domingo, 30 de agosto de 2020

UNA VISIÓN DEL AMOR ENAMORADO. (PASEANDO CON STING)

 


"De alguna manera, el sentido de mortalidad, debería enriquecer la vida que nos queda"

Sting


Siempre me han inspirado las canciones de The Police, y mucho más en concreto las de Sting.

Me gustan sus letras, y su música. Quien me conoce sabe que soy "adicto" al bajo, 

el instrumento que él toca. Un fan suyo. Le he visto en directo en 7 ocasiones.

Hoy en este post quiero hablar de AMOR.  

No de música. No de Sting.

Pero utilizaré tres títulos de sus canciones para intentar explicar lo que es, en mi más modesta opinión,

el amor romántico, el de pareja, ese que versa con estar enamorado, ...hasta los huesos.

No es San Valentín, lo sé, ...pero me apetecía escribir sobre ello. No necesito un 14 de febrero para ello.

Y quería utilizar la analogía que nos proporcionan ciertos títulos de canciones de Sting, 

para unirlo con el concepto que yo tengo del AMOR, de enamorados, ...con mayúsculas.


Sólo tres títulos. 

Alguno más de su discografía nos sería también muy válido, pero elijo estos tres...


El primero,  "If you love somebody set them free".

No hay mucho más que decir. Amar es dejar ser a otro como es.

Digo amor, y digo libertad.

No se ama desde ser una mitad. Sino desde el ser, y permitir ser, dos seres completos. Diferentes.

Desde el respeto por la diversidad. Por amar lo contrario a lo que uno es o siente, ...y también lo parecido.

Desde la libertad, el amor siempre es mas puro. El proyecto juntos es más fácil de construir.

Las diferencias, si hay amor, terminan uniéndose. 

Y, aunque se mantienen en el tiempo, si hay amor, terminan creando puentes, encuentran atajos.

Sino, quizás es que no hay, o no hubo, amor.

Llevar la contraria, pensar de forma diferente, discutirlo, aprender el uno del otro, 

crecer juntos, vivirlo y aprenderlo en compañía, es un arte.  Es amor.

Si quieres conservar la arena de la playa en una mano ya sabes que es mejor no cerrarla;

porque sino la perderás, o la mayor parte de ella. Se irá por las rendijas de tus dedos.

Por ello, la canción, nos dice:

"Si tu amas a alguien, déjale libre,
que sea como es ..."


El segundo, "Every thing she (he) does is magic".

Cuando para uno todo lo que el otro toca se convierte en mágico, es porque se le admira, además de amar.

Soy de los que creo que el amor necesita de admiración. 

Y admirar no es estar siempre de acuerdo. 

Creer y querer lo que el otro hace sin necesidad de compartirlo. O sí. Pero el amor no obliga.

Si se comparte está muy bien, y sino, también. 

Se trata más bien de contemplar con interés como el otro es, y lo que hace, y el cómo lo hace.

Apreciar sus cualidades. 

Y encontrar un lugar para tratar las diferencias, los conflictos, tan necesarios también.

Me gusta, desde la diferencia, la devoción y atracción 

que la admiración provoca entre dos personas que se aman.

La admiración permite ver lo bonito entre lo no tan bonito. Destacar lo que vale la pena.

La admiración permite tratar el conflicto y las conversaciones desde un lado amable. Respetuoso.

Por ello, la canción, nos dice:

"Cada pequeña cosa que hace es magia,
cada cosa que hace simplemente me enciende..."


El tercero, "I can´t stop thinking about you".

Ella, ...o él, nunca me aburre.

El tiempo que estoy con el otro es mucho mejor que cuando el otro no está.

El tiempo pasa con otra medida cuando ella, ...o él, está aquí, junto a uno.

Hablo del deseo imaginado y real de aspirar a que algo que hacemos juntos, llegue pronto. 

Me refiero a ese abrazo que dura toda la noche. 

Al momento frío en el que te da calor. Y al que quema, y te enfría.

Es el amor que hace que la mente esté con el otro cuando el otro no está. 

La habita. Le hace unic@. Aunque no piense en ella, ...o en él.

Sin excesos. Sin alucinaciones. Sin cadenas. Por elección.

Por ello, la canción, nos dice:

"No puedo dejar de pensar en ti.
No puedo dejar de quererte tener de esta manera.
No puedo vivir sin ti".


Añadiría a estas tres ideas una más: vivirlo con  P A S I Ó N.

Tan necesaria. Llama viva. Mirada especial, complice.

(Como Sting nos lo hace saber en Roxanne, ...otro de sus temas)



viernes, 14 de agosto de 2020

LA LEY DE LA DUALIDAD

 


Todo es dual.

Todo tiene dos polos.

Toda idea tiene su opuesta.

Lo semejante, lo antagónico. Los extremos se tocan.

Todo eso puede no ser, al mismo tiempo.


La ley metafísica de LA POLARIDAD nos enseña que todas las cosas manifestadas, mental o físicamente, al menos, tienen dos formas de ser entendidas, dos polos, que representan dos aspectos antagónicos con innumerables grados de interpretación entre ambos.


En lo físico, el calor y el frío.

En en la visión, el alto y el bajo.

En la posición, el este y el oeste.

En los sentidos, la luz y la oscuridad. El dulce y el salado.

En lo mental, el valor y el miedo.

En lo relacional, el amor y el odio.


Donde encontramos algo, encontramos también su opuesto.

Y, entre ambos, muchos grados que los unen, o separan.

La escala de grises, nos enseñan que lo que cae bajo 

el PRINCIPIO DE DUALIDAD,

también llamado P O L A R I D A D 

están en el mismo plano, y por lo tanto, pueden transmutar de un estado a otro.


Las cosas que son diferentes no pueden transmutarse entre sí. 

Las que viven en la línea de la polaridad sí.

Por ejemplo, el "amor" no puede transmutarse en "el este", o en "valor". Pero sí en "odio".

O al revés, el "odio" en "amor".

EL "miedo" puede transmutarse en "valor". O al revés.

Todo esto se aprende, se practica, se ENTRENA.


Por lo tanto, esta ley de la metafísica nos enseña que siempre podemos CAMBIAR.

transformarnos en aquello que, estando en la misma línea, nos permite avanzar por un mejor camino.

Pasar de un estado a otro.

Y también nos enseña que no hay una opinión verdadera, ni única, sino múltiples forma de interpretar 

de visionar una misma realidad, de observar una determinada situación.


¿Por qué, en ese caso, luchar tanto por tener razón?

La razón es múltiple. Depende del estado dual mental de cada uno. 

Y los grados intermedios.

La razón es diversa, extensa.

No hay verdad única.

Diferente es si nos referimos a hechos, a datos, a estados científicos demostrados, a lo no polar, no dual.


Toda acción, y toda condición mental, tiene su analogía, llamada correspondencia polar. 

Igual de legítima.


Quizás otra gran lección de esta fantástica ley metafísica de la dualidad es que todo polo puede 

comportarse como positivo o negativo. Depende de qué y en qué casos.

Algo positivo puede ser una sonrisa. Su negativo, el ceño fruncido. 

Pero depende, ..., en algún os casos, lo más positivo es un ceño fruncido.


La ley de la dualidad nos permite cambiar, transmutar de un polo a otro 

o quedarnos en uno de sus grados intermedios.

Estamos hablando de la mayor libertad humana:



LA CAPACIDAD DE ELECCIÓN