física cuántica nos enseña que la realidad es tan aleatoria que se limita a predecir probabilidad
de sucesos, múltiples realidades están potencialmente por suceder en cada momento de nuestra vida.
Por eso nada es cierto.
Por eso lo normal para la vida es la incertidumbre.
De la que tanto huimos, pero no podemos escapar. Estar vivo es el vivir bajo lo incierto.
Y tantas personas buscando la seguridad, un futuro seguro, ...
¡QUE ESTÚPIDA ILUSIÓN! (= de ilusionismo, no de energía positiva).

Sigamos comprendiendo....
La física nos enseña que una onda es una vibración que se expande en una determinada amplitud de frecuencia.
Y que toda materia, aún sólida, lleva asociada una función de onda. Es decir, vibra.
Aunque no sea apreciable por nuestros sentidos.
Y, lo mejor, aún vibrando, al mismo tiempo se comporta como una partícula estática.
Es entonces, en su forma de partícula, cuando nosotros la asociamos a una cosa conocida.
La materia se nos hace más fácil de comprender en su estado de partícula que de onda.

Partícula estática y onda vibrando, pudiendo ser diferentes cosas a la vez.
Que concepto tan místico porque podríamos decir bajo las teorías de la física cuántica que
el universo material es esencialmente no material. Curioso.
Porque sabemos también que las partículas son energía, por lo tanto el universo, y esto nos incluye, sería todo energía.

Otra curiosidad de la física cuántica es que en el espacio cuántico no hay distancia, todo se superpone.
Es la llamada conciencia cuántica. Todo en el todo. Todo es uno.
De la que ya había hablado Buda, sin ser experto en física, cuando nos decía:

“ No existe ninguna cosa 
que sea una cosa
porque todo es una 

Las explicaciones de los físicos cuánticos no son simples teorías, sino experiencias
contrastadas con la matemática, la física, la biología, ...
De hecho se le llama a la física cuántica, la ciencia de la ciencias.

Pero lo mejor es que tanto los verdaderos místicos espiritualistas, como los físicos expertos en cuántica,
nos enseñan que la conciencia es creativa.
No en un sentido poetico, sino literal de la palabra.
Este es el gran secreto.
Con esto me quedo...

Consciencia que además está conectada con una consciencia inteligente superior
porque según la física cuántica no existe el tiempo ni el espacio.
A la que Russell llamaba “cerebro global”, y Jung “inconsciente colectivo”,
o “campo A” le llaman los científicos cuánticos actuales.
Una inteligencia infinitamente superior. La que nos hace a todos ser uno.

El  aprendizaje milagroso
que más me enseña de todo esto es que
al observar la realidad conscientemente nos damos la posibilidad de participar en la creación de la misma.
Simplemente ELIGIENDO
sobre un abanico múltiple de posibles realidades, (NADA DUAL), que, si me lo permites,
te diré que todavía están vibrando, que no se ha comportado como partícula.
Que en nuestra mano está el elegir nuestra realidad futura.
Podemos vivir el presente (partícula) y crear nuestro destino (onda de probabilidad).

TÚ DECIDES SOBRE CÓMO INTERPRETAR TU REALIDAD,
SOBRE CÓMO OBSERVARLA,
Y DESDE AHÍ CREARÁS TU FUTURO.

¡DE TI DEPENDE!

¿Vas a dejar tu vida en manos de tus creencias producto del pasado vivido?
¿O de tus experiencias pasadas que ya no existen?
¿O de tu mente controladora que se cree segura, que busca seguridad y certeza?
...

Ojo, porque desde ahí...

CREAS TU VIDA



Vivir es elegir, decíamos en Basicoterapia hace ya unos años...





domingo, 21 de abril de 2013

Amar, sinónimo de libertad

El árbol de corazones encendidos


El solista de flauta sabe disfrutar con su flauta. No necesita a nadie más para ello...
Pero si un día se encuentra con un chello, juntos podrán disfrutar tocando,
creando armonía en el concierto de la vida.
Cada uno de ellos derramará su riqueza en el otro músico. Y se empaparán de lo que pueden intercambiar.
De todo lo que les une.
Igual preparan sus obras por separado y las interpretan que dan conciertos juntos.
En ambos casos les gusta sus instrumentos cuando suenan juntos y cuando suenan separados.

Es igual en el amor.
Los verdaderos amantes saben como interpretar su vida como solistas y también como armonizarla
cuando el concierto es compartido. Disfrutan en ambos casos.

Una verdad existencial nos enseña que sólo aquellas personas que son capaces de ser felices en soledad,
son capaces de amar con total intensidad.
Son personas capaces de vivir la vida con libertad, respetando su hacer, sin depender,
sin el ánimo de querer poseer a ninguna otra persona, sin ser esclavos del apego, ...
Amor es la libertad en su estado pleno.

Cuando amas sin sentido de posesión haces que la otra persona viva el amor con más autenticidad, más feliz,
y además te estás regalando ser feliz a ti mismo tanto por si el otro desea compartir su tiempo, su vida, contigo
como si un día decide decirte adiós.
En cualquier caso, sabrás que no fue esa persona quien te dio la felicidad, sino tú mismo mientras estabas con ella.
No te pueden arrebatar lo que no depende de otros.
El verdadero amor sólo depende de ti.

Ya lo dice Sting en su famosa canción:

“Free, free, set them free"

Amar con mente controladora es cambiar amor por temor.
No permitir la libertad es vivir bajo ausencia de amor.
Y en el temor hay oscuridad, no hay luz. No suena el instrumento. No se puede apreciar el concierto.

El amor es libre porque el amor no es una relación.
Y no vive del pasado. De las memorias que ya no tienen sentido.
Y no vive del futuro, de las ilusiones que sucederán o no.

Un día Picasso estaba pintando uno de sus cuadros y un crítico que estaba cerca de él le preguntó:

“ Ha pintado cientos de cuadros, pero cuál es su mejor cuadro”
Picasso contestó:  “Este que estoy pintando ahora mismo”
“¿Este? ¿Y que me dice de los que pintó antes?”, añadió el crítico.
A lo que Picasso replicó: “ Todos ellos están contenidos en este”

Hoy, ahora, ...nada más hay. Este es el cuadro del momento.
El amor verdadero desconoce el punto y final.
Para el amor verdadero la luna de miel no acaba nunca. Vive en el continuum.

Para el amor es mucho mejor relacionarse que la relación.
La relación empieza y puede acabar. Relacionarse no.
Relacionarse es mirar cada mañana el rostro de tu pareja y sentir las diferencias con el día anterior.
Vivir el cambio, el crecimiento, el camino andado tanto juntos como por separado.
El seguir buscándose, investigándose, curioseando, ...

Deberíamos cambiar el "ya le conozco” o “ya sé como es”, 
por  "ES UN MISTERIO QUE SIGO DESCUBRIENDO".

En esos casos el AMOR sería una

AVENTURA CONSTANTE




domingo, 14 de abril de 2013

Las seis etapas de una pérdida


Si tu vela se apaga,
¿por qué esperar que otro la encienda?


Te pase lo que te esté pasando en este momento, es lo que tu vida necesita.
No es resignación, es aceptación y comprensión de que hemos llegado a esto que nos ocurre por algo.
¿Y por qué podemos estar tan seguros de que es así?
Muy obvio: porque si no fuese así estarías en medio de otra situación.
Lo estarías viviendo de otra forma
Nuestro ego no lo acepta, pero es porque se alimenta de la fantasía. 
De lo que le gustaría que pasara, no de lo que realmente le pasa.

La buena notica: 
No resignarnos, pero sí aceptarlo y comprenderlo nos acerca a encontrar nuevas soluciones, 
si es que no nos gusta la situación que estamos viviendo,
y también nos acerca a aprender de lo sucedido, de lo que en cada momento ocurre
para así mejorar, crecer, hacemos más fuertes.

Cuando perdemos algo que queríamos con locura, que creíamos nuestro, que valorábamos, 
que sentíamos como un “tesoro” que nos pertenecía, siempre nos sentimos tristes.
Pero nada nos pertenece. 
La tristeza es la emoción que representa el sentido de pérdida.
Es una emoción para ser vivida. Como la alegría, también necesaria.
Bienvenida la tristeza cuando no se vive como queja, sino como un estado temporal de nuevas enseñanzas.
Tristeza recibida con gratitud. Como un estado emocional sanador.
Tristeza vivida desde la humildad, para aceptar los cambios necesarios. 
Para recibir lo nuevo.
Para evitar el apego.
Para prepararnos a cambiar sin el sentimiento de frustración.

Todos vivimos estados de pérdida.
A veces, más que lo perdido en sí, el sufrimiento nos lo crea la sensación de pertenencia que teníamos y mantenemos, 
el sentir que algo ya no será mío. Pero en realidad es una ilusión, porque nunca nada lo fue.
La repetición mental de esa ilusión, de forma continua, sin darle tregua,
masticándolo mentalmente sin parar, nos aleja de la capacidad de sufrir por ello.

Esto me recuerda un cuento que dice así:

Érase una vez una hombre que había perdido un diamante.
Y por ello cayó en una gran desesperación.
Se sentía apenado por tan mala suerte.

Apenas recuperó un poco el ánimo,
acudió a visitar a magos, científicos, videntes, adivinadores, ...
pidiéndoles ayuda para poder recuperar su joya.

Nadie le dio una señal de cómo hacerlo.

Un día, un sabio, le dio el siguiente consejo:

" Te diré como puedes recuperar tu diamante,
pero antes tendrás que encontrar y traer a mi presencia
una persona que nunca haya perdido nada “

El hombre buscó durante años pero todas la personas con la que hablaba habían perdido algo.

A su vuelta, diez años después, el sabio le preguntó por su diamante.
A lo que aquella persona contestó:
" Ya no pienso en él.
He conocido tanta gente que ya no sufre, 
aún habiendo tenido pérdidas mayores a la mía,
que hace tiempo que ya no necesito el diamante “.


Así es. Lo aceptó. 
Como esas personas que se iba encontrando por el camino y que ya no sufrían por sus pérdidas.

Y es que toda pérdida que sufrimos se convierte en un duelo. 
Grande o pequeño, dependiendo del valor que le asignemos, de la fuerza que le concedamos.
Y dependiendo de la capacidad que tengamos de perdonarnos, de perdonar, 
de avanzar o de permanecer en el lloro del propio duelo.

Toda pérdida, mayor o menor, pasa habitualmente por seis etapas, que son necesarias reconocer,
para vivirlas, para concederles su espacio y su tiempo. 

Estas son:

NEGACIÓN

Así empieza todo. No aceptando la nueva situación. Negándose a comprender que es lo que te ocurre.
No se asume y se piensa que se está viviendo un mal sueño. 
Se niegan las evidencias, lo más obvio.

RABIA

Cuando las dudas ya no existen, cuando se sabe que está pasando y que no se trata de un sueño,
se entra en colera, en el por qué a mi, por qué ahora, ...
Empieza a sentirse enfado, falta de ilusión, pérdida de entusiasmo, ira, ...
Aparece el “merezco otra cosa”. Incluso el “nunca lo olvidaré”. O el “se va a enterar”. 
Entre otras expresiones.

CULPA

Al finalizar el estado de rabia se entra en el sentimiento de culpabilidad.
Culpabilidad desde “la culpa es mía” o desde “ el otro es el culpable”. 
En ambos casos no importa de quién es la culpa, lo que importa es el estado en el que se vive.
De quién es la culpa no aporta nada, es improductivo, es interpretativo, no sirve.
Buscar culpables o convertirse en víctima sólo nos paralizará. Nos dejará atados al pasado.

NEGOCIACIÓN

Encontramos en esta etapa una nueva realidad. 
Puertas de salida. Nuevas alternativas. Estados de bienestar diferentes. 
Y entonces intentamos negociar con todo lo que esté presente en esa pérdida: con el destino, con nuestro “dios”,
con la pareja, con el jefe, con los compañeros, con ...
Sin darnos cuenta que sólo estamos retrasando lo inevitable porque ya se produjo.
Si quieres negociar, de verdad,  y avanzar necesitarás cambiar. Encontrarte con el cambio
y llevarlo a la acción. Hacer que algo nuevo suceda.

ANGUSTIA

Cuando se comprende, si no se ha negociado bien, que ya nunca nada será igual.
Es el momento en que sientes que ahora sí lo perdido se ha perdido para siempre.
En esta etapa nos damos cuenta de que todo ha cambiado, que no tiene sentido seguir esperando.
La tristeza de esta etapa, aunque no lo pueda parecer en muchas ocasiones, es reparadora. 
En esta etapa se vive en angustia más que por lo perdido porque todavía no sé vislumbra el nuevo camino. 
Todavía no se ve el principio de lo que sigue.

ACEPTACIÓN

Es la etapa de luz.
El alcalde de Gotham, en la película de Batman, lo decía así: 
“ después de la oscuridad, siempre llega la luz”.
Es cuando la derrota sabe a victoria por primera vez. O al menos, no duele.
La aceptación es cuando nada ha cambiado externamente, pero sí todo ha cambiado internamente.
En esta etapa se modifican los valores, se crece personalmente, se vive como una flor en primavera.
Se nace de nuevo.
La aceptación nos permite recuperar la serenidad.
Y el amor.

Si estás viviendo un estado de crisis, date el permiso de vivir todas las etapas.
Y al final del camino, cuando llegue la aceptación recuerda el título famoso disco de Supertramp:
Crisis, ¿qué crisis?



Transfórmalo en ...

PÉRDIDA,
¿QUÉ PÉRDIDA?